¡Cómo nos gustan las elecciones, camarada Jorge!

Señor Jorge Rodríguez, van a votar contra el gobierno, no importa a quién voten. Y lo más probable es que perdamos las elecciones. Señor Jorge Rodríguez, así lo quisieron usted y los demás especialistas en elecciones, en movilizar motorizados, sacar camiones escandalosos y armar como un rayo tarimas rumberas. No sé si lo sabe, pero ustedes son el centro de la acción del partido. De ustedes se deriva todo lo demás. Por ejemplo, la organización: los Comandos, las Patrullas, etc., los comités, los núcleos, los Consejos comunales (estos también sirven para gestionar cosas). El discurso político y los programas de opinión, también se derivan de la organización electoral y sus “tácticas”. Las escuelas de cuadros (¿Qué se estudia en las escuelas de cuadros, si es que existen y si es que se estudia algo?) Sin contar la política de Estado. Todo lo que ocupa el tiempo y el espacio del gobierno y el partido orbita alrededor de las elecciones, hasta las relaciones internacionales; a la larga, en esta nueva etapa, todo se activa en función de ganar unas elecciones, es decir, de sostenerse en el gobierno.

Emocionarse por que la MUD haya hecho unas elecciones al viejo estilo adeco no es un buen síntoma. Porque hayan mentido (!¡), porque hayan trampeado en la MUD, porque no haya votado nadie de sus adeptos; es “alegría de tísico”. No se da cuenta, Jorge, que es natural, que el día de las votaciones todos los “opositores” irán como borregos, tubeados, y votarán contra el gobierno, sean cuales sean sus candidatos, eso es lo menos importante ¿O no recuerda la naturaleza superficial, festiva y cargada de fanatismo histérico de las elecciones, de todas las elecciones, desde la cuarta hasta hoy? Exceptuando aquellas donde estuvo involucrado Chávez, dónde hubo razones de cambio, de revolución, razones políticas profundas; entonces la gente no necesitaba más estimulante que la fuerza espiritual de Chávez, y a la revolución como esperanza; a su maestro, a su líder. Hoy los que quieren el cambio restaurador están en la oposición (sean de ellos o de los nuestros), mientras nuestros dirigentes solo piensan en sostener el gobierno, al precio que sea, así sea a costa de la revolución y del socialismo. Se invirtieron los objetivos casi que sin darnos cuenta, como la gente que se saca los mocos en público.

 ¿Habrá tiempo para hacer la revolución, si ganamos las elecciones? ¿Habrá espacio para la revolución si ganamos las elecciones? Esa es la pregunta. Se nos olvida que la estrategia (lo dijo Chávez ya) es la revolución socialista, no la democracia burguesa o las elecciones burguesas; no es la paz democrática de los miedosos.

El mismo miedo irracional que hizo que los más perspicaces pensadores y políticos de la izquierda democrática tomaran partido por la derecha fascista, aquel 27 de febrero de 1989 (hasta ahora), es el mismo que hoy - del lado chavista del gobierno y fuera de él-  hace que casi nadie piense bien en el peligro que corremos todos, en el chavismo y fuera de él, entregando la revolución a la derecha. Los estados de "alerta" en nuestros líderes “distraídos” vienen de sus temores atávicos de clase, y a esos temores apostarán. Perder estatus, privilegios y pequeñas y miserables cuotas de poder (desde los privilegios del portero, pasando por los de la secretaria del Director, los del contador, los del Jefe de personal, hasta llegar a los del Ministro). Miedo pequeñoburgués, fascismo latente irracional y concentrado.

La revolución distingue a los honestos y valientes por ser honestos, de los deshonestos y farsantes por ser deshonestos; en fin, a los valientes de los miedosos. Entender las contradicciones presentes y preocuparse por eso es ya un acto de valor. Y la vez, negarse el peo en el que todos estamos metidos, no ver las contradicciones dentro y fuera de nuestra conciencia, y dentro y fuera de nuestra revolución, es cobardía, barrunta el fascismo, la violencia irracional del rebaño pequeñoburguesa.

Aquél 27 de febrero se "unieron" en nombre de la paz, FEDECAMARAS y la CTV; el MAS, el MIR, AD y COPEI. Aquellos días la furia de las masas, reclamando su parte del botín, sin tener conciencia de clase y mucho menos revolucionaria, hizo que de un solo sopetón cada quién se ubicara en su lado correcto. Por supuesto, el lado más débil, el del pobre hambriento  - insatisfecho, arrecho de ser excluido, anarquizado-, llevó la peor parte. Y los demócratas, a nombre de restablecer el orden constitucional y defender las instituciones del Estado ( bla bla bla), masacraron a centenares de “delincuentes”, de “forajidos” en los barrios pobres de Caracas, ante la mirada boba, perpleja de aquella izquierda mediana y pusilánime. Hay que decir que hubo en esos días honrosas excepciones.

Hoy estamos muy cerca de que se repita la historia. Las masas sin conciencia socialista, sin ninguna obligación social, movidas enteramente por razones egoístas están siendo inmovilizadas fugazmente mediante una especie de saqueo controlado en las colas y el bachaqueo lícito. Sin embargo las  actividades motivadas por el provecho personal y egoísta desarrollan fuerzas que escapan al control de las leyes,  y ahora mismo están generando toda clase de trampa, de intimidación; generando indiferencia y desprecio por la suerte del vecino, indolencia; mafias. Nace una economía subterránea y se insatala la ley del lejano oeste, la ley de los “Pranes”. Digamos que esta parte del despelote le corresponde a la irresponsabilidad del gobierno revolucionario por haber abandonado la revolución. Pero a esta le calza a la medida la parte emprendida por la derecha: los paramilitares, los agitadores mercenarios, la acción de los medios de desinformación y su propaganda terrorista, y sus programas mañaneros y telenovelas muy buenos para sostener mentes idiotas y entretenidas.

A esta actividad mezquina y caótica se suma cada día más gente, desde un pelabolas hasta los grandes bachaqueros de la corrupción capitalista, en  alianza  con picaros funcionarios públicos. Todos unidos, policía y ladrones.

Pero, de nuevo,  como hace 26 años, los más pobres – otra vez anarquizados y desorganizados, víctimas de la irracionalidad del tigre-  serán los sacrificados, serán los masacrados y perseguidos. Y junto a estos, los que advertimos sobre el gris porvenir de esta nueva vuelta hacia la socialdemocracia.

Las elecciones burguesas se ha instalado en la revolución como estrategia y nos hemos olvidado que para Chávez, como para todo revolucionario socialista, representan solo otro movimiento táctico más de la revolución. Primero y último, la revolución socialista.

Para terminar señor Rodríguez, en pleno triunfalismo electorero alguien escribió hace poco “Venezuela es un Garito”,  en un pequeño artículo publicado en Aporrea. Sin hablar de los “operativos” policiales de Maracay,  creo que es un buen ejemplo de lo que está pasando en la conciencia de nuestra población en general:

Venezuela es un Garito

Por: Johnny Alarcón Puentes | Aporrea, Martes, 19/05/2015

 “Desde hace varios años venimos denunciando la proliferación de Centros de Apuestas y Sport Book a lo largo y ancho del país. Hoy observamos con preocupación la aparición, en los sectores populares, de establecimientos de apuestas, venta a de alcohol y quizás hasta drogas sin ninguna permisología por parte de las instituciones encargadas del asunto, es decir, funcionan de forma clandestina. Al parecer justifican su funcionamiento con permisos de los Consejos Comunales de la zona donde operan. Pregunto ¿los Consejos Comunales están autorizados para expedir ese tipo de permisos? ¿Por qué el Gobierno Nacional y los Gobiernos Regionales no supervisan esta situación? ¿Por qué los cuerpos policiales no clausuran estos locales? ¿Será que hay complicidad? De hecho efectivos policiales regionales y municipales, sobre todo en Maracaibo, custodian y brindan seguridad a estos establecimientos. ¿Por qué la Policía Nacional y la Guardia Nacional no toman cartas en el asunto?

Una verdadera Revolución no permite la reproducción de los vicios del CAPITALISMO, por el contrario, encamina un proceso de concientización y aplicación de correctivos para suprimir estos males que carcomen las transformaciones sociales. El Comandante Chávez a través de aplicación de las leyes acabo con los CASINOS, pero ha germinado algo más terrible como estos Centros de Apuestas y Sport Book en el seno mismo de las barriadas populares. Las falsas promesas de dinero rápido y fácil hacen que se entreguen a los desenfrenos del juego para que los inescrupulosos se hagan más ricos y ellos sigan en la pobreza. Señor Presidente, una Revolución se edifica con conciencia social, políticas sociales, educación, salud y alimentación de calidad no con apuestas y alcohol”.

No vale la pena resumir nada. Hay que “visibilizarlo” como dicen ahora. Camaradas, ¿Si se pueden “visibilizar” los perritos de la Misión Nevado, no vamos a poder “visibilizar” al alma del hombre en el capitalismo?

 

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Héctor Baíz

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