La Diáspora como la Sexta Región de África

Como es bien sabido, el continente africano fue divido, por la perversa intención e ignorante y criminal visión de los países colonialistas e imperialistas de la época. Con el fin único, de aprovecharse de sus seres humanos, para lucrarse de su venta y esclavización, además de la explotación de sus recursos naturales. Por estas razones y otras muy particulares, se la repartieron en pedazos. Fue de esta manera, entonces, que se conformaron las cinco regiones: África Septentrional, África Occidental, África Central, África Oriental, y África Meridional.

La Sexta Región de África, de la cual vengo a comentarles hoy, está viva en su diáspora y la cual está esparcida, en las Américas y el Caribe. Materializada, en las y los Afrodescendientes, en la diversidad de expresiones históricas, culturales, sociales, políticas y espirituales, reafirmadas, todos los días, en los orígenes, de cada una de ellas.

Entendiéndose a la diáspora de esta manera: Dispersión de un pueblo o comunidad humana por diversos lugares del mundo. Comprendiendo que la nuestra, la africana en particular, fue forzada, y en contra de sus voluntades, bajo la delincuencial mentira, de "negros esclavos", la esparcieron en las Américas y el Caribe para la explotación y el trabajo forzado, en sus unidades de producción llamadas haciendas, plantaciones entre otras; como si hubiese sido una consecuencia natural; como tampoco, fue el proceso "natural", de cada unidad estructural, que permite a una planta propagarse. Este esparcimiento de los africanos y sus descendientes, en los diferentes territorios es lo conocido, como diáspora.

Con este artículo, quiero dejar testimonio de ese histórico acontecimiento, que establece una nueva ruta, a la hora de abordar el conocimiento de las relaciones de África y su Diáspora en las Américas y el Caribe.

Comencemos con los primeros movimientos de legitimación de esta Diáspora. En Octubre del año 2004 se realizo en Dakar-Senegal, La Primera Conferencia de Intelectuales de África y la Diáspora, con la inclusión de participantes de los movimientos sociales de las Américas y el Caribe. Auspiciada y organizada por la Unión Africana, como ente rector regional de los países que la integran, y el gobierno de Senegal.

En la celebrada Conferencia, se discutieron y reflexionaron temas como: El Panafricanismo en el siglo XXI; La Contribución de las y los intelectuales de África y la diáspora para la consolidación e integración africana en el siglo XXI; Las Relaciones entre África y la diáspora; La Identidad Africana en el contexto multicultural; El lugar de África en el mundo; África Ciencia y Tecnología desde su perspectiva.

Hubo seis comisiones simultáneas. Obviamente, estar en todas las discusiones a la vez, no era posible, pero si el intercambio con los diferentes participantes, tanto africanos como afrodescendientes, presentes en tan determinante encuentro político y que cambiaría nuestra historia personal y colectiva. Quienes tuvimos el honor de estar entre los convocados, debatimos, aprendimos, aportamos, recibimos e hicimos recomendaciones, aportes para enriquecer desde los debates, el conocimiento que desde ese escenario se construía.

Esto para nosotros, desde la perspectiva de movimiento social Afrovenezolano, fue uno de los más grandes acontecimientos, sucedidos en los últimos años. Pues, permitió un acercamiento real, de sujetos de organizaciones de base, con nuestra madre tierra y hermanos y hermanas de la África real. No ese continente que presentan las películas o las malas noticias, que han estigmatizado con hechos y sucesos negativos, donde siempre se habla de sus problemas y donde muestran la África atrasada, intencionalmente invisibilizando las causas y los culpables de sus problemáticas; además del silencio asesino sobre sus riquezas, aportes y contribuciones a la humanidad.

Negándola como portadora de una de las civilizaciones más antiguas del mundo, con valores culturales propios, profundos, cuna de conocimiento, sabiduría que mantiene y sostiene una estrecha relación armónica, entre el hombre y la naturaleza.

Callando con premeditación, la extracción de seres humanos que se hizo en el pasado, y que hoy, continúan en la misma dirección delincuencial, van por los recursos naturales, de los cuales es inmensamente rica.

Ha sido entonces, tarea de estos encuentros, buscar elevar el nivel de conciencia del y sobre el continente africano, para no repetir las tragedias dolorosas del pasado, por todos conocidas.

Tomando en cuenta, que en todos estos espacios de profundización, estudio y debate, se adoptaron una serie de recomendaciones para favorecer el renacimiento y la integración del continente en el Tercer Milenio. Propuestas como la creación de una secretaría que contribuyera a promover, una concertación permanente, entre los intelectuales y los responsables en África y en la diáspora.

El reconocimiento de La Diáspora como Sexta Región de África, es uno de los hechos más significativos de este siglo, para las y los afrodescendientes. Puesto que, compromete al continente africano, a un mayor acercamiento y relación con nosotros, reconociéndonos como sus hijos e hijas. Entendiendo así, el aporte y las luchas que hemos mantenido, por reivindicaciones de nuestra herencia cultural de origen africano, partiendo del respeto comprometido por esta causa que al fin hace su parto.

La eliminación del término "negro" para identificar a las y los africanos y sus descendientes, fue una de los acuerdos de las y los intelectuales africanos y afrodiásporicos, de mayores aportes a la cosmovisión del hasta ahora sistema colonial y neo colonial, al visibilizar su identidad política y no la identidad colonial, que nos calificaba como propiedad.

Coincidimos también, en promover las ciencias y tecnologías, elaborar estrategias, reactivar el desarrollo económico y social, de cara al tercer milenio.

Se tomó en cuenta la problemática de Haití, como país de la diáspora africana, que atraviesa una crisis, por lo cual se dio lugar a una iniciativa humanitaria, denominada un Barco para Haití, con el fin de ayudar a nuestros hermanos y hermanas; proyecto coordinado por la Unión africana.

Esto, nos permite afirmar, que hay una intelectualidad preocupada en África y en la diáspora, que está haciendo un llamado a los gobiernos, para que estas recomendaciones sean tomadas en cuenta, dejando a un lado la diversidad en posturas políticas, por el bien común, de África y la diáspora, en el mundo. Haciendo así, una ruptura con el eurocentrismo y con los países hegemónicos y dominantes, que reparten sus discursos y visiones, de lo que somos, al margen de nuestros propios derechos de decir y develar lo que verdaderamente somos, al mundo.

Hacia allá ha apuntado el panafricanismo: el renacimiento de África, con los aportes y contribuciones de la diáspora en el mundo. Resaltando, para ese momento, que el presidente de Senegal, Abdoulaye Wade, y la Unión africana, en todo momento, hicieron esfuerzos extraordinarios para la realización del evento y por nuestra participación, que tuvo la fortuna de contar con el apoyo del presidente de Libia, Muamar El Gadafi. Quien además, a través de una video llamada, se dirigió a los presentes, con un histórico y reflexivo mensaje de apoyo, reconocimiento y solidaridad.

Este histórico intercambio, pactó el compromiso de realizar, como se hizo en julio del año 2006, la Segunda Conferencia de las y los Intelectuales de África y la Diáspora en Salvador de Bahía, Brasil. Bajo la presidencia de Luiz Ignacio Lula Da Silva, quien ya venía priorizando su política exterior con el continente Africano. Por ser, el país del continente americano, con el mayor número de Afrodescendientes en el mundo, alrededor de 80 millones, en un reconocimiento importante e histórico a esta diáspora.

El encuentro de Salvador de Bahía, abordó varios temas de interés para los africanos y la Diáspora: identidad, género, religión, idioma, democracia, desarrollo, economía, sociedad, cooperación, salud, ciencia y tecnología, juventud, política, de acciones afirmativas, lucha contra la pobreza, lucha contra la discriminación, entre otros.

Lastimosamente, avanzar en concretar y materializar con la Unión Africana ese reconocimiento de manera oficial, aún se está en espera de avances significativos. Pues, por inconvenientes geopolíticos, de la región africana y sus conflictos internos de luchas, intervenciones, invasiones, golpes militares, guerras internas promovidas por los viejos imperios, especialistas en dividir y, consumados enemigos de la soberanía y unidad de los pueblos.

El tema en la agenda de organizaciones, como también en la de los gobiernos donde existimos como diáspora africana, ha restado la importancia, el significado político e histórico, a estas iniciativas de reencontrarnos con nuestras raíces, a la fecha no se le ha dado continuidad.

El reconocimiento de las y los Afrodescendientes, en las Américas, el Caribe y en el mundo, como la Sexta Región de África, es el resultado de muchos años de luchas, por las reivindicaciones y el respeto por los derechos humanos y fundamentales de hombres y mujeres, que nos negamos a perder nuestra identidad ancestral y espiritual africana, síntesis de las corrientes históricas, de luchas, en la diversidad de sus movimientos políticos, sociales, culturales y espirituales, expresados en el Panafricanismo, Negritudes, Garveyismo, Rastarafarismo, Afroamericanismo, entre otros.

Por vez primera, salía una propuesta o un reconocimiento de los miembros de la unión africana, que no era impuesto por los antiguos colonizadores. El colonialismo y el neo colonialismo, junto con sus sistemas de dominación, quisieron que nosotros nos avergonzáramos de nuestra historia y nuestro protagonismo constructor en ellas. Mas sin embargo, esa vergüenza histórica que nos enseñaban, la convertimos más allá del dolor y la tragedia de la misma, en la fuerza espiritual, que ellos nunca pudieron doblegar.

Nos queda un aprendizaje profundo, cargado de reflexiones y sentimientos, como hijos e hijas de esa tierra, que aún nos falta por mostrársenos más. Compartir y disertar con los más grandes intelectuales de África, que escribieron y siguen escribiendo la historia de ese continente, sin romanticismo, ni una visión nostálgica de la misma.

Por otro, lado la experiencia, nos dice, que solos no podemos lograr las metas y objetivos planteados. Solo conscientes y unidos, junto a nuestros pueblos y comunidades, en esta larga lucha por el reconocimiento de nuestros derechos humanos, políticos, sociales, económicos y culturales, y las reparaciones y reivindicaciones necesarias por el respeto a nuestra identidad, a nuestra historia. Esas reivindicaciones de las reparaciones por los crímenes de lesa humanidad, causados por el sistema colonialista y sus empresas de la trata y la esclavitud, convertidas por nosotros y nosotras en demandas políticas contra esos viejos y nuevos imperios.

Esperemos sea pequeño y no grande, el riesgo de que utilicen, nuestras legítimas luchas para el lucro y posicionamiento, como Demagogia Racial y Simbólica de los gobiernos, los organismos multilaterales y los políticos de oficio. Para finalizar, La diáspora como Sexta Región de África, también está viva y expresada en Ifa, en el Ile Osha, en el Palo Mayombe, en el Vudu, en la Sociedad Secreta Abakua, en el Candomble, en la Macumba, en la Umbanda, en la Kumina, en el Winti, entre otros, Ngangas, Nkissis, Loas y Orishas que nos acompañan en estas luchas y reivindicaciones históricas por la verdad de nuestra existencia diaspórica.



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Jorge Guerrero Veloz

Miembro de la Red de Organizaciones Afro-Venezolanas. Autor del libro La presencia africana en Venezuela

 jorgeguerreroveloz@hotmail.com      @guerrero_veloz

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