La talanquera nuestra…

(Trato de escribir esto sin odio, pero no puedo controlar el desprecio por aquellos que una vez fueron y hoy traicionan a un pueblo por la sucia moneda)
 
La talanquera es buena, pues la gente que la brinca descarga de peso innecesario a la revolución.
 
Todavía hay mucha gente que tiene que brincarla, todavía la revolución y su proceso hacia el socialismo del siglo XXI, tiene gente que es socialista de imagen y no de corazón y en esta revolución el socialista debe ser de corazón y cabeza, no de pose o imagen.
 
Y durante los días de la pasada semana se vieron caras de diferente tipo, cuando se mando a mover las divisiones de tanques y es que el miedo es libre y las piernas tiemblan.
 
La semana pasada fue una prueba, fue una hora decisiva y determinante.
 
Y es que como pueblo no podemos permitir la invasión de nadie, ni siquiera de nuestros hermanos. Nuestra tierra es sagrada es tierra de libertadores de aquellos que dieron la vida por la libertad ¿Quiénes somos nosotros hoy en día para ponerla en peligro y entregarla sin pelear?. O es que no aprendimos nada de los años en que una casta política maldita entrego a nuestro país a las manos del impero para su saqueo, llevando a la ruina (En todos sus sentidos) a nuestro pueblo. Es que los millones de personas de nuestro pueblo llevada a la marginalidad (Física e intelectual) y que esta revolución esta rescatando día a día, no dejo lección en nosotros.
 
Hay lacayos en esta patria, son aquellos que vende la patria que han crecido con la idea que el norte (El imperio) es el lo ideal y que en el se vive mejor. Si es verdad en el norte se vive mejor, pero solo si eres gringo, de lo contrario serás cachifo de un norteamericano un ciudadano de tercera.
 
Y siempre será mejor una muerte física defendiendo la libertad que una muerte lenta y tranquila de miseria he ignorancia en la sumisión del imperio.
 
Yo vi en los años de la democracia puntofijista, los muchachos barrigones de lombrices y los ojos desesperados de aquellos que apenas comen, en nuestros pueblos, en los barrios en nuestra gente, mientras regalaban nuestro petróleo por unos pocos dólares en las cuentas de sus bancos en el norte. Sobre cuantos muertos por hambre o fallecidos por falta de medicinas o médicos se amaso la fortuna de Carlos Andrés Perez o Jaime Lusinchi, por decir solo dos que son muchos más, hoy esos miserables vegetan como jeques en las postrimerías de sus días, en el imperio del norte o de repúblicas complacientes con sus fondos.
 
Será que la gente no ve pa'trás y compara el pasado con nuestro presente revolucionario.
 
Cuándo Ud, vio que PDVSA comprara comida para venderla casi al costo….
 
Cuándo Ud, fue atendido a una consulta popular y salió hasta con la medicina bajo el brazo…..
 
Cuándo sus hijos tuvieron una esperanza de vida con hospitales especiales para ellos….
 
Cuándo un campesino ha recibido del gobierno rebaño, financiamiento y hasta la compra de la cosecha….más bien en aquellos años les quitaban y le quitaban…
 
El que no vea esto esta ciego por el odio racista y vil contra los venezolanos, no contra los chavistas, la vaina es contra nosotros el pueblo ¿A quien le arrechan esas cosas? Solo a los enfermo de odio contra este país…..
 
Pero peor son esa lacra que esta bajo la franela roja atento a cualquier despiste para tomar ventaja y hacer una trampa y de no poder hacerlo brincar la talanquera y tomar oposición para ganar del otro lado unos centavos del dólar para poder vivir.
 
Yo hablo por mi, venezolano de esos que les duele la tierra y el pueblo. No me van a sacar mi revolución mis logros y sobre todo esa esperanza de una Venezuela socialista de todos y para todos. Y si tiene que ser con un fusil será con un fusil, si no también con las manos pero aquello que vivimos y sufrimos en los sesenta, setenta, ochenta y noventa, más nunca permitiremos la entrega de este nuestro país, que sea solo sobre nuestros cuerpos los que abonen la tierra santa de Venezuela.
 
Que buena es la talanquera para saber quien brinca y de que lado esta, pues así se le verán los ojos y se reconocerá a los enemigos de este pueblo.
 
Y para ese que se llama faro, yo te cuento que la única vez que tu brillaste fue con la luz de nuestro comandante en tu espalda y esos soles que una vez luciste en tus hombros hoy ocultas pues se han eclipsado por el manto de la traición y recuerda cada mañana cuando te afeites que la cara en el espejo es la de un títere no de un hombre.
 


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Roberto Perez


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