La nefasta lista histórica
Ante la gran arremetida imperialista de Trump, en especial contra Nuestramérica, es bueno revisar las definiciones básicas y remitirse a la Historia, para después regresar a la actualidad.
Si nos atenemos a una definición básica, por "Imperio" se entiende un régimen de un país/Estado que domina o intenta dominar otros pueblos (por intereses variados, que pueden ir desde lo económico hasta lo militar, pasando por lo geopolítico). Y el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua dice que Imperio "en el plano de las relaciones internacionales [es una] potencia hegemónica y su zona de influencia". A su vez define al imperialismo como "la actitud y doctrina de quienes propugnan o practican la extensión del dominio de un país sobre otro u otros por medio de la fuerza militar, económica o política".
Cualquier escolar ha oído hablar del Imperio romano. Ahora, a partir del siglo XVI, con el capitalismo naciente, los reinos de España, Portugal, Inglaterra, Francia y Holanda se constituyeron en Imperios que dominaron grandes partes de Abya Yala, llamada América por esos invasores europeos. En el siglo XIX, con el capitalismo en pleno desarrollo, en la Conferencia de Berlín de 1884-1885 catorce potencias imperiales europeas, más el Imperio Otomano y EEUU, se dividieron literalmente África. A principios del siglo XX Lenin caracterizó al imperialismo como una fase superior del capitalismo.
¿Qué decir del comportamiento de EEUU cuando ya era un país independiente, hacia el resto de Abya Yala, y en especial hacia Nuestramérica (entendiendo por tal el conjunto de la llamada América Latina y el Caribe)?
El propio Trump reivindica hoy explícitamente la "Doctrina Monroe" (que ha rebautizado como "Donroe", por el prefijo derivado de su nombre, Donald), enunciada por el entonces Presidente de los EEUU James Monroe resumida en 1823 en la frase "América para los americanos" (queriendo decir con eso "América para los estadounidenses", pues pretendía dominar todo el Continente alejando de la región a cualquier otra potencia imperial, especialmente europea). Hoy las potencias que quiere eliminar Trump-EEUU de Nuestramérica, son, principalmente China (que ya es el primero o segundo socio comercial de varios países de la región y está ganando la guerra comercial contra EEUU), y Rusia.
Una simple consulta a internet nos informa que desde 1800 se cuentan nada menos que 98 agresiones militares yanquis en Nuestramérica, de pequeño o gran porte, de corta o larga duración y de consecuencias menores a muy decisivas, desde la incursión de marines estadounidenses en la ciudad dominicana de Puerto Plata durante el conflicto entre EEUU y Francia ocurrido entre 1798 y 1800, hasta el 3 de enero de 2026, cuando el Presidente en ejercicio de Venezuela y su mujer fueron secuestrados por tropas estadounidenses tras un bombardeo yanqui a diversos puntos del territorio venezolano; ese ataque ocurrió después de varios años de sanciones económicas de EEUU contra Venezuela, y fue seguido por declaraciones de Trump que afirmaron que EEUU controlará el petróleo venezolano y el propio gobierno del país por tiempo indefinido.
Y conste que además de las mismas, debemos agregar como agresiones a la soberanía de los pueblos nuestroamericanos la larga serie de dictaduras que aunque no contaron con la acción directa y simultánea de muchos militares norteamericanos, a no ser en calidad de instructores, fueron forjadas, armadas y mantenidas por los EEUU, como es el caso de las más recientes, creadas por la Doctrina yanqui de la Seguridad Nacional (y profundizadas por el Plan Cóndor bendecido por EEUU), que entre los años 1964 y 1985 enlutaron al precio de decenas de miles de asesinados, desaparecidos, torturados y exiliados (además de muchos bebés robados) a diversos países de Nuestramérica (como fueron los casos de Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, entre otros); a eso hay que agregar los Golpes de Estado más recientes, forjados por EEUU, contra Manuel Zelaya en Honduras (en 2009), contra Fernando Lugo en Paraguay (en 2012), contra Evo Morales en Bolivia (en 2019), y contra Pedro Castillo en Perú (en 2022). A todo lo dicho hay que sumarle todas las elecciones manipuladas por EEUU a lo largo del tiempo en toda Nuestramérica para imponer en muchos países, y con la complicidad y beneficio de las oligarquías locales, a gobiernos afines a la potencia yanqui que saquearon y masacraron repetidamente a sus respectivos pueblos (con el uso de Fuerzas Armadas y Policías adoctrinadas, armadas, entrenadas y asesoradas por EEUU).
Entre las agresiones directamente militares más marcantes de ese largo nefasto rosario que se remonta a 1800, cabe destacar aquí por sus consecuencias, duración y/o repetición, las siguientes:
Robo a México por EEUU, tras sucesivas guerras e intervenciones durante el siglo XIX, de la mitad de su territorio original. Tras la guerra de 1846-1848 EEUU le robó a México los actuales Estados de Texas, California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México, Wyoming, y partes de Colorado. Hablamos de robo pues los menos de 20 millones de dólares de la época supuestamente pagados a cambio de esos inmensos territorios, no son nada.
Invasión y ocupación de Cuba a partir de 1898, con el establecimiento allí de una República subordinada a EEUU, como triste fin de la guerra de independencia cubana contra España, y nuevas intervenciones yanquis de 1906 a 1909, de 1912, y de 1917 a 1922, y la invasión de Playa Girón de 1961 a cargo de una Brigada mercenaria de aproximadamente 1.500 hombres, entrenada y apoyada logísticamente por EEUU, a lo que se suman el intento de limitación de la soberanía cubana en la Crisis de Octubre (Crisis de los Misiles) de 1962, además de innumerables intentos de asesinatos de Fidel Castro digitados por la CIA y de un Bloqueo económico contra la Isla que ya dura seis décadas e impide a Cuba de vender y comprar libremente incluso remedios, y se agravó en enero de 2026 cuando Trump amenazó con aranceles extra a los países que le vendan petróleo a Cuba (sabiendo que ese país produce casi toda su electricidad a partir de esa materia prima).
También a fines del siglo XIX EEUU ocupó y anexó a Puerto Rico (que hasta hoy es un "Estado Libre Asociado a los EEUU", en lo que constituye un estatus semicolonial).
La ocupación yanqui de Haití entre 1915 y 1934 (antecedida y seguida por otras 4 intervenciones militares yanquis en ese país, aún hoy más o menos tutelado por EEUU).
La ocupación yanqui de República Dominicana de 1916 a 1924 y la invasión de EEUU a ese país en 1965 (precedidas o seguidas de otras 3 intervenciones).
Sucesivas invasiones a Nicaragua; se cuentan en total once, destacando la que culminó en 1934 con el asesinato del héroe Augusto César Sandino.
Invasión a Granada en 1983.
Ocho intervenciones en/contra Panamá , y control desde 1904 a 1999 de su Canal interoceánico. El ataque militar más sonado y reciente fue el perpetrado en 1989 (con la destrucción de un barrio de la capital panameña y el secuestro y traslado a EEUU del entonces "hombre fuerte" panameño, el general Noriega, que había sido agente de la CIA).
El reciente ataque a Venezuela y secuestro de su Presidente en ejercicio, ya mencionado (después de varios años de sanciones económicas de EEUU contra Venezuela).
Menos conocidas son las siguientes agresiones militares:
Contra territorios argentinos (en 1831, 1833, 1852-1853, y 1890, además del abierto apoyo logístico de EEUU a Inglaterra, contra Argentina, en la Guerra de las Malvinas de 1982; y la dictadura que EEUU patrocinó allí entre 1976 y 1983).
Contra territorios colombianos (1860, 1868, 1873, 1885, 1891, 1901, 1902 en dos oportunidades, y a partir de 1989 con el pretexto de la guerra contra las drogas, estableciendo bases militares en Colombia, e involucrando también a Bolivia y Perú).
Contra territorio uruguayo (1855, 1858, y 1868, además de la dictadura que patrocinó allí entre 1973 y 1985).
Contra Perú (1835-1836, y desde 1989 con el pretexto de la guerra contra las drogas, y el Golpe contra Pedro Castillo en 2022).
Contra Paraguay (1859, y la dictadura de Stroessner de 1954 a 1989).
Contra Chile (1891, y el sangriento Golpe patrocinado por EEUU contra el Presidente Salvador Allende, que le costó la vida en 1973).
Contra Honduras (1907, 1911, 1912, 1924, 1925, 1983 a 1988 en guerra contra la Nicaragua sandinista, además del ya mencionado Golpe contra Manuel Zelaya en 2009).
Contra Guatemala (1920, y en el Golpe que derribó al Presidente Jacobo Arbenz en 1954, luego de que éste hiciera una Reforma Agraria).
En Costa Rica en 1921 (con el pretexto de evitar una guerra entre ese país y Panamá).
Establecimiento de bases militares en Bahamas, Jamaica, Antigua, Trinidad y Guayana Británica en 1940 (recordemos que durante la Segunda Guerra Mundial también hubo bases militares yanquis en otros países de Nuestramérica, como fue el caso de Brasil).
Acción de asesores militares yanquis en El Salvador por lo menos desde 1981.
Contra Bolivia (en especial en 1966-1967 para asesinar al Che Guevara, luego a partir de 1989 en la supuesta guerra contra las drogas, y el Golpe de Estado contra Evo Morales en 2019).
No en vano ya había dicho Simón Bolivar en una carta a Campbell de 1829 que "Los EEUU parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad".
Hoy, la respuesta ecomunitarista
Casi 200 años han pasado desde aquella advertencia y premonición de Bolívar.
A principios de 2026, además de amenazar a Canadá y a Groenlandia con sendas anexiones a los EEUU, Trump profirió amenazas directas de nuevos ataques contra Venezuela, si el gobierno que sucedió al de Maduro no actúa como lo desea EEUU, contra Colombia y su Presidente, y contra Cuba (de cuyo gobierno Trump dijo que le faltaba poco tiempo para caer).
Ante la arremetida imperialista de Trump, cabe reflexionar sobre las formas de resistir a las agresiones imperialistas (que pueden llegar a una invasión militar "clásica") contra uno o varios países de Nuestramérica, con miras a ponerlas en práctica cuanto antes. Infelizmente hay que constatar que la coordinación solidaria de entreayuda (incluyendo la cooperación de defensa), entre nuestros pueblos/países, que se creía necesaria y factible cuando se constituyeron, respectivamente, la UNASUR, el ALBA y la CELAC, no ha alcanzado (hasta el momento en el que escribo estas líneas) el grado de concreción y efectividad exigido para hacer frente a las diversas modalidades de la agresión imperial.
Así, salvo raras excepciones de cooperación mutua, cada pueblo/país de Nuestramérica se encuentra (casi) solo para enfrentarlas, aunque pueda buscar apoyos extra-continentales, que: a) no se sabe hasta qué punto estarán dispuestos a ayudar efectivamente a un pueblo/país nuestroamericano que sea víctima de un ataque militar estadounidense y/o de otra potencia imperial). y, b) aunque estén dispuestos a ayudar, no se sabe cuán eficiente podrá ser esa ayuda, dadas las distancias geográficas existentes.
Desde nuestro punto de vista las chances de hacer frente a una agresión imperial (venida, por ejemplo de EEUU) aumentan enormemente cuando el o los países nuestroamericano-s agredido-s está-n en camino hacia el Ecomunitarismo. Recordemos que ese orden comunitario-ambiental poscapitalista (horizonte-guía utópico imprescindible para que la acción cotidiana tenga un rumbo claro) se compone de las siguientes dimensiones interconectadas:
una Educación ambiental ecomunitarista socialmente generalizada en todas las instancias de la educación formal y no formal (incluyendo el componente anti-oligárquico y anti-imperialista que necesariamente hace parte de la misma), que se guía por las tres normas fundamentales de la Ética que nos exigen, respectivamente, luchar para garantizar mi libertad individual de decisión, realizar esa libertad en la búsqueda de consensos con l@s demás, y preservar-regenerar la salud de la naturaleza humana y no humana; nótese que estas normas también se aplican en todas las otras dimensiones interconectadas de la propuesta ecomunitarista; b) una Economía ecológica y sin patrones, de base comunitaria y cooperativa que tiende a aplicar diariamente el principio rector del Ecomunitarismo que reza "De cada un@ según sus capacidades y a cada un@ según sus necesidades, respetando los equilibrios ecológicos y la interculturalidad"; c) una Política de tod@s basada preferencialmente en la democracia directa (ejercida a través de asambleas, plebiscitos y referendos); d) una Comunicación horizontal y simétrica que pone en manos de las comunidades la gestión de todos los medios de comunicación, e) una Estética de la liberación que a tod@s incentiva y posibilita hacer artes y a tod@s educa para disfrutarlas; y, f) un ateísmo no militante que al tiempo que reúne a creyentes y no creyentes para enfrentar al imperialismo, establece un diálogo paciente para que a largo plazo, junto a la superación de las dimensiones profanas de la alienación vigentes en el capitalismo, también sea superada la alienación religiosa.
Es en la construcción de ese conjunto de pautas vitales que se hace mucho más viable la resistencia exitosa a una agresión imperial (incluyendo los ataques militares) por parte de un pueblo/país de Nuestramérica, cuyas directrices explicitaremos en lo que sigue.
Aquí retomamos conceptos que ya adelantamos en "Notas ecomunitaristas sobre la defensa contra una invasión militar imperialista en Nuestramérica", ver https://www.aporrea.org/ddhh/a344093.html).
Recordemos que la invasión militar directa con acción de fuerzas terrestres ha sido la última opción que han usado las potencias imperialistas (en especial EEUU, en Nuestramérica) para sacar un Gobierno que no les agrada y poner otro que responda a sus intereses.
Antes utilizan otros recursos (que pueden combinarse): a) críticas en grandes campañas mediáticas internacionales e internas, mediante la prensa tradicional y/o las redes sociales, que incluyen mentiras, difamaciones y amenazas verbales; para enfrentar ese ataque el pueblo/país agredido necesita contrarrestar la campaña mediática imperialista creando una red de comunicación interna y en/con los países nuestroamericanos para restablecer las verdades y desenmascarar las intenciones imperialistas; b) sanciones (en especial económicas) y bloqueo económico; para enfrentarlos, evitando la asfixia económica, el pueblo/país agredido necesita reforzar la cooperación económica solidaria con los pueblos nuestroamericanos, y especialmente con sus vecinos inmediatos, y también con otros pueblos/países del mundo; c) uso de connacionales del Gobierno agredido para que, tras una gran campaña mediática y de agitación social (como las ocurridas en las llamadas "Revoluciones de Colores"), lo expulsen mediante procesos electorales, parlamentarios y/o jurídicos forzados-manipulados, internos al país en cuestión; para enfrentar ese modo de agresión imperial el gobierno/pueblo/país agredido debe desenmascarar mediante continuas campañas de información y educación, internas e internacionales, a esa Quinta Columna pro-imperialista que actúa desde dentro del país, en sincronía con cómplices del exterior, d) un Golpe de Estado realizado por (un sector de) las Fuerzas Armadas del país en cuestión (muchas veces los Imperios han comprado a Generales traidores y ambiciosos dispuestos a transformarse en Presidentes obedientes al Imperio, o a poner como Presidente a alguien que lo sea), e) demostraciones intimidatorias de fuerza imperial poniendo barcos o aviones en las proximidades del país agredido, f) asesinato o secuestro del líderes o lideresas del Gobierno indeseado, y, g) bombardeos a distancia (con drones, misiles, y usando aviones, submarinos y/o barcos), que intentan desencadenar y/o acelerar los procesos "c" y "d".
Si todos o casi todos esos recursos han sido usados y no han logrado derrocar al Gobierno no deseado, entonces el Imperio recurre a la invasión militar directa con tropas terrestres propias (eventualmente acompañadas por contingentes militares de algún otro país que se preste al juego imperial, y pudiendo contar a veces con el apoyo de una Quinta Columna de traidores en el país invadido).
Ahora bien, un aspecto militar que necesita ser reiterado consiste en el hecho de que, pese a su enorme poderío bélico, EEUU (y eventualmente sus aliados), no han logrado derribar Gobiernos indeseados usando solo bombardeos a distancia. Para lograr ese fin han tenido que recurrir a la acción de fuerzas terrestres, a veces contando con el apoyo de fuerzas aliadas extranjeras y/o de fuerzas locales que han secundado a las fuerzas extranjeras (e incluso pueden transformarse en la punta de lanza visible para el golpe final, como ocurrió en Libia en 2011 y en Siria en 2025).
Si recordamos algunos derrocamientos de gobiernos ocurridos en las últimas décadas, con gran protagonismo militar de los EEUU, verificamos que los gobiernos de Afganistán, Irak y Libia solo fueron derribados tras una acción imperial terrestre. (Obviamos aquí las innumerables intervenciones y Golpes más o menos cruentos que otras potencias imperialistas, como Francia, han promovido en África u otros Continentes),
Y allí donde no hubo esa invasión terrestre, no cayó el Gobierno; es lo que acaba de ocurrir en 2025 con los ataques a distancia (con drones, misiles y bombardeo aéreo) de Trump e Israel a Irán, que no lograron derribar al gobierno iraní. Y antes había ocurrido en Playa Girón en 1961 cuando el imperialismo no desembarcó en Cuba con poderosas fuerzas propias, sino que se limitó a enviar una Brigada mercenaria. Ya que mencionamos el caso cubano, recordemos que se ha verificado que el imperio yanqui calcula que más allá del eventual éxito militar parcial que pueda obtener, una invasión deja de ser políticamente rentable cuando provoca muchas bajas estadounidenses; pues entonces la opinión pública estadounidense empieza a volverse cada vez en mayor número contra esa operación militar, volviéndose también contra las autoridades que decidieron esa invasión; así sucedió en la guerra de Vietnam; y se dijo en la época de la Guerra Fría que EEUU no invadió Cuba con sus tropas porque se calculó que en el primer mes de esa invasión las bajas norteamericanas se elevarían a por lo menos 30.000 hombres; para comparar, recuérdese que en sus 8 años de agresión y ocupación oficial de Irak EEUU perdió allí "solamente" 4.600 hombres.
Ahora bien, en base a las experiencias acumuladas en la larga lista de agresiones yanquis contra Nuestramértica, antes reseñada, en lo que sigue avanzamos resumidamente algunas medidas de carácter militar que consideramos fundamentales que implemente un país que en Nuestramérica quiera encaminarse hacia el Ecomunitarismo, para: 1) intentar evitar una invasión terrestre imperialista, y 2) enfrentarla con chances de victoria, si esa invasión se produce.
Para prevenir y enfrentar la ocurrencia de las otras formas de agresión imperialista antes citadas, y especialmente para tratar de impedir la invasión, el país que se enrumbe hacia el Ecomunitarismo en Nuestramérica, como prolongación de la Educación ambiental ecomunitarista y de la Política de tod@s que practica, debe:
Crear la Doctrina militar de defensa que consiste en la Guerra de Todo el Pueblo, que estriba esencialmente en el hecho de que la defensa del país no es tarea exclusiva de los cuerpos especializados de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y de Policía (mientras éstos existan, pues en el camino hacia el Ecomunitarismo éstas habrán de desaparecer), sino que es responsabilidad (libremente asumida) de toda la ciudadanía.
Tal responsabilidad se concreta en el alistamiento voluntario a las Milicias Populares, que funcionarán como fuerzas complementarias de las fuerzas especializadas antes mencionadas.
La Fuerzas especializadas deben ser educadas en la contribución (incluso en actividades productivas) al Buen Vivir ecomunitarista del pueblo, en el respeto y servicio hacia éste, en la defensa de la soberanía del país y de la integración solidaria, soberana e independiente de todos los países de Nuestramérica, incluso en el área de Defensa y Seguridad.
Tanto las fuerzas especializadas como las milicianas deben tener un relevamiento de las personas que desde dentro del país pudieran apoyar la invasión imperialista, a fin de neutralizarlas, apresándolas, cuando haya pruebas de su colaboración con el enemigo.
Cuanto más avanzado se muestre el país en todos esos aspectos, más disuadirá al potencial invasor imperialista de sus intenciones invasoras, en la medida en que calculará, como se dijo antes en relación a Cuba, el costo en vidas que le significaría esa operación militar, y su consecuente efecto socio-político negativo para las autoridades imperialistas que la ordenaran.
Para enfrentar la invasión, si la misma no pudo ser evitada, los países de Nuestramérica deben preparar y disponerse a practicar la Guerra de Todo el Pueblo, sabiendo que el agresor imperialista (en especial EEUU, pero también Francia o Inglaterra, que aún mantienen colonias y/o semicolonias en la región):
tiene un poderío tecnológico-militar para la guerra convencional infinitamente superior a la poseída por cada país nuestroamericano,
que en base a ese poderío, con bombardeos lejanos (con misiles, aviones, barcos, submarinos, y drones) el agresor puede en poco tiempo asesinar algun@s líderes-as del país agredido, y destruir los principales centros de comando (incluyendo su personal), las principales bases militares y la aviación del país agredido, y,
puede en un ataque terrestre ocupar en poco tiempo (de corto o mediano plazo) importantes enclaves de importancia militar-política-sicológica del país agredido, como pueden serlo su capital y/u otras ciudades o lugares.
De todo lo anterior se deduce que la única posibilidad que le queda al país agredido para resistir a la invasión militar imperialista terrestre con alguna chance de vencerla, es prepararse con la mayor anticipación posible e implementar cuando ocurra la invasión, la guerra popular prolongada de guerrillas (ya que vari@s líderes-as habrán sido asesinad@s o aprisionad@s por el invasor, y que las fuerzas de defensa especializadas del país agredido serán fuertemente menguadas por el ataque del imperialismo, cuando no completamente desarticuladas). Esta guerrilla popular prolongada puede y debe tener por escenario tanto los espacios rurales como las áreas urbanas, como lo hizo victoriosamente el heroico Vietnam que venció sucesivamente a los imperios japonés, francés y estadounidense. Para tanto, las Milicias Populares creadas en tiempos anteriores a la invasión deben ser entrenadas con tiempo y minuciosidad, ANTES de la invasión, a la práctica de esa guerra de guerrillas; para la cual deberán haber sido escondidos antes de la invasión, depósitos secretos y descentralizados de armas y demás implementos, a los efectos de que las Milicias los usen cuando llegue el momento. Y también antes de la invasión las Milicias deben haber establecido los mecanismos para aprovechar la ayuda solidaria que puede venir desde fuera del país, en especial de algún país vecino que pueda servir de retaguardia a la lucha de guerrillas.
Bibliografía mínima
Sirio López Velasco, "Decálogo, Manifiesto y Compendio Ecomunitarista", 2025, disponible gratuitamente en https://www.editorafi.org/ebook/c054-decalogo-manifiesto-compendio-ecomunitarista
Sirio López Velasco, "Filosofía Ecomunitarista Aplicada" (Vol. 1, 2 y 3), 2023, 2024 y 2025, disponibles gratuitamente, respectivamente en https://www.editorafi.org/ebook/a042-filosofia-ecomunitarista-aplicada
https://doi.org/10.58942/eqs.108 ,
https://doi.org/10.58942/eqs.145