Por la candidatura presidencial del padre Miguel Matos sj

Carta abierta a todas las organizaciones políticas que rechazan la pesadilla corrupta y totalitaria que representa la candidatura de Nicolás Maduro y rechazan la candidatura de la oposición clásica (ex-MUD) sea ésta cual sea.

Santiago Arconada Rodríguez

1.- Quienes me conocen saben que nunca actúo solo en lo que a política se refiere. Que tengo una larga trayectoria como militante. La presente es una excepción. Esta propuesta la hago a título estrictamente personal y con ella no involucro a nadie más que a mí.

2.- Propongo al Padre Miguel Matos, de la Compañía de Jesús, como candidato presidencial del espacio político que rechaza la amenaza corrupta y totalitaria expresada en la candidatura de Nicolás Maduro y que rechaza, por principio, la alternativa que proponga la oposición anteriormente agrupada en la MUD, sea ésta cual sea, pero más aún si esta llega a ser el empresario Lorenzo Mendoza, presidente de Empresas Polar.

Espacio político éste, que de diversas maneras y desde distintas ópticas ha expresado su lucha por recuperar la plena vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, hoy ensombrecida y violada por una sedicente Asamblea Nacional Constituyente, y detener y revertir el curso de caída libre que llevamos como país y como pueblo, mediante el multidiálogo nacional que se impone.

3.- No ignoro que muchos debates están pendientes antes de llegar a una conclusión como la mía. Pero privan en mi premura dos motivos.

Primero. No necesito que nadie me demuestre que las elecciones presidenciales del 22 de abril son una trampa. Creo también, sin embargo, que se consolida como una especie de convicción nacional la idea de que lo único peor a esa trampa es no asistir a ella, y permitir así otro 30 de julio, cuando en ausencia de pueblo se produjeron más impulsos electrónicos que votantes reales. Creyendo además firmemente que el único antivirus mata fraude es una abrumadora presencia del electorado y creyendo firmemente también, que esa abrumadora participación ciudadana estaría en capacidad de transformar la trampa en un boomerang contra el gobierno de Maduro/Cabello/Padrino, concluyo que no hay política de preservación de las fuerzas del pueblo bolivariano que no solo no convalida sino que enfrenta la depravación de este gobierno, que no pase por uno de los primeros aros de esa trampa. La fecha de inscripción formal de los candidatos o candidatas, la cual está pautada del sábado 24 al lunes 26 de febrero. El próximo fin de semana, o sea ya.

Segundo. He repetido hasta el hartazgo que la estrategia del imperialismo norteamericano para la República Bolivariana de Venezuela, imperialismo que hoy lidera Donald Trump, es la de la guerra civil. Su máxima victoria sería ver al proceso bolivariano venezolano ahogado en sangre. He puntualizado que en Venezuela son Diosdado Cabello, por el gobierno, y María Corina Machado, por la oposición, cada quién defendiendo sus intereses, quienes posibilitan permanentemente que esa opción sea factible. Al interior de esa confrontación, la amenaza cierta de injerencia militar estadounidense para hacer inevitable esa salida, nos obliga a pronunciarnos una y otra vez. El imperialismo ha jugado esa carta en muchas oportunidades y ahora serviría maravillosamente para explicar qué es eso de "America first".

Nada aleja más a una guerra que unas elecciones. Yo no llamo limpias a las que el CNE tiene preparadas para el 22 de abril, pero sé que mientras uno siga oprimiendo un botón para enviar una señal electrónica y siga saliendo el papelito corroborando lo que uno votó, para depositarlo en la urna, y que después a cada testigo de cada candidato le entreguen su acta por mesa de votación, con lo que dijeron las máquinas y las urnas, es posible derrotar la trampa, quedar en mejores condiciones de existencia que antes, e impedir que Estados Unidos haga de Venezuela su Siria caribeña para refrescar su economía y demostrarnos Trump lo machote que es.

La participación abrumadora del electorado, convocado desde razones distintas y eventualmente contradictorias por la cuasi totalidad de las fuerzas políticas existentes en el país, sería el mayor y mejor antídoto contra la amenaza cierta de la confrontación violenta.

4.- El P. Miguel Matos sj es un activo del movimiento popular venezolano. Quien por no conocerlo crea que es un desconocido se equivoca. Con él se cumple inmejorablemente el dicho de "no representa quien quiere sino quien puede" y nadie como él puede legítimamente representarnos a todas y todos los que insurgimos en diciembre de 1998, con la candidatura de Hugo Chávez, a enfrentar la corrupción adeco-copeyana, para quedar hoy entrampados en una corrupción infinitamente mayor pero además amenazadoramente cargada de manifestaciones totalitarias. En los primeros años del proceso bolivariano Miguel Matos asumió valientemente el rol de quien, al interior de la iglesia Católica venezolana, como sacerdote jesuita que es, enfrentó la actuación de la Conferencia Episcopal Venezolana en el sentido de manipular la fe católica del pueblo a favor de los intereses de la oposición política al presidente Chávez y al proceso que este lideraba en el país. El enfrentamiento a la jerarquía episcopal, que en la persona de su máximo jefe, el Cardenal Ignacio Velasco, llegó a firmar el Golpe de Estado de Pedro Carmona en abril del 2002, tuvo siempre de frente a la denuncia profética que Miguel Matos levantó en múltiples cartas y documentos que le ocasionaron no pocos conflictos institucionales. Su larga trayectoria como educador, su presencia fundadora en el Movimiento Juvenil HUELLAS, su profundo y extenso trabajo pastoral en diversas partes del país presenciaron y sintieron el desprendimiento personal de Miguel en la defensa de su posición política al lado del proceso bolivariano. Pero cuando el hedor de la corrupción del gobierno de Maduro/Cabello/Padrino comenzó a significar el espectáculo de niños desmayándose de hambre en las escuelas a las que Miguel asistía, su conciencia de pueblo no le permitió confundirse. Su voz profética se levantó contra quienes habían pervertido el sueño que el pueblo, con Chávez a la cabeza, tuvo en diciembre de 1998.

Es por eso que Miguel Matos tiene una representatividad particular. Como todos los que estamos en ese espacio político antes descrito, impulsó el proceso bolivariano pero no convalidó su transformación en una guerra de pranes en la que Maduro le dice a Ramírez que es un corrupto y Ramírez le responde a Maduro que él lo es más. Y ambos se amenazan con toneladas de pruebas. Adicionalmente, el P. Miguel Matos tiene una cualidad especialísima que en este momento tiene un inmenso valor. Miguel es equidistante de todos los partidos, movimientos y organizaciones políticas que estamos en el espacio político delimitado al inicio de este texto. Miguel significa que nadie se somete a nadie, que ninguno prevalece sobre otro y al mismo tiempo todos están idénticamente representados y expresados. Miguel puede expresar y representar a todos los partidos, movimientos y organizaciones por igual, sin privilegiar a ninguno.

No toco aquí su significación como músico y poeta de la religiosidad del pueblo venezolano. No hay tiempo para ello.

Caracas, 17 de febrero de 2018



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Santiago Arconada


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