El camino trazado en abril

El período posterior al golpe de estado del 11 abril 2002 es uno de los más importantes y políticamente saturados, en la historia de Venezuela y en la vida del pueblo. Se caracteriza por una intensa labor teórica y práctica, por sus búsquedas y por la solución dada a los viejos y nuevos problemas que afrontamos los venezolanos. Se puede afirmar que, en los nueve años transcurridos, la situación política en el país ha cambiado notablemente. Cada vez mejor se comprende que la necesidad de efectuar reformas se debe a las crecientes contradicciones en la vida del pueblo, que iban acumulándose sin encontrar soluciones a tiempo y adquiriendo, de hecho, formas precríticas. 

En estas condiciones nada fáciles, el Gobierno Revolucionario ha venido trazando el rumbo al proceso de transformación. Comenzamos a avanzar y este proceso fue adquiriendo formas cada vez más concretas, extendiéndose a nuevos problemas y a nuevos sectores de la vida nacional. El proceso renovador va cobrando fuerzas dentro de los problemas del pueblo y está orientado, ante todo, a suprimir las contradicciones que dan origen a sus principales necesidades y a imprimir así un potente e irreversible impulso al desarrollo social. 

Es necesario comprender bien que los objetivos de acelerar el desarrollo económico y social no lo vemos sólo en vencer el atraso y toda clase de deformaciones en diversos ámbitos de la evolución del pueblo. Estos objetivos, dictados por la necesidad histórica y por las condiciones de carácter interno e internacional, cambiadas radicalmente, los vemos en lograr un estado cualitativamente nuevo de la sociedad socialista. La Historia no nos dejó mucho tiempo para cumplir esta tarea. Precisamente por la marcha del Proceso transformador y por sus resultados se podrá determinar de que es capaz el socialismo, qué brinda al pueblo en la práctica y hasta qué grado es eficaz el pueblo desde el punto de vista social. Por esto se determinan, la envergadura de las tareas a cumplir y la medida de nuestra responsabilidad. 

Los cambios que se están operando en nuestro pueblo tras el 11 de abril 2002 hacen ver palmariamente que las fuerzas sanas del país, los trabajadores, se manifiestan firmemente por las transformaciones, por dar una solución urgente a los problemas apremiantes, por erradicar incondicionalmente el estancamiento y el conservadurismo.  

En Venezuela cunde y se profundiza la democratización socialista en todos los ámbitos. Las organizaciones comunales promueven nuevas iniciativas. Cobran fuerza los principios democráticos de participación en la dirección de la producción. Se impone la opinión del pueblo. Los medios de comunicación públicos empezaron a funcionar más enérgicamente, apoyando las transformaciones político-económicas. Se debe desarrollar una ofensiva contra el burocratismo y la quinta columna, que se sienten con poder y a sus anchas; estos traidores, conspiradores, zánganos, holgazanes y rateros, gente que vive a costa del pueblo.  

Entre los logros enmarcados en el proceso renovador se puede señalar el auge de la actividad del conocimiento. Aumentó el interés de los grupos sociales hacia los procesos que se operan en la tecnología, en la literatura y en el arte; hacia las intervenciones de opinadores de oficio y la manipulación de la Prensa, la Radio y la Televisión. El pueblo quiere conocer mejor el pasado, el presente y el futuro del país, se fija detenidamente en los asuntos sociales y estatales, en los problemas conceptuales, morales y éticos. Al acometer la reforma universitaria, damos un importante paso hacia la creación de un sistema moderno de instrucción. Ello brinda nuevas posibilidades al desarrollo y la profundización de las reformas en el país. 

En lo que atañe a la valoración política de los procesos que se operan en la economía, señalaríamos, sobre todo, la nueva actitud del pueblo hacia el trabajo, hacia el cumplimiento de sus obligaciones en la producción. Ello se debe en gran medida al hecho de que los trabajadores apoyan con hechos prácticos la política de renovación y de aceleración del desarrollo económico y social. Esta nueva situación influye en cierta medida sobre los resultados económicos. Se aviva el ritmo de incremento de la productividad del trabajo, sobrepasando, los indicadores promedio anuales anteriores: en la industria, en las obras de construcción de viviendas, en la agricultura y otras. Han surgido tendencias positivas en la construcción de obras básicas para la industria, una rama muy importante que se vio en situación grave. También en otros campos de la economía se operan cambios positivos, aunque acompañados de dificultades y luchas. 

Podemos afirmar que hemos entrado en una nueva etapa de la transformación, etapa de solución de problemas concretos en todas las orientaciones y en todos los aspectos de la vida del pueblo. Se ha impulsado mucho la actividad laboral y social. Es obvio que nadie puede permanecer fuera de la transformación y cada cual debemos asumir nuestra posición. En estos años, los venezolanos hemos sentido en especial el complejo carácter de los problemas acumulados y con más nitidez comprendemos la necesidad de efectuar cambios auténticamente radicales, de plasmar consecuentemente la transformación en la práctica. 

El pueblo avanza con audacia por el camino de la transformación. Diríamos que en todos los sectores los trabajadores son los primeros en volcarse para realizar los cambios, lo que tiene importancia decisiva para que la renovación se corone de éxito. Teniendo en cuenta la postura verdaderamente cívica de la clase trabajadora, especialmente indecorosa aparece la actitud de los grupos oposicionistas quienes, persiguiendo objetivos personales y egoístas, entorpecen las transformaciones sociales y se oponen a los cambios. Creemos que las colectividades laborales, y las organizaciones  sociales deben de asumir una actitud firme, intransigente, hacia tales grupos.  

En la tarea de la práctica cotidiana. Se trata de tomar en consideración todo el conjunto de intereses: de la colectividad, de la nacionalidad, de las minorías étnicas, de los grupos sociales, intelectuales y profesionales, así como se trata de tener en cuenta la compleja dialéctica de su interconexión, a fin de asegurar el desarrollo dinámico del pueblo. 

¡Gringos Go Home!

¡Libertad para Gerardo! ¡Libertad para los cinco héroes de la Humanidad!

Hasta la Victoria Siempre. Patria Socialista o Muerte ¡Venceremos!

    manueltaibo@cantv.net                                                                                                                                                                                   



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Manuel Taibo


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