Sistema Proletario de Control de la Economía Nacional (SIPROCOENA)

En el marco de la realización del PRIMER ENCUENTRO NACIONAL DE REVOLUCIONARIOS POR SIEMPRE, celebrado en la ciudad de Mérida durante los días 12, 13 y 14 de marzo del año en curso, me correspondió exponer algunas ideas y reflexiones en torno al tema que fuera titulado: “LA NECESARIA CONSTRUCCIÓN DEL PODER POPULAR EN LA ESTRATEGIA SOCIALISTA DE LA VENEZUELA DE HOY”.

 Como parte del desarrollo de la exposición en cuestión, elevé a la consideración de la comunidad de mujeres y hombres que hoy integran la Asociación denominada REVOLUCIONARIOS POR SIEMPRE, la proposición de trabajar en función de la organización y puesta en funcionamiento de un SISTEMA PROLETARIO DE CONTROL DE LA ECONOMÍA NACIONAL (SIPROCOENA). Dicha propuesta fue aprobada por la plenaria del evento, que además instruyó que se elaborara un documento en el que se recogiera el conjunto de ideas que justifican y motivan el planteamiento en referencia.

Así pues, lo primero que debe acotarse en lo tocante al punto es que no se trata de una idea reciente ni original, toda vez que en múltiples ocasiones y espacios ha sido abordada, sin que a la fecha haya sido posible aún su materialización. Basta sólo recordar a los fines de demostrar lo aseverado, que diversos Colectivos de Trabajadores de las Empresas Básicas de Venezuela ubicadas en Guayana han intentado implementar ciertos mecanismos que les  permitan conocer y controlar las distintas dimensiones que conforman la actividad económica en que participan.

Por ejemplo, en el Sector Aluminio se desarrolló todo un esfuerzo dirigido a conocer en primer término, a quién le compran CVG-VENALUM y CVG-ALCASA las materias primas que utilizan en sus procesos productivos y bajo qué condiciones comerciales; a quiénes le venden su producción y bajo qué condiciones comerciales; en qué entidades bancarias depositan sus recursos financieros; a quiénes le contratan la ejecución de obras y el suministro de bienes y servicios que requieren para su operatividad y bajo qué condiciones comerciales, en particular, los planes de adquisición de maquinarias y repuestos; identificación del perfil político de su personal directivo y ejecutivo, a los efectos de establecer el grado de fidelidad y lealtad para con los intereses de la Nación y la Revolución Bolivariana; composición y estimación de sus estructuras de costos, en particular, la incidencia de sus niveles salariales; medición del impacto humano-social-ambiental de sus actividades industriales; magnitud de los beneficios socio-económicos que perciben sus Trabajadores y Trabajadoras en comparación con el conjunto de la Clase Obrera Patria; grado de tercerización presente en las actividades que implican sus procesos productivos, en especial, el uso de las cooperativas como mecanismo para burlar la aplicación de la legislación laboral nacional; estimación de la explotación económica de la que son víctimas sus Trabajadores y Trabajadoras; cuantificación del aporte al Fisco Nacional por concepto de tributos e identificación de los grupos de especulación financiera a quienes las empresas le venden los Certificados de Reintegro Tributario; pertinencia económico-comercial de la posible ampliación de sus capacidades productivas, fundamentalmente, en virtud de que el 65 por ciento de su producción es vendida a corporaciones trasnacionales a precios inferiores del costo de su fabricación; niveles de eficiencia en el consumo de electricidad y combustibles fósiles; grado de transparencia en la gestión administrativa y existencia de mecanismos eficientes para ejercer control sobre ella; tipo de tecnología empleada y las condiciones para la realización de los programas de mantenimiento preventivo y correctivo; cuantificación de las inversiones para el desarrollo de investigación tecnológica y valoración de los resultados obtenidos; avance de los planes de sustitución de importaciones, esencialmente, en la adquisición de repuestos; en fin, todo cuanto es necesario conocer en función de planificar, dirigir y controlar eficazmente el conjunto de actividades que integran sus procesos productivos y consecuencialmente ponerlos al servicio de la sociedad venezolana, y no como desgraciadamente continúa siendo, es decir, en beneficio de las corporaciones trasnacionales y ciertas mafias político-económicas que controlan las más altas esferas burocráticas de estas empresas.

Posteriormente, durante la gestión del Camarada Roberto Hernández  como Ministro del Trabajo, oportunidad en que, bajo su iniciativa, se constituyeron las Mesas de las Corrientes Sindicales Clasistas, le fue presentada a éstas una propuesta de trabajo en función de adelantar los pasos necesarios que condujeran a la estructuración de un SISTEMA DIGITALIZADO que le permitiera, al movimiento de los trabajadores del país, comenzar a  recabar y ordenar toda la información sobre el aparato económico de la Nación y caracterizar a la clase obrera venezolana, así como un dispositivo que permitiera evaluar las causas, desarrollo y direccionalidad de los diferendos laborales, habida cuenta de que bajo esa gestión se reivindicó la pertinencia política de profundizar la lucha de clases bajo el principio de su correcta conducción estratégica, a fin de no poner en riesgo la estabilidad del proceso de la Revolución Bolivariana. Dicha iniciativa no logró un nivel satisfactorio de concreción en razón de que no contó con el suficiente apoyo de parte del movimiento sindical.  

Cabe también mencionar que en la oportunidad en que el Colectivo de Control Obrero de VENALUM, conjuntamente con un significativo número de Organizaciones Populares, suscribió el remitido titulado: “Ni un Bolívar más para la Burguesía. Toda la Riqueza para los Trabajadores y el Pueblo Explotado”, cuyo texto se hiciera público el primero de mayo del año 2009 a través de las páginas web APORREA.ORG (http://www.aporrea.org/trabajadores/a76987.html) y DAZIBAO ROJO, a propósito de la conmemoración del día Internacional de la Clase Obrera y en la perspectiva de fijar algunos lineamientos que pudieran orientar el trabajo político en el seno del conjunto de las y los Trabajadores de la Patria, de cara a la situación por la que ésta atraviesa, en uno de los puntos del referido documento, se sostuvo:

“…En cuanto a las medidas de Construcción del Socialismo Revolucionario, es pertinente destacar que la tarea más urgente que debemos cumplir como Clase Obrera Venezolana, es la promoción y organización del CONTROL CLASISTA DE LA ECONOMÍA NACIONAL, para lo cual debemos realizar un gigantesco esfuerzo organizativo y formativo dirigido a la estructuración de los CONSEJOS DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS, como órganos mediante los cuales se ejerce el Control Obrero, pues sólo a partir de allí seremos capaces de impulsar la adopción de medidas para la radical transformación de las actuales Relaciones Sociales de Producción…”

Posteriormente, en la oportunidad en que el prealudido Colectivo de Venalum se adhirió a la iniciativa político-organizativa denominada ULTIMÁTUM PROLETARIO, texto que se hiciera público, el 15 de mayo de 2009,  a través de las páginas web LACLASE.INFO (http://laclase.info/movimiento-obrero/manifiesto-ultimatum-proletario-no1?page=1) , RUPTURA-CONTINENTAL y DAZIBAO ROJO, y en el que en uno de sus puntos se manifestaba que se tendría como una nueva OMISIÓN LEGISLATIVA por parte de la Asamblea Nacional y por ende, una nueva burla a la pretensión y expectativa de la Clase Trabajadora Venezolana, si en el contenido de los cambios normativos que debe experimentar la vigente Ley Orgánica del Trabajo, no se dictaban disposiciones jurídicas que garantizaran la concreción de ciertas situaciones, también se abordó la referida cuestión del Sistema de Control de la Economía Nacional, al acotar que:

“(…) e) La creación del SISTEMA DE CONTROL PROLETARIO DE LA ECONOMÍA NACIONAL estructurado a partir de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, a los cuales les corresponderá ejercer las funciones de Planificación, Dirección y Control de la Actividad Productiva, en procura de la obtención de los bienes y servicios requeridos para la satisfacción de las necesidades inmediatas de la Sociedad Venezolana bajo Relaciones Sociales de Producción fundadas en la Cooperación Social. Los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras y, por consiguiente el Sistema de Control que éstos instauren sobre la Economía Nacional, estarán investidos de suficiente autoridad como para solicitar cualquier información que estimen conveniente a objeto de ejercer eficiente y oportunamente sus funciones; en tal dirección, tendrán pleno acceso a los Estados de Ganancias y Pérdidas, Declaración de Impuestos Sobre la Renta, Contabilidad Patrimonial y Financiera, Inventarios de Insumos y Productos, Contratos Comerciales y de Servicios, Presupuestos y su correspondiente Ejecución, Nómina de Personal; en fin, cualquier información a los efectos de hacerse del debido conocimiento acerca de la Estructura de Costos y las Relaciones Comerciales del Patrono, indistintamente que sea público o privado...”

En obsequio a la verdad histórica, es justo reconocer que quien inicialmente formuló una propuesta con tan relevante sentido estratégico fue el precursor de la causa del Comunismo Científico, vale decir, CARLOS MARX, quien en 1880 planteó la necesidad de realizar toda una investigación a objeto de establecer la situación de la clase obrera francesa, propuesta que en la literatura socialista se le conoce con el nombre de LA ENCUESTA OBRERA, la cual se basó en la siguiente motivación:

   “Esperando que podamos obligar al gobierno republicano a imitar al gobierno monárquico de Inglaterra, a abrir una vasta encuesta sobre los hechos y desgracias de la explotación capitalista, vamos, con los débiles medios de los que disponemos, a intentar iniciar una por nuestra parte. Esperamos ser apoyados, en nuestro trabajo, por todos los obreros de la ciudades y campos, que comprenden que únicamente ellos pueden describir con conocimiento de causa los males que soportan; que únicamente ellos, y no salvadores providenciales, pueden aplicar enérgicamente remedio a las miserias sociales que sufren; contamos también con los socialistas de todas las escuelas que, deseando una reforma social, deben querer un conocimiento exacto y positivo de las condiciones en las que trabaja y se mueve la clase obrera, la clase a quien pertenece el porvenir. Estos Cuadernos del trabajo son la tarea primera que se impone a la democracia socialista para preparar la renovación social. Las cien preguntas que siguen son las más importantes. Las respuestas deben llevar el número de orden de la pregunta. No es preciso responder a todas las preguntas; pero recomendamos responder de la forma más abundante y detallada posible. El nombre de la obrera o del obrero que responde no será publicado, a menos que sea autorizado de forma expresa; pero se nos debe facilitar, así como su dirección, para que podamos comunicarnos con él. Las respuestas deben ser enviadas al administrador de la Revue Socialiste, M. Lécluse, 28, Rue Royale, en Saint Cloud, Paris. Las respuestas serán clasificadas y suministrarán los elementos de monografías especiales que serán publicadas por la Revue Socialiste y más adelante, reunidas en un volumen”.

Por su parte, bajo la inspiración del planteamiento de Marx, el Presidente MAO TSE TUNG, en 1927, desarrolló lo que hoy se conoce bajo el nombre de LA ENCUESTA AGRARIA, a fin de conocer científicamente la realidad de la composición social de China, particularmente de la región en que para ese momento accionaba política y militarmente,  lo cual le permitió formular la correcta estrategia para la construcción del comunismo, con base principalmente en el movimiento campesino como Sujeto Histórico de la Revolución Proletaria de China.

En síntesis, la propuesta aquí explanada no es otra cosa más que la sistematización del conjunto de opiniones que se han vertido a lo largo de las innumerables reuniones de trabajo realizadas por los múltiples Colectivos, Sindicatos, Movimientos y Grupos Populares empeñados en la Construcción del Socialismo Revolucionario.

Así pues, para comprender y valorar correctamente el objetivo, sentido y alcance de la Propuesta de organización del SIPROCOENA, es conveniente que se tenga presente la situación histórica concreta de la cual se parte, toda vez que el prenombrado Sistema Proletario de Control de la Economía Nacional, constituye una respuesta a esta realidad, en la perspectiva de su radical transformación, lo cual sólo se verificará, si se logra Desmercantilizar el Trabajo Humano.

Así pues, sólo a los efectos de esta iniciativa, cabe mencionar entre los rasgos más sobresalientes que caracterizan a la situación actual, los siguientes:

1)    El incipiente desarrollo, en la actual dinámica política de la Sociedad Venezolana, de las Organizaciones Políticas que verdaderamente luchan contra el Capital, tanto en su expresión pública como privada; en su lugar, las referencias políticas más notorias y con mayor acumulación de fuerza son las de genuina naturaleza capitalista y las de indiscutible corte socialdemócrata. En efecto, las organizaciones políticas con posiciones auténticamente Proletarias, vale decir, de abierto combate al Capital, no cuentan en este momento con la suficiente capacidad política como para  determinar o incidir en el rumbo de la conducción de la República, siendo, paradójicamente,  el grupo social que objetivamente cuenta con la mayor potencialidad para la acumulación de fuerza política.   

2)    Chávez marca la dinámica política de la Nación, lo cual pudiera lucir lógico, en virtud de tratarse del Presidente de la República; no obstante, en el proceso de construcción de una sociedad socialista, en la que la planificación y conducción de la economía nacional necesariamente debe ser un proceso de amplísima participación de los sectores explotados y oprimidos, no es correcto que las decisiones que inciden en el devenir de dicho proceso de construcción social descansen exclusivamente en su persona, pues aun cuando pudiera admitirse lo acertado de dichas decisiones, el hecho de excluirse a quienes producen la riqueza social de la planificación y dirección de la economía no sólo contraviene los más elementales principios del socialismo revolucionario, sino que se constituye en la condición más fecunda para que florezca la más vigorosa burocracia que, al fin y al cabo, termina usurpando las instancias de conducción de la sociedad.  Baste citar como ejemplos, que la fijación de los salarios mínimos, los procesos de compras forzosas de empresas privadas (expropiación), la devaluación de la moneda, la compra de bienes y contratación de servicios en el extranjero, no son informadas y debatidas con la sociedad venezolana, y menos aún con su Clase Obrera.

3)    La profusa campaña comunicacional en procura de consolidar nefastos  Contrabandos Ideológicos, que se expresan principalmente en argumentar, por un lado, que no existe el suficiente grado de desarrollo de las fuerzas productivas como para que se pueda instaurar el socialismo en Venezuela; y por el otro, que en Venezuela no existe clase obrera dado que su riqueza proviene fundamentalmente de la renta petrolera. Lo más preocupante de este razonamiento teórico político es que sus más destacados voceros lamentablemente cumplen relevantes funciones dentro de la estructura del Estado, lo cual, sin duda, representa un firme obstáculo para avanzar en la construcción socialista. De allí que nuestro deber como revolucionarios es desarrollar toda una labor de investigación que nos permita establecer cuál es el grado actual de desarrollo de las fuerzas productivas en el país, cuál es el grado de desarrollo que se requiere para la reorganización socialista de la sociedad venezolana y qué es lo que se necesita en el campo económico para lograr alcanzar el grado de desarrollo requerido para la transición socialista. Los resultados de esta investigación constituirán la forma más eficiente de desenmascarar los precitados argumentos que buscan desviar y obstaculizar el proceso de desarrollo e independencia de la economía nacional, al tiempo que proporcionarían toda la información a los efectos de planificar la economía nacional a partir de las necesidades de la sociedad venezolana. 

4)    La Clase Obrera Venezolana, entendiendo básicamente por tal, desde un ángulo meramente objetivo, el conjunto de Mujeres y Hombres que están forzados a vender su Fuerza de Trabajo para sobrevivir, carece hoy de una integral y eficaz HERRAMIENTA que le permita conocer entre otros asuntos, los siguientes:

a.    La identificación y cuantificación de los bienes y servicios requeridos por la Sociedad Venezolana para satisfacer sus necesidades, pues sólo a partir de allí es posible planificar la organización y desarrollo del Aparato Económico Nacional con sentido y propósito socialista. Establecer el régimen de necesidades sociales y determinar la capacidad con que cuenta actualmente la economía nacional para satisfacerlas,  nos proporciona los insumos para valorar el contenido, sentido y consecuencias de las políticas económicas que ha venido implementando el Gobierno Nacional. De igual modo, se podrá establecer los desequilibrios existentes entre el inventario de bienes y servicios necesitados y los nacionalmente producidos, y esencialmente, lo que se requiere hacer a nivel del aparato económico para superar dichos desequilibrios. Lograr obtener una MACRO-VISIÒN de la economía nacional, es vital en la lucha por la construcción del socialismo, toda vez que es la única forma científicamente apropiada para formular los Planes de Desarrollo y, en su caso, apoyar o rechazar determinadas decisiones políticas que repercuten en el mundo de la economía Patria. Píncese a título de ejemplo en las potencialidades productivas de Venezuela y en la desnacionalizada vocación importadora de la burocracia estatal que ha hecho del comercio internacional su criminal forma de enriquecerse, naturalmente, en perjuicio de los intereses de la Nación.    

b.    Los Presupuestos de Ingresos y Gastos de la multiplicidad de Organismos y Entes que conforman el Estado Venezolano; muy particularmente su ejecución, razón por la cual la Clase Trabajadora de la Patria se enfrenta a una gigantesca dificultad a la hora de pretender hacerse de una noción exacta de la orientación de la inversión y el gasto público, para no hacer mención de la cuestión de la comprobación de la legalidad y sinceridad de los compromisos y gastos públicos, de cara a la extendida y consolidada práctica de dilapidar el Erario Nacional, como antisocial mecanismo de enriquecimiento.

c.    Los Convenios y Contratos de Cooperación Internacional, lo cual le permitiría a la Clase Obrera examinar, más allá de la apabullante publicidad, los compromisos, el alcance y los beneficios que éstos representan para la Nación y, muy especialmente, para sus intereses de Clase, pues la adquisición de servicios y bienes en los mercados extranjeros comportan hondas implicaciones políticas en el marco de la denominada Revolución Bolivariana que, como es sabido,  proclama como objetivo la construcción del Socialismo del Siglo XXI. Es necesario entonces, conocer a quién se le compra o se le vende, a qué precio, bajo qué modalidad y condiciones, qué se compra y qué se vende; en fin, las y los Trabajadores de la Patria podrán hacerse una idea objetiva y exacta de la posición del Gobierno Nacional y del rol que éste desempeña en el actual proceso de Reestructuración de la División Internacional del Trabajo, si definitivamente tiene acceso a ésta valiosísima información. Por lo demás, posibilitaría desenmascarar las MAFIAS de viejo y nuevo cuño que interactúan en las operaciones comerciales que realiza el Estado Venezolano en el ámbito internacional, muchas de las cuales se efectúan invocando la solidaridad internacional, alianzas antiimperialistas, el desarrollo de la multipolaridad y el socialismo del Siglo XXI, pero que a la postre, se traducen en simples actos de comercio donde una corporación trasnacional termina obteniendo jugosas ganancias en desmedro del desarrollo, independencia y riqueza de la Nación. Tratamiento especial debe otorgársele a los Convenios con los países que aún se reclaman del campo socialista, particularmente, los casos de Cuba, Vietnam y China, habida cuenta que, buena parte de la ejecución de los mismos,  descansan en Empresas Privadas constituidas por personas vinculadas a las Autoridades del Estado o del Partido; empresas éstas, sobre las que no se tiene control alguno en lo atinente a los precios que fijan en su intermediación comercial, por cuya razón,  representan para sus propios procesos nacionales un alto riesgo en lo tocante a su estabilidad, habida cuenta que a la postre estos grupos de comercialización terminan convirtiéndose en factores que presionan a favor de la liberación de la economía, con lo cual, la Revolución Bolivariana pudiera estar fomentando el aburguesamiento de economías que han alcanzado un alto grado de socialización. Basta tener presente lo acontecido en la Unión Soviética, para convencerse que el camino de las “aperturas” o de las “modernizaciones” o de las “adecuaciones a la coyuntura histórica”, tienen por pórtico la conversión de ciertos grupos burocráticos en grupos económicos-financieros, para quienes la economía socialista se constituye en un obstáculo en virtud de que no pueden hacer legalmente circular las riquezas atesoradas en el mágico mundo de las triangulaciones económico-financieras. De allí que, garantizar la absoluta transparencia en estas relaciones, es un deber de los Revolucionarios, sean éstos, Nacionalistas, Socialistas o Comunistas, pues en ellas se juega la estabilidad y desarrollo de las posiciones alcanzadas internacionalmente por el Proletariado.

d.    La Estructura Salarial del País que se caracteriza esencialmente por su asimetría, donde el Principio Jurídico Laboral de “igual salario a igual trabajo”, es sólo una quimera típica de las formalidades del Derecho Positivo, cuando no existe en la sociedad de que se trate, el mecanismo organizacional y la suficiente fuerza política que garantice su realización. Hoy, a pesar de tanta invocación al Socialismo, al extremo que contamos con AREPAS SOCIALISTAS,  Trabajadores que ejecutan iguales actividades perciben remuneraciones diametralmente diferentes, y aquellos, que no están amparados por Convenciones Colectivas, es decir, que no tienen oportunidad de negociar sus condiciones de trabajo, se les fija su salario sin la menor consulta, incluso, ignorando el método que se empleó para su establecimiento.  Esta inaceptable realidad,  desdice de la sincera voluntad socialista del gobierno, pues la omisión de correctivos al respecto, no hace más que fomentar un ambiente de inequidad e injusticia social y consolidar el carácter de mercancía del Trabajo Humano, en el que su mejor precio de venta lo determinan factores ajenos a una verdadera Planificación Socialista de la Economía Nacional.      

e.    La estructura y geografía del Aparato Económico de la Nación, lo que significa no sólo conocer la ubicación espacial de las empresas, sus relaciones económicas-comerciales-financieras, lo que producen y bajo qué condiciones subjetivas y objetivas, sino lo más trascendente, el conjunto de los Hombres y Mujeres que incorporan su fuerza física e intelectual al proceso productivo en cuestión, es decir, a la Clase Obrera Venezolana. Estudiando el Aparato Económico de la Nación no sólo estaremos en capacidad de formular acertadas políticas que apunten a la planificación de su desarrollo, en el marco de la construcción de la economía socialista, sino que se configuran las condiciones que posibilitan la aceleración y profundización del PROCESO DE ORGANIZACIÒN DE LA CLASE OBRERA VENEZOLANA, toda vez que es al calor de la lucha de clases en que ésta se forja, vale decir, que adquiere la capacidad política para conducir la sociedad a partir del control que ejerce sobre la economía nacional; en dicho caso, EL CONTRO OBRERO SOBRE LA PRODUCCIÒN SOCIAL estará al servicio de la Patria y no del capital o de la nomenclatura burocrática del Estado. Cabe advertir en este punto, que no es que no se reconozca la gestión del Presidente Chávez en función de garantizar una más justa distribución de las finanzas públicas, en especial, para honrar la deuda social acumulada a lo largo de toda nuestra historia, sino que la construcción del socialismo se define en la esfera del proceso social de la producción de los bienes y servicios que requiere la sociedad para satisfacer sus necesidades. Dicho en otras palabras, si el Proceso Productivo no está gobernado por los que directamente participan en calidad de productores o productoras, o sea, por la Clase Obrera, no es posible avanzar hacia la edificación de la sociedad socialista, pues es obvio entonces que, el proceso productivo está bajo el gobierno del capital, bien sea, en su jurídica exteriorización privada o en su jurídica exteriorización publica.

f.     La estructura,  movimiento y manejo de las Finanzas Públicas, lo que significa conocer los conceptos y montos de la recaudación fiscal, los grupos económicos a quienes se le venden las divisas extranjeras, la deuda pública y los actuales procesos de endeudamiento, la colocación bancaria de los recursos, en fin, es necesario saber donde están, cómo se administran  y bajo qué condiciones se invierten los dineros del Pueblo del Libertador Simón Bolívar. A los fines de ilustrar la importancia de esta materia, obsérvese la contradicción que existe entre el régimen tributario vigente y la predica oficial en torno al socialismo, pues la regulación legal de la tributación de las compañías anónimas es supremamente más benévolo que el sistema establecido para las personas naturales, en especial, para las y los trabajadores asalariados a quienes recientemente en ocasión a la decisión adoptada por el SENIAT,  inconstitucionalmente se les sustrajo parte de su ingreso cuando se calificó que todas sus remuneraciones formaban parte de su ingreso neto, más no así, las mismas forman parte del salario integral a los efectos del cálculo de los demás conceptos y beneficios laborales.

En conclusión, la HERRAMIENTA que se está proponiendo que en conjunto organicemos, descansa en la absoluta convicción de que NO ES POSIBLE CONSCIENTEMENTE TRANSFORMAR LA REALIDAD QUE NO SE CONOCE, por cuya razón, metodológicamente el primer paso es conocer la realidad, huelga decir, saber qué factores la generan, en qué se soporta, quienes son los interesados en conservarla o cambiarla, cómo funciona y cuáles son sus dinámicas, dónde incidir o intervenir para provocar el desencadenamiento de su transformación, cuanta fuerza se requiere y de qué tipo para vencer la resistencia de quienes se oponen al cambio de la realidad en cuestión. En este contexto, la Asociación Civil REVOLUCIONARIOS POR SIEMPRE, tiene la oportunidad de ejecutar una valiosísima tarea para el devenir del proceso de transformación de la realidad Venezolana, toda vez que apoyándose en su membrecía, la cual mayoritariamente cuenta con conocimientos especializados y experiencias laborales, emprendería la labor de concretar el diseño y puesta en funcionamiento del Sistema Proletario de Control de la Economía Nacional, al tiempo que en el curso de su desarrollo, mediante el impulso de jornadas de investigación y discusión se lograría la incorporación de otros Colectivos o individualidades que comprendan la pertinencia política de este Sistema de Control, el cual, inicialmente se estructuraría en una dimensión electrónica, es decir, mediante una página WEB.       

Así pues, en concreto se trata de activar una página WEB, o apoyándonos en algunas de las ya existentes, para lo cual habría que simplemente solicitar la cooperación respectiva, se colocaría una MATRIZ DE ANÀLISIS que contendría los aspectos preseñalados o, en todo caso, los que estimemos convenientes, a objeto de que por regiones o equipos especiales proporcionen toda la información que sobre el asunto en cuestión puedan suministrar. Luego, el Colectivo a quien se le asigne la responsabilidad de administrar el  SIPROCOENA, sistematizaría la información y, lógicamente, la haría pública.

Indiscutiblemente, la fase inicial de realización de esta ELECTRONICA HERRAMIENTA DE CONTROL DE LA ECONOMÌA NACIONAL, presenta incógnitas y dificultades de variadísimas magnitudes y naturalezas, más en y con el obraje de todas y todos experimentaremos la gloriosa satisfacción de serles útiles a la Clase Obrera Patria, lo que implica al mismo tiempo, serles útiles a la Sociedad Venezolana. Por lo demás, como decía MAO, a nadar sólo se aprende metiéndose en el agua, es decir, la puesta en funcionamiento de esta HERRAMIENTA estratégica para el desarrollo de la Clase Obrera y consecuencialmente el ejercicio del control obrero sobre la producción social, necesariamente se logrará trazándose sobre un papel las primeras líneas de diseño de la referida MATRIZ DE ANÀLISIS, incurriendo en deficiencias y errores, asistiendo a mil reuniones, consultando a expertos, convocando a los sindicatos Y Colectivos de Trabajadores Clasistas, en fin, cumpliendo con el primer deber que tenemos todos los Revolucionarios, es decir, HACER LA REVOLUCIÒN.

Resta señalar para finalizar este breve esbozo en torno a la propuesta en cuestión, que se ha estimado conveniente hacer público su contenido, habida cuenta que su implementación y exitosa puesta en funcionamiento requerirá de la más amplia participación de todos aquellos y aquellas que valoren su pertinencia política de cara a la construcción del Socialismo Revolucionario, por tal motivo se apunta el correo electrónico de la Asociación, en función de la correspondiente articulación:  revolucionariospor100pre@.gmail.com

 



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Bruno Zanardo


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