Fidel lo analiza al detalle. Y vuelta con el IVA

¡Qué tal, camaradas? Entendemos que el emitir juicios en contra de lo nuestro puede aparecer como no muy caballeroso, más cuando a deportes se refiere. Pero de vainita no nos dieron knockout.

Si hubiésemos ganado sí estarían aplaudiendo, dirán. Claro que así fuese, pero… no se ganó. Debemos reconocer que había una duda con la deficiencia en el picheo, o no fortalecidos, por la ausencia de Johan, el gochito, Santana, por fin recuperado de la operación y la de Carlos, el Toro Zambrano por inconvenientes con su equipo y con él mismo, porque en breve se hará estadounidense.

La tentación del dinero por encima de los valores patrios. Tal vez lógica actuación. Hasta los cubanos, adoctrinados desde niños, saltan su talanquera ante la tentación del dólar. Y que los estadounidenses tientan y compran lo que les sea útil y papita pelada. Gente bien formadita, pues.

Ahí está el caso del joven maestro Dudamel, lo captaron y se mete un billete en Los Ángeles como director de la sinfónica de allá. Menos mal, no estoy informado, que puede dirigir en Venezuela, y a otras orquestas en el Mundo. Lo amamos y lo aplaudimos. Ojalá no cambie de nacionalidad.

Bien. Ejecutamos una gran y emocionante pelea clásica. Una sola derrota que nos hizo morder el polvo, pero luego les dimos unos “cachuchazos” a los gringos. Superamos sin jugar, la mejor cantera beibolística de Latinoamérica, los dominicanos, amantes de ese deporte más que a cualquier otra cosa; y a los puertorriqueños, entre los más dignos rivales. No tuvimos que vérnoslas con los cubanos, ante quienes siempre pareciese nos da culillo y perdemos.

Nuestro manager, Sojo, estuvo a la altura de los mejores en los juegos de clasificación.

Pero, diciéndolo coloquial y popularmente, la cagamos en uno de los “bonitos” como se llama a los juegos finales, hasta en el dominó.

Tremenda arr… rabia cuando se le cayó esa bombita a Bob, el comedulce, y luego lanza regular y la segunda no fildea con el corazón y zas ¡chino en base y el otro a primera! . Luego… bueno no voy a arrecharme de nuevo. Fueron 5 errores. Mejor 6 con el de Sojo al no sacar a Silva que se desmoralizó con los errores de Abreu, con el de él y el jonronazo de barrida completa. Y llegó al dogout tirando gorra y guante, sicológicamente desequilibrado. No había oportunidad para darle un chance para que se recuperara. Era ese juego y más nada.

Me recuerda a uno de mis hijos que jugaba en uno de los equipos de criollitos en Anzoátegui y cuando alguno de los niños cometía un error casi todo el equipo, padres y familiares, le caía encima. Yo los increpaba diciéndoles, “tranquilos, que son unos niños, hasta los profesionales de las grandes ligas los cometen”. Pero… 5.

Era la gran oportunidad para lucirnos, son unos vergatarios todos. Perder sin tener la angustia de cuidarnos por un knockout. ¡Susto!

El pobre Magglio tenía la masiva carga negativa escuálida. Y miren que pesa.

Debemos aplaudirlos, pero exigirles. El exceso de confianza por veteranía, a veces hace cometer pifias. Hasta en los médicos viejos.

Estamos ante la presencia de un cambio de paradigmas. Sobre el estilo tradicional del béisbol yanqui se sobrepuso el béisbol caribe. Eso le imprimió alegría al gran deporte estadounidense –que ya había superado el racismo- y se comenzaron a destacar los latinoamericanos.

Ahora el paradigma es el asiático. Y meterse de lleno en ese estilo de pura velocidad. Juego taekondista, o kunfucista.

Debemos descifrar esas maquinarias asiáticas, preparar a los relevos generacionales aunque el profesionalismo agringado aleja un poquito de los compromisos patrios, como no sucede con los cubanos que tienen compromiso con la revolución y con su orgullo, y que son profesionales pero no cobran en los circos mundiales. Como sus boxeadores con cientos de peleas cada uno.

Si nosotros estamos heridos, cómo no estarán los dominicanos, los puertorriqueños, y mucho peor los cubanos. Fidel echaba chispas.

*Ahora a lo del IVA. En artículos anteriores, cuando estaba en su apogeo, propuse no bajarlo. Por el contrario, como ya todos estábamos acostumbrados a pagarlo (o a no pagarlo o evadirlo las empresas), propuse destinar un 2 o un 3% como millonarios recursos anuales para la Seguridad Social integral de todos y cada uno de los venezolanos, sin tener que estar buscando dinero por otros medios. Al final no contamos con la anhelada seguridad social.

Ah…, y el dato. Como todos, padres, tíos, abuelos, etc., trabajando en cualquier cosa o no, nos veremos beneficiados con al seguridad social, exigiremos todas las facturas. ¿Y que pasaría? Nada más y nada menos, mis queridos camaradas, y mis amigos del Seniat, que lograríamos la total “evasión CERO” ¡Qué tal!

edopasev@hotmail.com


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Eduardo Palacios Sevillano

Ingeniero Civil. Escritor y caricaturista. Productor radial y locutor. Miembro de la directiva de la Orquesta Sinfónica del Estado Anzoátegui. Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Bolivariana del Edo. Anzoátegui. Coordinador de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Anzoátegui.

 edopasev@hotmail.com

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