Lo que quiere la oposición

Anteayer leía un artículo titulado “¿Qué quiere José Vicente?” de Julio Mosquera, el cual fue publicado por acá. Me llamó la atención, más no me pareció exagerado. Mucho menos irrespetuoso, pues si en algo no debe creerse es en personajes intocables, desde el punto de vista de la batalla de ideas. Desde hace mucho tiempo tengo por cierto que si el papel aguanta todo, la televisión lo hace mejor.

Creo que alguna fibra toca el compatriota Julio y otros que escribimos al respecto de la tendedera de puentes, que se ha impuesto como moda post referendum en círculos que quieren cuadrar rectángulos con pentágonos sin que le falten o le sobren aristas.

Me explico. José Vicente Rangel en su programa dominical “José Vicente Hoy” del 22-02-2.009, antepone como matriz de opinión que el país está dividido en dos grandes grupos políticos (chavismo y oposición) como interpretación directa del resultado de comicial y que esos dos grupos con visiones distintas del país, deben dialogar sobre soluciones democráticas por que si no, esto explota con o sin espoleta. Debo acotar que el primer grupo está muy bien definido, tiene una dirigencia seria, un proyecto bien estructurado de país, un planteamiento ideológico claro, con indelebles características de atención, participación y protagonismo popular como nunca antes en nuestra historia republicana, demostrado con hechos irrefutables y avalados por entes internacionales. Ese grupo político ha tendido puentes, ha convocado a diálogo, ha creado y promovido políticas económicas y financieras de irrestricto apoyo al empresariado nacional y constantemente demuestra su respeto a los derechos de todos los ciudadanos siendo, como corresponde, garante de la seguridad de sus enemigos, aún de los más desquiciados.

Miremos el otro grupo. Además de un odio enfermizo, estimulado por su dirigencia mediática, hacia quien encarna la revolución y todo lo que representa ¿Qué más hay?¿Cuáles son las propuestas serias, con sentido de patria, incluyentes, participativas, innovadoras y solidarias con los sectores populares?¿Cual ha sido su comportamiento en todos y cada uno de los comicios durante los últimos 10 años?¿Se debe evaluar como un error o desliz las actitudes pro fascistas, alienantes y de desprecio hacia un proceso político que avanza hacia la soberanía plena de la Patria? Sus más elaborados planes han sido el golpe cívico militar, el sabotaje petrolero y el cierre patronal. Mírese con detenimiento que su comportamiento no varió, al acceder a través del voto a algunas gobernaciones y alcaldías. Más bien se exacerbó, lo cual es muestra inequívoca de sus verdaderas intenciones.

Con filigrana sobre polarización, JVR nos ofreció su exégesis. Me llamó la atención, que mientras se explayaba en eso, apareciera la imagen del Líder Comandante seguida de la de Capriles Radonsky. No quiero exagerar, pero ¿Acaso eso fue un desliz, un error o un duendecillo travieso? De cara a las presidenciales en cuatro años y de acuerdo al cuadro que pintó JVR ¿Por qué esa dualidad de imágenes?

Casualmente ese fascista irredento, no es un “repitiente” de esos que advirtió Ramos Allup que descartaría como próximo “frijolito” de la oposición.

Dice JVR que los conflictos diarios pueden dar al traste con el proceso revolucionario. Ciertamente hay preocupantes elementos de ingobernabilidad, pero han sido producidos en primer término por una repugnante impunidad fraguada en tribus y lupanares jurídicos y sobre la cual cabalga gran parte de la dirigencia opositora. A ello se une el imperialismo yanqui que no ceja en sus pretensiones de volver a adueñarse de nuestros recursos energéticos, apoyando y financiando a la abigarrada oposición para lograr a través de golpes, paramilitarismo, sicariato, secuestro, tráfico de drogas, etcétera, su objetivo. Agréguense grupos radicales infiltrados por la CIA que pretenden llevar al país a una espiral de violencia fratricida y a la consabida quinta columna que asume que capitalismo y socialismo es un cóctel ideológico que no da ratón, ni remordimiento. Entonces, esa conflictividad la produce en gran medida la dirigencia opositora que, plagada de oligarquía, pretende imponer el caos y la muerte como respuesta a un proceso de cambios que contraviene sus desmanes neo coloniales.

Hacer la revolución significa darle la mayor suma de felicidad al Pueblo. Eso implica que deben cambiar las relaciones de producción, que debe cesar la explotación del hombre por el hombre, que el modo de organización social debe ser justo y que el desarrollo del ciudadano debe comportar valores de corresponsabilidad social ¿A cual de esos especímenes opositores se le puede invitar a echar una conversa a respecto, sin que piense que tratamos de “coartar” su derecho divino a partirle la madre a todo el que no se deje? ¿Cuál concesión va aceptar un explotador secular del Pueblo, de parte del Gobierno, que no sea aquella donde estén en juego sus derechos? ¿Cuál dirigente mediático de la oposición va a desistir de promover estereotipos pitiyanquis, antivalores y desprecio al Pueblo, magnificando los problemas y silenciando los logros, en abierto desafío al Gobierno?

No hay cacao para los oligarcas, para el Pueblo todo el inigualable cacao venezolano. Más claro no canta un gallo. La tercera etapa en la que se adentra la revolución, no es para prepararle chocolate caliente a una dirigencia opositora fascista. Tildar de “errores”, las razones por las cuales ellos perdieron el referéndum de la enmienda, no se corresponde con su premeditación y alevosía ¡Que se defiendan solos, compadre!

Me van a disculpar la digresión, pero es que hace como 30 años, JVR fue invitado a un programa llamado “Horangel y los doce del signo” y le preguntaron que hasta cuando sería candidato a la presidencia ¿Qué creen que contestó?

pladel@cantv.net


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Plácido R. Delgado


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