La política del mundo al revés y la transición política

La política del mundo al revés y la transición política

¡Vayan pasando!
¡Entren en la escuela del mundo al revés!
¡Que se alce la linterna mágica!
¡Imagen y sonido! ¡La ilusión de la vida!
¡En obsequio del común lo estamos ofreciendo!
¡Para ilustración del público presente y buen ejemplo de las generaciones venideras!
¡Vengan a ver el río que echa fuego!
¡El Señor Sol iluminando la noche!
¡La Señora Luna en pleno día!
¡Las Señoritas Estrellas echadas del cielo!
¡El bufón sentado en el trono del rey!
¡El aliento de Lucifer nublando el universo!
¡Los muertos paseándose con un espejo en la mano!
¡Brujos! ¡Saltimbanquis!
¡Dragones y vampiros!
¡La varita mágica que convierte a un niño en una moneda!
¡El mundo perdido en un juego de dados!
¡No confundir con las groseras imitaciones!
¡Dios bendiga a quien vea!
¡Dios perdone a quien no!
Personas sensibles y menores, abstenerse.

(Basado en los pregones de la linterna mágica, del siglo dieciocho)

Definitivamente este mundo, nuestro mundo Venezuela, está al revés. La extradición, finalmente, del señor Alex Saab a los Estados Unidos y la defensa "rodilla en tierra" que ha mantenido el gobierno "revolucionario y socialista" de este personaje, actor principal de una entramada de negocios en la sombra, símbolo de lo que ha sido el desfalco a la nación, nos indica la total degeneración y descomposición al que ha llegado el actual régimen de Maduro.

Por otra parte, tenemos el espectáculo que viene dando la oposición del "mantra", quienes en una férrea competencia, para medir quien es más corrupto, con quienes ocupan Miraflores, están envueltos en una red de negocios mafiosos relacionados con la rapiña que vienen haciendo con los activos del país en el exterior, referencia también lamentable, de lo que ha sido y es el desfalco a la nación. Aquí como dicen: no parece haber hueso sano.

De verdad, que nuestra capacidad de asombro e indignación no da para tanto… Este país está a merced de una clase política verdaderamente rapaz, que sin lugar a dudas ha perdido la compostura mínima de quienes dicen trabajar en pro del bienestar del pueblo y del país. Son los viejos males, potenciados, de una forma de concebir el poder como un fin en sí mismo y de hacer política para beneficio personal y grupal, aunque ello implique la destrucción de la tierra que los vio nacer.

Ante un panorama como este y en el marco de la coyuntura electoral que vivimos, cualquiera, y con justificadas razones, buscará apartarse aún más de los partidos políticos y de sus liderazgos, pero, con mucho respeto, pienso que esa no debe ser una opción razonable que nos lleve a retomar la esencia de la política para el país que queremos y necesitamos construir. Ahora, y con más razón en estos momentos turbulentos que corren, no podemos seguir dejándole a los políticos la Política, tenemos que seguir luchando y articulando esfuerzos colectivos para generar presión y movilización en pro de construir un proceso de transición: democrática, constitucional, pacífica y que coloque a la gente como actor fundamental.

La transición política, a mi modo de ver, debe entenderse como un proceso democrático, donde se combinan varios factores y momentos que se juegan en varias rondas, uno de ellos es el rescate de la institucionalidad del voto que conduzca a propiciarle una derrota contundente (números de gobernaciones y alcaldías) y emblemática (características de esas gobernaciones y alcaldías) al régimen autoritario de Maduro y, en cierto modo, a quienes han sido los máximos exponentes e ideólogos del "mantra" y del injerencismo extranjero.

Para este próximo evento electoral, nos toca evaluar con mucha responsabilidad candidaturas lo más unitaria posible que reúnan características como:

  • Que tengan mayores posibilidades de ganarle al candidato o candidata del PSUV y sus partidos satélites.
  • Que expresen la pluralidad política, ideológica y social del país.
  • candidatos y candidatas con mentalidades democráticas, que hayan sido coherentes en su accionar político.
  • Que no hayan sido o sean parte de acciones extranjeras injerencistas.
  • Que hayan tenido una gestión transparente en cuanto al uso de recursos públicos.

y, en última instancia, aunque no tengan chance de ganar que se puedan convertir en una referencia para la construcción de una nueva forma de hacer política con un nuevo tipo de liderazgo porque, a decir verdad, este país no se acaba el 21 noviembre, no olvidemos que después de estas elecciones se abre otro momento político a partir del 10 de enero del 2022.



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Oly Millán Campos

Economista (UCV) y exministra del Ministerio para la Economía Popular (2006). Integrante de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la CRBV y de la Plataforma Contra el Desfalco a la Nación

 omillancam@gmail.com      @angelicamcampos

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