El "Oro Marrón" y la Bioeconomía del Cacao Venezolano

En el actual escenario geopolítico de 2026, el cacao fino de aroma de Venezuela
debe dejar de ser visto como una materia prima genérica para consolidarse como
un activo biotecnológico estratégico. Mientras el mercado global se rige por los
precios de la bolsa de Nueva York (ICE) —marcados por el cacao ordinario
africano—, nuestro país posee un "Oro Marrón" que demanda
una justipreciación basada en la ciencia y la sostenibilidad.

A finales de enero de 2026, con un precio de bolsa que ronda los $4,300 USD por
tonelada, el cacao venezolano de alta calidad puede capturar primas
especiales que incentivan al productor:

1. Prima por Calidad Sensorial (ICCO): Al cumplir con los estándares de
la Organización Internacional del Cacao (ICCO), el lote puede recibir
entre $300 y $600 USD adicionales por tonelada. Esto exige un protocolo
de postcosecha estricto (fermentación >80%).

2. Sello de Comercio Justo y Orgánico: Las certificaciones de Fairtrade
International otorgan una prima social de $240 USD/t, que sumada a la
producción orgánica/agroecológica, eleva el diferencial a $540 USD/t sobre
el precio base.

3. Bono por Denominación de Origen y Especialidad: Los microlotes de
variedades criollas ancestrales con trazabilidad total pueden negociar
sobreprecios de hasta $1,500 USD/t, alcanzando valores finales superiores
a los $6,000 USD/t en mercados premium de la Unión Económica
Euroasiática (Rusia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Armenia).
Pilares para la Transformación del Sector

Para que el cacaocultor venezolano se transforme en un fijador de precios, debe
adoptar tres ejes de acción inmediata:

• Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI): La fermentación es un proceso
bioquímico enzimático, no un azar. El control biotecnológico y la mitigación
de metales pesados son obligatorios para cumplir con los estándares
mundiales.

• Agricultura Regenerativa y Agroforestería: Es vital incrementar
el bosque cacaotero bajo sistemas agroforestales. Esta práctica no solo
protege el ecosistema, sino que permite la monetización de bonos de
carbono.

• Diplomacia Comercial y Científica: Desde mi formación en
la Universidad Federal de Kazán, enfatizo la necesidad de posicionar
nuestra calidad en el eje euroasiático, donde el cacao fino es valorado
como un ingrediente funcional de alto nivel.

Conclusión: Hacia la Bioeconomía del Cacao

La Bioeconomía propone el aprovechamiento integral de la mazorca (mucílago,
cascarilla y granos). El futuro del productor venezolano no está en competir por
volumen, sino en exportar exclusividad y ciencia. Solo mediante la asociatividad y
el biocomercio justo lograremos que el valor generado en los mercados
internacionales retorne de manera equitativa a nuestras comunidades rurales.
 



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César Ramos Cedeño

Bioquímico y Magíster en Ciencias Biológicas (Ucrania). Especialista en Planificación y Gestión Gubernamental en Políticas Públicas de Ciencia, Tecnología e Innovación (IVEPLAN, 1987-1989). Investigador del Centro de Innovación Tecnológica y Cooperación Internacional (FUNDA-CEDITEC) y actualmente Doctorando en Ciencias Políticas en la Universidad Federal de Kazán (KFU), Federación Rusa. En Instagram: @diplomaticodelaciencia


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