Tras el decreto de "muerte cruzada". Ecuador va a elecciones entre la violencia política y la crisis económica

Imagen: construcción fotográfica France 24

Más de 13,4 millones de ecuatorianos están convocados a las urnas para elegir a los nuevos integrantes de la Presidencia, la Vicepresidencia y la Asamblea Nacional, en medio de una profunda crisis social y política sin precedentes inmediatos, acrecentada por la ola de violencia y asesinatos políticos.

Se llega a estas elecciones luego que el presidente ecuatoriano Guillermo Lasso activara en mayo lo que se da en llamar "la muerte cruzada", una maniobra autoritaria y antidemocrática que permite la Constitución Nacional, decretando la disolución de la Asamblea Nacional, alegando "grave crisis política y conmoción interna", y convocando a elecciones generales extraordinarias para tres meses más tarde. Así, los ganadores de estas elecciones solo completarán el periodo 2021-2025, por lo que el nuevo presidente dispondrá de un mandato de algo más de un año antes de que el país vuelva a las urnas para unas nuevas elecciones generales.

El asesinato del candidato Fernando Villavicencio de la agrupación Construye, quien ya había sido previamente amenazado, vino a agudizar la crisis ecuatoriana marcando un giro político inesperado en el país, en medio de una violenta campaña electoral que ya se había cobrado la vida de un Alcalde semanas antes, Agustín Intriago. Y luego del asesinato de Villavicencio, el país volvió a vivir un atentado: el asesinato del dirigente de Revolución Ciudadana (correísmo), Pedro Briones, también en medio de actos de campaña en la provincia de Esmeraldas. Esto en el marco de una ola de violencia en la que, al momento, Ecuador tuvo un récord de 26 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2022, casi el doble que el año anterior.

Chistian Zurita, reemplazante del asesinado Francisco Villavicencio, cerró la campaña con casco y chaleco antibalas y rodeado de policías.

Así, la inseguridad ha sido prácticamente el único tema de discusión desde el inicio de la campaña electoral, y más aún luego de los asesinatos políticos y las elecciones se desarrollarán en medio de un estado de excepción decretado por el Gobierno durante 60 días en todo el territorio nacional. Esto implica el despliegue de las Fuerzas Armadas, para apoyar a cerca de 60.000 policías a mantener el orden interno, y la suspensión de algunos derechos fundamentales como la inviolabilidad de domicilio.

Por qué se llega a las elecciones anticipadas

Lo hacía en medio de una crisis que se venía arrastrando y se había agudizado luego de la derrota política de Guillermo Lasso en las últimas elecciones regionales y el referendo de febrero del año en curso. Desde la derrota en dichas elecciones, Lasso entró en una vorágine mayor de profundización de crisis de su gobierno. El resultado electoral mostró el desencanto y la decadencia de la aceptación del gobierno de Guillermo Lasso y sus medidas neoliberales en una situación de deterioro por las decisiones económicas, los casos de corrupción de su equipo de gobierno y familiares, y sobre todo por las movilizaciones en rechazo a su política.

Las elecciones anticipadas se darán posterior a las elecciones seccionales donde el movimiento correísta obtuvo resultados favorables en las ciudades más grandes del país, dejando un panorama de sabor a victoria devolviéndole el aliento en la carrera hacia las elecciones de este domingo. Así el correísmo se posiciona nuevamente como una tendencia política fuerte, logrando captar los votos de un país que se encuentra en una profunda crisis social y crisis económicas derivadas de la aplicación de políticas neoliberales.

De allí que sectores aprovecharon el momento político y apuntaron a un juicio político en el Parlamento por presunto peculado (fraude fiscal) buscando su destitución. Lasso no solo preveía una derrota segura, donde no solo sería destituido, sino que ya fuera de la presidencia podría encarar juicios penales por corrupción y eventualidad de cárcel. Se encontraba en una situación de descontento popular y una aceptación muy baja por el pueblo ecuatoriano, entrando en conflicto con la Asamblea Legislativa a la que acusaba de no permitirle gobernar. La Asamblea Legislativa recibió diferentes proyectos de ley presentados por el gabinete de Lasso, donde buscaba aplicar más políticas anti populares y con un claro sesgo neoliberal a fin a su postura de campaña.

Quieren fortalecer a las policías y profundizar la dependencia económica

Entre los grandes temas que se han cruzado en la discusión nacional, está el tema de la inseguridad y la situación económica. La mayoría de los candidatos habla de redoblar la seguridad lo que implica el fortalecimiento de las policías y el Ejército, incluso algunos llegan a plantear políticas como las del presidente ultraderechista salvadoreño Bukele. En plano económico, prácticamente los ocho candidatos a la presidencia plantean mantener la dolarización, que ha implicado duros golpes económicos a las grandes mayorías desde su implementación.

Para estas elecciones, el oficialismo, que representa el movimiento CREO, que llevó en 2021 a Lasso al sillón presidencial, renunció a participar, de la misma forma que el actual mandatario tomó la decisión de no presentarse a la reelección para completar el periodo presidencial para el que fue elegido originalmente hace algo más de dos años.

La candidata del correísmo, Luisa Gonzales, en su acto de cierre de campaña en Quito.

Pero en estas elecciones quien viene mejor posicionado es el partido del ex presidente Rafael Correa. El movimiento correista encabeza las encuestas con la candidata Luisa Gonzales y vicepresidente Andrés Arauz, quien fue candidato a presidente en las anteriores elecciones y perdiera contra Guillermo Lasso. Luisa Gonzales con una postura anti derechos, en contra del aborto y a favor de la explotación de los bienes comunes naturales en el país, nos deja en claro que la postura de su movimiento no representa los intereses de la clase trabajadora y de los movimientos que luchan por los derechos democráticos y sociales, como el movimiento feminista o el movimiento ambiental. La candidata de la Revolución Ciudadana, asegura que fortalecerá la dolarización.

Por el lado del movimiento popular e indígena se presenta el candidato Yaku Pérez, con la alianza entre Unidad Popular, el Partido Socialista Ecuatoriano y Democracia Sí. Pérez participó en las anteriores elecciones obteniendo un resultado favorable situándose como una tercera fuerza política. Actualmente se ha mostrado con posiciones ambivalentes y posturas de apoyo a partidos o políticas de derecha, pese a tener un discurso progresista en algunos aspectos. Yaku Pérez, ofrece respetar la propiedad privada que conviva en armonía con la propiedad pública y comunitaria, y fortalecer la dolarización.

Yaku Pérez, candidato que se reclama indigenista, también con chaleco antibalas en una de sus recorridas de campaña.

En las elecciones se presenta una derecha dividida en diferentes partidos, uno de los candidatos por el Partido Social Cristiano, Jan Topic, empezó su campaña con un discurso al estilo del presidente salvadoreño Bukele con usos de tecnología y políticas reaccionarias. Jan Topic, hijo del dueño de una de las empresas más grandes de Ecuador y acusado de distintos delitos como lavado de activos, agresión, entre otros; apunta la campaña a la crisis de seguridad en el país proponiendo soluciones autoritarias y con una perspectiva antipopular. También defiende la dolarización.

Y el ex vicepresidente de Lenin Moreno, Otto Sonnenholzner, terciará en las elecciones respaldado por una alianza entre el movimiento Actuemos y los partidos Avanza y Suma, estos últimos de tendencia centro y conservadora-liberal, respectivamente. No está afiliado a ningún partido político y esa es una de sus cartas de presentación. Se perfila como uno de los candidatos a conseguir los votos de una corriente opositora al correísmo. El ex vicepresidente plantea en su eje económico, como primer punto, "proteger y fortalecer la dolarización".

Bolívar Armijos, fue anteriormente militante de la Revolución Ciudadana. En las elecciones de 2021, fue precandidato a la Presidencia de la República, según lo ha dicho en varios medios de comunicación, pero "a última hora el buró político decidió que tenía que ser Andrés Arauz". Actualmente lo respalda el movimiento Amigo, una organización política vinculada al ex asambleísta de Alianza País, Daniel Mendoza, sentenciado por delincuencia organizada. También ofrece mantener la dolarización. Daniel Noboa, quien participa por primera vez, es respaldado por los movimientos Pueblo, Igualdad y Democracia, y Mover; también ofrece mantener la dolarización si llega al gobierno.

De último momento se oficializó la candidatura de Christian Zurita en reemplazo de Fernando Villavicencio, declarando que mantendrá todas las políticas levantadas por el candidato asesinado. Antes de encabezar la candidatura Movimiento Construye, Villavicencio dio su apoyo al actual presidente Guillermo Lasso, impulsando las políticas de derecha neoliberales, y férreo defensor de la dolarización. Las mismas políticas ha planteado que seguirá Christian Zurita.

Además, con las elecciones de este domingo se presenta una consulta nacional en la cual los habitantes de la región tendrán la palabra sobre si desean detener cualquier intervención petrolera en el área del bloque ITT, ubicada en un sector del Parque Nacional Yasuni, un refugio de la biodiversidad, donde incluso habría pueblos indígenas desconocidos. El Parque Nacional Yasuní declarado como Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1989, está compuesto por más de 2.000 especies de árboles y arbustos. Unas 204 especies de mamíferos. Alrededor de 610 especies de aves. Cerca de 121 especies de reptiles. Más de 150 especies de anfibios. Alrededor de 250 especies de peces.

Las demandas de los trabajadores y del pueblo están ausentes en estas elecciones

En Ecuador, todas las revueltas que hubo en las últimas décadas y sobre todo en los últimos años fueron poniendo sobre la mesa una serie de demandas muy sentidas por el pueblo ecuatoriano que tienen que ver con el derecho a la tierra, el derecho a la vivienda, terminar con la precarización e informalidad del trabajo, y todos los problemas que trajo aparejado la dolarización de la economía del país desde inicios del 2000, que además de abandonar la soberanía monetaria dejándola en manos de la Reserva Federal estadounidense, acrecentó los niveles de pobreza y desigualdad social.

Continuas rebeliones y protestas han llegado a poner en jaque a gobiernos, tanto en los años de Lenin Moreno como contra el propio Guillermo Lasso. Las energías de las masas se han expresado en toda su magnitud, sufriendo la represión y asesinatos. Han sido las direcciones políticas, y las burocracias sindicales y de movimientos sociales, las que han impedido que fueran más allá, derrotar las políticas gubernamentales y conquistar sus demandas.

Pero para alcanzar una salida progresiva a la actual crisis política y al servicio de los intereses de las grandes mayorías, de los explotados del país, es urgente recuperar la demanda de los levantamientos nacionales que ha venido protagonizando el pueblo ecuatoriano y que han puesto en jaque a los diversos gobiernos del momento, como fueron los levantamientos de 2019 y el más reciente en junio de 2022. La movilización obrera y popular es la única manera de establecer una salida progresiva a los males que aquejan al pueblo ecuatoriano, que empiece por terminar con la dolarización, expulsando al FMI y abriendo el camino para la resolución íntegra y efectiva de los problemas del trabajo, la salud, la educación, la tierra y el territorio.

 

 

 



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Milton D'León-Manuel Suárez V.


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