Aristas de China en Afganistán

Muchas son las interpretaciones que se dan en el análisis geopolítico del conflicto afgano, especialmente después de la retirada de las tropas americanas y el abordaje de la capital por parte de los talibanes, estas en general referidas a los Estados Unidos, China, Rusia y otros actores como la UE y países del centro de Asia.

El escenario de China después de la entrada en Kabul de los talibanes se ha dinamizado, siendo pertinente analizar Afganistán a lo interno, la repercusión en Asia, los intereses de China y el reconocimiento internacional. De allí que, este artículo dibujará los aspectos relacionados con China que es en lo económico, el país de influencia principal en la región.

Afganistán a lo Interno

Tomado el poder, el principal objetivo para los talibanes es reconstruir el país, subir el nivel de vida y traer tranquilidad a la población; esto hará que muchos vean a los talibanes con buenos ojos, se sumen simpatizantes a sus filas y con el tiempo se fortalezca el ámbito militar para así conservar el poder.

En términos de financiación Kabul en la coyuntura presente no tiene muchos países a los que acudir. La economía de Afganistán está desgastada, producto de la inestabilidad que trae consigo 20 años de guerra interna; por eso los talibanes encuentran las arcas del país vacías, lo que obliga la búsqueda de ayuda externa. El principal candidato para la reconstrucción es China que entra a jugar un papel relevante, y Afganistán espera que el gigante asiático invierta en el país y que el bienestar sea mutuo.

Según el corresponsal de RFI en el periódico italiano La República, el portavoz del movimiento Talibán Zabihullah Mujahid expresó: "China es nuestro socio más importante y representa una oportunidad fundamental y extraordinaria para nosotros, porque está dispuesta a invertir y reconstruir nuestro país". En el tapete está el ofrecimiento chino de ejecutar una extensión afgana del corredor económico China – Pakistán en la Ruta de la Seda.

La Repercusión en Asia

Los acontecimientos en Afganistán hacen que muchos países donde el Islam es predominante vean con atención lo que allí ocurre, entre ellos: Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Azerbaiyán, Irán, Pakistán, Irak, Malasia, Tayikistán, Turkmenistán, India, Yemen y Uzbekistán.

Algunos de ellos forman parte del colchón geográfico natural de protección de Rusia y otros hacen frontera con China. Ninguno de estos dos países desea inestabilidad, además, después de la retirada de Estados Unidos, deberán asumir el papel de actores significativos, junto a los estados de Asia Central, Pakistán y la India.

El desalojo de Afganistán por parte de la administración de Biden, a pesar de seguir siendo los Estados Unidos la primera fuerza militar del mundo, ha servido para que China saque partido al promocionar esa retirada como señal de un imperio en decadencia y deteriorado; argumento dirigido subliminalmente a sus homólogos de Taiwán.

Los Intereses de China

Los intereses chinos en Afganistán están subordinados principalmente a la seguridad de China, se prevé que la minoría separatista existente en Uigur de Xinjiang no será estimulada por los talibanes; iguales resultados se esperan con los rebeldes de Beluchistán que atacan con frecuencia los intereses chinos en Pakistán y su embajada no hace mucho.

Qian Feng, de la Universidad de Tsinghua manifestó: "la agitación en Afganistán se extiende por el norte hacia los países de Asia Central, y por el sur hacia Pakistán y otros países, y luego hasta China".

China espera seguridad por parte de los talibanes; al respecto, la prensa local en Beijín expresó aludiendo al buró político de los talibanes: "Nunca permitiremos que ninguna fuerza utilice el suelo afgano para amenazar a China".

Dentro de los intereses chinos se encuentra el económico, pero más que percibir un dividendo por participar en la economía afgana, China gana más con la simple estabilidad del país talibán, la inestabilidad del país cierra la renta proyectada para el gigante asiático a través de la Ruta de la Seda. Es muy probable entonces que China vaya con cautela, por un lado con cierta participación en la inversión de capitales, probablemente en la extracción de litio y tierras raras y por otro lado observando el comportamiento y desarrollo político de los afganos.

China sabe por experiencia que su hegemonía económica la ha logrado bajo un único y exclusivo contexto llamado paz, por eso para ellos es de vital importancia que los talibanes logren estabilidad y en el tiempo no se desarrollen conflictos bélicos de ningún tipo. Por lo tanto, la inversión económica donde seguramente participará la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) y el desarrollo político del país, deberá mantenerse en medio de un equilibrio mutuo y en consecuencia es probable que en la dinámica, el factor lentitud aparezca en escena.

La OCS ya ha sido utilizada para mediar en los diferentes intereses poseídos por el grupo en Afganistán, sin embargo debido a la poca convergencia de criterios, China ha optado por las relaciones bilaterales como el Mecanismo Cuadrilateral de Cooperación y Coordinación con Tayikistán, Pakistán y Afganistán, y el grupo, China+C5; todas estas medidas tienen como fin proteger a Xinjiang de cualquier roce terrorista surgido en Afganistán, al menos mientras China traza una vía que le permita sobrellevar esta época post- estadounidense y presencia de talibanes en Afganistán.

Otro de los intereses de China, es no solo caminar por una nueva tierra afgana; sino que también se haga justicia por los crímenes realizados allí durante la permanencia estadounidense. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores Wang Wenbin manifestó que es un imperativo investigar a fondo las masacres de civiles cometidas por estadounidenses en Afganistán, durante dos décadas. Según datos registrados, se muestra que con frecuencia los efectivos americanos asesinaban a civiles; uno de esos casos fue el producido en el año 2002, por ataque aéreo a una boda con decenas de muertos civiles y heridos en la ciudad de Uruzgan; en el 2008 otro ataque por aire en la provincia de Herat dejando 100 muertos entre ellos 50 niños y 19 mujeres. El vocero complementó que también se registraron ataques de fuerzas norteamericanas y efectivos de la OTAN en 2010, 2012 y 2015.

Reconocimiento Internacional

El Talibán busca reconocimiento internacional bajo una atmósfera de dudas, ya que la mayoría de los países occidentales los consideran terroristas; sin embargo lo más probable es que al final, en caso de no excederse en represarías y demostrar que en realidad el Talibán ahora es más moderado, obtendrán a la larga el reconocimiento que tanto desean.

El gobierno talibán expresó que aspira a obtener reconocimiento internacional para su gobierno "legítimamente representativo" en Afganistán y así eliminar el sufrimiento afgano por dos décadas.

Un factor que esperan los países occidentales es que el Estado afgano incorpore a otras facciones políticas en el gobierno, eso dará cierta confianza para allanar el camino del reconocimiento.

Naturalmente existe escepticismo, ya que los reportes de las Naciones Unidas indican continuos vínculos con Al Qaeda y otras organizaciones terroristas, también representantes de la ONU mencionaron algunos hechos de ejecuciones sumarias y restricciones a las mujeres en áreas bajo el control talibán; sin embargo, independientemente de la veracidad de los hechos, se cuestiona el silencio en esta organización (ONU) durante 20 años de permanencia de efectivos militares norteamericanos, quienes han sido acusados de crímenes a civiles y torturas a la población.

Algunos de los países alrededor de Afganistán, como Pakistán, China, Irán y Rusia, pidieron al Talibán a través de la Alianza para Asia Central conformar un gobierno incluyente donde estén la representación de todas las etnias y minorías religiosas; esta medida sería oportuna para la cristalización de un futuro reconocimiento.

Andrés Mahamud, investigador del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa, respecto a la aceptación o no del país afgano dijo: Si algún país se siente amenazado por Afganistán, tiene el derecho a declararle la guerra, no a elegirle el gobierno. La ONU si considera que el país afgano, viola la paz o seguridad internacional tiene derecho a autorizar una intervención militar, no a dar un golpe de estado.

Natividad Sola, catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Zaragoza afirma: La situación en Afganistán es peculiar, pues el grupo en el poder no puede calificarse ya, como insurgente que lucha contra un gobierno legítimo, tras la huida de éste. Además, con ellos, Estados Unidos ha negociado su retirada; lo que ya apunta a la poca fe que tenían en su ejecutivo apoyado por la coalición internacional. No habiendo norma jurídica al respecto, la decisión de reconocer al nuevo gobierno es puramente política y debería basarse en el pragmatismo.

China no habla hasta los momentos de un reconocimiento abierto, pero todo indica que al comenzar las inversiones en la reconstrucción de Afganistán este se materializará sin mayor retraso.

 



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