Madrugada Navideña

Era como la una de la mañana. Mi esposa me dijo: no te vayas a quedar dormido con el televisor prendido que después yo tengo que buscar el control remoto y apagarlo. Yalosabes. Tranquila mi amor le dije, yo lo veo un ratico y lo apago…

-¡Jo, jo, jo, joooo, feliz navidad!¡Meeeeerrrryyyy Crhiiiistmaaasss!

Pelo los ojos y lo primero que veo, encaramado en mi cama es a una mamarra e´gordo vestido de rojo rojito, con un enorme saco lleno de peroles y riéndose. Cagado, balbuceo: m…merri crisma, don San Nicolás.

- ¡Te rompo la crisma! Don´t call me Nicolás, my name is Claus, Santa Claus. Párate de allí, te noto como apendejiao. ¿Todavía estás triste por lo del referendum?

- Bueno, es que no me esperaba que perdiéramos y…

- Si ya sé, ya sé. Mis patrocinadores me dijeron que a juro tenía que meter en mi lista a unos cuantos chavistas, porque ahora la onda es de paz, de relax, de teikirisi. Además no podemos negarnos a la posibilidad de lograr un nuevo disoc…eeh discípulo. Así que mueve ese culo !Jo, jo, jo, joooo…

- ¡Baje la voz que se van a despertar mi esposa y los carajitos¡

- ¡Mejor, que se levanten también! Así hablo con ellos de una vez y les digo que se dejen de esa pendejada del niño Jesús. ¡Jo¡ Casi tengo convencidos a Urosa y a Porras para hacer el especial de Navidad de Globovisión. La idea me la dio un alto pana de la Embassy. Primero salimos los tres cantando jingle bells con un rebaño de renas, que son Carla, Nitu, Alba Cecilia y Aymara disfrazadas. Luego por detrás aparecen en fondo negro un viaje de palomas hechas con las manitos blancas de los beibis de la UCAB…

- Mire don Santa, aquí en Venezuela preferimos el Nacimiento y los aguinaldos…

- ¡Pero bueno chico, globalízate! Al único que le acepto un aguinaldo es a Manolito, el Aznar de Coquivacoa. Tú eres clase media consumista y consumida por la T. V, por la Media Bussiness. Vístete y sal a comprar para que calmes la angustia de la derrota, jártate de fast food, cómprate un plasma para que plasmes tus deseos en 52” y más colores de lo que puedes ver. ¡No te rebeles! Yo tengo el control.

- ¿Mi control?

- El control de los medios. Quien los tiene locos no es el Innombrable, sino yo. ¿No te das cuenta que mis mensajes de terror siguen pa´lante y CONATEL es puro conato? Bueno, para terminar lo del especial de Navidad: al final salgo yo montado en el trineo pasando por encima de las torres de Parque Central chaparreando a la cuerda de renos machos que son Roland (bueno, ese no es tan macho), Leopoldo ( que hace de Rudolph porque siempre tiene la nariz roja), Cabeza e´motor, Ledesma y Andrés Velásquez, quien por cierto anda arrecho porque el quiere hacer de duende. Coño, ya me dio hambre de tanto hablar ¿ que tienes en la nevera?

- Bueno, no sé…

- Epa, epa. No me vengas con vainas de que no tienes comida ahí porque el desabastecimiento lo creamos nosotros pa´que ustedes se chorrearan. Ya perdieron y en los supermarkets hay de todo. Si tienes comida de Mercal te la compro y me la llevo en el saco para revendérsela a los buhoneros.

* ¡Pero don Santa ¿Usted trafica con el hambre del pueblo?
* Yo practico el trueque a derecha e izquierda, a diestra y siniestra, por acá y por acullá. Así consigo cosas difíciles de obtener por medios lícitos. Tengo una lista de pedidos de Los Guarimberos del Este, por cierto, estos carajos como que creen que yo trabajo en un arsenal del ejército.
* Mire mano, yo no creo en Santa Claus ¿Quién es usted? Su cara como que la he visto en algún lado…
* ¡ En ningún lado, bolsa¡ ¡En Globovisión¡ ¡Soy yoooo, Alberto Federicooooo¡ Meeeerrrryyy Chriiiistmaaaasss!
* ¡Coño, te volviste a quedar dormido con el televisor prendido! ¡Te lo dije, yo no se hasta cuando vamos a seguir en este peo¡ La próxima vez que….

Eran como las cuatro de la mañana.


Esta nota ha sido leída aproximadamente 1305 veces.



Plácido Delgado


Visite el perfil de Plácido Rafael Delgado para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Plácido Rafael Delgado

Plácido Rafael Delgado

Más artículos de este autor