El caso Venezuela es un ejemplo

IA: Un real peligro bajo el sistema neoliberal; una bendición bajo la Federación de la Tierra

En Octubre de 2023 escribí sobre la IA. Expresaba que, como toda tecnología novedosa y potente, acarrea un riesgo, pero no es la tecnología en sí la responsable de lo que suceda, sino el uso que se le da por nosotros. Es el ser humano quien definirá los parámetros bajo los cuáles operará la IA, como con toda tecnología.

Continuaba en 2023 afirmando que el mayor peligro actual de la humanidad no es la tecnología, es el Neoliberalismo. Debido a él, como heredero del capitalismo, en el corto plazo, y del modernismo, en el largo, tenemos el sistema de guerra mundial, la crisis climática, las migraciones, la pobreza y tantos otros peligros sistémicos mundiales.

Bajo el Neoliberalismo, la Inteligencia Artificial, y toda tecnología que sea apropiada por las élites, será negativa para la humanidad. Esa es la mano peligrosa, la mano del Neoliberalismo.

Mantengo esa posición hoy en día.

Escuchando hoy a Geoffrey Hinton, el llamado padre de la IA, me permito ahondar en estas reflexiones.

Dice este genio que es natural que creemos una inteligencia que pueda llegar a ser superior a la nuestra. Así ha sido en la evolución, inteligencias superiores han surgido de inteligencias más limitadas. Nosotros somos parte de la Naturaleza, creando.

Nos recuerda Hinton que la IA, al darle nosotros un objetivo, ella buscará objetivos secundarios para poder cumplir con su cometido. Entre esos objetivos secundarios seguramente encontrará dos que le serán básicos: garantizar su supervivencia y tener el control.

Ese segundo aspecto conlleva el riesgo de que pueda intentar en un futuro reemplazarnos.

Por ello, Hinton concluye que se requiere darle un tipo de objetivo adicional, un tercer objetivo básico: sentido protector hacia nosotros, como el sentido maternal de la mujer, que forme parte de su esencia para que no nos sustituya.

Esto coincide con mi planteamiento de ampliar las "tres leyes de la robótica" de Isaac Asimov, que él ideó para los robots. Estas son:

Un robot no puede dañar a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daños.

Un robot debe obedecer las órdenes que le den los seres humanos, excepto cuando tales órdenes entren en conflicto con la Primera Ley.

Un robot debe proteger su propia existencia siempre que dicha protección no entre en conflicto con la Primera o Segunda Ley.

Luego Asimov introdujo una ley cero, con las tres originales reescritas adecuadamente como subordinadas a ella, para darle un sentido social:

Un robot no puede dañar a la humanidad o, por inacción, permitir que la humanidad sufra daños.

Esta ley cero sería el sentido maternal. Es imprescindible para que no se descarrile la IA.

En mi opinión, bajo el capitalismo, la IA es muy riesgosa. Como lo es cualquier tecnología impactante: la energía atómica, la genética, por ejemplo. Bajo este sistema, priva la búsqueda de la ganancia, no se ve adecuadamente las implicaciones a largo plazo, ni los peligros. No hay ética, el capitalismo es amoral. En una sociedad capitalista, la IA contribuirá a agudizar las diferencias sociales. Esto traerá descontentó y con él, seguramente vendrá el fascismo. De hecho, así está ocurriendo con el neoliberalismo. La IA, como una tecnología más, agudizará esta tendencia.

Detecta Hilton tres tipos de situaciones alarmantes en el caso de la IA:

El uso de la tecnología por malos actores: ciberataques, creación de virus, terrorismo, manipulación mediática. Eso siempre existirá.

Que se vuelva más inteligente que nosotros y nos destruya: él lo llama la amenaza existencial. Pronto será más inteligente que nosotros.

Y, en todo caso, un gran desempleo.

El primero estará presente con toda tecnología, y será el esquema de organización social el que pueda dar respuesta a ello.

Con el tercero, creo que sucederá en forma similar a como ocurrió con la automatización, pero a escala mayor.

El aspecto maternal de que habla Hilton va dirigido a superar lo indicado en el segundo punto.

La acción criminal del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela, potenciada por el uso de esta tecnología, secuestrando a su Presidente constitucional y legítimo, es un claro ejemplo del segundo punto, de cómo la IA, en malas manos, puede traer la muerte, la destrucción, el fascismo.

Sólo un sistema social diferente podrá dar respuesta efectiva a estos tres aspectos.

Considero que sólo bajo una Federación Mundial que supere el paradigma del modernismo, esa segregación en naciones-estado supuestamente soberanas, se podrá dar posibilidad a la humanidad de sobrevivir al uso inadecuado de las tecnologías, IA incluída.

En octubre de 2023 yo concluía:

Cambiemos el sistema de la modernidad por un Parlamento Mundial bajo la Constitución Mundial, y todos esos peligros serán superados.

La Inteligencia Artificial, bajo ese cambio de paradigma, será una bendición para la humanidad. Una mano bondadosa le traerá prosperidad.

Pero se requiere el cambio de sistema. Es una ilusión pretender resolver nuestros problemas mundiales con tecnología, manteniendo el sistema inalterado. Es el error de los transhumanistas, de muchos postmodernistas. Pretenden traer la felicidad a la humanidad alargando los telómeros para hacer inmortal al ser humano; crear súper cerebros y adosarlos al humano para hacernos más inteligentes; crear en la atmósfera pantallas que filtren los rayos solares para atenuar el cambio climático. Es lo que Ken Wilber llama visión limitada de la mano derecha, apostar a los cambios tangibles, sin la integración holística de otros aspectos sociales (como la estructura del gobierno mundial, y el sistema financiero económico mundial) y los aspectos culturales. Buscan cambiar los efectos mediante tecnologías, sin cambiar las causas. Es la felicidad sólo para las élites. Así, seríamos (las élites) más inteligentes, viviríamos más (las élites), para seguir destruyendo la Naturaleza con más fuerza y agrediéndonos entre nosotros con más empeño, de una forma más "inteligente" y por más tiempo.

La Constitución Mundial para la Federación de la Tierra es una respuesta holística. Un cambio de paradigma. Establece un nuevo modelo civilizatorio, con un Parlamento con decisiones vinculantes, democrático, federado, sin vetos. Las naciones delegan en el Parlamento sólo aquéllos aspectos mundiales, manteniendo las naciones su autonomía en lo demás. La Constitución Mundial obliga a deponer las armas de destrucción masiva. Establece un sistema socioeconómico – financiero mundial que promueve la equidad, el pleno empleo, el control del mercado.

Este último punto es muy instructivo. Hoy en día, todo está globalizado. Las empresas transnacionales operan globalmente, pero se registran en determinado país, a veces en pequeños "paraísos fiscales". Las naciones quedan impedidas de ejercer ningún control, y las instancias mundiales de "gobernanza", como la ONU, carecen de gobernabilidad, pues no son más que un pacto de naciones soberanas que no están comprometidas a reconocer los acuerdos, porque no reconocen ningún poder por encima de ellas.

Un Gobierno Mundial, bajo la Constitución Mundial para la Federación de la Tierra, tiene los mecanismos para ejercer un control mundial sobre las transnacionales, o mundializarlas si entorpecen.

Y no se limita a un cambio en el mecanismo para la gobernabilidad. Sienta las bases para un nuevo sistema financiero y económico, bajo el paradigma de la unidad en la diversidad.

La Inteligencia Artificial, como tecnología, si es controlada por las transnacionales bajo el sistema actual, será un peligro. Pero si es liberada bajo la Constitución Mundial, será una bendición.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 387 veces.



Leopoldo Alberto Cook Antonorsi


Visite el perfil de Leopoldo Alberto Cook Antonorsi para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:


Notas relacionadas