Conversación imaginaria con Chávez sobre el Esequibo (II)

8 de la noche, silencio absoluto en el primer piso del Palacio Blanco…

Me encuentro en mi oficina de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Nacional de Fronteras a la espera de una llamada del profesor Ramón Moreno, jefe de la Sala Situacional del Presidente de la República.

Ya en la tarde, terminé junto con Mirdza –mi secretaria- un pequeño punto de información al Presidente, acompañándolo de algunos documentos y libros. Hace trece días tuve una entrevista con él, aquí mismo en ésta oficina… fue de improviso, nada concertado, ni por él ni por mí…

Leo y releo el punto de información con la duda de si es muy largo o le faltan datos. En la mañana me entrevisté con el general Melvin López Hidalgo, secretario del CODENA para averiguar cómo eran los procedimientos para la elaboración de los puntos de cuenta al Presidente…

-Tienen que escribirse en formato de 16 puntos y en negrilla, me dijo y agregó:

-Deben ser cortos, no más de dos cuartillas ni en el asunto debes pasarte de 600 palabras…

Diablos, me costó ajustar la información a esas reglas, pero me martilla obsesivamente en la cabeza el último minuto de esa inesperada conversación con el Comandante Chávez:

"Con Guyana hay que poner de lado ese debate de límites que la historia se encargará de dirimir algún día, la cuestión por ahora es integrar ambos pueblos, ambas repúblicas que tienen diferencias notables –comenzando por el idioma-, pero mucho en común, para poblar y hacer valer las riquezas que encierra el territorio Esequibo. Si en mis manos está la decisión, jamás tomaremos la vía de la guerra, eso sí, quieren ponernos a pelear con ellos…No lo lograrán!!"

Son ya las 8 y 20, no hay llamada desde la sala situacional de Miraflores y sigo pensando y dándole vueltas al asunto… -Carajo, hoy cumplo años –me acuerdo- han sido trece días intensos, de lecturas, preguntar aquí y allá; varias visitas a la Biblioteca Nacional, El Archivo Histórico de Miraflores. Varios de los protagonistas principales han fallecido. Es sorprendente, pero gracias a un decreto del presidente Raúl Leoni, de identificar oficialmente en el mapa de Venezuela con un rayado el territorio Esequibo, el venezolano común ha formado en su conciencia una imagen del despojo, porque lo ha observado desde el primer grado en la escuela, y en la calle; pero más allá, una información adicional, una opinión sobre lo que debe hacerse, nada.

El Esequibo luce a todos lejano, intangible. También es sorprendente el mutismo del escritorio Esequibo de la Cancillería, ni siquiera "chapeando" pude extraer información alguna. La protegen bajo el pretexto de "secreto de estado".

El asunto medular es el Acuerdo de Ginebra, ¿es viable?

Luego de la denuncia ante las Naciones Unidas hecha por el canciller Marcos Falcón Briceño el 20 de septiembre de 1962, en la Asamblea General, con base a la documentación e investigación dirigida por nuestro embajador Carlos Sosa Rodríguez, el asunto paso a manos del Secretario General, en ese momento el interino U Thant, quien actuaba bajo esa condición por el fallecimiento un año antes en un accidente aéreo de Dag Hanmarskjold titular de la secretaría de la ONU. U Thant sería luego designado Secretario General al finalizar ese período de sesiones el 30 de noviembre de 1962.

Este hombre, de origen asiático, pequeño, enjuto y de lentes de miopía, lograría en su gestión de 10 años en la ONU, doblegar el predominio absoluto de Estados Unidos y sus aliados en la Asamblea General.

Desde el primer momento dirigió la facilitación diplomática para que decenas de países africanos y asiáticos fueran descolonizados e ingresaran gracias a la resoluciones 1514 y 1541, la más importante (1514) se aprobó el 14 de diciembre de 1960, con 89 votos a favor y cero en contra, por la abolición del colonialismo y por la rápida liberación de los pueblos bajo tutela imperial y su complementaria el 15 de diciembre de ese mismo año, dirigida a reivindicar el derecho de los pueblos sometidos a independizarse, no solo por la vía pacífica sino, sino incluso el empleo de la lucha armada para vencer el poder dominante de cualquier potencia colonial. Sin duda ambas resoluciones, fueron inspiradas por el "Grupo de los No Alineados", al cual pertenecían la mayoría los movimientos de liberación de los pueblos colonizados del planeta.

Catorce meses después vendría la resolución 1654 del 23 de enero de 1962 que aceleró el proceso de descolonización ante la creciente ola de denuncias de violación abierta de los derechos humanos y de acción despiadada de las potencias coloniales en contra de los pueblos oprimidos, incluso materializar actos encaminados a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial en algunos países donde se está verificando la liquidación del régimen colonial. Con ésta última resolución, se crea el poderoso "Comité de los 24", formando parte de él Venezuela, entre otros países latinoamericanos y del mundo.

Aquí surge un primer tropiezo sobre las aspiraciones venezolanas de reivindicar la totalidad del territorio Esequibo; a menos de un mes de haber ingresado Venezuela al "Comité de los 24", el 22 de febrero de 1962, cuando se iniciaba el procedimiento para la descolonización de Guayana Británica por ponencia del líder guyanés del movimiento por la liberación nacional de su país, Chedi Jagan, en su calidad de presidente del Grupo de los No Alineados, expone y solicita la aplicación de las resoluciones 1514 y 1541 para que se reconozca la condición de colonia tutelada por el imperio inglés de su país, Guyana y se establezca para ese mismo año su independencia.

La posición de Venezuela se manifestaría contraria a uno de los propósitos de la resolución 1654, la referida a garantizar la unidad territorial de los pueblos a ser descolonizados.

Son ya las nueve de la noche y no hay llamada de Ramón. Vuelvo a leer un importante documento que estoy anexando al punto de información, la exposición del embajador de Venezuela en calidad de miembro del "Grupo de los 24", en donde Carlos Sosa Rodríguez expresa la solidaridad y satisfacción de Venezuela, a fin de que Guayana Británica obtenga la independencia del Reino Unido; sin embargo señala:

"En esta oportunidad, en que apoyamos sinceramente el reconocimiento pleno de los derechos que corresponden a la población de la Guayana Británica, no podríamos, sin embargo, sin traicionar a nuestro propio pueblo venezolano, olvidarnos de sus derechos, de sus reivindicaciones de fronteras y silenciar en este foro mundial, su legítimo reclamo de que se rectifique una injusticia histórica….."

 

Luego de detallar la abusiva toma territorial por parte del imperio inglés de tierras venezolanas al oeste del rio Esequibo, el embajador Sosa Rodríguez pide formalmente ante el organismo que se rectifique la injusticia cometida contra Venezuela en el laudo arbitral de 1899 mediante amistosas negociaciones entre las partes interesadas, tomando en cuenta, no solo sus legitimas aspiraciones, sino también las circunstancias imperantes y los legítimos intereses del pueblo de la Guayana Británica.

 

 

Esta intervención en el seno del "Grupo de los 24", se convierte de hecho en la principal maniobra diplomática para encubrir el interés norteamericano de impedir en ese momento la independencia de Guyana, en virtud del carácter comunista del movimiento pro independencia guyanés la cual se produce cuatro años más tarde, el 26 de mayo de 1966, luego de la firma del Acuerdo de Ginebra entre Venezuela y el Reino de Gran Bretaña e Irlanda, el 17 de febrero de 1966.

 

Guyana hereda los compromisos adquiridos a su nombre en el Acuerdo de Ginebra por Inglaterra, manteniéndola de hecho bajo su dominio, como así lo declaró el líder guyanés Chedi Jagan en varias oportunidades, al referirse al Acuerdo de Ginebra.

En lo sucesivo, el reclamo de Venezuela para recuperar territorios al oeste del río Esequibo ya no tendrá como contraparte a una potencia imperial europea, sino a una nación pobre, creada en el proceso de descolonización de los años sesenta.

Venezuela será calificada por los pueblos anglófonos del Caribe Oriental (West Indians) no como país víctima del expansionismo colonial británico sino el país rico que pretende apropiarse de una extensión equivalente a dos terceras partes del territorio de la nueva República Cooperativa de Guyana.

-Camino presuroso cruzando la avenida Urdaneta a las 10 de la noche hacia la alcabala de prevención dos del Palacio de Miraflores. Hace cinco minutos me llamaron de la sala situacional. El frío caraqueño me golpea la cara.

Ah, el punto de información:

Punto de información al Presidente de la República

Fecha: 28 de enero de 2004

Organismo: Secretaría Ejecutiva del Consejo Nacional de Fronteras

Asunto: EL PROBLEMA DEL TERRITORIO ESEQUIBO EN RECLAMACION

Este tema es un asunto cautivo de la diplomacia norteamericana, al menos en tres momentos históricos: 1895, 1899 y 1961. Estudiosos del tema coinciden en reconocer la intervención de agentes norteamericanos orientando decisiones de los presidentes Antonio Guzmán Blanco, Joaquín Crespo e Ignacio Andrade. Hay referencia explícita sobre William Lindsay Scruggs, embajador plenipotenciario de USA, quien hace un importante lobby en Caracas y Washington para el manejo de la controversia anglo-venezolana mediante el empleo de la Doctrina Monroe. Se logra así, la intervención de los presidentes norteamericanos Benjamín Harrison (republicano 1889-1893) y Grover Cleveland (demócrata 1885-1889 y 1893-1897). El 13 de diciembre de 1896 el Presidente Cleveland dirige al Congreso de USA, un discurso contra la reina Victoria de Inglaterra, en una comedia internacional en la que el Reino Unido negocia "obligado" por Estados Unidos, las tierras venezolanas del Esequibo. Vía diplomática, Venezuela cedió su soberanía a USA, para defender sus derechos ante Inglaterra, en un tribunal imperial invocando la doctrina Monroe. El ex presidente Benjamin Harrison preside la defensa de Venezuela ante el organismo arbitral creado. Venezuela no interviene en ninguna de las fases del proceso y finalmente es despojada de 159.500 kilómetros cuadrados de superficie el 3 de octubre de 1899. Durante 61 años Venezuela no interpuso ante organismo mundial alguno los vicios de nulidad del Laudo de Paris.

El gobierno norteamericano, a través de su Presidente John F. Kennedy solicita a Rómulo Betancourt su cooperación para impedir que los comunistas guyaneses logren la independencia de Guayana Inglesa. Le propone despertar del letargo de 61 años, la reclamación sobre el territorio Esequibo ante la ONU, bajo la condición de no implicar a USA en el despojo territorial.

Venezuela es incorporada al denominado "grupo de los 24" originado por la Resolución 1654 de ONU del 23 de enero de 1962, que aceleró el proceso de descolonización ante la creciente ola de denuncias de violación abierta de los derechos humanos y de acción despiadada de las potencias coloniales en contra de los pueblos oprimidos, incluso de materializar actos encaminados a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial en algunos países donde se está verificando la liquidación del régimen colonial causada por la Resolución 1514 del 16 de diciembre de 1960.

El 22 de febrero de 1962, el embajador de Venezuela ante la ONU, Carlos Sosa Rodríguez interviene en el "Comité de los 24" y su exposición se convierte de hecho en la principal maniobra diplomática para encubrir el interés norteamericano de impedir la independencia de Guyana la cual se produce cuatro años más tarde, el 26 de mayo de 1966, luego de la firma del Acuerdo de Ginebra entre Venezuela y el Reino de Gran Bretaña e Irlanda, el 17 de febrero de 1966.

Solo el presidente venezolano, Carlos Andrés Pérez y el guyanés Lyndon Forbes Burham intentaron un entendimiento práctico de integración en el año 1977, a propósito de la construcción de la Presa Hidroeléctrica del Alto Mazzaruni y la inclusión de Guyana en el Acuerdo de San José. En términos limítrofes, Guyana cedería a Venezuela 18.000 kilómetros del territorio Esequibo con su correspondiente fachada atlántica. Todo este avance fue frustrado por el predominio de la intransigencia de grupos de opinión tanto en Guyana como en Venezuela, para mantener viva la salida no pacifica.

Conclusión: Ambos pueblos, Guyana y Venezuela deben liberarse de la acción tutelada de los imperios británico y norteamericano sobre el Esequibo.

 

Anexos

 

Se anexan los siguientes libros y documentos:

Consalvi, Simón Alberto. Grover Cleveland y la controversia Venezuela-Gran Bretaña. La Historia Secreta. 1992. Tierra de Gracia Editores.

Gonzalez Oropeza, Herman SJ y Ojer Pablo SJ. Comunicado Conjunto del Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela y el Secretario de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Londres, 07 de noviembre de 1963. Libro Amarillo 1964.

Márquez, Abdelkader. Reflexiones Autobiográficas de un protagonista de su tiempo. Mimeografiado. 1999. (Ex embajador de Venezuela en Guyana 1974-1978)

Mondolfi Gudat, Edgardo. El Aguila y El León. 2000. Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia. No. 180. En el apéndice B se encuentra el texto traducido del ensayo: Las Agresiones Británicas en Venezuela o la Doctrina Monroe en tela de Juicio. Por William L. Scruggs.

Sosa Rodríguez, Carlos. "Exposición del Embajador de Venezuela Doctor Carlos Sosa Rodríguez ante la ONU el 22 de febrero de 1962". Libro Amarillo 1963.

Otálvora Edgar C. El Caribe y el contencioso con Guyana en la política exterior venezolana: contraste de dos tiempos Cuadernos de CENDES No. 49. 2002




 



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Feijoo Colomine


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