(VIDEOS) Se apaga el último trombón del Bronx: Fallece Willie Colón, la leyenda que revolucionó la salsa y la elevó a poesía y crítica social

A los 75 años fallece Willie Colón

A los 75 años fallece Willie Colón

Credito: Archivo

El adiós a una era

El mundo de la música tropical está de luto. Se ha confirmado el fallecimiento de Willie Colón, el trombonista, compositor y productor que revolucionó la salsa urbana y llevó el sonido del barrio a los escenarios más prestigiosos del planeta. "El Malo del Bronx" deja un vacío irreemplazable en la cultura latina, tras décadas de crónicas musicales que definieron a varias generaciones.

La causa oficial del fallecimiento de Willie Colón, ocurrido la mañana de este sábado 21 de febrero de 2026, se ha atribuido a complicaciones respiratorias. Aunque el comunicado de la familia en su cuenta de Facebook indicó que partió "en paz y rodeado de sus seres queridos" sin detallar la causa exacta, diversos reportes de medios locales en Nueva York confirmaron que el legendario trombonista había sido hospitalizado el viernes debido a problemas respiratorios graves. Su salud se había visto delicada desde el grave accidente automovilístico que sufrió en abril de 2021, del cual tuvo una recuperación larga y compleja.

De William Anthony a "El Malo"

Nació en el Bronx, Nueva York, el 28 de abril de 1950, bajo el nombre de William Anthony Colón Román. Aunque es uno de los máximos orgullos de la cultura puertorriqueña, Willie fue el epítome del "Nuyorican" (neoyorquino de ascendencia boricua). Ese origen en el asfalto neoyorquino fue precisamente lo que le dio ese sonido callejero, rudo y "malandro" a su salsa, diferenciándola de las orquestaciones más refinadas que se hacían en la isla en aquellos tiempos.

Hijo de padres boricuas, fue su abuela Antonia quien lo crió bajo el calor de la cultura caribeña y le regaló su primer instrumento. Ella fue el puente místico entre el cemento del Bronx y el ritmo del Caribe, permitiéndole mezclar el jazz y el rock de EE. UU. con la música típica de Puerto Rico (como el aguinaldo y la plena), creando ese sonido híbrido que en Venezuela bailamos por décadas.

Un Binomio de Oro y el "Big Bang" de la Conciencia

Su trayectoria es la historia de las alianzas más icónicas de la Fania All-Stars. Su unión con Héctor Lavoe creó los himnos más grandes del género como "El Cantante", "Che Che Colé" y "La Murga". Tras la separación de Lavoe, Colón formalizó a finales de los 70 una sociedad histórica con Rubén Blades.

En 1978 lanzaron Siembra, el disco más vendido en la historia de la salsa. Fue el "Big Bang" de la salsa con contenido social; dejaron de cantarle solo a la rumba para cantarle a la conciencia latina, la política y la realidad social con temas como "Pedro Navaja" y "Plástico". Aunque se reencontraron en 1995 para el álbum Tras la Tormenta, la chispa original de los 70 quedó como la gloria absoluta de la pareja. Lamentablemente, esta unión terminó en una amarga pelea legal y personal que duró décadas, dejando esa "Siembra" como un recuerdo agridulce de lo que pudo ser la unidad latina.

Como innovador del trombón, Colón impuso un estilo agresivo en los metales, alejándose de lo clásico para darle voz al sentimiento del inmigrante. Para el público venezolano, fue más que un ídolo; fue un cronista de nuestras realidades urbanas y su música es banda sonora obligatoria en cada esquina.

Sin embargo, en los últimos años, esta relación se tornó compleja y divisoria. Su activa postura política alineada en los últimos tiempos con la derecha y sus constantes ataques frontales contra el proceso bolivariano lo distanciaron de gran parte de sus seguidores. Para muchos en Venezuela, el trombonista pasó de ser el cronista de la calle a un actor de la confrontación mediática, generando un debate que hoy, tras su partida, vuelve a encender las redes sociales entre quienes separan al artista del hombre político. Al igual que con Blades, William Anthony terminó distanciado de un país que lo amó, poniendo a la música y a la política en aceras distintas.

Su Música:

Mi sueño: En esta pieza, el trombón de Willie Colón se rinde ante la poesía y el erotismo, creando una atmósfera de magia bohemia que trasciende el tiempo. 'Sueño' es el refugio existencialista del artista; una composición donde la música deja de ser un grito de calle para convertirse en un susurro del alma. Es la prueba de que, más allá de los conflictos del mundo real, el genio del Bronx siempre guardó un espacio para la utopía y la belleza más pura.

Oh, qué será: El canto a lo intangible y el presagio existencial. "Más que una composición, esta pieza es un viaje hacia lo desconocido. Willie Colón interpreta aquí el misterio de las presencias invisibles, de aquello que presagiamos pero no podemos ver. Es el existencialismo puro hecho melodía; un susurro a las fuerzas ocultas que mueven el destino. En 'Oh, qué será', la salsa deja de ser rumba para convertirse en una mística de la incertidumbre, recordándonos que la vida es, ante todo, aquello que se siente en el aire pero escapa a las manos.

Gitana: El suspiro del amor allende los mares. Es esa nostalgia viajera que cruza el océano para fundir el quejío del flamenco con el golpe del tambor caribeño. Es un homenaje a ese amor que no tiene fronteras, un sentimiento allende los mares que echa raíces en el asfalto del Bronx y en las barriadas caribeñas.



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