Carta al pueblo chavista

La paz no se negocia, se defiende y se conquista

Qué sería de nosotros si Bolívar, Miranda y nuestros próceres de ese
entonces se hubiese sentado a dialogar de paz con la España imperial
todo poderosa. Si Martí, hubiese dialogado de paz con España. Ni
Venezuela ni Cuba existirían como son hoy.

Quizá como colonias. "Estados libres Asociados" Como Puerto Rico.
Que atrocidad hizo Fidel al no sentarse a dialogar de paz con
Fulgencio Batista. Daniel ortega con Somoza. Y Salvador Allende, al no
rendirse o sentarse a dialogar de paz con los EE.UU. y su testaferro
Pinochet.

La paz no se negocia, se defiende y se conquista.
No señor, la patria se defiende de otra forma, con ideología, con
principios y con cojones si llega el caso, hasta con la vida si es
menester. Pero no se entrega en una mesa de negociaciones sin pegar un
tiro a las primeras de cambio. Es que usted presidente, acaso piensa
que el contrincante ideológico no va a pedir nada a cambio. Nada mása
fíjese lo que esta pidiendo, esos famosos 12 puntos y eso es de
entradita nada más. Como se dice los entremeses, que lo gordo es todo.
La renta petrolera y arriar las banderas de Hugo Chávez, y del
socialismo, o acaso usted es de los que cree que el imperialismo y sus
cipayos nacionales se chupan el dedo.

No señor, hoy en día el que tiene más fuerza es el que impone las
condiciones, de lo contrario hay que demostrar mucha dignidad y
disposición a la lucha ante el contrincante.

Si no fíjese lo ocurrido, por no querer sofocar a tiempo las
guarimbas, aún están prendidas en Táchira, Mérida, Valencia y
Maraaibo, eso que estamos de carnavales, que luego arrancaran con más
fuerza.

Revolución que no sabe defenderse no merece llamarse revolución.
Esto suena a traicionar a los caídos por este proceso y por los
anteriores. El imperialismo y el socialismo son irreconciliables.
Como el agua y El aceite.

Ahora, si lo que queremos hacer es un pacto otro parecido a punto fijo
de uno pa ti y otro pa mi, -como nos contó el comandante eterno- las
condiciones están dadas, y la mesa está servida.

Digo como la finada Lina Ron, sólo el pueblo salva al pueblo.
El, y nadie más tendrá la última palabra, al pueblo hoy le falta el
líder, carece de un Hugo Chávez fisico, tendrá que recurrir a su
legado, a sus enseñanzas en tantos discursos contenida y encerradas en
cientos de Aló Presidente.

Esta es una lucha de clases, si acaso es verdadera la revolución, si
el reformismo y la derecha endógena logra imponerse como todo parece
apuntar, abremos enterrado las enseñanzas y el ejempo de Hugo Chávez,
-quizá para siempre- en una mesa de "supuesta paz" que no será otra
cosa que entregar la ideología y los esfuerzos del presidente Hugo
Chávez y de su pueblo chavista en bandeja de plata a la oligarquía.
La historia no absolverá a los que se presten a semejante traición.
Disfrazada de paz, -puede ser la paz de los sementerios- paz que no
conseguiran en esta forma.

Dónde han quedado las táctias y estratégias aprendidas de Hugo.
Recordemos que hoy ¡Todos somos Chávez!

Requenave1@gmail.com


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José Juan Requena


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