Socialismo versus Patria Productiva

El Socialismo se construye en la acción, en el día a día de la práctica comunista de los revolucionarios, en el trabajo socialista con la vista puesta en el socialismo. La Patria Productiva se parece más a la perspectiva de un país industrializado pero que deseamos sea independiente y solvente económicamente. Como si eso fuera posible ahora.


Hoy día, entre los caimanes industriales y comerciales capitalistas, con los cuales a la Patria Productiva les tocaría competir, eso que se vende como el “modelo Chavista”, pronostica otra guerra perdida para el socialismo, a pesar de nuestra industria petrolera.

La única manera de ser solventes económicamente ahora es dando un auténtico golpe de timón. Plantearnos para la sociedad, para el país, objetivos radicalmente distintos al de la competencia industrial y comercial, como otro más, con países más avezados en esto, como sería el caso de nuestro papelón dentro del Mercosur (por ejemplo). Debemos apartar la mirada del “crecimiento económico”, inclusive del desarrollo económico, si antes no la hemos puesto en el hombre y mujeres de carne y sangre. Si a la par del desarrollo de las fuerzas productivas no estamos creciendo física y espiritualmente como humanidad, en la salud y condiciones de vida, en educación y desarrollo del espíritu científico-humanista ninguna productividad es buena, que no sea para sus agentes de siempre, los capitalistas, los empresarios capitalistas, los “pelucones” de siempre.

En ese dogma que dice que debemos hacer una cosa primero (crecer económicamente) para luego hacer la otra (la revolución socialista) es dónde está la trampa, está la mentira.

La imagen de Chávez que detiene su caravana para preguntar dónde está el padre de un niño que llora, o para recoger de la carretera a un perro herido dice mucho de la conciencia comunista con la que debemos hacer las cosas. No se trata de otra cosa que de defender la vida primero y ante todo. Es ridículo pensar en sacrificar a todo un pueblo pasando penurias y hambre mientras esperamos que se desarrollen las fuerzas productivas y nos liberemos del rentismo petrolero. En todo caso el sacrificio debería ser igual para todos, dentro de la consciencia común de estar trabajando, efectivamente, ahora mismo, pensando en toda la sociedad y desde allí ir cambiando la razón de ser de la sociedad individualista a la sociedad socialista y con conciencia del deber social: diría Chávez, ir del Tener al Ser.

La pregunta es: ¿por qué solamente el pueblo debe sacrificarse en esta locura de Patria Productiva y no sus dirigentes tecnócratas, los empresarios, los ricos y sus familias,?. Los planes de productividad que se avizoran (Zonas económicas especiales incluidas), en el mejor de los casos, prometen desigualdad y explotación.. Y eventualmente, más capitalismo, capitalismo con todas sus letras: anarquía, contrabando, corrupción, prostitución moral y mercenarios. En el peor de los casos, fascismo. Es una candidez pensar que se pueda controlar al capitalista experimentado y al mezquino que todos llevamos por dentro con semejantes oferta de oportunidades materiales, desiguales y clasista. Debemos hacer una revolución, socialista, cambiar todo lo que deba ser cambiado, no solamente el lenguaje; hacer una revolución social y socialista y no una revolución lingüística.


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Héctor Baíz

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