Corrupto ¿yo?

“No se puede hablar de corrupción porque peligra la democracia” con estas palabras quedo coronado para la historia de la corrupción en Venezuela uno de los padres de la democracia adeca, Gonzalo Barrios, conocido como “Gonzalucho” para los más íntimos como Carlos Andrés Pérez, adeco de uña en el rabo.

Según este adecaso, en Venezuela todos podían robar porque no había una razón para no hacerlo, y esta “costumbre” paso a formar parte del catecismo adeco copeyano, cuyo aparataje burocrático, económico y corrupto paso intacto a la quinta, ya que no fue desmontado al inicio de la revolución, por aquello de que todos “tenían derecho a un puesto de trabajo porque son padres de familia”, y con ese cuento, siguieron intocables por esa excusa mientras roban, roban y roban. El presidente Maduro, ha descubierto el agua tibia cuando la corrupción galopante esta poniendo en peligro a la revolución.

La corrupción, con sus consecuentes males, tal como el cuento de la gallina y el huevo, pues no se sabe que fue primero si la Burocracia o la corrupción, se pierde en los anales de la historia, en nuestro país, mal heredado de la cuarta que en más de 14 años de revolución poco o nada se hizo para impedir que este cáncer corroyera los cimientos de la revolución bolivariana. La revolución rusa fue destruida precisamente por este flagelo, que resulto de la falta de conciencia y educación moral que debe haber entre los que se dicen revolucionarios servidores del pueblo y del propio pueblo, abandonado a los viejos principios y enseñanzas.

“No se puede aplicar las tres erres porque peligra el proceso” parecidas palabras, mismo “musiu con diferente cachimba” ¿o con diferente franela? diría campantemente el padrazo de la corrupción, digo, de la democracia adeco copeyana, Rómulo Betancourt; y la “costumbre” se instalo en la quinta de la mano de los “rojos rojitos” antiguos adecos vestidos de rojo que se aprendieron el catecismo adeco-copeyano al pie de la letra, desde el más ínfimo funcionario hasta los círculos del poder por donde transita el “nido de alacranes” descrito por el General Muller Rojas y que tanto daño le han hecho al pueblo y a la revolución; ahora nos reímos por no llorar de los “cuentos de ultratumba” del copeyano Vinicio Carrera, Ministro de transporte de la cuarta, cuando fue agarrado “con las manos en la masa”, perdón, con las manos en el maletín repleto de billeticos robados al erario publico, para luego dejarlo salir “un momentico” y fue a tener a Inglaterra, mientras prescribía el caso.

Y desde esta costumbre adeco copeyano, del “pónganme donde hay” y que dista mucho de ser revolucionaria, donde son perseguidos y acosados, censurados, a los que se atreven a denunciar los errores del gobierno de turno o se atreven a cuestionar a aquel funcionario y su mala praxis, es el que ha permitido que la corrupción y el peligro en que se encuentra nuestro país y la revolución escale a alturas peligrosísimas como en las que estamos, incluyendo a la quinta columna colaboracionista que le importa tres pepinos sino el “cuanto hay pa eso”, de seguir así cuando menos lo esperemos tendremos a un gobierno paralelo instalado en el país ocupado por los EEUU: Colombia, con Capriles, financiado con los reales que se robaron la “gente del petróleo”, que ha alcanzado hasta para comprar aviones, ¡que billete compadre!.

Aplaudimos la idea revolucionaria del presidente Maduro del “gobierno de calle”, donde entra en contacto directamente con las necesidades reales del pueblo de las diferentes zonas del país, que, al igual que en la vaguada, el comandante Chávez palpo de primera mano el abandono en que se encontraban grandes regiones del país por los Alcaldes y Gobernadores rojo rojitos de turno, pero además, la tropa de investigadores que han descubierto las mil y una maneras de las que se valen los corruptos para robar al estado y al pueblo: aun falta, algunas instituciones como CADIVI, VICSUCRE, FONDAS, SENIAT etc. no han sido suficientemente saneadas y sus directivos investigados hasta las ultimas consecuencias. Queremos saber los nombres de la lista de CADIVI a los que se les entregaron nuestros reales y que se “desaparecieron” misteriosamente.

Si este es el abrebocado para la lucha contra este flagelo y sus inmensos tentáculos burocráticos y gansteriles con que se le está demostrando al pueblo que si le importa al gobierno revolucionario construir verdaderamente el socialismo bolivariano, ¡bienvenido sea!, lo aplaudimos y lo apoyamos; ojala y no sea una más de las iniciativas que luego se echan al saco del olvido por pusilanimidad, amiguismo, nepotismo o la banalidad de pensar en que el tiempo es la cura para todos los males: para este mal NO, precisamente tiempo es lo que casi no nos queda para cumplirle al pueblo revolucionario. Saman compañero, contamos contigo ¡Chávez vive, la lucha por la revolución sigue!

Confiamos en el Líder.

anazaicon@yahoo.com


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Ana Bordas


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