¿Jorge de qué nos vas a perdonar?

En estos últimos años me he venido acercando al catolicismo de manera tímida, de repente a Jesús vengo de un hogar ateo, pero en la práctica profundamente cristiano quizás me acerco por las ceremonias, esas palmadas al final de la misa deseándole lo mejor a quien está a tu lado en la ceremonia y que sin conocerlo le das unas palmadas de afecto y le desea el bien. Me gusta La frase "perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores" es una parte básica del Padre Nuestro se encuentra en la Biblia en Mateo 6:12 (RVR1960) y Mateo 6:12 (RVC), que enfatiza la importancia del perdón mutuo.

He visto a los sectores católicos muy organizados y me dieron una clase de fraternidad en los días del último gran terremoto que pude vivir el 19 de septiembre de 2017 algo terrible en esos días estaba acompañado de dos grandes amigos fotógrafos el venezolano Esso Álvarez y el panameño Pascual Borzelli Iglesias, vi a cientos de jóvenes formar brigadas de manera casi instantánea y pude ver a sacerdotes católicos sirviendo en decenas de parroquias sirviendo comida caliente a los damnificados, también ofreciendo sus espacios como lugares de oración como dormitorios improvisados, me dieron una clase de amor al prójimo. La comunidad católica daba todo a cambio de nada.

Ahora veo que desde esa especie de púlpito que se instaló en la Asamblea Nacional de Venezuela, quien parece ser el sumo sacerdote, un Caifás, un Herodes I el Grande del siglo XXI nos dice en voz alta clara e inteligible voz expresa. "Nosotros pedimos perdón y tenemos que perdonar también, pedimos perdón porque lo digo con claridad: a mí no me gustan los presos" Caramba y es como si los inocentes sacrificados por órdenes de Herodes les pidieran perdón a sus verdugos, quizás por manchar sus espadas de sangre, quizás por llorar cuando eran sacrificados y molestaban los finos oídos de quienes los llevaban al sacrificio.

Quizás los verdugos como en los tiempos de Jesús no tengan castigo judicial, pero por favor exigir perdón a 8 millones de desterrados por ser desterrados, a miles de madres cuyos hijos sufrieron represión o fueron asesinados por las FAES, ¿Deben pedir perdón los que fueron expropiados de sus bienes y del fruto de su esfuerzo de años, deben ofrecer disculpas las decenas de periodistas presos, vejados, perseguidos, deben arrodillarse ante su señoría los educadores por exigir mejores condiciones de trabajo? Un mínimo de cordialidad, pero usted no tiene nada que perdonar a un pueblo que como el venezolano se opuso nuevamente al totalitarismo y esta vez al totalitarismo cubierto con el manto de invisibilidad que da el decirse revolucionario y antiimperialista, quizás debería primero perdonarse a sí mismo por los extravíos que sufrió es esos largos años que estuvo en el poder, que fue dueño de la vida y de la existencia de cualquiera que osara no aplaudirlo en su púlpito de sumo sacerdote.

Lo escucho decir "pedimos perdón porque lo digo con claridad: a mí no me gustan los presos" pero los hechos y la realidad han marchado y marchan en dirección inversa a sus palabras, 180 grados de diferencia hacen la diferencia. Mi primera imagen de usted es la de un niño golpeando una piñata que representaba la cara del entonces presidente Carlos Andrés Pérez en la UCV. Yo estaba con mi papá y mi viejo comentó "¿Qué cosa están haciendo estos tipos de la Liga Socialista con ese muchacho?". Mi viejo no dijo nada más en nuestro viaje de vuelta a Valencia la de Venezuela. ¿Pero de que tenían que perdonarlo a usted los asesinos de su papá? De nada está claro lo que se tenía que exigir era castigo a los culpables de tal crimen y claro que fueron castigados con prisión los verdugos.

Yo tengo amigos e hijos de amigos y amigas que fueron llevados a recibir tormento en centros de represión en Venezuela, donde el silencio gubernamental además era aderezado con la burla por agentes de propaganda afiliados a el partido en que usted hace vida política, por mas que busco no veo que le tiene que perdonar a las víctimas de violación a los derechos humanos. ¿Gritaron muy fuerte cuando le daban más palo que a una piñata, exigieron un juicio justo, exigieron pruebas, declararon la verdad a un medio, escribieron un artículo incómodo a sus ideas, mancharon de sangre el uniforme de un funcionario encargado del castigo?

La maquinaria gubernamental tenía como tareaa inutilizar el discurso opositor y democratico, perseguir la disidencia, desmoralizar al detenido, perseguir a los librepensadores, arrojar al adversario y convertirlo en enemigo de la patria. Yo no tengo nada que perdonarle a usted como individuo, pero sí tendría que perdonarlos como ciudadano, aunque eso tendría que pensarlo.

Mientras tanto los venezolanos y venezolanas no esperaremos callados a que usted y los partidos políticos que le sirven de alfombra decidan nuevamente nuestro destino, no y no lo permitiremos mañana nos verás marchar por la libertad y ejerceremos nuestra posibilidad de marchar, de gritar, de exigir en las calles y de estar en la batalla social y política al lado de los estudiantes universitarios y de los trabajadores que no tienen nada de que ser perdonados y menos por usted y lo que usted representa.



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Yuri Valecillo


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