El nudo en la garganta

A los 60 lectores de estas lucubraciones. A los ateos y creyentes. A los del proceso y opositores. A.P.M.

Podríamos creer que el "momento histórico" nos trajo hasta aquí. De lo que no me cabe la menor duda es que tarde o temprano tenemos que entender otro lenguaje con el ser vivo que posamos. Las siguientes, y muchos de los esfuerzos expuestos, son producto de estos estudios que no son tales como lo entendemos normalmente, sino de algo inherente que anda conmigo y por lo tanto dentro de cada quien. El día de la tierra es un paréntesis proveniente del instinto de conservación del ser humano en el planeta. Cada vez toma mas fuerza la emergencia nos lleva a ello. Es esa la conciencia que anda en nosotros.

La tierra no es la del problema. El ser humano si tienen un grave problema que manifiesta en el manejo de su caudal de talentos. Descubrir y alentar otro camino que no sea el de la explotación del hombre por el hombre, es apenas un bosquejo incipiente de su estadía en estos suelos.

Somos invasores, y en esto tenemos que estar claros y es adonde voy, echar a un lado los clichés, que un pueblo que sufre hambre es tan igual que aquel que dice que ello es producto del capital y no trabaja sino en sentido de cómputos. Dicho de otra manera: La Tierra no es un cómputo que resuelve necesidades o ambiciones. La Tierra es un punto de gratitud, como que la gratitud se hizo Tierra y todo lo que contiene, algo mucho más allá de "suelo Tipo A, Tipo C, bueno para esto, apto para lo otro.

Lo más precioso de este momento, visto desde el lado del proceso venezolano que ahora vive, es la puerta abierta al patrimonio de probabilidades que llaman poderosamente la atención para enrumbar a nuevos horizontes. Dados los frutos riquísimos para ganar más rápido lo que denominamos "victorias populares", tenemos vertientes que son la razón, o por lo menos, una llave que nos conduce a nuevas distancias por atajos que de otra manera, tendríamos que correr generaciones, o quizás, sólo descubrirlas en el momento de nuestra separación de esta vida.

El mundo lo gobierna el nudo en la garganta, esto es, la tiroides y para lo que voy, es necesario conocer este elemento, más que puerta, pared, muro a desaparecer para conocer esas otras magnificencias. Conocerlas es abocarse a las mismas, no quiere decir que abandonamos de sopetón esta opresora situación, pero esclarece de un modo bárbaro la visión para percibir la vida con otro sentido que no es el cotidiano que nos han sembrado. Siempre hay resistencia, puesto que caminos se han hecho propiedad de estas enseñanzas que no son precisamente dadivosas, muy al contrario, muy egoístas, por ello la resistencia. Soy de los que cree que es de una cabal importancia, que estas enseñanzas, que son prácticas en grado sumo, se impartan en toda escala de la educación de nuestro país. Voy a exponer unos consejos y al final de ellos, explico cuál es la real percepción de cercanía con esto que llamamos Tierra, de lo cual creo, es lo que hay que descubrir, comprender y, atajar entre otras cosas, la trampa, la emboscada, para atrapar la vida, salud, alegría, proyectar el proceso como rayo fulminante de vida, sin palabras, el silencio de la mirada por la mediática mentirosa, en fin, estos son los consejos de este simplísimo mortal.

Y sí, hablo de Meditación, que no es un camino de monjes ni avatares, aunque sí uno de los medios para eliminar el dolor interno y el de enfermedades. Es necesario silencio donde se esté, en tal caso, sonidos naturales: Camínese por varios minutos, usted pone el tiempo, sea marcha simulada in situ, o por un sector elegido. La respiración debe ser la atención, inspirar, retener, espirar, retener, inspirar, retener, espirar, retener, primero profundamente, luego ir suavizando la respiración; ponga que el objeto sea no distraerse sino estar concentrado en ella, en realidad, es un contacto primario, pero es necesario respiración. Luego sin perder el ritmo al ir suavizando la respiración, retener sólo después de cada espiración, no marcialmente, siempre de manera descansada, inspire, espire, descanse, otra vez, pero eso sí, nunca olvidar que está respirando, sentir el sabor de ello. Luego, siéntese en una silla en posición recta, e ir aflojando la garganta a la vez que no deja de observar la respiración. Afloje la garganta y los dedos de los pies al mismo tiempo, afloje los codos, los hombros, los muslos. Afloje el estómago ahora, la boca tenderá abrirse, déjela que se abra. Comenzarán ciertas comezones y picazones en la cara, en las pantorrillas, en las nalgas, siga aflojando, piense "eso no existe", garganta, estómago, dedos de los pies, de vez en cuando respirará profundamente y ahora mirará un punto sin mirarlo, a ver si me explico, no concentrado en el punto. Se destaparán los oídos.

Ahora respire con el estómago; al aflojar la garganta va a sentir cierto dolor de cabeza, que TODA LA VIDA lo ha tenido, está conectado con la garganta, la respiración estomacal afloja la garganta y en su observación irá acompañándola con la respiración, se dará cuenta que el aire que utiliza es mínimo. Dolerá la espalda, si es que sufre de cervicales, lumbago, siga aflojando la garganta, siempre respirando, el hecho es no estar en ningún pensamiento, eliminando la conversación interna, siempre aflojando. Llega un punto de OBSERVACIÓN alrededor de mirada hacia usted, de TODO mirando hacia usted, sonidos que miran, cuadernos, lápiz, piso, gritos de afuera, tráfico, aire, pájaros. Si el sonido es completamente natural y observa el suelo, la sensación es abrumadora, porque cada cosa mira sonriendo, cada hoja de hierba, la hojarasca seca, la brisa no la sentirá como brisa sino como sonrisa que orea, y cada cosa NO ES cosa. USTED ESTÁ MEDITANDO. Eso no acusa, no emite juicios. ES EL PLANETA TIERRA DONDE USTED ESTÁ QUE LO MIRA. Es sumamente importante que esté en posición recta, porque algo que notará es que todo es una columna vertebral sentada, que lo mira y usted mira, importante que no emita juicios, es tan sutil el estado que puede desde esos instantes despertar, pero de lo que sí es necesario que se dé cuenta, que de ahí en adelante usted ES otra persona. USTED ES TIERRA. Lo mejor de todo que "eso" que lo observa, dirá cuándo detenerse, el hecho es que el ojo cambia, de eso no le quepa la menor duda. Debe estar atento en cuanto a prójimo se trate, puesto que se extiende un sabor de compasión que no es de escritorio, eso sí, buscará mirar más a las miradas.

Comience a practicar esto, al tiempo observará menos intransigencia si ese es su peso, al mirarse en el espejo, verá las arrugas que lo han "forjado", pero de lo que más se dará cuenta es de la sonrisa que es todo esto. Los problemas humanos los verá desde otro ámbito. Y no solo eso. Cuando ande por allí y se encuentre con alguien "casualmente" verá que ese encuentro NO ES casual. Del mismo modo que cuando observa este proceso, tampoco lo es. Ni el mismo Presidente se imaginaba la proyección que ahora tiene este proceso, pero una cosa sí estoy seguro, es LA TIERRA, que dicho sea de paso, no es un elemento con tierra tipo tal cosa, apta para esto o aquello. Cada viruta de polvo es tan importante como cada ser que muere en este momento, como la madre que lo tuvo a usted, como la gacela que ahora caza un leopardo, el hielo que se derrite. Otra relación que debe andar, de eso sí estoy seguro.

arnulfopoyer@gmail.com


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Arnulfo Poyer Márquez


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