¿Por qué Moisés no entró a la tierra prometida?

Las colas o filas que hacemos los ciudadanos para adquirir un producto o beneficio dan para todo. En una de esas tantas que he realizado, un día un señor me preguntó: ¿usted ha leído la biblia? Le dije sí. Luego, me inquirió ¿Por qué Moisés no entró a la tierra prometida? La respuesta es una sola, pero en función de varias aristas, le respondí. Este hombre tenía la inquietud porque es un buscador de verdad, no se conforma con lo que ha leído en los textos bíblicos. Las religiones plagaron la historia de mentiras, las cuales hoy día son insostenibles ya que la humanidad comienza a escudriñar lo que le indicó el sistema, ya no pueden controlar a tanta muchedumbre que empieza a despertar de la oscuridad a la que la sometieron. Propicio estos días para hablar sobre el tema en cuestión, cuya respuesta abarca el ámbito geopolítico, religioso y hasta de conflicto bélico por el poder. ¿Qué pasó realmente con Moisés y su pueblo? ¿Por qué no entró a la tierra prometida? Dicen los cristianos que Dios o Jehová derramó su furia sobre Moisés porque le desobedeció (dios dictador); que su dios puede destruir naciones, o castigar cuando se hace algo sin mencionarlo (dios egocéntrico); que la tierra prometida es Israel y sus descendientes bendecidos (dios xenófobo). Con mentiras y fábulas conquistaron a incautos que no indagaron más allá de lo que sus esclavistas religiosos le inculcaron y lo que el capitalismo fortaleció.

Las investigaciones de geólogos y expertos en desastres naturales han encontrado una explicación científica a numerosas leyendas basadas en desastres que tuvieron un origen natural. Estos fenómenos se aplicaron al esquema de pecado-castigo y así se reprodujo en la biblia. Ejemplos: caso Sodoma y Gomorra, fueron destruidas con azufre, fuego, agua sulfurosa como "castigo de Dios" por el desenfreno sexual de sus habitantes; pero en el siglo XIX se supo que ambas urbes se situaban en una depresión tectónica en la que la corteza terrestre se está abriendo, la misma que sigue por el Valle del Rif más al sur, y en la que suele haber terremotos. La emanación de azufre y fuego tal vez se debió a que el seísmo activó la salida de gases combustibles que hay en el subsuelo y se inflamaron al salir. Otro cataclismo fue los 40 días y noches de lluvia, se dice que solo sobrevivieron Noé, su familia y los animales que metió en el arca. El limo localizado por los geólogos apunta a una gran inundación en Mesopotamia hace 6.000 años, se cree que coincidió un monzón y un ciclón, rompiendo los primitivos diques sumerios en los ríos; por el que los sumerios construyeron un arca para su ganado. Esto generó un cambio total en el planeta, en el eje de la tierra, propiciando cambios geográficos, políticos y sociales; es decir, estos cataclismos hacen que la orientación del eje no permanezca fija. Así las cosas, la tierra prometida, o la Reina de Sabá (RS), o paraíso terrenal, el Edén, ya no se encontraba en el mismo lugar cuando Moisés intentó entrar a su pueblo. Cristo la ubica al Sur pero en los fines de la tierra: "la reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación y la condenará, porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar".

En el libro "La Reina de Sabá", escrito por Amílcar Briceño, explica que suponiendo que este territorio se encontraba en Yemen o Etiopía, la RS fue traída hasta Salomón por Hiram el Rey de Tiro capital del imperio fenicio, no existe evidencia que certifique la presencia permanente de los fenicios en esas zonas, salvo algunas piedras talladas en este idioma; contrario a nuestro continente. Refiere Briceño a Luisa Álvarez de Toledo, Duquesa de Medina Sidonia, cuyo palacio posee el mayor archivo privado de documentos históricos de España y del mundo que, según ella, había viajes a América desde los tiempos de los fenicios y estima que es absurdo pensar que todo el oro que entró a Europa antes de 1492 provenía de África, sino una parte considerable provenía de América; además, "el Islam estaba en América desde el siglo XII y el proyecto Colón fue la continuidad de un movimiento para conseguir el control de las minas del lugar de donde provenía el preciado metal. Era un secreto de Estado la ruta del oro, en los mapas se ocultaba la existencia de las minas". La alianza del Rey Salomón con el Rey Hiram de Tiro juntó en los barcos a marineros de ambos reinos, cuya geografía se mantuvo tan secreta que fue olvidada: Ofir. La obsesión de Colón por llegar a estas tierras no era normal, al margen de sus notas hace referencia a la tierra de Tarsis y Ofir, lugares donde las escrituras señalan que los reyes David, Salomón e Hiram extrajeron mucho oro. Para el mundo Colón termina perturbado por la certeza de haber llegado a un paraíso terrenal donde alguna vez vivieron Adán y Eva, cerca del Río Orinoco, fue desde esta corriente donde Colón escribió a la Reina de España "al Paraíso Terrenal no puede llegar nadie, salvo por voluntad divina. El Señor hizo el Paraíso Terrenal y aquí el Árbol de la vida…" No existe rastro de alguna zona llamada Ofir en Yemen, o en Etiopía, o cerca de allí, ese oro llegó en los barcos de Hiram Rey de Tiro del imperio fenicio quienes dominaban todo el mediterráneo y parte del Atlántico, ya que los viajes duraban hasta tres años. La RS goza de autoridad plenipotenciaria, es dueña y soberana de Sabá, lo cual contrasta con la cultura del medio oriente aún en nuestros días. La mujer es el principio de la vida, es símbolo de fertilidad y de la madre tierra; se empina como un ser sagrado para nuestros aborígenes, por ello se usó su figura como la reina del cielo, valiéndose de cuentos de apariciones de vírgenes que en realidad nunca existieron. Señala Briceño que al parecer hubo buen entendimiento entre la RS y el Rey Salomón, cuenta que la reina le regaló al rey cuatro toneladas de oro de Ofir y quedó sorprendida con su sabiduría. También la RS tenía mucho antes una relación de sociedad con Rey de Tiro, ya que éste extraía oro de sus poderíos. Agrega también que el dios de la etnia Yukpa de la Sierra de Perijá (Zullia-Venezuela), se llama Sabaseba (decía que venía de donde nace el sol) y que convivió con ellos. Otro dato importante es que la palabra Sabana (sin acento) es de origen taíno, es un elemento de nuestra lengua y no existe en ningún otro lugar del planeta. El taíno es una lengua del gran grupo lingüístico arahuaco, que se habla en las Antillas mayores, Venezuela y Colombia. Al parecer el papa Alejandro VI (Rodrigo Borgia) tenía conocimiento de este continente antes de la llegada de Colón, por lo tanto se reafirma que no hubo tal descubrimiento, sino una invasión y un saqueo de nuestros recursos. No obstante, hubo una complicidad entre el papa Alejandro VI, los Reyes católicos y Colón para invadir a América y repartirse el botín. Solo David conocía la ubicación de las minas, se lo confió a Salomón, quien tal vez se lo informó a Rey de Tiro. Luego del encuentro entre la RS y el Rey Salomón comenzó a entrar en su reino la cantidad de 666 talentos de oro al año (22 toneladas anuales) y el único lugar para su resguardo era un territorio cuya distancia quedaba a tres años ida y vuelta, desde Judea; un territorio que surtió con tanto oro como jamás un solo reino había reunido en toda la humanidad; un territorio donde existe la figura del matriarcado: Saba, Sabana, Sabaneta, Saba-Seba, términos caribes. Bolívar destaca este territorio en su Discurso de Angostura en 1819. Si existió un jardín de Edén lleno de riquezas éste tenía que estar ubicado en el oriente del planeta y no en oriente medio. Especula Briceño que es posible que del Reino de Saba haya abarcado casi medio continente y por esa razón esa palabra sea tan conocida y extendida en nuestra zona: Sabana, la Gran Sabana, de una gran biodiversidad, poseedora de las reservas de oro más grandes y en el lugar que según los estudiosos es el más antiguo del planeta. El Árbol de la vida es lo que es hoy Venezuela, de donde salen cuatro ríos, uno de ellos recorre la zona donde están las más grandes reservas de oro del mundo, el Cerro Autana. Al oriente del huerto de Edén se observa la espada encendida para guardar el camino de este árbol, para hacer alusión a un fenómeno incandescente de gran energía, único en el mundo, capaz de divisarse a distancia para orientar la ruta hacia el árbol, conocido como el Relámpago del Catatumbo, cuya energía no proviene de las nubes, tampoco son rayos nube-nube, sino son rayos tierra-nube, los rayos salen de la tierra. El Relámpago del Catatumbo no produce daños fuera de su área debido a que el material que conduce tal cantidad de energía es el apropiado. Dice Mateo que la Reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación porque ella vino de los fines de la tierra (se asocia a Tarsis y Ofir). ¿Qué es lo último en una circunferencia sino lo primero? El cierre del círculo, si es nuestro territorio el lugar más antiguo del mundo y el último lugar del mundo, entonces hasta aquí debe llegar el mensaje de la libertad espiritual de los hombres.

Entonces, ¿por qué Moisés no entró a la tierra prometida? No fue por desobediente, ni por pecador, ni porque negó a su Dios, no. Sencillamente él y su pueblo no encontraron la ruta hacia la tierra prometida, producto del cataclismo natural que ya había ocurrido, que cambió la orientación del eje y esto demoraría muchos años para encontrarla, pasaron 40 años buscando el lugar y no lo encontraron. Moisés estaba viejo y no iba a poder ver el Edén porque su cuerpo físico no aguantaría tan grande esfuerzo. Ya había pasado por el Mar Rojo, de ahí al Monte Sinaí, luego a Jordania, desde donde creyó divisar el lugar tan ansiado. La tierra prometida o el paraíso es la Reina del Sur, la que se encuentra en los confines de la Tierra: Venezuela. El poder oscuro (representado por el capital, la iglesia y el imperio) sabe que aquí se encuentran no solo la reserva de petróleo más grande del mundo; las riquezas minerales de oro, bauxita, diamantes, coltán, hierro, cobre, caolín, dolomita y tierras raras, las cuales se estiman ascienden a más de dos trillones de dólares; sino que también Venezuela es la cuna y manifestación de la humanidad, es el origen del nacimiento del Edén, ya que de aquí partió el origen trascendental del ser humano; de allí partimos y allí cerramos todo el círculo, es el principio y el final de un programa ancestral de la humanidad. En el primer caso la guerra contra Venezuela es desde el punto de vista geopolítico, económico y estratégico por todo lo que representa este país; por eso los ataques, sanciones, amenazas y conflictos que se ciernen a su alrededor. Desde el punto de vista espiritual la guerra es porque en este territorio se ha reajustado un nuevo programa cósmicamente para el nuevo tiempo por venir, la proyección de un nuevo tiempo para la humanidad. Somos perseguidos, porque nos consideran una amenaza, pero en realidad somos y hemos sido el foco del inicio y el final de todas las épocas, de todos los tiempos.



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Esmeralda García Ramírez

Licenciada en Administración Articulista

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