La construcción del Socialismo versus la corrupción.

 Vivimos tiempos de definiciones en donde; del discurso político tenemos que pasar a los hechos concretos, y procurar que estos dos estén alineados. Antes de llegar el comandante Chávez a Miraflores en 1999, que pedía el pueblo venezolano, recordemos, echemos un vistazo a la historia reciente y comencemos a reflexionar cuales fueron las razones que llevaron al pueblo a tomar una decisión, reflejada en los resultados electorales de entonces y que daban al traste con los lideres y los partidos políticos de la cuarta república: 

1. ¿Qué venía ocurriendo en el plano internacional?, el orden económico surgido de la posguerra comenzó a presentar síntomas de un agotamiento que comenzaba a dar pasos a un proceso denominado “globalización” cuyo epicentro de cambio fue la acelerada y profunda transformación tecnológica ocurrida en la microelectrónica y sus consecuentes efectos sobre el resto de las actividades económicas a nivel mundial, una de las más destacadas consecuencias de este nuevo paradigma tecnológico, es la creciente sustitución del trabajo no calificado y de los recursos naturales por el capital.  Se afianza así, el sistema capitalista mundial, bajo el liderazgo de las empresas transnacionales y con la venia y subordinación de los Estados Nacionales.

2. ¿Qué estaba ocurriendo en el plano económico nacional?, En primer lugar; el régimen de acumulación mundial y la división internacional del trabajo, le otorgó a Venezuela como al resto de países de América Latina, el papel de suministradores de materia prima, específicamente de exportador de hidrocarburos, por lo que a través de la captura de la renta petrolera se trasmitían al pueblo venezolano patrones culturales y de consumo propio de los países industrializados. En segundo lugar; en nuestro país se instrumentaron, durante la década de los 60 y 70,  políticas dirigidas al desarrollo del sector industrial sustitutivo como apéndice a la estructura productiva fordista, correspondiéndonos a nosotros, el desarrollo del sector de ensamblaje descalificado el cual disfruto de una extrema protección estatal. Al agotarse el modelo fordista en los países desarrollados, éste generó un efecto negativo sobre el resto de las economías dependientes latinoamericanas. Fue así como, a fines de los años setenta se genera una crisis en el plano económico nacional, que luego abarca al resto de los ámbitos de la sociedad venezolana[1].

3. ¿Qué estaba ocurriendo en el plano institucional y social?  Al profundizarse el deterioro de las condiciones económicas y financieras del país, como producto de la incapacidad de los gobiernos de turno para comprender las razones estructurales de lo que estaba ocurriendo y acertar con el diseño e instrumentación de políticas, década de los 80 y 90,  la crisis se hizo evidente generando un progresivo deterioro de las condiciones de vida de la población venezolana[2], exacerbándose un conjunto de problemas sociales, generando la exclusión del pueblo a los más elementales derechos humanos como lo son; la salud, educación, vivienda, trabajo entre otros. En el plano institucional se agudizó el deterioro del Estado y se hicieron visibles y descarados indignantes hechos de corrupción bajo la cultura generalizada de que; “los adecos roban y dejan robar”. Durante la década de los 80 y 90 no existía una política de desarrollo definida con criterios de inclusión social, ni que respondiera a una estrategia de desarrollo nacional, se estaban gestando los pasos para un progresivo y acelerado proceso de privatización y la consecuente minimización del Estado, todo ello en consonancia con la ideología neoliberal. Es así como, en gran parte de las instituciones se profundizó un progresivo y sistemático deterioro; de respeto a la institucionalidad, a la eficiencia y a los intereses populares, visibilizándose y generalizándose las practicas del burocratismo y la corrupción. Llegando a tal punto, de hacer inoperante, ineficiente y clientelar todo el sistema de administración de justicia, así como todo el poder constituido convirtiendo a toda la sociedad venezolana en una organización donde se metaboliza y reproducen los antivalores.

Por todo lo anterior, el pueblo venezolano en 1998, dijo basta a la dirigencia adeca – copeyana y a todo el orden político que representaban, y se lanzó a apoyar la propuesta que venía realizando un hombre, que se fue convirtiendo poco a poco en un sentimiento nacional. Chávez, propuso un proceso de cambios revolucionarios que involucra cambios radicales tanto internamente como en las relaciones que en el plano internacional viene planteando nuestro país. Hay un elemento que ha servido de catalizador de este proceso, y es específicamente los importantes ingresos que a lo largo de los últimos años ha percibido el Estado venezolano. Sin embargo, con dichos ingresos también han aflorado, colocando sobre el tapete lo complejo que suele ser la realidad concreta, un conjunto de males como resultado evidente de una sociedad que está en crisis. Uno de esos males tiene que ver, con la conformación de una nueva burguesía burocrática que en los últimos 4 años ha amasado grandes cantidades de dinero, utilizando las mismas practicas clientelares y corruptas de la dirigencia de la 4ta república. Los grandes ingresos, que hoy percibe nuestro país, ha fortalecido los patrones de consumo asociados a bienes importados, que por un lado son producto de la limitada capacidad del aparato productivo para suplir tal incremento de la demanda, pero que por el otro, se ha estimulado el consumo de bienes suntuarios importados (licores, vehículos etc.)[3] . Pregunto, a que ideología responde esta nueva burguesía, seremos tan ingenuos como para pensar que ellos están interesados en que aquí, en nuestro país, se construya el socialismo, llámese como se llame,  total antítesis del capitalismo. Hasta donde podemos pensar que la lucha de clases no se agudice, parece obvio que mientras el discurso político del Presidente no se transforme en realidad. Para ellos entonces, Que Viva el Socialismo del Siglo XXI. 

 


[1] Revisar: Córdova Armando, Globalización Riesgos y Oportunidades para Venezuela, Ed. Academia Nacional de Ciencias Económicas, Caracas, 1999. Furtado Celso, El Subdesarrollo Latinoamericano (ensayos), Ed. Fondo de Cultura Económica, México 1982.
 
[2] Ver Estadísticas de pobreza en Venezuela, Boletines del Instituto Nacional de Estadísticas.
 
[3] Ver estadísticas de dólares aprobados por Cadivi últimos 12 meses.
 


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Oly Millán Campos

Economista (UCV) y exministra del Ministerio para la Economía Popular (2006). Integrante de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la CRBV y de la Plataforma Contra el Desfalco a la Nación

 omillancam@gmail.com      @angelicamcampos

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