El fracaso histórico de la burguesía venezolana

En una de la obra cumbre del pensamiento socialista escrita por el dúo Marx-Engels: El Manifiesto del Partido Comunista, encontramos una de las funciones históricas que estos dos pensadores le asignaron a la burguesía como clase social dominante del capitalismo, o sea, el desarrollo máximo de las fuerzas productivas y en tal sentido sentenciaron: “La burguesía, con su dominio de clase, que cuenta apenas con un siglo de existencia, ha creado fuerzas productivas más abundantes y más grandiosas que todas las generaciones  pasadas juntas. El sometimiento de las fuerzas de la naturaleza, el empleo de las máquinas, la aplicación de la química a la industria y a la agricultura, la navegación de vapor, el ferrocarril, el teléfono eléctrico, la adaptación para el cultivo de continentes enteros, la apertura de los ríos a la navegación, poblaciones enteras surgiendo por encanto, como si salieran de la tierra. ¿Cuál de los siglos pasados pudo sospechar siquiera que semejantes fuerzas productivas  dormitasen en el seno del trabajo social?”1

De manera entonces que la legitimidad histórica del empresario en tanto funcionario del capital, reposa en la gran contribución científico-técnica  que este personaje le ha brindado a la humanidad, buscando su propio interés personal. Además, en los países hoy denominados desarrollados, la burguesía como clase también trajo un enorme avance en el terreno del pensamiento, de la política y del ejercicio de la libertad de los seres humanos.

Sin embargo, cuando buscamos en Venezuela la contribución de la burguesía criolla al desarrollo del país, tal como lo concretaron las burguesía de la parte noratlántica y asiática, el resultado es realmente desolador. El 18 de febrero de 1983, es la fecha que nos indica que el capitalismo rentista como propuesta societaria ofertada por nuestra burguesía, fundamentándose en la siembra del petróleo, es decir, en la acumulación privada de la copiosa renta petrolera que desde los a años veinte del pasado siglo caía sobre el país, había tocado techo, dejándonos una nación colapsada económicamente, con niveles de miseria social alarmantes y desquiciada en lo político. En estos años se evidencio en estas latitudes el más grande fracaso histórico de burguesía alguna, pues, teniendo a su favor las más inimaginable ventajas económicas, políticas y sociales, no fue capaza de enrumbar al país por los senderos del desarrollo económico. De manera somera vamos a reseñar las ventajas de que dispuso la burguesía venezolana para adelantar su proceso de acumulación de capital. A partir de la tercera década de la pasada centuria.

1.-Una abundante renta petrolera que fue desviada hacia el sector financiero –mercantil de la Venezuela agraria por medios lícitos e ilícitos, dando origen a un nuevo proceso de acumulación originaria de capital  -que todavía hoy se mantiene- y que determinó el paso de manera pacífica del pre capitalismo agrario al capitalismo rentista-petrolero.

2.-Un intervencionismo económico-estatal tendiente a formar capitanes de empresa, apalancado en la siembra del petróleo que ha privatizado la renta petrolera a través de mecanismos como: a) créditos blandos al sector privado; b)empresas públicas que transfieren valor a la empresa privada; c)una moneda sobrevaluada que abarata la importación del equipo-capital; d)una mano de obra cuyo salario se ha cubierto con parte de la renta petrolera; e)un mercado interno protegido por el estado)una inmigración suministradora de mano de obra excedentaria para presionar los salarios hacia la baja; g)el aparato económico del estado puesto a su disposición y h) una legislación acorde a las exigencia de la acumulación de capital interna.

3.-Un proceso de lucha de clases reducidos a su mínima expresión como producto de la redistribución del excedente petrolero.

4.-Un proceso de estabilidad política con dictaduras y periodos de democracia restringida, favorecedor de la actividad privada.

5.-Una guerrilla que fue derrotada política, militar e ideológicamente por los políticos de la democracia rentista.

6.-Una clase media fomentada por el estado y formada por la inmigración europea de la segunda postguerra, totalmente identificada con los valores del capitalismo occidental.

7.-Una clase terrateniente cuyas aspiraciones de apoderarse de parte de la renta petrolera fueron sepultadas por el régimen gomecista.

8.-Un aparato de justicia lo suficientemente sensibilizado para dar seguridad jurídica a la sacrosanta propiedad privada y al mismo tiempo, para perdonar los pecados de la burguesía criolla en su voracidad por la renta petrolera.

9. Un aparato educativo destinado a formar mano de obra y gerentes para la acumulación de capital y reproductor de la sociedad de consumo  nacida en latitudes del capitalismo desarrollado.

10. Una iglesia católica prestar a lavarle la conciencia a los empresarios y a prometerle  a los  explotados la felicidad  en  el más  allá.

Tal como podemos apreciar, las condiciones históricas expeditas para la acumulación de capital que disfrutó nuestra burguesía difícilmente hayan sido puestas al servicio de otras burguesías en otros escenarios. El estallido  del Caracazo en 1989 fue el responso al proyecto histórico de erigir el capitalismo en estas tierras. Frente a semejante fracaso en desarrollar las fuerzas productivas tal como lo lograron sus congéneres noratlánticos, a nuestra burguesía sólo le quedó la posibilidad de seguir acumulando si se apropiaba de PDVSA   y hacia allí enfiló sus garras a finales de la década de los ochenta y noventa del siglo anterior.  Debemos aclarar que si bien esta burguesía fracasó en su intento de desarrollar las fuerzas productivas nacionales, por otra parte,  logró apoderarse de la parte del león de la renta petrolera y depositarla en los bancos del exterior. En consecuencia esta burguesía no fue productiva nunca pero eso sí, ha sido rematadamente  rapaz. Pensar que esta burguesía pueda ser compañero de ruta del socialismo bolivariano,  no pasan de ser sueños de virgen loca para quien coquetee con semejantes ideas.

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1.-MARX-ENGELS. Manifiesto del partido Comunista. Ediciones Prensa Latinoamérica, Chile, 1972. P.47

trompizvalles@hotmail.com



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Humberto Trómpiz Valles

Historiador y profesor universitario jubilado, especializado en historia petrolera de Venezuela.

 htrompizvalles@gmail.com      @trompizpetroleo

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