Los votos son de Chávez...¿Cual es el problema?

Cuando no se tiene proyecto, mensaje, ni rumbo, porque se depende de la externalidad, la cosa no es nada fácil y, eso es lo que está confrontando la oposición venezolana, cuyo posicionamiento tiene cada dia un comportamiento completamente único en la historia electoral venezolana. Y es que precisamente su tendencia es a la baja. Desde siempre hemos presenciado, como en las campañas, los candidatos comienzan con una determinada puntuación y en la medida que se calienta el ambiente la tendencia es a la alza. La candidatura de la MUD , es todo lo contrario, va palo abajo.

Esa realidad tiene al comando de campaña en permanente inquietud, el odio y la rabia, cada día carcomen más las bases y las mentes, de quienes se metieron en ese sofocón, con un candidato que tiene dificultades para coordinar el discurso, para memorizar los nombres de los sitios a donde va a realizar sus actividades. Un candidato que desconoce el léxico del venezolano y por eso como decímos en argot popular no hace más que meter la pata. Fue así como en Maracaibo, expresó que estaba en un mitin “Mollejero”, obvio que para el humor marabino, eso dio paso a la “jerguita,” (Guachafa) que todavía, sigue en las calle. El candidato al parecer quiso decir “Mollejúo”, sinónimo de grande. Está en una determinada población y entonces la confunde, con una que está a 300 o 400 kilómetros y termina saludando a los vecinos de esa lejana ciudad, en vez de los que tiene frente a sí.

Como no tienen como salir de ese atolladero, entonces recurren a la descalificación del candidato de la revolución, porque es un dirigente sindical, que durante seis años y tres meses fue canciller de la república y lo hizo con clase y cumplió con la tarea encomendada, fortaleciendo las relaciones de Venezuela en el mundo.

Frente a la estigmatización de “Autobusero”, chofer, el pueblo con su sabiduría se ha vacilado al candidato y a sus asesores, señalando que el chofer, es cuerdo, responsable y conoce bien la ruta del socialismo y por eso con “Chavez y Maduro, el triunfo está seguro”. Esta actitud del pueblo afecto al proceso revolucionario, que no cae en provocaciones, sino que todo lo convierte en chiste y consignas satíricas, desespera al abanderado y dirigentes de la MUD.

Ahora se olvidaron del autobusero y atacan, con el ritornelo de que Maduro, no es Chávez y que solo es un aprovechado que se escuda detrás de la popularidad del Comandante para pescar votos, que son de Chávez. Lo cierto es que el propio Nicolás Maduro ha repetido hasta la saciedad.”Yo no soy Hugo Chávez”, el Comandante eterno ascendió y está allá en la demisión de la luz, desde donde nos protege y acompaña. Yo soy un hijo de Chávez, a quien entregó su testamento político, para que lo cumpla. “Yo no soy Chávez, pero todos como pueblo juntos somos Chávez”.

En lo que respecta a nuestra posición, hemos dado nuestra humilde opinión para que los “Tanques pensantes de la MUD”, cojan pausa y entiendan, que los votos de la revolución son muy diferentes a los votos “Majunches”. En la revolución votamos por un proyecto de país, por un planteamiento ideológico, sustentado en la búsqueda de la libertad, la igualdad de todos ante la Ley, la defensa de la soberanía de nuestro territorio, la construcción de la Patria Grande, con la unión de todos nuestros hermanos de Suramérica y El Caribe. Un programa que tiene como premisa la defensa del planeta, para la preservación de la especie humana, que establece el internacionalismo, como prioridad fundamental, en las relaciones con nuestros iguales del planeta. En fin un programa signado por el amor, la justicia y el respeto por el otro y donde el trabajo lo entendemos como una expresión de profundo amor por el mundo y no como una herramienta para explotar a nuestros semejantes, con la finalidad de atesorar dinero y fortalecer el infame dominio de una clase sobre la otra. Por eso señores de la MUD, el voto por la revolución es un voto de consciencia, porque vamos por un proyecto socialista, que nos dejó como legado el Comandante Eterno, Hugo Rafael Chávez Frías.

Muy diferente al voto que ustedes buscan, que mediante el engaño, llevan a muchos compatriotas, que por ignorancia van a votar en contra de sus propios intereses, porque no le han presentado un programa de gobierno, sino un sujeto a quien lo venden a través del espectro comunicacional, como si se tratara de un detergente, destacándole atributos físicos, que si es flaquito, que si ríe o mira bonito. Recordemos cuando la campaña del inefable Jaime Lusinchi, que los asesores gringos, montaron la contienda, sobre los “hoyuelos” que se le hacían en las mejillas cuando sonreía y por eso lo convirtieron en la Monalisa. Esa es la forma de capturar al voto “Majunche” y allí está la gran diferencia, entre el elector revolucionario y el elector de la derecha. Ustedes ofrecen un estereotipo, nosotros ofrecemos un programa, un proyecto de país y por un mundo más justo y pluripolar. Por eso les decimos: Los votos son de Chávez...¿Cual es el problema?

Periodista*

CNP 2414 cd2620@gmail.com


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Cástor Díaz

Periodista CNP 2414

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