Sobre Milei, la ultraderecha venezolana y el futuro de la revolución bolivariana

¡Yo escribo lo que veo!

SOBRE EL CONTEXTO POLÍTICO ELECTORAL REGIONAL

Si Miley llegara a ganar en Argentina en octubre de éste año y se atreve a decir que en Venezuela apoya a MCM o a cualquier otro candidato de la ultraderecha venezolana, la cosa se complicaría aún más para el pueblo trabajador. Porque los empresarios, que han sido los grandes ganadores en tiempos del bloqueo y las sanciones imperiales, pasarían a tener apoyo desde Argentina por parte de un presidente de ultraderecha y liberal recién electo.

Recordar, que así como los triunfos de la izquierda tienen sus efectos en la región, también el remontar de la derecha puede tener sus efectos transfronterizos.

Por eso he insistido, que María Corina Machado, Capriles Radonski, entre otros, debieron estar siendo juzgados penalmente por los delitos que han cometido durante el llamado al bloqueo y sanciones que nos llevó a la difícil situación económica y de crisis que padecemos. Porque ellos realmente han atentando contra los intereses del pueblo y la paz política en nuestro país.

Veámonos en el espejo de Estados Unidos, donde el candidato Donald Trump, expresidente delincuente, está siendo juzgado por todos los delitos que ha cometido en los últimos años. De seguro va preso.

PROPUESTA ECONÓMICA PARA DETENER EL AVANCE DE LA ULTRADERECHA EN VENEZUELA

Por la tendencia política que veo, y como economista crítico, les he venido recomendando a mis camaradas del Gabinete económico, que hay que cambiar la política macroeconómica y laboral actual de la revolución, por una basada en las necesidades endógenas de nuestra economía y no por las necesidades exógenas tradicionales basadas en la dependencia del rentismo petrolero.

Porque Venezuela es más que petróleo y para poder crecer, desarrollarnos y aumentar salarios requiere, además de voluntad política, de coordinación social y aumentar la cantidad de dinero disponible sobre la base de la demanda real de los actores económicos nacionales (trabajadores, empresarios nacionales y el mismo Gobierno).

En ese sentido, volvemos a recomendar:

1. Las divisas que genera PDVSA en un 80% deben ir directamente a alimentar las Reservas Internacionales y el otro 20% que queden en manos de la estatal petrolera para su gestión empresarial e inyectarlo al mercado cambiario interno cuando lo requiera.

2. Modifiquen la política cambiaria oficial actual de persecución del dólar paralelo. Porque los dólares petroleros son de todos los venezolanos y no de un grupo de empresarios y amigos de banqueros. El mercado cambiario tiene que ser libre y acudirá a él los empresarios (PDVSA, empresas básicas y empresas exportadoras privadas) a ofrecer los dólares que tengan al mejor postor cuando lo requieran.

3. Las Reservas Internacionales deben garantizar la Liquidez Monetaria en bolívares, que deben incrementarse del nivel actual (15% del PIB) hasta por lo menos el promedio mundial que se ubica en 144% % del PIB (Banco Mundial). Este indicador Macroeconómico debe ir emparejándose en la misma proporción que lo hagan las RI. Estimamos que el PIB venezolano ronda actualmente por los 55.000 millones de dólares según fuentes de la Cepal y el Banco Mundial.

4. Todos los precios de la economía deben estar indexados sobre la base del comportamiento de la canasta básica familiar, que es el determinante del salario mínimo vital que establece el Artículo 91 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

5. El Estado debe garantizar políticas monetarias, industriales, laborales, fiscales y sociales que mejoren la distribución de ingresos (PIB) entre los actores económicos, que según el BCV, Cepal y la ONU (estimaciones propias al 2022) se ubica en apenas 18% para los trabajadores, 80% para los empresarios y 10% para el Gobierno. El objetivo a mediano plazo debería ser acercarnos al promedio mundial, estimado en 42-48-10 como % del PIB, respectivamente (Fuente ONU).

Cabe señalar, que los diez primeros países con la mejor distribución de ingresos (menor desigualdad de ingresos) tienen una relación 53-38-9 como % del PIB.

6.El Ejecutivo Nacional tiene que aumentar el salario mínimo vital a lo que establece el Artículo 91 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), indexarlo, y salarizar los bonos de Guerra y Cesta Tickets que actualmente paga por el Sistema Patria. Según el Artículo 105 de la LOTT esos ingresos no califican entre los beneficios de carácter no remunerativos, por lo tanto, dado su recurrencia en el pago y la forma como lo pagan deben ser computados como parte del salario. Ya hay bastante jurisprudencia sobre esa materia en el TSJ. Hay que cumplir con la Ley y respetar los derechos laborales.

7. Deben aumentar las pensiones como lo establece el Artículo 80 de la CRBV, que toma como referencia el salario mínimo urbano.

8. Trabajar por mejorar los indicadores económicos de la nación a pesar del bloqueo y las sanciones imperiales. Actualmente, de los 80 indicadores macroeconómicos básicos, Venezuela está por debajo del promedio mundial en 62, debido a las dificultades económicas. (Fuentes principales: Banco Mundial, FMI, ONU, BCV, Cepal, Eurostats, Indexmundi, Expansión.com, Unión Europea, entre otros).

En cuanto al Índice de Distribución Justa de los Ingresos (IDJ), que es un indicador compuesto por la Remuneración de Empleados (%PIB), el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), el PIB per cápita, la inflación, el desempleo y el Índice de Fragilidad, Venezuela está entre los últimos del mundo. El IDJ es un índice elaborado por el autor aplicando la misma metodología de cálculo del IDH.

9. El Ejecutivo Nacional tiene que reconocerle de manera oficial a los trabajadores, militares, pensionados y jubilados todo el daño que les ha ocasionado la guerra económica a sus ingresos en los últimos años.

En primer lugar, indemnizar todo el sacrificio sufrido por todos los trabajadores y trabajadoras venezolanas (víctimas) durante los años de la guerra económica y por el conflicto interno que ha estado sumido el sistema político venezolano, reconociendoles todos los pasivos laborales que se han generado desde el año 2015, cuando comenzó a decretar el salario mínimo vital por debajo de la canasta básica familiar como lo establece como lo establece el Artículo 91 de la CRBV.

Eso quiere decir, que todos los salarios decretados por debajo de ese nivel sean computados y reconocidos como un pasivo laboral del Estado tomando como referencia la canasta básica familiar y que sean pagados de manera progresiva en la medida que mejore la economía en el futuro.

En ese sentido, que se cree una Comisión Presidencial para el cálculo de esas deudas laborales que mantiene el Estado y diseñe estrategias económicas y sociales para ir erogándolas de diferentes manera en el corto, mediano y largo plazo.

10. Si la industria petrolera llegará a arrancar algún día, ese dinero igualmente debería ser para aumentar reservas internacionales y para aumentar la liquidez monetaria en función de apalancar el desarrollo de la económica interna, del "hecho en Venezuela.

En ese sentido, las divisas que genera el Estado no puede seguir financiando a la economía importadora dependiente que no genera riquezas colectivas y vive estimulando la especulación cambiaria, el enriquecimiento de pocos, aumentando la desigualdad de ingresos y la fuga de capitales como ocurrido en los últimos 100 años.

Todas esas medidas económicas permitirían generar dinero de manera endógena, es decir, sobre la base de las necesidades económicas internas y para el desarrollo nacional.

Es por lo anterior que he insistido, hay que cambiar esa visión del manejo de la economía basada en la espera del milagro económico-petrolero para aumentar los ingresos de la clase trabajadora, por una visión basada en la demanda endógena, donde se garantice mayor liquidez monetaria, mejores salarios, mayor empleo productivo, mayores ventas o consumo interno, y mayor recaudación fiscal no petrolera, para hacer crecer la economía con inclusión laboral y social.

Eso hay que hacerlo antes que sea demasiado tarde.

¡Las divisas petroleras deberían ser del pueblo, no de la oligarquía!

¡Pilas con eso!



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Andrés Giussepe

Doctor en Gerencia, Especialista en Política y Comercio Petrolero Internacional y Economista de la Universidad Central de Venezuela. Secretario Nacional del Movimiento Profesionales de Venezuela.

 agiussepe@gmail.com

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