En defensa de mi Revolución Bolivariana

El triste papel de la oposición venezolana de a pie (I)

Por enésima vez desde la oposición venezolana, con sus refuerzos a nivel internacional, exigen "LIBERTAD" como consigna base para una diversa cantidad de reclamos. Sectores del pueblo, sobre todo profesionalizados, educados en escuelas y universidades, responde a la histórica mentira de las clases dominantes que quieren controlar y explotar a los pueblos y sus riquezas. Esta clase los enreda, en nombre de la libertad, para realizar acciones disfrazadas de legales y legítimas, solo buscando sus intereses mezquinos.

"La libertad se alega para eximirse de toda especie de cooperación al bien general".

Simón Rodríguez

La cacareada "libertad", es gritada y exigida con ignorancia y estupidez por estos desclasados. Ya que la misma no invita a organizarse como pueblo para resolver la satisfacción de sus necesidades diarias sino para ser peones de estrategias políticas en coyunturas específicas y creer en promesas de un país mejor sin el chavismo.

Son desclasados, porque quienes dependiendo de su trabajo diario y de un ingreso regular para poder comer, vestir y recrearse, identifican como los voceros de sus necesidades y aspiraciones a la gran burguesía y sus connotados representantes en partidos de oposición, quienes aprovechan el financiamiento comprobado desde los inicios de la revolución por organismos asociados al Departamento de Estado norteamericano y a la CIA para crear programas de adoctrinamiento y compra de conciencias.

¿En qué manos el pueblo opositor confía su destino? ¿A familias adineradas como Mendoza, López y Machado? Estos apellidos están emparentados entre sí, pero también están relacionadas con la historia del mantuanaje esclavista, terrateniente y adicionalmente empresarios del siglo XX de la mano del Estado venezolano, sus recursos y sus políticas. No se preocuparon durante el siglo pasado de las desdichas que vivió Venezuela, porque esas familias participaron en la dirección del rumbo que resultó en el colapso económico y político que provocó el caracazo en el 89, las rebeliones militares del 92 y la elección de Hugo Chávez en el 98.

Los desclasados que desde la oposición arrojan calificativos como corruptos o "enchufados", asesinos (entre otros) dirigidos a atacar la moral y personalidad individual o colectiva en sectores del chavismo, parecieran no percatarse que cada acusación encuadra en el perfil de los dirigentes de oposición que provienen de la cuarta República cuando eran gobierno: gobernantes corruptos, dictaron políticas represivas y asesinas contra la protesta y la disidencia de izquierda, realizaban acuerdos complacientes con empresarios y banqueros, permitieron la fuga de capitales, legalizaron la restricción del ejercicio democrático del pueblo en la vida política del país (¿o acaso existía referéndum o había poder electoral independiente?), y para completar estaba formalizado el ejercicio de la censura en la prensa, radio y televisión (¿olvidan la existencia de censores de medios designados por los poderes ejecutivos de la cuarta?)

Los jóvenes dirigentes de la oposición, son relevo de esa generación de entreguistas de la cuarta que no suelta las riendas de su empeñado esfuerzo para sacar del poder al chavismo. Esta juventud con palabras "frescas", no opera con ideas propias, sino son marionetas de esta vieja guardia.

Los mensajes de esta clase dominante cautivan a sectores de la población (desaminados o simplemente conservadores y anticomunistas) que repiten como loros y aplauden como focas para cuanta instrucción y convocatoria realizan para desestabilizar al "régimen" y amedrentar a la población. Peor son aquellos que desde el extranjero reflejan mayor vehemencia en su papel de repetidoras de todo lo que la clase dominante espera que se posicione comunicacionalmente.

"La etapa colonial española, impuso su cultura, su religión, sus leyes, se produjo la cultura de la dominación, de la explotación de la exclusión social, en la América de habla española".

Simón Rodríguez

Es toda una avalancha de manipulación creída y asimilada en nombre de una libertad sin contenido histórico, ni contexto con la realidad global. Argumentan con mentiras, medias verdades y ejemplos concretos que fragmentan y niegan la comprensión de una "totalidad" en nuestras relaciones sociales que no llegan a imaginar. Así, entienden la corrupción como un tema solo de individuos del chavismo y en el sector público, no de la sociedad, ni mucho menos de la oposición y del sector privado, menos aún que ese mal fue enquistado por nuestros colonizadores españoles por 300 años y perfeccionado con nuestros neocolonizadores gringos desde hace 100 años, con la inyección de la cultura meramente rentista-extrativista-exportadora petrolera.

- Un ejemplo de la estupidez en sectores opositores (dentro y fuera del gobierno) es cuando participan en esa corrupción denunciada, y lo proyectan como crítica en forma de odio o resentimiento hacia el chavista, pero sus crímenes (desde los raspa cupos hasta los que adquieren propiedades en el extranjero de manera ilícita) son justificables o no cuentan.

- Otro ejemplo es cuando la oposición desconoce el proceso constituyente, porque alegan que la iniciativa presidencial de activarlo es inconstitucional, pero ahora reaccionan con un plebiscito, que no existe en la Constitución Nacional ni en el amplio marco de leyes que promueven y regulan la participación popular. ¿La conclusión es defender la constitución con una acción inconstitucional? ¿Quién verificará la veracidad de tal procedimiento? ¿Los mismos representantes de la oposición que se encuentran gobernando varias universidades públicas y privadas? ¿El clero que presta sus instalaciones "santas" para realizar una acción política que busca desconocer el gobierno y ha motivado a mantener las acciones violentas de calle para alcanzar la libertad?

Es necesario en estos momentos llamar bajo términos categóricos (ignorancia, estupidez, desclasados, títeres, loros y focas) a ciudadanos que muestran un comportamiento irreparable hacia la defensa, promoción o silencio de demostraciones (¿o crímenes?) de odio por redes sociales y a través acciones verbales y físicas directas contra quienes son el objeto de su intolerancia. ¿No deberíamos reaccionar masivamente contra la intolerancia que se reproduce en ciertos ambientes y de manera exponencial por redes sociales con "cadenas" que fomentan las burlas y/o amenazas, promesas de soluciones mágicas, todo esto entremezclado con más cadenas llenas de "fe católica" para un mejor futuro? Predicen y rezan para la abrupta culminación del mandato del presidente Maduro en 6 meses, tres meses, mañana mismo, etc… desde el día en que otro nefasto personaje representante de esas familias adineradas (Capriles) llamara a drenar la "arrechera" (mal humor) de los sectores opositores en las calles del país.

¿Será que estos actos de fe ciega sobre un futuro sin chavismo pueden haber servido de aliento a los crímenes de odio? ¿No hay reflexión ni por un instante dentro del pueblo opositor? ¿En verdad hay tanta ignominia? Hablamos de mensajes que convocan y/o inspiran a que el chavismo y/o sus dirigentes sean ¿apartados? ¿excluidos? ¿borrados? ¿asesinados?.

- Esta crítica en la que intento caracterizar específicamente a la oposición de a pie, que se presta para ejecutar o defender cuanta acción le piden los dirigentes de la oposición, es un esfuerzo para hacer despertar, no tanto con una palmada sino más bien con una bofetada, del mortal letargo en el que mis hermanas y hermanos de clase están sumidos.

- Esta crítica es necesaria que la conozca el mundo para que tengan criterios al reconocer quien les habla sobre Venezuela sobre lo que sucede en este país.

- Esta crítica no exculpa cualquier error o desviación (que hay bastantes) de supuestos militantes de la revolución, alejados de los verdaderos principios que definen el socialismo en su justa concepción teórica y práctica política.

- Esta crítica no la dirijo a aquellos sectores de la población que pueden están muy en desacuerdo con el gobierno por diversas razones, pero no se prestan a ser tontos útiles de una dirigencia opositora que no representa los intereses ni necesidades del pueblo.

- Esta crítica no la dirijo a la gran burguesía ni a sus representantes, aunque sea en su contra, porque ellos dentro de su inconciencia e inhumanidad, si creen el papel de clase dominante que deben jugar, no les importa la opinión de un pueblo que los desenmascare y harán todo lo que dentro de sus más reprochables valores egoístas sea necesario para retomar o fortalecer los espacios y relaciones de poder que les ha pertenecido por cientos de años y que presumen deben seguir teniendo a costa de un pueblo que les permita gobernar para sus intereses y para personas poderosas en el mundo que prefieren mantenerse en las sombras.



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Olaf Ciliberto


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