Julio Borges tiene razón

Los argumentos que expone un dinosaurio sanguinario del 11, 12 y 13 de abril de 2002, para que los venezolanos no tengamos que esperar cinco años para que en la Venezuela Bolivariana, haya un cambio profundo, son mas que suficiente para afirmar que tiene toda la razón

La especulación y la escasez inducida por una derecha criminal apátrida, que en mala hora nació en esta tierra de libertadores, así como el robo descarado a las divisas de todos los venezolanos, son razones para no esperar más.

La matanza de venezolanos en las zonas populares, ejecutada por paramilitares y sicarios importados por la derecha criminal, amparada en curules parlamentarios y en una candidatura presidencial y, pontificada por una canalla mediática golpista, que provoca e insulta a la mayoría de los venezolanos, son razones más que suficientes para no esperar cinco años.

La desvergonzada subasta de nuestra soberanía que tienen diputados y diputadas de la MUD, frente a las potencias imperiales implorándoles que invadan militarmente a la República Bolivariana de Venezuela y que acaben con la revolución bolivariana, que implica el asesinato de millones de venezolanos que no estamos dispuestos a ser esclavos de nuevo, son razones más que suficientes, para que no tengamos que esperar cinco años.

La cobarde actitud de quienes sueñan con ser sodomizados por los contratistas norteamericanos, para lo cual están haciendo todos los esfuerzos por crear violencia en el país, para alegar ingobernabilidad y de esa manera clamar por la invasión a nuestro territorio. El hecho de estar montando ensayos de gobierno en el exterior, para alimentar sus sueños con los Marines, son razones más que suficientes para no esperar cinco años. Conste que no criticamos, ni cuestionamos sus preferencias diversas, pero para realizar esos sueños deben buscar alternativas más nobles que la venta de la patria.

El desprecio olímpico por la población venezolana, tal como lo demostraron los días 11, 12 y 13 de abril, luego con el criminal paro petrolero, buscando rendir al pueblo por el hambre y las enfermedades, el igualmente la incitación al asesinato de revolucionarios el 14 de abril de 2013, que dejó como saldo 12 venezolanos asesinados entre ellos, una niña y un niño, son razones más que suficientes para no esperar cinco años más.

Las violaciones a los más elementales preceptos constitucionales a lo largos de catorce años por parte de una banda delincuencial minoritaria que pretende imponernos su agenda violenta, utilizando para ello, los escenarios que con engaños al electorado lograron conquistar, como son las diputaciones en la Asamblea Nacional, tres gobernaciones, algunas pocas alcaldías y cargos de concejales, son razones más que suficientes para no esperar cinco años.

Los llamados abiertos a la rebelión de los militares, los mensajes mediáticos incitando al pueblo a la violencia son razones más que suficientes para no esperar cinco años.

El presidente Nicolás Maduro tiene que ser habilitado, para que de una vez por todas y con el pueblo empoderado, evite un Fuente Ovejuna y ponga fin al abuso de esta pandilla de facinerosos disfrazados de dirigentes políticos que solo buscan subastar al país, para beneficio personal, pero utilizando al pueblo para sus fines.

Los movimientos neo-nazis en ninguna parte del mundo han sido tratados con abrazos de amor universal y con prebendas del Estado, para que busquen su destrucción, por el contrario han sido tratados con el rigor que se requiere para someter a quien pretende por la fuerza someter a las mayorías e imponerles su violencia. Turquía está conjurando esa amenaza, utilizando las normativas constitucionales. Así que compañero presidente, no tiene porque esperar cinco años para someter a las líneas constitucionales, a quienes pretenden convertirnos en Libia o Siria, para satisfacer sus bastardas ambiciones. La revolución tiene que profundizarse y radicalizarse y para eso está la constitución, para impulsar los cambios necesarios, no tenemos porque calarnos más impunemente a los pichones de Hittler, no tenemos porque esperar cinco años para adelantar los cambios a que nos está obligando la derecha neo-nazi venezolana. No hay razones, para aguantar más. Venezuela y su revolución tienen que cambiar. Julio Borges tiene razón.



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Cástor Díaz

Periodista CNP 2414

 cd2620@gmail.com

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