19 de abril, 1810: Rebelión Cívico Militar

"Venezuela, dispuesta a combatir

contra el mundo entero,

sí todo el mundo la ofende"

Simón Bolívar

La Historia no es un cuento, no es obra de teatro con su respectiva utilería; ciertamente la historia es algo mucho más real, en mi concepto es la vida misma de la humanidad.

Por ello, ver o seguir concibiendo los acontecimientos del 19 de abril de hace 208 años, como que apareció espontánea así porque sí, de la noche a la mañana, sería seguir siendo panfletarios de lo que no es ciertamente la historia en sí misma.

Reducir la narrativa de aquel jueves de Semana Mayor, al solo hecho que ese día los integrantes del Cabildo, constituido por la clase pudiente de la Caracas de entonces, se levantaron con el pie izquierdo y los parpados ceñidos, y no ir a escrudiñar las verdaderas causas, de ese detonante social, es tanto como quedarnos en la superficialidad de ese atrevimiento que venía cocinándose, digo yo desde el mismo instante en que las botas del intruso invasor y ocupante, bajo de sus embarcaciones para entrarse en tierra firme de nuestra Abyayala.

Por ello, valiéndome de su paciencia, voy a retrotraer algunos acontecimientos que desde entonces mantuvieron viva la idea o concepto y porque no decirlo, el principio de que el género humano tiene derecho a nacer libre, vivir libre y marcharse de su vida igualmente libre.

O sino veamos la gallardía de ese ejemplar guerrero defensor de su etnea y territorio patrio, que fue Guaicaipuro, quien al decir de Miguel Otero Silva en sus Casas Muertas, enfrentó y combatió hasta su último aliento al intruso que en nombre de un Rey y un dios supremacista blanca, les obligaban a asumir como de suyo. Cito:-"A media noche, cuando Guaicaipuro estaba durmiendo, le asaltaron la choza ochenta hombres armados al mando de Francisco Infante. El Cacique y sus veinte aborígenes se defendieron a flecha limpia y mantuvieron a raya a sus enemigos durante horas enteras.

Fue entonces cuando los españoles incendiaron las chozas y Guaicaipuro, prefirió salir a morir peleando, que perecer entre las llamas; arremetiendo contra los sitiadores como tigre acosado, con los puños, con los dientes, con los pies, con la espada que le había arrebatado a Juan Rodríguez.

Llegó un momento en que revolcó en el suelo a tres de sus adversarios, en que tumbó bañado de sangre al soldado Juan de Gámez, en que parecía iba lograr escapar; pero eran ochenta hombres, contra un puñado de aborígenes, veinte hombres españoles armados con dagas y espadas contra un solo hombre desnudo (…) Por último Guaicaipuro cayó muerto chorreando sangre por sus sesenta heridas, entonces los aborígenes perdieron a su jefe más valiente.

Y así pudiéramos hacer un recorrido por todos los vericuetos de nuestra historia y hallaríamos múltiples hechos como los del Negro Manuelote, o José Leonardo Chirinos, Gual y España y en lo regional, Los Comuneros de Los Andes Venezolanos que en diferentes momentos hemos recordado y horrado en esta Duma Tachirense, así como la odisea del Precursor Mariscal Francisco de Miranda y/o conspiración de 1808, donde estuvo involucrada la clase pudiente de Caracas, entre éllos, la familia Bolívar.

Pues como se puede entender aquella mañana del 19 de abril de 1810, la rebelión estaba prevista, días y noches previas los conspiradores habían escogido esa temporada de semana cristica, para dar ese paso que en muchos casos, tal vez queriendo o sin querer, hemos resumido a un ritual del recuerdo, sin detenernos a aceptar que aún que timorata la acción, se convirtió en la puerta que abrió la fundación de La Primera República de nuestra amada Patria Venezuela.

Quizás porque aquí se aplica aquello, que los vencedores posteriores escribieron o explicaron la historia a su mejor conveniencia. De manera que, quedara como si el Capitán General Emparan, Francisco Salías, el clericó Madariaga y la Oficialidad de la Milicia fueron personajes únicos, que protagonizaron en medio de aquella algarabía y destellos con tintes de primavera.

Resulta que en esa trama, hubo mucha tela que contar, como lo hemos visto sobre las razones del porqué la familia Bolívar, los Rivas y otros, no pudieron tener presencia en aquellas horas, protagonizadas en el corazón de la Caracas de casas coloniales; solo debemos recordar que los cabecillas de aquella conspiración se hallaban recluidos en sus haciendas, por haber sido develado un plan similar hacía menos de dos años.

Importante destacar, que el Plan político considerar como rebelión; contemplaba previamente la alianza cívico militar, por eso, cuando instan a Emparan a retornar nuevamente a cabildo, el cuerpo militar que garantizaba resguardo o protección a la primera autoridad de la Capitanía General de Venezuela, nada hizo por evitar que Salías, le tomara por el brazo obligándole asistir al parlamento municipal.

Interesante destacar el hecho que El Alférez Real DE La Guardián del Cabildo (lo que hoy conocemos como Jefe de Casa Militar) era nada más y nada menos que Don Feliciano Palacio, Tío de Simón Bolívar.

En este contexto sobre la Plaza Mayor, se hallaban concentrados piquetes o mejor dicho grupos de mantuanos, pardos, indios y afros, susurrando, que algo estaba pasando o iba a suceder; es decir allí habían agitadores calentando el ambiente político, lo que permitió ejercer especie de presión sobre aquellos que consideraban que no estaban madura las condiciones para exigir la formación de la Junta que finalmente se proclamó Protectora de los derecho de Fernando VII, quien se encontraba destronado Y cautivo por la fuerza napoleónica ocupante de la Península Ibérica.

Consumado el objetivo que obligo a Emparan a dimitir de sus funciones como representante de la monarquía Española; en los día subsiguientes, según acta levantada por la Junta provisoria y firmada por el ex Capitán General, quienes asumieron el mando bajo el argumento de vacío de poder, cancelaron las respectivas prestaciones al destituido funcionario, embarcándole en un barco que zarpaba hacia los Estado Unidos de norte américa.

Interesante destacar que la conformación del cuerpo cabildante, fue modificado, ya que la avidez de German Rocío y el Clericó Madariaga, lograron que se aceptara la opinión de la muchedumbre que en las afueras de la sede del poder municipal, cantaba y gritaba consignas radicales, postulando nombres de personas que hasta ese momentos no tenía esa cualidad; es de ahí que son incorporados entre otros el propio Madariaga, German Rocío, los Tenientes de Milicias Luis Aponte y Francisco Javier Uztáriz, ellos reforzó y dio mayor fuerza a la tendencia revolucionaria que condujo la auto nombrada Junta, hasta marzo del año siguiente cuando se

nombra y formar el Primer Congreso Constituyente de La Patria Republicana de Venezuela.

Cinco Meses transcurrieron para que la Mérida de los Caballeros, después de múltiples reuniones y asambleas de Cabildo y las denominadas fuerzas vivas, decidieron el 16 de septiembre (1810), separarse de la Provincia monárquica de Maracaibo y crear o constituir su propia jurisdicción provincial republicana, ejemplo que siguió la ciudad de La Grita, quien igualmente era parte de la Provincia de Maracaibo, al proclamar el 11 de octubre, su separación de ésta, para unirse a la de Mérida, en apoyo de la causa de Caracas y defensa del Rey de España.

Decisiones de Cabildos que fueron remitidas a tenor hasta la Junta Provisoria de Caracas, donde descansaba el poder nacido de los hechos políticos con espíritu constituyente del pasado 19 de abril de ese mismo año de la cuenta.

Necesario recordar que La Provincia de Maracaibo, goda como era su capital, la comprendían además de la territorialidad Maracaibera, también eran de suya, la ciudades Comuneras de Mérida y La Grita, quienes ante la negativa de Maracaibo de aliarse al ejemplo de Caracas, las dos últimas - como se dijo párrafos anteriores- se unieron para crear- repito- la Provincia Republicana

de Mérida, a quienes por cierto correspondió dos sendos diputados en el Primero Congreso Constituyente de la naciente Republicana de Venezuela; recayendo en las personas de Vicente Dávila, por Mérida y Manuel Vicente Maya, por La Grita, personaje éste, oriundo de San Felipe.

En este caso en particular, es entendible que para entonces, seguramente era muy difícil, que por esos lares del centro del país, se hallare un tachirense destacado, quien hubiere asumido esa digna representación, por eso funciono la cooptación en la persona del Yaracuyano Manuel Vicente Maya,

quien seguramente tenía su corazoncito monárquico y por eso jugo el rol de oposición en aquel escenario donde se jugaba la contradicción entre seguir siendo súbditos de un Rey,- que ya no lo era, o dar paso a la creación de la República Independiente- como finalmente lo fue al aprobarse aquel 5 de julio de 1811, la sagrada Independencia de La Patria Venezuela, y que a decir de Manuel Vicente Gonzales:-"Con buen pie, nació la República, al haber respetado la opinión y voto salvado del diputado de La Grita".

En este punto deseo acotar que por justicia, necesario es destacar que el Constituyente Maya, finalmente firmo El Acta de la Declaración de Independencia, que se halla resguardada en el Salón Elíptico del Palacio Legislativo conocido como El Capitolio Nacional.

Lo anterior es sólo un pedacito de nuestra dura, gallarda y hermosa historia Patria, Patria que hoy, está sometida a un torbellino de contradicciones; donde hijos desnaturalizados, seres canallas, agentes de gobiernos y corporaciones extrajeras han echado al lodo de la traición, el más mínimo sentido de aprehensión y pertenencia del principio y concepto del significado de madre Patria, al haber y seguir realizando gestiones ante instancias internacionales, para que aplique sanciones, cierren movilidad de entrada y salida del comercio normal entre naciones y de esa manera crear malestar, zozobra y dolor en la población, estrategia que apunta a creer que sacrificando, torturando al pueblo, así van poder arrodillar a La Patria de Bolívar.

Esos "venezolanos" entre comillas, hijos indignos, traidores seres con fisonomía inhumana que fueron paridos en territorio venezolano, y que se han atrevido a solicitar invadir y ocupar militarmente nuestra Patria; como si la autodeterminación e Independencia de Venezuela estuviese en regalía,

Andan buscando que el primer postor, tenga carta blanca para que se atreva a humillar la honra y dignidad del pueblo oriundo de La Patria Bolivariana.

Ciertamente en estas horas, en estos tiempos, en estos días, en estas semanas, en estos meses, y en los años que tenemos por delante, todos los ciudadanos y ciudadanas que sienten orgullo de la venezolanidad, estamos en el sagrado deber, de tener plena conciencia de la obligación patriótica de estar dispuestos a batallar, a luchar por la perpetuidad del más sagrado don de La Patria, como lo es la Independencia; legado por aquellos antepasados, que fueron capaces de colocar la piedra fundamental de la Libertad; derecho humano de todos los pueblos y naciones libres del globo terráqueo.

Urgente es que nos miremos en el lamentable espejo de pueblos, como Libia, y Siria, que en los últimos diez años, han sido sometido al más horrendo suplicio del hegemón imperial que como vampiro succiona el excremento del diablo y demás riquezas del subsuelos de naciones que poseen esos yacimientos, y para ello utilizan la mediática que tergiversa y desinforma a través de una gama de medios que uniforman las llamadas noticias, hasta convertir mentira en verdades, al más parecido estilo fascista de los tiempos de Adolfo Hitler.

Es realmente una guerra de mil cabezas, con sus campañas psicológicas que trastornan y enferman millones de mentes, que sin detenerse a revisar la veracidad o falsedad de los hechos narrados o descritos por múltiples vías de la internautica o llamadas Redes Sociales se convierten en soldados amplificadores de lo que luego se convierte en la Pos/verdad; y para reforzar La tergiversación de lo real, los todos poderosos que se consideran dueños del mundo, adiestran y compran conciencias de nacionales, quienes actúan dentro y fuera del territorio patrio, como empleados de los intereses de naciones foráneas, gobiernos extranjeros y corporaciones mil millonarias,

que buscan apropiarse en el caso venezolano de los yacimientos Petrolíferos, bauxita, uranio, Oro, Plata, Coltán y de nuestros humedales productores de agua.

Especies de Judas, convertidos en Súbditos del Imperio y el gran capital, que asumen, como territorio de origen al país de las bandera de 50 estrella y como su Presidente al gobernante de turno de los Estados Unidos, a quien reconocen y para quien trabajan, y para éllo, utilizan su status de clase supermillonarias y/o de figura política o de organizaciones con fachadas de ONGs, para hacerle daño criminal a más de 30 millones de habitantes, que hoy por hoy nos hayamos padeciendo la vicisitud de no poder acceder o encontrar determinado medicamento para aliviar o salvar vidas, ya que las grandes Corporaciones o laboratorios que producen esos insumos, están impedidos por Órdenes Ejecutivas del gobiernos estadounidense, Europa y algunos canes falderos de la América Latina, incluidos gobiernos de países que fueron liberados por el ejecito de Bolívar.

Modo sutil pero igual de criminal porque con éllo, logran hacer sufrir y desmejorar la calidad de vida de millones de personas e incluyendo muerte de niños y adultos, que por no poder acceder a determinado medicamente poco a poco se les va apagando el alito de vida, y eso es nada más y nada menos que crimines de lesa humanidad.

Lo cierto es que desde hace tiempo, pero más aún hoy, pende como espada de Damocles, anuncios y amenazas, muchos más graves e ilegales a la luz del derecho internacional, tal cual aplicaron al pueblo del norte de África, que conocimos como la Libia de Gadafi y en estos últimos seis años al pueblo de Siria, que hoy tiene regiones con gran parecido a la plataforma Lunar, por efecto de tantas bombas y misiles que han caído sobre esos espacios arábico; hoy contaminados de una plaga deshumanizada de terroristas entrenados y

financiados entre otros por corporaciones y gobierno de los EEUU; - y ese cuadro desolador, lo tengo que decir, para quienes amamos La Paz;- no lo deseamos, y menos aún no lo queremos para nuestra amada Patria Bolivariana de Venezuela-.

Por eso mi reflexión apunta a que indistintamente de la posición ideológica, condición social/económica o de creencia teológica, se debe reaccionar y superar el síndrome de avestruz que se ha posesionado en muchos de nosotros, en quienes pareciera importa un bledo, si llegara suceder que una madrugada cualquiera de estas tengamos la noticia, o tal vez estemos dando la noticia o porque no decirlo, ni siquiera tuvimos tiempo de enterarnos que una lluvia de cohetes de bombas inteligentes cruzaron los cielos sobre los espacios de nuestra única y amada Venezuela, cayendo bombas sobre represas hidroeléctricas, hospitales, universidades, refinerías de petróleo, escuelas, gasoductos y hasta en los barrios más humildes de cualquier pueblo o ciudad, dejando miles de muertos y heridos; que los perros de la guerra, calificaran como daños colaterales.

Tendríamos que ser ilusos, excesivamente distraídos para no darnos cuenta que esa es una posibilidad, en principio impensable pero cierta, que sátrapas endógenos y externos han estado sopesando ejecutar entre gallos y maitines, con tal de llegar a ser dueños y señores, otra vez de las riquezas que Subyacen dentro de la territorialidad donde vive un pueblo digno y valiente que no se entrega, ni se rinde, bautizado constitucionalmente como República Bolivariana de Venezuela. .

En este estado coyuntural quiero traer la alerta que nos viene haciendo el Constituyente Julio Escalona:-"La operación bélica contra Venezuela, está preparada en detalle, para algo tiene EEUU bases militares en territorio Colombiano, el Caribe, Brasil y el Perú, y como primer frente de avanzada

el ejército neogranadino, así como grupos mercenarios que en otras oportunidades ya han introducido a suelo venezolano"- olvidando la clase gobernante colombiana que el tropel del ejército de Bolívar, cuando entro a ese espacio suramericano, solo fue a llevarles la libertad.

Razón por la que tendremos que estar preparados, como bien los hizo el guerrero Guaicaipuro, o como le dijo Bolívar, al Señor Bautista Irvine (agente de los EEUU de la América del Norte) en carta del 7 de octubre de 1818-"no permitiré que se ultraje ni desprecie al Gobiernos y los derechos de Venezuela. Defendiéndolos contra la España ha desaparecido una gran parte de nuestra población y el resto que queda ansía por merecer igual suerte. Lo mismo es para Venezuela combatir contra España que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofende". Recordándole en otra misiva que:-"Por fortuna se ha visto con frecuencia un puñado de hombres libres vencer a imperios poderosos"

Que esta temática de la coyuntura actual, ojala sirva para comprender, que para algo ha de servir los hechos históricos, donde los pueblos se sobre ponen a la vicisitudes y como el David del antiguo testamente, debemos ser dignos descendientes del legado bolivariano, revistiéndonos de la entereza de estar presto para defender hasta el último aliento el suelo sagrado de nuestra Amada Patria, la Venezuela Bolivariana.

Agradecido por su Atención.

……………..

 Palabras de Macario Sandoval, Constituyente del Pueblo Soberano, con motivo de acto Solemne: 19 de abril 2018; Plaza Bolívar de San Cristóbal



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Macario Sandoval

Equipo PSUV-Táchira.

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