La Nueva Etica Socialista (Parte II)

La cultura de hacer política y las maneras de su materialización para vencer los obstáculos que se levantan ante todo proyecto revolucionario deben basarse profundamente y en superar radicalmente el "divide y vencerás" y la de hacer triunfar la idea del "unir para vencer".

Para las nuevas situaciones internacionales, ya no es eficaz la vieja política de dividir para dominar que caracterizó al imperio romano y que Maquiavelo retomó en la época de ascenso de la burguesía. En estas épocas de globalización se necesita integrar fuerzas solidarias para enfrentar los dramáticos desafíos de la centuria recién comenzada.

Por eso es que no podemos sorprendernos de las actuaciones de determinados políticos, de diferentes niveles y de diferentes partidos que se alejan mucho de actuaciones éticas y da la sensación de no servir a los ciudadanos de este país y aprovechar el cargo en su propio beneficio o de su partido.

¿Acaso la ética es sólo una palabra para los políticos? ¿Es que se podrá hacer política sin ser ladrón? ¿Por què nuestros fiscales en muchos casos miran hacia otro lado en el tema de la corrupción? ¿Habrá que construir la plataforma de ciudadanas y ciudadanos para que nos defiendan ante los repetidos abusos de los políticos bandidos? ¿Terminaremos desencantados con los partidos y dejaremos de ir a votar o de consolidar este modelo inédito de democracia participativa y protagónica por este flagelo? La corrupción es un problema muy serio y que exige soluciones urgentes ya. Mañana puede ser muy tarde.

Las disputas internas entre compatriotas, en diferentes versiones, en varios niveles y en muchas instancias refleja las deformaciones del espíritu que tienen como origen común, la sustitución de la ética del deber social, de la solidadridad, por la ética del egoísmo, de la pérdida del sentido social. La Revolución que avanza en numerosas áreas, tiene la necesidad imperiosa de progresar en la consolidación de la ética revolucionaria, para ello hay que hacer cambios radicales en las instituciones y en los sistemas del Estado que heredamos del capitalismo. El Socialismo debe ir construyendo el soporte material a una nueva ética. Arrastramos de la IV República capitalista una forma de expresión de la voluntad popular adaptada a los intereses de los oligarcas, cuando ibamos a elecciones las mismas estaban caracterizadas por ser excluyentes, elitescas, viciadas, era la oportunidad para la trampa, el negocio, el ascenso personal vertiginoso, el sistema como tal esta construido para confinar la voluntad popular a un mero acto de votación. Los cargos burocráticos eran y aún en muchos casos siguen siendo, cargos sin conexión con el pueblo que debían y deben representar. Eran y son los cargos que llevan consigo grandes privilegios y oportunidades para el enriquecimiento fácil, rápido.Mientras esta situación no sea modificada por la Revolución, se presentaran problemas, choques entre los participantes de la lucha política y el pueblo, el origen de las pugnas está en la misma esencia de las instituciones y las motivaciones para participar en ellas, que no corresponde a la nueva sociedad socialista bolivariana.

Ahora nos toca emprender la gran marcha hacia el futuro. La ética socialista es la conducta revolucionaria basada en el conjunto de valores morales que nos enseñaron nuestros héroes y mártires: el amor, la honestidad, la capacidad de desprendimiento y entrega, el patriotismo, la solidaridad, la lealtad, la amistad, la pasión por el conocimiento y el trabajo.

A través de la Nueva Etica Socialista podremos levantar un edificio inexpugnable de patria y dignidad. El socialismo no se hace con dólares y petróleo, se construye de conciencias y disposisción creadora.

Es lógico que se hable de una ética socialista y no de una ética en general, porque la conducta y los valores de los que soñamos y luchamos por un mundo mejor, no es ni será nunca igual ni compatible con la del capitalismo y el imperialismo, que propugnan el individualismo y el consumismo desaforado para garantizar la maximización de la ganancia y la enajenación de las personas.

La ética socialista abre los ojos de nuestra gente frente a la realidad explotadora y alienta el camino de la historia por una mejor humanidad.

Etica y Economía, espíritu y materia. Unidad corpórea de la existencia. Conciencia y arepa. Son como la fe y la sangre. Juntos son la fuerza que mueve al mundo hacia un futuro mejor. Hacia una humanidad sostenible y solidaria. La única forma de garantizar la supervivencia de la especie humana en este planeta.

La ética socialista debe darle transparencia y confianza popular a la gestión estatal y pública para eliminar el cáncer de la corrupción, la depredación y el saqueo de los bienes colectivos. No más parásitos y sinvergüenzas enriquecidos a la sombra del discurso socialista y la revolución bolivariana. Debemos hacer en esta nueva etapa de nuestra revolución bonita que se profundice el control social y el castigo para los bandidos de cuello blanco y demás reposeros del patrimonio estatal. La revolución necesita consolidar los valores de la honradez, la honestidad y la pulcritud, la lealtad con el pueblo, el compromiso total con los intereses supremos de la nación encarnada en millones de trabajadores, campesinos, artesanos, desempleados, mujeres, indígenas, afrodescendientes, niños, ancianos y sus derechos fundamentales.

mailto:jmartoranoster@gmail.com,juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar


Esta nota ha sido leída aproximadamente 21903 veces.



Juan Martorano

Abogado, Activista por los Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiter@s Socialistas (RENTSOC).

 jmartoranoster@gmail.com      @juanmartorano

Visite el perfil de Juan Martorano para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:



US mp N GA Y ab = '0' /ideologia/a29118.htmlCd0NV CAC = Y co = US p hace 3 = NO