La unidad opositora, como se plantea, no es un sueño dorado, sino un fin indeseado

¿Es posible derrotar al gobierno electoralmente?

Desde mi perspectiva, ubicándome en un plano o una realidad supuesta, modelada en base a los deseos y fines de alguien, a esa pregunta, por mí mismo formulada, yo respondería, sin duda, que si lo es. Es más que todo un cálculo cuantitativo.

Es evidente que el PSUV ya no es el partido que conducía Chávez y tampoco lo es el gobierno, entidades que gozaban entonces del respaldo emocional de las multitudes y el racional de grupos de mucha significación que al mismo tiempo influyen sobre aquellas.

Muchos factores han influido en el desgaste del gobierno y del partido y, en consecuencia, en la pérdida de respaldo de ambos. Las cifras, que pudieran ser manipuladas en algunas instancias, pero no en otras, hablan de una enorme merma del ingreso nacional.

Al hablar de la manipulación, quiero hacer referencia a cómo mientras anteriores ministros de energía del gobierno venezolano, hablaban de cifras de producción por encima de más de un millón de barriles diarios, la OPEP, sin que ese fuese su propósito, sino como parte de su rutina, desmentía aquellas informaciones.

Ahora, desde hace ya un tiempo considerable, los mismos medios ratifican la merma de ingresos del Estado venezolano en niveles sustanciales. Y esta merma de ingresos, por la razones que sean, derivadas, en primer término, de las malas políticas en el área petrolera iniciadas en los tiempos de Ramírez, continuadas por el gobierno del presidente Maduro, ha afectado de manera desmedida a la población venezolana y eso, en cualquier país, tiene sus efectos en las relaciones entre quienes dirigen y las multitudes.

Basta hacer mención a asuntos puntuales como el salario, que generan descontento y hasta desmotivación en los trabajadores y por supuesto en la multitud; sin dejar pasar por alto los nocivos efectos sobre la población al disminuir al máximo la "inversión", no gasto, como dicen los monetaristas, en servicios fundamentales como salud y educación. No es un secreto para nadie, ya eso no puede ocultarse que, por razones de salarios, los maestros acuden a las escuelas de vez en cuando, dado el simple costo del transporte y otros gastos, como el relativo a su alimentación fuera de casa, mientras ejercen su trabajo. Menos que en los hospitales, los pacientes, en el menor de los casos, deben comprar todo lo necesario para ser atendidos, desde los guantes para los médicos, gasa, etc., en adelante.

¿Cómo negar o restarle valor a las sanciones aplicadas por Estados Unidos y sus aliados a nuestro país? Este procedimiento es determinante en el estado deplorable de la economía venezolana y más si le agregamos la descarada injerencia en los asuntos internos para lo que, a muchos políticos venezolanos, volvieron agentes directos suyos. Tanto que, en momentos, si revisamos la historia de los últimos 20 años, la oposición al gobierno venezolano, sobre todo en tiempos de Chávez, era comandada exclusivamente por agentes del Departamento de Estado y nunca han dejado de liderar con intermediarios. ¿Quién manda, decide por el lado opositor en los diálogos ya habituales? Recuerdo aquel momento de un diálogo, creo que en Dominicana, cuando llegado al final, al momento de firmar, Julio Borges, se negó a hacerlo porque en el último minuto recibió una llamada patronal de un agente de la Casa Blanca que le dio esa orden.

Pero pese lo ya dicho, hay que hacer mención, de manera muy especial, al asunto relacionado con la corrupción; son espeluznantes las cifras que, desde los tiempos de Chávez, hasta ahora mismo, funcionarios de gobierno se han apropiado de manera fraudulenta. Y es demasiado evidente que, ante eso, el gobierno ha actuado con descuido, para decir lo menos. Resulta incomprensible y particularmente inaceptable que, un alto funcionario de gobierno, con su respectiva cofradía, se pase un largo tiempo cometiendo fechorías, sea denunciado públicamente hasta por multitudes aliadas al gobierno, como aquel caso de Jonathan Marín, en Anzoátegui, y nadie lo detecte; tanto que dispone de tiempo para acomodar todo e irse al exterior a gozar tranquilamente de lo robado.

Pero al hablar de lo anterior, lo que viene ocurriendo desde los tiempos de Chávez, esto nos lleva a un tema sustancial, el relativo al concepto de partido, de lo que mucho hay por discutir, y en consecuencia, a lo relativo al liderazgo o por lo menos, a las responsabilidades que se alcanzan dentro de la organización y el gobierno, las cuales parecieran obedecer a prácticas ajenas a las concepciones "revolucionarias" y lo pertinente a una militancia donde se forman las vanguardias para el cambio.

¿Cómo entender que, en el gobierno y en el PSUV, por más de 20 años, decenas y hasta centenas de "dirigentes" y funcionarios de alto nivel, se hayan ido del país o escondidas, después de robarse enormes sumas de dinero y para más remate, terminen, no justamente como náufragos, en EEUU y Europa, hablando mal contra el gobierno y lo peor, sumándose a las filas del imperialismo? ¿Tenían la cultura pertinente que se deriva, en buena parte de la militancia? ¿Quién, quiénes, cómo se les evaluaba? ¿Sólo por decir "rodilla en tierra" o "leales siempre"? ¿O porque se mostraban siempre de acuerdo con lo que emanase desde arriba y nunca discreparon? ¿Las llamadas escuelas de cuadros y las observaciones de la dirigencia pertinente fueron eficientes?

Estas cosas, a las que habría que sumar el mal manejo de las relaciones con los aliados, como el asunto inherente al PCV, han mermado sustancialmente el respaldo del gobierno. Ya no son los tiempos de Chávez, de sus primeros años de gobierno y tampoco del lamentable día de su muerte.

Pero en la oposición, aquella que fue la MUD, el desgaste y la división han sido tan grandes y alarmantes que se volvieron como el archipiélago griego, una buena cantidad de islas esparcidas en la inmensidad del mar Egeo.

La forma de lucha implementada desde el inicio, cuando aquellas huelgas patronales que desgastaron el apoyo obrero de partidos de la V República, el paro petrolero de la meritocracia, el golpe de Estado de Carmona y luego las persistentes guarimbas, sin consignas ni metas específicas, sino "hasta el final", cargadas de violencia hasta criminal, comenzaron por cansar y desgastar a la oposición que comenzó a dividirse. Hasta llegar a la ridiculez de la presidencia interina, encargando del rol a un personaje oscuro, sin talento, ni cultura pertinente, que se dedicó a hacer lo que emanaba de sus instintos, eso que llaman el sentido común y de la corte impertinente que llegó a rodearlo.

Es evidente que entre los factores opositores, antes en la MUD, no sólo hay separaciones por asuntos de concepto de país, táctica y estrategia, sino se agregan profundos odios derivados de las formas de lucha y los manejos de la presidencia interina.

Por eso, las elecciones primarias, donde se escogió a MCM como candidata, no participó toda la oposición antes integrante de la MUD, solo a ese proceso acudieron ciertos y determinados factores, la mayoría de ellos, como lo parece evidenciar los resultados dados a conocer, con muy escaso respaldo. Muy buena parte de aquella oposición se abstuvo de acudir a ese evento, porque pese sus diferencias con el gobierno, son también muy hondas las que a ellos mismos separan. Una cosa es la Plataforma Patria, un sector oposicionista y otra el mundo opositor en su totalidad.

Y note el lector que, hasta ahora, no he hecho mención a grupos opositores correspondientes a la izquierda, la que llamo así para establecer una significativa y deliberada intención. De diferentes partidos antes en el Polo Patriótico y a esa enorme cantidad de personas, sobre todo trabajadores que, por los motivos señalados arriba, se sienten decepcionados por el gobierno. En los últimos días, pese eso pareciera no tener mucha significación cuantitativa e impacto, he leído artículos y tomas de posición de ciertos personajes, militantes del PSUV, que antes han estado discrepando particularmente por el asunto salarial, de una manera que pareciera, no ya la rutinaria manifestación de inconformidad, sino una separación de su partido.

Por supuesto, este universo al cual acabo de mencionar y calificar como de izquierda, lo descarto de manera casi radical, en lo que se refiere a la posibilidad, en lo inmediato, de formar causa común con las otras oposiciones.

No hay duda que, cuantitativamente hablando, son más los venezolanos distanciados y hasta en contra del gobierno que, quienes le apoyan, aunque tampoco se puede desdeñar ni minimizar el respaldo que aún éste conserva, tanto que, dado el cuadro que avizoramos ahora mismo y para un cierto tiempo, por decir lo menos, ganaría las elecciones de realizarse en plazo breve, como en unos pocos meses, tantos como los que faltan para terminar un año que apenas empieza. Decimos esto porque no juego a las adivinanzas, no meto mis sentimientos en el medio al analizar y menos puedo avizorar más allá del límite o línea del horizonte que me esconde el más allá.

Pero sí puedo asegurar que, en lo inmediato, no se percibe posibilidad alguna que los factores opositores pudieran ponerse de acuerdo. Más bien, la inhabilitación ratificada por el TSJ de MCM, ha dado motivos para mayores distanciamientos.

Entre gente que participó en las elecciones primarias, que pudiera haber sacado pocos votos, pero cuentan, suman, surten efectos no previstos, ha producido inconformidad y alentado más el distanciamiento, por las razones íntimas que sean, la actitud de MCM de no optar por facilitar un acuerdo, nada de sumisión, de manera que pudieran salir en lo inmediato con una candidatura sustentable, una organización y programa electoral o de luchas que ofrecer a sus potenciales votantes. Perciben que, su cómo obcecada actitud de ser candidata, pese a la inhabilitación y la evidente disposición de EEUU de aceptar esa realidad, pues para ellos como dijo Juan González, del Consejo de Seguridad del gobierno estadounidense, palabras más o menos, "lo importantes no es el candidato o candidata sino las condiciones electorales", les hace perder tiempo para hacer lo correspondiente en el diseño de una campaña ganadora, que empieza por elaborar unas ideas programáticas, organizarse de conformidad a la alianza y exhibir al candidato (a), meterle en la conciencia de los electores que pensaban en ella, en otro o nada nuevo esperaban y enfrentar al gobierno con cualidades de vencedores.

Lo anterior se ha agravado cuando MCM se ha manifestado de manera nada delicada, muy impolítica y si muy descalificadora y divisionista, contra el opositor al gobierno central, pero gobernador de Barinas, quien ha exigido que dada la inhabilitación y considerándola irreversible, más por la posición de EEUU, se proceda de inmediato a escoger un candidato sustituto y el adelanto de las tareas inherentes a la preparación de una campaña electoral. Tómese en cuenta que, ese gobernador de Barinas, resultó electo, previa unificación de buena parte de la oposición barinesa en torno a su candidatura, dado que el anteriormente previsto estaba inhabilitado.

Quienes forman parte de la oposición, aquella emanada de la MUD, pero alejados de la Plataforma Patria, donde se escogió a la Sra. Machado, donde hasta ya tienen candidatos y por ende han manifestado su disposición a no apoyarle, pese la hubiesen habilitado, siguen en su misma actitud.

Y esas posiciones, más el tiempo, conspiran contra la formación de un frente opositor con la suficiente fuerza y capacidad para atraer a la enorme franja de posibles abstencionistas, los persistentes, de lo que suelen llamar la abstención histórica, la acostumbrada, hasta desencantados por el gobierno y la a éste siempre opuesta, pero también desencantada por la oposición, que ahora hasta pudiera crecer más.

Pero lo peor de todo, o lo más grave, es percibir a dirigentes opositores escudarse y hasta excusándose en el gobierno, en sus maniobras para generar abstención, lo que pudiera estar haciendo, le conviene hacerlo y lo hará, como cualquier otro, pues es como muy natural hacer lo que sea pertinente y viable para debilitar al contrario, mientras nada positivo conciben para ellos unirse, anular las gestiones del contrario y más bien hacen todo lo necesario para salir derrotados.



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com      @elidamas

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