Falta ética revolucionaria

“Moral y luces son nuestras primeras necesidades”. Pensamiento profundo de nuestro Libertador, que recoge en solo dos palabras, los elementos necesarios para la consolidación de una gran sociedad, una gran Nación.

¿Quién no ha leído o escuchado este pensamiento del padre de la patria?. Todo el que ha pasado por primaria en algún momento ha pronunciado este pensamiento, pero nos hemos quedado solo en la frase. Porque al hacer un paneo al comportamiento de nuestra sociedad, observamos que se ha distanciado significativamente de este principio de vida, expuesto por Simón Bolívar.

Cuántas veces no hemos escuchado: los Adecos roban, pero también dan a la gente. O que tal o cual persona es pendeja por el hecho de manejar con ética los recursos del Estado. Se le rinde culto a la viveza criolla mal interpretada, porque por viveza se entiende; agilidad, celeridad, prontitud, ligereza, esta vivo, estar atento, pendiente de las cosas, vivacidad, energía, eficacia, nervio, brío, impulso, animación, sagacidad, perspicacia, astucia. Lo cual es muy diferente a robo, transgresión, trampa, engaño, estafa, el pillaje.

Una sociedad donde sus representantes sean delincuentes de cuello blanco, es una sociedad de injusticia. Y origina preguntas como: ¿si tal persona roba, porque los demás no lo pueden hacer?, y se van reproduciendo hacia abajo los comportamientos. Porque es difícil que si el jefe de una casa es un ladrón los hijos salgan con conductas diferentes. La conducta honesta y adecuada se da por un alto nivel de conciencia en la persona, que es lo ideal, o por las sanciones que aplique la ley. Pero el nivel de conciencia está en función de las costumbres y los ejemplos que brinden los representantes o personas consideradas importantes por la población. Estos dos factores de alguna manera fungen como inhibidor al delito. Nuestro largo paseo por los gobiernos de la Cuarta República dejó su infección en muchos de nosotros. Infección que debe ser combatida, porque de lo contrario nunca seremos una sociedad de prosperidad.

Abundan los ejemplos que reflejan una debilidad generalizada en nuestra población. Hace poco escuche; que uno de los consejos comunales conformados recientemente, utilizó 60 millones para la realización de un baño. Un alto porcentaje de las cooperativas formadas en las primeras oleadas de vuelvan caras, presentan el problema de que algunos de sus miembros se han robado los recursos y ya se ha hecho normal escuchar hablar, de cooperativas donde sus miembros plantean la idea, de repartirse los recursos que el Estado les ha dado en crédito, para su funcionamiento.

Aquí vemos que el peor daño que le ocasionó el punto fijismo a nuestro país, no fue los altos niveles de pobreza, la inmensidad de la deuda externa, o la exclusión de las grandes mayorías de todos sus derechos. Lo peor lo representa algo que no se puede ocultar y no es más que la deshonestidad, la inhumanidad, el egoísmo generalizado. Estos señores con su accionar fueron amoldando al Pueblo a su imagen. Creando una red de impunidad que comenzaba desde lo más alto del poder, hasta las mismas comunidades. Era normal y todavía persiste, que cuando una comunidad protesta por cualquier situación; lo que hacían y se hace, es llamar al Líder del grupo y prometerle algunas cosas a el y su grupito y todo solucionado. Accediendo muchos de ellos a lo solicitado por la autoridad. Todos los venezolanos sin excepción en menor o mayor grado, adoptamos vicios en nuestros comportamientos, en estos años de destrucción Republicana.

Se fue armando una cultura política impregnada de vicios, incumplimientos y compra de conciencia, que ha dado como resultado, que un alto porcentaje de nuestra población presente una conducta que no es la más adecuada, ante recursos que no le pertenecen.

En nuestra Revolución, no se puede seguir alimentando esta mala conducta, porque de lo contrario no estaríamos en revolución, porque en un proceso revolucionario, lo primero que hay que revertir es este comportamiento destructor de repúblicas. Primeramente tratando que los cuadros que la dirijan, sean personas de las menos infectadas por este mal. Y con un alto sentido de compromiso con el pueblo, no solo con su familia o su pequeño grupo. Deben ser Personas humanistas, sensibles ante la situación de los demás, que vean este país como su hogar eterno. Que se propongan la solución de los problemas de los demás, antes que los suyos propios. Personas que sientan más respeto por el barrendero que por el corrupto. Que no sean de los que se ponen como meta llenarse los bolsillos y marcharse, sin importarles el daño que causan, que sean de los que construyen revolución, no de los que roban mientras llega la revolución. Que entiendan que los recursos que van a administrar no son propios, son de todo un país. Que no realicen obras de tercera para quedarse con gran parte del dinero. Que no despilfarren por creer que estos recursos no tienen dueño. Y que perciban que el dueño de estos recursos requiere de ellos para salir de su situación.

Muchos de los políticos que han pasado por la dirección de este país. Hoy se encuentran en Miami, disfrutando de los recursos robados a los venezolanos, mientras aquí luchamos por mejorar la situación de todos. No les importó la tragedia de los demás, dicen que no son familias suyas. Ni les importa si alteran la estabilidad económica. Fueron indolentes ante la marcha de los viejitos porque le pagaran sus pensioncitas. Son personas miserables

Ellos dicen que Miami es un sitio donde se puede vivir en paz, porque la gente respeta las leyes, es difícil que te roben. Situación que pudimos estar viviendo en Venezuela, pero que ellos contribuyeron a que no fuera así.

Debemos volver a los tiempos donde la gente decía ser pobre pero honrada, debemos superar y revertir los 40 años de deformación social. Pero haciendo seguimiento a nuestros cuadros, porque pareciera que cada día nos hundimos más. De lejos se percibe la deshonestidad en muchos de nuestros cuadros. Si hiciéramos una pequeña investigación de quiénes de estos señores cobran comisiones, la decepción va a ser horrible.

El único que esta haciendo algo por erradicar esta cultura, es el Presidente de la República, a través de la implementación de las Misiones Educativas. Porque muchos de nuestros funcionarios “revolucionarios” se han convertido en el peor de los ejemplos, reproducen de la forma más descarada, todos los vicios de la Cuarta Republica.

He allí la vida de la República, decía Bolívar: “Las naciones marchan hacia su grandeza con el mismo paso con que camina su educación”.


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Pedro Figueroa


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