La paranoia anti bolivariana de Quijada: “...ese matón que llamaban Simón Bolívar”

Definitivamente Hugo Rafael Chávez Frías tenía y tiene razón histórica, verdades le sobran, la burguesía de hoy y sus despreciables secuaces no quieren saber nada de Bolívar, ni un busto de bronce, ni de mármol, no quieren dejar piedra sobre piedra, nada del sacrosanto nombre de Bolívar que le recuerden e inflamen la imaginación al pueblo, ni por un instante, por el contrario, no hayan que hacer para desterrar la Memoria de Bolívar en el pueblo, la memoria bolivariana que sembró Chávez, el bolivarianísmo del siglo XXI, desatando en el pueblo la esperanza, librando a Bolívar del sepulcro de la burguesía, aunque nunca bajó al sepulcro como dijo, nunca estuvo preso por la muerte, Chávez lo resucitó entre los muertos, lo llevó por todos los caminos de Venezuela y he aquí, lo tenemos hoy más vivo que nunca, reviviendo en el socialismo bolivariano del siglo XXI, una doctrina socialista de Bolívar sustentada en el Poder Popular y la democracia participativa y protagónica que nos habló Bolívar en el Discurso de Angostura, del 15 de febrero de 1819.

Haciendo un alto aquí como articulista e investigador me veo obligado a respaldar la información, investigar los temas que se escriben, muchas veces son movidos por preocupaciones propias, otras por inquietudes ajenas, en todo caso, sobre esto ultimo me ocupo de mis lectores sean chavista o nó, que me escriben, creo que merecen respeto en sus opiniones siempre que mantengan una discusión de altura en sus ideas, aunque no siempre es así, hay protoburgueses que leen Aporrea, una Tribuna Socialista para la discusión, y me alegra, que sea así, que sigan así, que lo hagan, una manera de despejar sus dudas, sus cavilaciones, sus debilidades y confusiones de clase puesto que dentro de su mundo pro burgués no encuentran respuestas, están presos de la intolerancia, la intransigencia y hasta padecen de sordina.

Lamentando semejantes posturas, pasan a ser también nuestras, preocupaciones cotidiana comunes, que son muchas, dediquemos tiempo a uno de nuestros lectores, a este señor Jesús Quijada, pese a que no merece que le dediquemos tiempo, por su insolencia hacia Bolívar, pero al parecer por su edad, es un decadente, dice ser que se halla perdiendo la memoria, lo afirmo por las palabras en su correspondencia, me permito ahora transcribir unas palabras suyas aunque parezcan insolente a la memoria histórica de la Patria, es bueno despejar su confusión burguesa al decir en fecha de 14 febrero 2020 en un mail: " Sobre la guerra de independencia, le sugiero pídale información al Dr. Ángel Lombardi Boscan, el es como usted profesor universitario, para que lo empape de los crímenes cometidos por ese matón que llamaban Simón Bolívar. Usted como profesor, cree que es bueno, decirle a unos alumnos, que un violento, un hombre que dirigió un genocidio sea el ejemplo. Si no vamos a pensar que lo que hizo Trump es lo correcto, mandado a matar un contrario". (el subrayado es nuestro).

Quijada en verdad es una vergüenza como ciudadano pero al menos nombra a Bolívar, si es que es venezolano, nos remite al escenario de "la guerra de independencia" para justificar que Bolívar era un "matón genocida" un violento, un criminal de guerra, guerra que dicho de paso, nos fue impuesta por nuestra decisión de querer ser libre, independiente y soberano de España, recordemos que la monarquía abdicó ante Napoleón, emperador de Francia, por allá de los años de 1808, oportunidad de oro para los criollos, mestizos, indígenas y afrodescendiente para luchar por su autonomía, declarar primero una Junta en defensa primero de los intereses del Rey Fernando VII, Junta que evolucionó hasta constituirse en Junta Patriótica para firmar y declarar la independencia de la otrora Capitanía General de Venezuela, del poder colonial de España.

Al ciudadano Quijada le preocupa que el país naciente se viera bajo "el empape de los crímenes" a causa de la lucha por la independencia, que al decir de Vladimir Acosta, historiador y doctor en ciencias sociales de la UCV, "…..tanta sangre costaron y que se libraron justamente contra España y contra el colonialismo y el absolutismo español de entonces,…" (Acosta, V., 2010:49), esas luchas por la dignidad humana comenzaron con la resistencia indígenas, le siguieron la rebeldía de los negros y terminaron con los levantamientos de los criollos.

Que hubiera sucedido si tal independencia no se hubiera logrado, seguro seriamos dependencia ultramarina de la monarquía española de hoy como lo son muchos países caribeños, dependientes de la coronas europeas de hoy día, seríamos súbditos, no ciudadanos, tendríamos libertades restringidas, incluso soberanías restringidas, simples dependientes de un país que a sangre y fuego, con la espada y la cruz conquistó estas tierras americanas, las secuestró, las usurpó, mejor dicho las robó, de la forma más bárbara, mas salvaje cometiendo crímenes, asesinando a sus propietarios, a los antiguos pobladores, victimas del genocidio, ya nadie lo pone en duda, a menos que peque de ignorancia rancia, de los matones de la corona de España, de los violentos soldados, violadores, asesinos de los indígenas de estas tierras americanas. En tales situaciones seguro, se le caería la quijada de lo dicho al señor Quijada.

Por suerte la historia fue otra, no fue así; la razón se debe a que "A comienzos del siglo XIX, la España borbónica, que alcanzara en la segunda mitad del siglo anterior (XIX, la nota es mía) su punto mas elevado como potencia europea y colonial durante el reinado de Carlos III, ha entrado en la decadencia, España se acerca al derrumbe y a la amenaza de explosión social en las manos del mediocre Carlos IV, todo ello en el cuadro dominado por los triunfos y la expansión europea de la revolución Francesa….". (Ibíd., p. 50).

Pero el rey España no se resignó con la independencia, con la Primera Revolución Bolivariana del siglo XIX, quiso reconquistar sus tierras, sus dominios, seguir con la usurpación del continente, con el robo, el saqueo, el crimen, quiso seguir empapando de sangre Nuestra América, pero nuestro lector Jesús Quijada señala a Bolívar como el asesino, "el matón" que los jóvenes de Venezuela, en especial los estudiantes no deberían tener como "ejemplo". Que equivocado está nuestro lector J Quijada, que desagradecido ciudadano, pese a hacer gala de su libertades, no reconoce la independencia política de Venezuela, desgraciadamente su memoria senil al parecer no le revela luces sobre quién es verdaderamente el genocida en Venezuela, pues lo invitamos a releer la Carta de Jamaica, los argumentos que sostiene Bolívar por la suerte del continente, por los destinos que se libraron son claros. El mismo fue resultado de los acontecimientos, una brizna en el huracán revolucionario. Dejemos que el hable el acusado de Quijada, que defienda su inocencia ante el pueblo, ante la pregunta: ¿Es Bolívar asesino o inocente de la guerra de independencia?.

"…he presidido, una mera tempestad política, …ha sido la inundación de un torrente infernal que ha sumergido la tierra de Venezuela. Un hombre ¡y un hombre como yo!, ¿Qué diques podría oponer al ímpetu de estas devastaciones?. En medio de este piélago de angustias no he sido más que una débil paja. Yo no he podido hacer ni bien ni mal; fuerzas irresistible han dirigido la marcha de nuestros sucesos: atribuírselos a mi no sería justo….Queréis conocer los autores de los acontecimientos pasados y del orden actual?. Consultad los anales de España, de América, de Venezuela: examinad las leyes de Indias; el régimen de los antiguos mandatorios, la influencia de la religión y del dominio extranjero; observad los primeros actos del gobierno republicano, la ferocidad de nuestros enemigos y el carácter nacional…" Bolívar, Discurso de Angostura, 15 de febrero de 1819).(El subrayado es nuestro).

Aquí puede demostrarse que Bolívar "es inocente" ha sido victima también de los sucesos, de "fuerzas irresistibles": de "las leyes de Indias", del régimen genocida colonial español, de "la influencia perniciosa de la religión" en domesticar, del dominio "violento" del extranjero, de la ferocidad del imperio español, del colonialismo, de esas fuerzas que a nombre del progreso, de la civilización, a sangre y fuego pretendieron imponer un orden colonial, un orden de esclavitud, ¿ pruebas?. Allí están los anales históricos, revisen los de España, de América, de Venezuela, ellos hablan por si mismo, de las devastaciones, del terror, del "torrente infernal", ellos forman un "piélago de angustias" conque sumergieron a los pueblos de las colonias, hasta la conciencia del mismísimo Fraile Bartolomé de las Casas tuvo que asumir la causa ante la Corte, en defensa de las violaciones a los derechos humanos indígenas, al que se les negaba el derecho a tener incluso hasta la existencia del "alma".

Ahora viene la paranoia anti bolivariana del señor Quijada, nada hace abrir su quijada, decir que "Bolívar era un matón", se hace el ciego, o el pendejo, no quiere ver al verdadero criminal, al responsable de los crímenes masivos, de lesa humanidad, al genocida. Frente a este tipo de traidores a la Patria, Bolívar se defiende: "…Un hombre ¡y un hombre como yo!, ¿Qué diques podría oponer al ímpetu de estas devastaciones?. En medio de este piélago de angustias no he sido más que una débil paja. Yo no he podido hacer ni bien ni mal…".¿Quien podría juzgar de criminal a Bolívar?, de hacerlo por ignorancia o por conciencia deliberada, es simplemente, un mentiroso, un deshonesto, un malvado, un ser despreciable, un apátrida, ni tiene padre, ni tiene madre, mejor dicho un despatriado mercenario al servicio de los Estados Unidos si así lo es o lo desea.

¿Quiere conocer el señor Quijada de "genocidio"?, Bolívar le escribe al señor Pratd, un comerciante jamaiquino, el 6 de septiembre de 1815:" Sensible como debo, al interés que Ud. Ha querido tomar por la suerte de mi patria, afligiéndose con ella por los tormentos que padece, desde su descubrimiento hasta estos últimos períodos por parte de sus destructores los españoles…". Allí el señor Quijada debe apuntar su juicio, hacia los "destructores", hacia los "atormentadores", a saber quien sumergió verdaderamente al país al escarmiento, a los tormentos de la guerra, no hay duda los colonialistas, así que nadie vocifere de Bolívar, no tiene autoridad moral.

No apelaré al historiador Ángel Lombardi, a quien me remite el señor Quijada no lo creo necesario, apelaré a las palabras de quien acusa el señor Quijada a Bolívar señalando a el mismo: "los culpables", a quienes empujaron a los patriotas a empuñar las armas en la guerra de independencia, a "empapar de sangre" estas tierras con la sangre española, a obligar a morder el polvo al imperio: tres siglos ha, dice Ud., que empezaron las barbaridades que los españoles cometieron en el grande hemisferio de Colón. Barbaridades que la presente edad ha rechazado como fabulosos, porque parecen superiores a la perversidad humana, y jamás serían creídas por los críticos modernos…".Ahora sabe Quijada, quienes son los criminales de la guerra de resistencia y de la independencia.

El ultra crítico señor Quijada quien se precia a si mismo de todo una eminencia teórica, de una inteligencia critica, de ser un maestro de los aprendices de brujo, siempre se burla de su servidor de lo que les escribe, así lo cree, y respecto al pueblo nos aconseja no exaltar al pueblo con la historia Patria, con el nacionalismo revolucionario, prefiere prevenirnos acusando a Bolívar de "los crímenes de la independencia", de "la sangre derramada", pero no ve las causas en el pasado, no quiere retroceder a las paginas de la historia, le da pereza o vergüenza del "ejemplo de Bolívar", prefiere los imperios, los países imperialístas, ayer España, hoy los Estados Unidos con Trump a la cabeza. Si Bolívar hizo lo que hizo no le da razón para "pensar que lo que hizo Trump es lo correcto, mandado a matar un contrario", (Se refiere al iraní Qassem Soleimani, asesinado mediante un dron, la nota es mía).

Para Bolívar: son estas "infaustas verdades, hasta el mismo, el filantrópico obispo de Chiapa, el apóstol de la América Las Casas, han dejado la posteridad una breve relación de ellas, extractadas de las sumarias que siguieron en Sevilla de cuantas personas respetables había entonces en el Nuevo Mundo, y con los procesos mismos que los tiranos se hicieron entre si, como consta en los más sublimes historiadores de aquel tiempo…" (Ídem). Quien quiera saber la verdad apele a revisar la historia, ver quienes eran los tiranos, los asesinos del pueblo, los violadores, los que empaparan de sangre la tierra.

En verdad quien niega esta verdad, niega la verdad bolivariana, es un infeliz, u fatuo, un engreído, un descreído de la historia, no ve que hasta la iglesia tuvo que decir "la verdad", no aguantó las injusticias, y mediante el obispo de Chiapa, hasta los historiadores de su época no pudieron ocultar la verdad de los crímenes, Bolívar señala que "…la muerte, el deshonor, cuanto es nocivo nos amenaza y tememos; todo lo sufrimos de esa desnaturalizada madrastra. El velos se ha rasgado, ya hemos visto la luz, y se nos quiere volver a las tinieblas….nuestros enemigos pretenden de nuevo esclavizarnos". Parece que el imperialísmo de los estados Unidos no entiende esto, cree que Venezuela puede ser reconquistada, que "no se ha rasgado el velo", apela a sus aliados Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, y Guyana, creyendo que las mismas "naciones bolivarianas", que el padre Bolívar le dio la libertad, creen que pueden someter a la Patria Bolivariana, al Ejercito Bolivariano, a la unidad cívico militar, el espíritu indoblegable de los bolivarianos.

Mientras tanto, ¿De que "genocidio" nos habla vilmente Quijada, que crimen ha cometido el Padre de la Patria? ¿Quién es el verdadero matón?. Responde el Libertador: "En cuanto a la heroica Venezuela, sus acontecimientos han sido tan rápido y sus devastaciones tales, que casi la han reducido a una absoluta indigencia y a una soledad espantosa; no obstante que eran uno de los mas bellos países de cuantos hacían el orgullo de la América. Sus tiranos gobiernan un desierto; y solo oprimen a tristes restos que, escapados de la muerte, alientan una precaria existencia: algunas mujeres, niños y ancianos son los que quedan. Los mas de los hombres han perecido por no ser esclavos, y los que viven combaten con furor en los pueblos internos, hasta expirar o arrojar al mar a los que insaciables de sangre y de crímenes, rivalizan con los primeros monstruos que hicieron desaparecer de América a su raza primitiva…" (El subrayado es nuestro).

Aquí nos recuerda y vale la pena citar palabras del centauro de los Llanos, José A. Páez: "…antes de la independencia la Capitanía General de Venezuela tenía 800 mil almas de la población según cálculos de Humboldt. Mucha parte de esa población desapareció, pues Venezuela sufrió mas durante la guerra que sostuvo durante 13 años que los demás países que se levantaron contra el gobierno español. Los temores de que éste hiciera nuevos esfuerzos para conquistar el territorio, impidieron que la corriente de inmigración europea se dirigiera a las nuevas Repúblicas…." Páez, (p.12 y 13). (El subrayado es nuestro).

Para terminar, de nuevo Bolívar acusa al imperialísmo español, dice: "…cerca de un millón de habitantes se contaban en Venezuela, la espada, el hambre, la peste y las peregrinaciones; excepto el terremoto, todo resultado de la guerra". Acaso, ¿Bolívar hizo mal en luchar por la lucha por independencia, contra el imperialismo?. Ellos, la corona española, el absolutismo monárquico precisamente pretendían reconquistar su imperio. Fracasaron una y otra vez. No entendieron el alma venezolana, la viveza, la astucia, la gallardía, el venezolanismo, y ahora más que regresan al país quienes se fueron engañados, seguro contarán como los maltrataron, la xenofobia desatada por los mal llamados gobierno de Lima y los medios privados de estos países.

Hoy que el imperialísmo de los Estados Unidos pretende invadir Venezuela, reconquistarla como hizo durante la IV República, advertimos a este imperio, las Lecciones de la Historia, mejor aún en estos momentos que se realizan el despliegue operativo Ejercicio militar Escudo Bolivariano 2020, nos hace recordar las palabras de Bolívar al diplomático B. Irving al que califica de "chocante e injurioso" (cómo hace el señor Jesús Quijada, la nota es mía) al Gobierno de Venezuela, ….Parece que el intento de V.S. es forzarme a que reciproque los insultos que no lo haré, pero si protesto a V.S. que no permitiré que se ultraje ni desprecie al Gobierno y los derechos de Venezuela. Defendiéndolos contra la España, ha desaparecido una gran parte de nuestra populación y el resto ansía por merecer igual suerte. Lo mismo es igual para Venezuela combatir contra España que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofende". (Pereira, G., 2013:175). (Lo subrayado es propio).

El señor Quijada después de los argumentos anteriores debió habérsele caído la quijada, hasta los dientes, desdentado le digo, a Bolívar no se le ofende impunemente, y si lo hace, pierde la moral, pierde la Patria, todo pudor cuanto es sagrado, estos momentos son críticos, el imperialísmo de los Estados Unidos siembran tempestades, quieren recoger guerra, al parecer nada entiende de Historia, ni quieren saberlo, pero yo les digo con Bolívar que" la razón y la justicia no necesitan de otros apoyos, …" (Ídem). No reconocen el valor del venezolano, el carácter bolivariano, el sacrificio de la que es capaz, el valor de "la Venezuela heroica", busque aquí en Eduardo Blanco, la textura venezolana que lleva en su sangre libertadora, que pareciera que están destinado por la providencia para liberar nuestra América, de toda fatalidad, de ocurrir lo fatídico veremos a los venezolanos reeditar la Venezuela Heroica en el siglo XXI, veremos a los venezolanos luchar con furor y rivalizar con nuestros enemigos, "arrojar al mar a los insaciables de sangre y de crímenes", rivalizar con "los monstruos" que dicen ser destinados a implantar con sangre y crímenes la democracia y la libertad: Colombia y los EE.UU.

Fuentes consultadas:

Acosta, Vladimir (2010). La independencia y emancipación. Fundación Celarg, Caracas, Venezuela.

Bracho, A. América (1994). Cátedra Bolivariana. Ediciones Co-Bo. Caracas, Venezuela.

Páez, Jose A. (Sf). Autobiografía de José Antonio Paéz. Edición del Bloque Armas, caracas, Venezuela.

Pereira, Gustavo (2013). Simón Bolívar escritos anticolonialistas. Ediciones Correo del Orinoco, Caracas, Venezuela.



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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