A raíz de los sucesos ya conocidos, Venezuela ha pasado a convertirse en un país bajo "Administración Tutelada" por el gobierno de los EEUU y esto implica que desde el norte han renunciado a la espera de una solución endógena y prefieren monitorear desde dentro el desenlace de una crisis que nos mantiene en vilo .
En primer término, EE. UU entendió y admite que la vía de la sola presión externa fracasó, y por ello, hoy han asumido cogobernar con Delcy. El segundo quiebre es la admisión de que cualquier apertura económica, como la reforma de la Ley de Hidrocarburos, solo ocurre bajo la presión impuesta. Es decir, las concesiones vinieron después que la presidenta encargada aceptara "colaborar" con los nuevos planes del mismísimo imperio.
El punto más sensible en la relación con Delcy Rodríguez, surge a partir de que EE. UU le impuso sólo cooperación técnica, no política. La vicepresidenta no es una interlocutora legítima, sino la encargada de ejecutar las instrucciones que permiten que PDVSA no vuelva a los tiempos de Tareck El Aissami. El control de los ingresos petroleros ya no está en Miraflores, sino en la auditoría directa de la Casa Blanca.
¿Y la democracia? Aquí EE. UU es genialmente pragmático: La Amnistía no es un gesto humanitario del gobierno, es una métrica de obediencia obligante y por este camino las elecciones, aunque no tenga un horizonte inmediato, será el punto de llegada también impuesto. Asi las cosas, la democracia no es el camino; es el premio tras la desactivación de un proyecto político que pretendía perpetuarse
En este esquema, EE. UU deja claro que, si la cooperación fracasa, la otra opción sigue sobre la mesa. No es una amenaza retórica: es la constatación de que Washington ya no cree en soluciones venezolanas sin su tutela.
EE. UU. ya no espera una salida pactada; administra una rendición por fases. Y lo hace desde Caracas, con presencia operativa en terreno, no desde Washington ni desde una embajada simbólica.
Y mientras EEUU impone su Tutela, nos queda a los venezolanos, impulsar la transición hacia la democracia a través de unas elecciones presidenciales.