Llegó la Hora de Corregir la Política

Sobre el conflicto generado por la burguesía y pequeña burguesía universitaria

El sábado 2 de junio, el compañero Presidente Chávez, en el discurso de la av. Bolívar realizó un análisis brillante sobre la relación entre las instituciones políticas y las instituciones culturales. Efectivamente, para lograr la hegemonía, el capitalismo, además del uso de las leyes y la represión, posee un conjunto de instituciones que tienen como fin la reproducción cultural del sistema, es decir, de la concepción capitalista del mundo, la estética, los patrones de consumo, la moda, las creencias, los métodos de trabajo, las prioridades sociales, el sentido común.

De tal manera, el capitalismo sin estas instituciones, viviría en permanente asedio por parte del pueblo explotado, las capas medias y los sectores progresistas del país, en otras palabras, sería imposible de sostener.

Dentro de las instituciones más importantes que reproducen la ideología dominante se encuentra la universidad.

La universidad venezolana, desde mediados de los años 80, se convirtió en el conducto más efectivo para la penetración del Neoliberalismo y el postmodernismo, corrientes de pensamiento elaboradas por el imperialismo para dominar a las sociedades de los países dependientes. Es así como la universidad es la institución que más contribuyó a la hegemonía que tubo el capitalismo en los años 90. Esto lo hicieron a través de los postgrados en universidades dependientes de transnacionales, asesorías, pruebas internas, regímenes académicos, entre otros.

Pretender construir el Socialismo implica desarrollar las fuerzas productivas y transformar las relaciones sociales de producción, ambas condiciones ligadas estrecha y directamente con la universidad.

Si los profesionales que gradúa la universidad piensan en términos capitalistas (máxima ganancia), persiguen el capitalismo (sueñan con trabajar en una transnacional, vivir el sueño americano), usan métodos del capitalismo (Tasa interna de retorno, rentabilidad, etc); entonces con estos profesionales no podremos construir el Socialismo. Es más, frenarán todo intento y ensayo.

Hoy lo que hemos vivido con las protestas estudiantiles es la mejor muestra que la revolución no le ha dado el tratamiento correcto a la universidades. Hoy el individualismo, el egoísmo, el sueño americano controla la universidad

Es lógico, si estos estudiantes sueñan con trabajar en una transnacional petrolera, y el Gobierno Bolivariano está reduciendo la participación de estas en el país; si sueñan con vivir en EEUU, y el gobierno tiene tensas relaciones con la Casa Blanca, si sueñan con vestirse a la moda RCTV, y el Gobierno no le renovó la concesión a dicho canal; es lógico que estos muchachos sientan que no tienen perspectiva de vida con este Gobierno. Hoy los estudiantes de base que protestan dicen que lo hacen por la autonomía, que no están defendiendo a Marcel Granier. Hoy esos estudiantes sacan a pitas a los dirigentes de Bandera Roja y de Acción Democrática[1]. Obsérvece con cuidado este hecho.

Frente a esto, la revolución tiene dos enfoques, el primero, que ha sido el impulsado por todos los ministros de educación superior de este Gobierno incluyendo al actual, el cual plantea que se deben aumentar los beneficios a las universidades (becas, comedores, presupuesto) para hacerlas revolucionarias o al menos neutrales, y el segundo enfoque, el cual plantea que se deben transformar las universidades para que dejen de reproducir la ideología capitalista. Estas protestas demuestran que el primer enfoque es reformista por su postura conciliadora y conservadora.

Por ejemplo, la Autonomía universitaria fue conquistada en la Universidad de Córdova, Argentina en 1918 y su fin último era proteger el libre pensamiento y debate de la censura, la cual la ejercía, en ese momento, el Estado y la iglesia. Hoy en día ¿Quién impide el libre pensamiento en las universidades? ¿El Gobierno Bolivariano o las autoridades fascistas?. Son las autoridades quienes persiguen a los que opinan diferentes a ellos, es decir, son las autoridades quienes violentan la autonomía.

El presupuesto de la UCV es superior a 3 mil millones de Bolívares diarios y esta no le rinde cuentas a nadie. El Claustro universitario, órgano legal que debe controlar a los Consejos Universitarios fue eliminado de un plumazo por los mismos Consejos Universitarios. La división de poderes (ejecutivo, legislativo, judicial, electoral y contralor) no existe en la universidad pues el Consejo Universitario concentra todas estas funciones. Las autoridades de la Universidad pueden ser elegidas n veces y se quejan de la reelección del Presidente. Para elegir el Rector, el voto de un profesor pesa más que el voto de 60 estudiantes. Esta es la universidad Venezolana que habla de democracia, autonomía y libertad.

Es evidente que las universidades públicas, que funcionan con el dinero de todos los venezolanos, no son más que una mentira, una estafa a la sociedad, por lo que debemos evitar que esta política de conciliación siga siendo la cara de la Revolución para con estas instituciones.

Llegó el momento de dar un cambio de dirección, tal y como lo asomó el Presidente Chávez, a la política de la revolución para con las universidades. Es hora de cambiar de ministro (ya que este ministro representa la ideología reformista y así lo ha expresado) y comenzar un debate nacional sobre lo que debe ser la universidad en un país dependiente, amenazado por el imperialismo y en tránsito al socialismo.

La universidad reproduce la educación conductista que concibe a los alumnos como recipientes vacíos a los cuales los profesores deben verter su conocimiento. La educación debe ser un diálogo de saberes, que parta de la formación de conocimiento a partir de la resolución de problemas de la sociedad. Por lo tanto, la educación debe estar íntimamente vinculada con el trabajo. La educación en el Socialismo debe ser la educación para resolver los problemas de la sociedad.

Es así como cada centro productivo (fábrica, taller, granja) debe ser un centro de producción de conocimiento, y el campus universitario actual, el lugar donde se socialice todos los conocimiento generados en los centros productivos. Por lo tanto, todo estudiante debe ser primero trabajador. Esto es lo que denominamos la unión del mundo del estudio y del trabajo.

Por último, estos estudiantes que han salido a la calle no están manipulados, defienden una ideología y una concepción del mundo: la capitalista. Y esto lo hacen porque el sistema educativo no ha interrumpido a reproducción metabólica del capital. Por lo tanto es necesario que la revolución bolivariana les abra nuevas perspectiva de vida a estos estudiantes.

En el 2001 un grupo importante de estudiantes, profesores y trabajadores de las universidades insurgimos contra el estatus quo de la universidad, y el Gobierno no compendió la lucha, perdiéndose así una excelente oportunidad. La consecuencia fue que los revolucionarios fuimos expulsados, perseguidos, estigmatizados hasta reducirnos a una infinidad de pequeños grupos que cada vez que tratan de unificarse, algún alto funcionario del Gobierno les impone un líder, reproduciendo así la fragmentación. Hoy la derecha controla la universidad.

Nuevamente estamos viviendo una oportunidad de transformar la universidad, sin la fuerza que teníamos los revolucionarios antes dentro de la misma pero con mucha más madures en el Pueblo. No perdamos esta oportunidad como pasó en el 2001 pues será imposible desarrollar el país y el socialismo con una universidad a espalda del Pueblo.

* Ing. Sergio Sánchez: Ex delegado estudiantil ante la FCU-UCV, Expulsado por la Toma del Salón de sesiones de la UCV, 2001.

[1] Este jueves 7 hubo una nutrida asamblea de estudiantes en el Aula Magna de la UCV. En dicha Asamblea, la cual estaba en un 95% conformada por estudiantes opositores, pitaron y expulsaron a los dirigentes de oposición de la FCU. Además, al final de la Asamblea, el compañero Carlos Mogollón, de la Asamblea de Socialistas, en un acto que no puede calificarse sino de temerario, tomó un derecho de palabra como revolucionario y comenzó a desmontar, hasta donde pudo en 2 minutos, las mentiras que se dijeron allí. Además fomentó que afloraran las contradicciones estudiante-profesor-autoridad y su discurso terminó con un mar de aplausos de toda el Aula Magna e invitaciones a realizar debates en muchas escuelas de la universidad, incluso aquellas que la Revolución no ha penetrado como Medicina. Hoy los estudiantes de la oposición comentan gratamente el discurso Carlos. Un ejemplo de cómo podemos voltear la tortilla porque el terreno nuestro es el de las ideas, el del debate.


"...si usted es capaz de temblar de indignación cuando se comete una injusticia en cualquier parte del mundo, somos compañeros"

Ernesto Guevara de la Serna


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Sergio Sánchez

Militante de las causas justas de la humanidad, crítico y autocrítico. Ingeniero de la UCV.

 sergiocmb@gmail.com      @SergioMADDT

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