Fuerza, razón y alzamiento

Construcción del Proyecto Bolivariano y Revolución dentro de la Revolución (II)

En la lucha por derrotar las bases ideológicas del capitalismo, en su expresión reformista, el combate práctico debe diagnosticar la fuerza acumulada o por acumular, así como la moral, los principios, la esperanza y la teoría que encierra la razón.

En el asunto de la fuerza, pueden haber cuotas de poder político y económico asociados a decisiones que se tomen por ser dirigente del partido y/o del gobierno, pero el apoyo de las masas se balancea en favor o en contra según cómo “perciban” la satisfacción de sus expectativas y necesidades. Los que realmente producen la riqueza, votan, consumen son los que ponen el carro de la historia a andar: campesinos, estudiantes, obreros, mujeres oprimidas, indígenas y afro venezolanos excluidos.

Esa fuerza llega a ser determinante en el impulso que moverá la balanza en la lucha de clases y que debe asociarse con la premisa para hacer revolución de Simón Rodríguez:

“La fuerza material está en la MASA y la fuerza moral está en el MOVIMIENTO.”

Se podría ejemplificar algo así como: si los obreros se organizan y se alzan, el patrono no se enriquece, para el campesino y el latifundista, igual resultado, ¿y si en los organismos del Estado los trabajadores se organizan y se alzan contra quien los domina les saca provecho, ¿puede seguir beneficiándose ese grupo o funcionario a costillas de la subordinación de estos trabajadores?

La clave está en cómo organizarse y alzarse, porque bastantes alzados en sindicatos de la IV hay en nuestras instituciones que se aprovechan de las desventajas y deficiencias en la gestión para generar un saldo político a favor de la desmovilización o en la suma de adeptos que, descontentos por diversos perjuicios recibidos, se prestan a planes que, diseñados y monitoreados en el exterior, atentan contra nuestra soberanía y la integridad de cada ciudadano en Venezuela.

Organizarse y alzarse dentro del movimiento revolucionario (dentro del PSUV en particular) para radicalizar su rumbo, ha de tener algunas condiciones mínimas:

- Una práctica ética socialista y de estudio permanente,

- Una Dirección basada en la construcción colectiva,

- Se prohíbe y rechaza el separatismo y el sectarismo,

- Las diferencias no deben desarrollarse sobre confrontaciones viscerales,

- Recordar que la acción de choque (o vías de hecho) debe ser siempre el último recurso; al fin y al cabo, hablamos de personas “en nuestras filas”.

Dentro de estas condiciones, ¿cómo reconocer la vanguardia que orientará el rumbo?

abrahan19@hotmail.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 1939 veces.



Olaf A. Ciliberto G.


Visite el perfil de Olaf Ciliberto para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:



US mp N GA Y ab = '0' /ideologia/a124299.htmlCd0NV CAC = Y co = US p hace 3 = NO