Nuestra Obligación es Triunfar

No basta con reelegir al comandante Chávez

Luego del pasado triunfo de la reafirmación del comandante Hugo Chávez como presidente, nos preparamos para una nueva batalla, las elecciones para Gobernadores y asambleas legislativas.

El comandante presidente nos lanzó su estrategia para enfrentar el evento y ganarlo: de una manera magistral (según mi punto de vista) desplegó a nuestros mejores ministros a tomar la vanguardia en cada estado donde la posible guerrilla interna podría hacernos perder, la consigna debe ser una sola: todos a votar por los gobernadores que respaldan el proyecto socialista, vacilar es perdernos!!!!.

En este momento en que enfrentamos una vez más al adversario político y en el que ya he sentido algunos ataques de una guerrilla interna, quiero compartir una nota que publiqué en Abril de 2011, con motivo de la celebración de un aniversario más del 4 de febrero de 1992:

Releyendo cosas viejas y evocando cosas idascomo escribió el poeta me topé con un brevísimo pero increíblemente grandioso discurso histórico ocurrido el 4 de febrero de 1992 y me encontré de repente imaginando un epilogo para cerrar el capítulo que se inicio cuando, a partir de ese mismo instante se encendieron los motores que ya venían calentándose y arrancó a marcha rauda, aunque no tan veloz como quisiéramos, el avance hacia el socialismo.

Y en pleno disfrute de la imaginación me llegué a preguntar: ¿legaremos algún día a escuchar un mensaje como el siguiente?

Primero que nada quiero dar buenos días a todo el pueblo venezolano, este mensaje bolivariano va dirigido a los valientes soldados que se encuentran en el Regimiento de paracaidistas Aragua y en la Brigada blindada de Valencia acompañados por el pueblo en esta fecha tan especial. Afortunadamente, por ahora, los objetivos que nos planteamos han sido logrados, es decir, nosotros por acá hemos logrado controlar el avance del capitalismo. Ustedes lo están haciendo muy bien por allá, pero ya es tiempo de reflexionar y traer nuevas situaciones y el país tiene que seguir enrumbándose definitivamente hacia un destino mejor. Así que oigan mi palabra. Oigan al comandante Chávez, quien les lanza este mensaje para que reflexionen y depongan la actitud conformista, porque ya en verdad los objetivos que nos trazamos a nivel nacional los hemos logrado compañeros; oigan este mensaje solidario. Les agradezco su lealtad, les agradezco su valentía, su desprendimiento, y yo ante el país y ante ustedes asumo la responsabilidad histórica ante este momento en que les entrego la rienda a la nueva generación para que continúen el camino del socialismo bolivariano. Muchas gracias

Esta en nosotros que ese momento llegue; el destino del comandante y la revolución bolivariana es triunfar no puede ser de otra forma, pero eso no depende de él, depende de que nosotros, soldados de esta revolución cumplamos nuestro rol y estemos a la altura del compromiso que tenemos.

Ser bolivariano, ser socialista o ser chavista no está  en votar por el comandante Chávez para que se mantenga en la presidencia, estamos explotando al hombre, le estamos desgastando sus neuronas, ya el hombre no sabe que ingeniarse para sacarnos del atolladero en el que estamos desde los tiempos de la colonia y ¿Qué hacemos nosotros además de exigirle y votar por él cada vez?

Mucho hemos avanzado, hay que ser justos, pero no es suficiente, no podemos decirnos estamos mejor, lo estamos logrando, ahí vamos..No!! Tenemos que exigirnos más, tenemos que empeñarnos en seguir los pasos hacia nuestra propia liberación, sin descanso (o es que acaso 400 años de calma no han sido suficientes) tenemos que profundizar a nivel de conciencia y elevarnos como titanes a derrotar los vicios que llevamos en la sangre incrustados en el alma como una maldición heredada de la colonia y reforzada por el capitalismo mundial.

No podemos seguir exigiendo sin dar, tenemos que exigirnos a nosotros mismos; cada día tenemos más y más herramientas para el avance, pero no logramos utilizarlas como es debido, todavía persiste el vicio de esperar que el ministro, el alcalde o el vocero del consejo comunal resuelvan.

Eso no lo podemos seguir haciendo, nuestra generación tiene hoy en sus manos, bajo el liderazgo del comandante Chávez, la oportunidad histórica de llevar al país hacia la superación humanitaria, hacia el progreso productivo humanitario, hacia el logro del supremo objetivo de lograr el sueño del libertador y llegar a encontrar la mayor suma de felicidad posible.

Nosotros los afortunados de este momento tenemos la oportunidad de ser los constructores de la Venezuela nueva, bolivariana y socialista, nosotros los afortunados de este momento tenemos la obligación de triunfar.

La burocracia, el conformismo, la confusión y la desidia siguen paseándose libremente por las calles de Venezuela entre nuestras filas y más aun entre los opositores al proceso de cambio.

La conformación del polo patriótico es de vital importancia para reforzar la convicción socialista y redoblar el esfuerzo estratégico para la profundización de la conciencia revolucionaria; se hace obligatoria la profundización individual más que colectiva sobre los valores socialistas ya que eso sería la tabla de salvación del proyecto bolivariano, el partido tiene la obligación de crear al nuevo ciudadano en los valores socialistas y los voceros del gobierno y el partido tienen la obligación de ser el ejemplo.

La estrategia a seguir es para nosotros muy simple pero ardua a la vez; escuchemos al comandante, él es muy claro en el mensaje; pero escuchémoslo de verdad, tomando notas, discutiendo luego en familia y actuando en consecuencia; no sigamos escuchándolo mientras ajustamos el aire acondicionado de la sala y tomamos un refresco o comemos cotufas y al terminar el discurso, seguir viendo una película o aprovechamos que es temprano y nos vampos a la playa.

No perdamos la oportunidad de ser responsables por nuestro futuro, escuchemos al comandante y ejecutemos la acción necesaria para que el discurso no se pierda.

De nada nos sirve reelegir a Hugo Chávez como presidente si no lo escuchamos, si no lo seguimos. Si no despertamos y retomamos el camino con una verdadera reafirmación revolucionaria y socialista.

Si solo escuchamos pero no trabajamos para ejecutar la acción, el esfuerzo del comandante se perderá y su voz y su intención se diluirá en el tiempo y pasará a ser otro mártir que al igual que Bolívar le tocó la misión del relámpago: rasgar un instante las tinieblas, fulgurar apenas sobre el abismo y tornar a perderse en el vacío.

Entra una terrible sensación de desolación de solo pensar que no aprovecharemos la oportunidad. Si la perdemos no vendrá otra nunca mas

QUE EL CAMINO NO SE PIERDA CAMARADAS

EL SOCIALISMO ES EL CAMINO


oscarajimenezr@gmail.com



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Oscar A. Jimenez R.


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