La historia de un despojo

La Historia de la lucha por el Esequibo no se debe acabar con el Referéndum Consultivo del pasado 3 de diciembre, esta debe ser una nueva etapa en donde el pueblo participa. Todos juntos para gritar: ¡El Esequibo es de Venezuela!

Lo que si debemos conocer es la historia de este despojo, cuando las potencias impusieron su hegemonía y como desde antes, el Esequibo era nuestro.

El 8 de septiembre de 1777 es creada la Capitanía General de Venezuela, quedando integrada por las provincias de Venezuela, Nueva Andalucía o Cumana, Maracaibo, Guayana, Margarita y Trinidad.

Esta creación de la Capitanía General de Venezuela fue un acto administrativo que tenía la intención de unificar en lo político, militar y económico las separadas provincias.

La división entre España y Holanda, sería el Río Esequibo, desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico.

Desde ese momento queda establecida la jurisdicción de Venezuela sobre el territorio Esequibo.

Pero el leopardo inglés nunca descansa y con sus corsarios y piratas despojan a Holanda de sus posesiones. Entendamos que en esos tiempos existía lo que se llamaba Patente de Corso, que no era otra cosa sino el "permiso" para tomar lo que a otro le pertenecía, que le concedía a la piratería, un sentido de "legalidad" y que fue muy utilizado por las potencias del momento.

En el mapa que es editado en 1786 los territorios de la Capitanía General de Venezuela tenían como límite oriental, el Río Esequibo.

Los españoles y holandeses el 23 de junio de 1791 definen los territorios del Esequibo, Demerara, Berbice y Surinan, precisando cuales eran holandeses y cuales eran españoles, esa negociación fue llamada el Tratado de Extradición de Aranjuez.

Dos años después los ingleses devuelven a Holanda, la Guayana Holandesa que le habían arrebatado. Pero como era de esperarse los anglosajones no cesarían sus intenciones de apoderarse de lo que no era de ellos y sus corsarios ocupan las costas de Río Barima y Amacuro, además de tomar la isla de Trinidad, en 1796.

Así actuaba el Leopardo Inglés y esa era su política de expansión a nivel mundial, nunca les importó la libre autodeterminación de los pueblos, igual que ahora, no han cambiado nada.

El imperio español y el inglés en 1802 firman el Tratado de Amiens que sella la paz. La pérfida Albión; como llamaba Bolívar a Inglaterra parafraseando a Napoleón Bonaparte; acepta devolver los territorios que había robado a España, pero como el Leopardo Inglés es mentiroso, no devuelve la Isla de Trinidad, pero a pesar de eso se sella la paz entre las dos potencias.

Un año después Francisco de Miranda publica el Mapa Geográfico de América Meridional, realizado por el cartógrafo Cruz Cano y Olmedilla, que había sido patrocinado por el gobierno inglés. En él aparece el Río Esequibo como línea que divide el territorio de España y las colonias de Holanda.

No olvidemos que ese año los ingleses entran en guerra contra los franceses comandados por Napoleón Bonaparte. Holanda es convertida en la República de Batavia y el déspota francés, impone a su hermano Luis Bonaparte.

Los anglosajones entran en guerra con los franceses y holandeses, esta escalada bélica traslada el conflicto a América e invaden las regiones Demerara y el Esequibo, tanto ingleses como franceses siempre contaban en sus fuerzas navales con corsarios y piratas, que les hacían el trabajo.

Para ese momento se publica en Londres un mapa donde aparece el río Esequibo como la línea fronteriza entre la Guayana holandesa y la venezolana.

En 1810 nuestra Patria rompe relaciones con la España que se encuentra en manos de Napoleón y expulsan de sus tierras a Vicente Emparam, pero al declarar su Independencia toma como su territorio el que le correspondía a la Capitanía General de Venezuela.

El principio jurídico Uti Possidetís Juris le concede los territorios que abarcan la Provincia de Guayana hasta el Río Esequibo, siendo esta la frontera de la nueva República.

El 5 de julio de 1811, declaran Venezuela su Independencia y en su primera Constitución en su Capítulo 5 reza: Los límites de los Estados Unidos de Venezuela son los mismos de 1810 correspondía a la antigua Capitanía General de Venezuela."

Ya para el 13 de agosto de 1814 concluyen las guerras napoleónicas con el Tratado de Londres, Holanda como un protectorado de Inglaterra es obligada a entregarle a Inglaterra 20.000 millas cuadradas de su propiedad al este del Río Esequibo.

La frontera oriental de Venezuela en ese año es la misma que tenía la Capitanía General de la República desde 1777, que era el Río Esequibo.

Cuando en 1819 es incorporada Nueva Granada a la República de Colombia, decretada en el Congreso de Angosturas, el 17 de diciembre, la Provincia de Venezuela, mantiene los mismos límites que tenía la Capitanía General de la República.

Pasan dos años cuando el Ministro Francisco Antonio Zea se dirige en una misiva al Primer Ministro de la Gran Bretaña, donde le señala los limites orientales de la República de Colombia, que terminan en el Esequibo, siendo la ribera izquierda del mencionado río la frontera con la Guayana Holandesa.

La pérfida Albión, siempre han tenido una estrategia de ir invadiendo a otros países con unos "supuestos" colonos y ya en 1823 la nueva República protestaría la invasión de colonos ingleses a nuestro territorio.

Bolívar ordena al Ministro venezolano en Inglaterra para presentar una denuncia oficial a las autoridades inglesas sobre la usurpación de los colonos de Berbice y Demerara de una gran porción de tierra, que según los tratados entre España y Holanda, pertenecen ya que se encuentran en el lado oeste del Río Esequibo.

Le exigen que esos colonos se plieguen a la jurisdicción y a las leyes venezolanas o se retiren a sus antiguas posesiones. Venezuela define con Inglaterra su frontera en la línea del Río Esequibo, como los límites que poseía España al crearse la capitanía General de Venezuela.

No tardarían los yanquis de irrumpir, el 2 de diciembre de 1823 el Presidente de los Estados Unidos, James Monroe donde dice: "El continente americano no es susceptible de colonización , las potencias europeas no podrían extender sus dominios en él, solo se acepta el Statu Quo, las fronteras de los nuevos países mantendrán las adquiridas de las colonias".

Esta doctrina fue ideada por John Quincy Adams, quien sería presidente de los Estados Unidos luego de Monroe, pero presentada por éste último al Congreso de la nación en su sexto Discurso sobre el Estado de la Unión.

Llegaría el año de 1824 y Colombia solicitaría a Inglaterra que reconociera su Independencia y define sus fronteras con los pueblos que antaño eran conocidos como Venezuela y Nueva Granada, sus fronteras comprendidas desde el Río Esequibo; confines de la provincia de Guyana, hasta el Río de las Culebras, que la separa de Guatemala.

Surge un "supuesto" reconocimiento por parte de la Pérfida Albión, ya que la Corte de Saint James no objetó por la definición de la frontera este de Colombia la Grande.

Después de la Batalla del Lago de Maracaibo los ingleses reconocieron la liberación de Colombia y se encuentra la Guayana Esequiba como parte integrante de ella.

Pero es conocida la doble faz de la Pérfida Albión, política que copiarían sus herederos del Norte, quienes reconocerían nuestra Independencia el 3 de octubre de ese año.

Los británicos el año siguiente reconocerían a Colombia como Estado Soberano que tendría como frontera el Río Esequibo.

Ese reconocimiento por parte de ingleses y yanquis no aseguraba el respeto que debe existir entre las naciones y eso lo conocía Bolívar perfectamente.

Cuando se disuelve la Gran Colombia, la Constitución de la nueva República establece que el territorio de Venezuela comprendía todo lo que antes de la transformación política de 1810 se conoce como la Capitanía General de Venezuela.

Los ingleses unen los Establecimientos de Demerara, Berbice y Esequibo, nombrándolos como Guayana Esequiba el 31 de julio de 1831.

No faltaría que los británicos comiencen con estrategias que utilizaban en contra de los pueblos, que consistía en que la Real Sociedad Geográfica de Londres buscase un supuesto explorador para investigar tierras ajenas y Robert Schomburgk, alemán, recorrería la Guyana Británica, "aparentemente" sin que el gobierno inglés estuviese "informado oficialmente".

En el mes de mayo el alemán elaboró el primer mapa en donde señala que el territorio venezolano llega hasta el Río Esequibo, mapa que fue ocultado por la pérfida Albión.

El alemán realizó otro mapa que incluía 4.920 kilómetros cuadrados en el margen izquierdo de la boca del Río Esequibo, con todo y que el gobierno británico en los años de 1835 y 1836 había reconocido la frontera con el Estado Venezolano, que fue la misma de la Capitanía General de Venezuela, que partía del río mencionado.

Como era y será su política exterior el leopardo ingles aprovecharía las divisiones que se entrelazaban en la nueva república para poco a poco realizar una invasión silenciosa.

Venezuela le reclamaría a Inglaterra la intención de invadir su territorio al Oeste del Esequibo, hasta la boca del Orinoco.

La pérfida Albión con su doble faz pide la autorización para colocar un faro en Punta Barima, petición que demuestra que los británicos reconocían que esos territorios eran venezolanos.

Pasan cinco años y el explorador mercenario Schomburgk realiza otro mapa ordenado por los británicos, donde se nota las pretensiones inglesas de incluir 141.930 kilómetros cuadrados al oeste del Río Esequibo, siendo esta la segunda línea Schomburgk.

Colocan tiránicamente hitos de demarcación en la selva, como en Punta Barima y hasta la boca del Orinoco.

Los ingleses publican un mapa oficialmente en 1940, con una línea fronteriza al oeste del Río Esequibo, el cual roba a Venezuela un promedio de 142.000 kilómetros cuadrados, que anteriormente habían reconocido a nuestro país.

Ese territorio era una herencia de la antigua Capitanía General de Venezuela, que incluía la provincia de Guyana que se extiende hacía el Esequibo. Venezuela presenta una fuerte queja.

Al año siguiente en la presidencia de José Antonio Páez, el ministro venezolano Alejo Fortique reclama a los ingleses el retiro de los postes en los puntos establecidos por la segunda línea del alemán.

Pasaría un año para que el gobierno británico aceptara la reclamación de Venezuela y quitara los hitos que caprichosamente colocó el esbirro alemán en el extremo norte-sur.

La pérfida Albión realiza una declaración que decía que las marcas y señales colocadas por el alemán no constituían el límite con Venezuela, sino puntos de referencia, reconociendo su soberanía, con un descaro típico del leopardo inglés.

En 1845 ocurren dos acontecimientos importantes, uno es que España reconoce la Independencia de Venezuela con el Tratado de Paz y Reconocimiento, firmado en Madrid, reconocen el territorio de la antigua Capitanía General de Venezuela.

El segundo acontecimiento que ocurre es que Schomburgk comenzó a marcar la línea de frontera con poste marcados con las iniciales V.R, Reina Victoria, Venezuela protesta y los británicos retiran las marcas.

No es de sorprenderse que el alemán, siendo un científico y naturalista se sienta con autoridad suficiente para demarcar líneas divisorias entre Venezuela y la colonia británica.

Por eso no es de extrañar que al regreso lo elevan a la categoría de Lord o caballero y enviado como Cónsul de Inglaterra a Santo Domingo , le encargan la supervisión de la edición de la obra de Walter Raleigh Discovery of The Epire of Guiana y fue nombrado Cónsul de Gran Bretaña en Tailandia.

El leopardo inglés ni corto ni perezoso en 1849, con su política corsaria, incorpora a su territorio 60.000 millas cuadradas al oeste del Río Esequibo, basada en otra versión del mapa trazado por el alemán.

Belford Hinton Wilson , encargado de negocios de su Majestad Británica, envía una carta a Vicente Lecuna al año siguiente, para desmentir los rumores de que Inglaterra emplearía la fuerza para ocupar el territorio que estaba en controversia.

Pedían los ingleses que nuestra Patria asegurara que no tenía intención de ocupar el territorio que se encontraba controvertido.

Pero solamente habían pasado dos años cuando se descubrieron ricos yacimientos de diamantes en el Río Yuruari, despertando la codicia de los colonos británicos quienes comienzan a tomar el territorio al oeste del Río Esequibo.

La pérfida Albión no cesaría en 1857 de su intención de apoderarse del territorio Esequibo y publica un nuevo mapa demarcando la línea del explorador alemán en el extremo norte-sur como una máxima reclamación británica.

Nunca faltarían los vende patrias y en plena guerra federal una grupo de oligarcas venezolanos dirigidos por Pedro Gual solicita la intervención británica en territorio venezolano, eso ocurriría en el año de 1861. Los traidores le ofrecen a los ingleses el territorio de Guayana.

El imperialismo ingles no deja de intentar apoderarse de las tierras venezolanas y en 1875 editan un mapa de la Guayana Inglesa, con una nota aclaratoria sobre el territorio reclamado por Venezuela.

Los británicos no pierden de vista a Venezuela ya que en 1885 nuestra Patria se convierte en el primer productor de oro del mundo, en el Callao y al año siguiente al descubrirse yacimientos de oro en el Esequibo, el gobierno de su Majestad Británica publica un nuevo mapa oficial en el cual se señalaba la línea Schomburgk, pero que está trazada más al oeste para tomar más territorio a la Guayana Inglesa y así ponerle las manos a los yacimientos de oro que eran de Venezuela, en la mejor de las políticas corsarias que siempre tuvieron los ingleses.

El recién trazado incluía a Punta Barima y todo el territorio que habían ocupado los ingleses, amenazando los territorios comprendidos hasta Upata y la desembocadura del Orinoco.

La pérfida Albión al ver que las minas de Yuruari eran más ricas que las minas que explotaban, rodaron la línea Schomburgk hasta la cuenca del Río Cuyuní, que reconocían hasta este año como territorio venezolano.

Publican un mapa donde habían corrido la línea Schomburgk, comprendiendo un territorio al oeste del Esequibo de más de 167.000 kilómetros cuadrados, lo cual aumentaba en 25.000 kilómetros el robo de nuestras tierras, con la hipocresía típica de este imperio.

Continuando su política exterior de latrocinio y saqueo el leopardo inglés, debido a presiones de sus colonos por la búsqueda de oro el Ministerio de Colonias, sugiere al Foreign Office que amplié la línea en unos 203.810 kilómetros cuadradas al oeste del Esequibo, incluyendo poblaciones venezolanas de data antigua como Guasipati llegando cerca de poblaciones de Upata y Tumeremo.

Ya le habían puesto el ojo a los ricos yacimientos auríferos que llamaban el Danubio de Sur América. El gobierno inglés tenía la intención de dominar las bocas del Orinoco para convertirse en dueños del destino de la Patria de Bolívar.

El 2 de enero de 1895 ocurriría un hecho conocido como el Incidente de Cuyuni, en donde en horas de la madrugada unos policías británicos, que estaban dirigidos por un tal Inspector Barnes pretendió ocupar la margen derecha del Río Cuyuni, pero es reducido a prisión por los hombres del Capitán Avelino Domínguez, que era Lugarteniente del Comisario de Fronteras, General Domingo Sifontes.

Los detenidos son conducidos presos a Ciudad Bolívar por el Coronel Luis Manuel Betancourt, al llegar fueron puestos en libertad por el Presidente del Estado General Manuel González Gil, dispuesto por el Presidente Joaquín Crespo.

El incidente de Cuyuní hizo que el Gobierno Venezolano estuviese pendiente de las fronteras y consolidara sus posiciones hasta la línea fronteriza actual.

Venezuela levantaría su voz de protesta por la penetración inglesa y rompería relaciones con la pérfida Albión el día 20 de febrero de 1888. Esa ruptura se dio debido a que los británicos se adjudicaron a El Callao, Guasipati y El Dorado al territorio de la Guayana Británica.

El imperialismo yanqui preocupado por la política de expansionismo del Reino Unido apoya a Venezuela y sirve de mediador ante la vulgar "piratería" inglesa.

Nuestro país en 1893 realiza diligencias para que Gran Bretaña acepte un arbitraje, para frenar la invasión de su territorio que estaba realizando y dos años después colonos ingleses ocupan la región del Río Yuruani.

Los ingleses en la persona de Lord Salisbury, que era Ministro de Relaciones Exteriores de Inglaterra rechazan la solicitud del arbitraje que solicita Venezuela para que los Estados Unidos fungiera como mediador en la diferencia.

Nuestro país se encontraba errado en aceptar a semejantes "amigos" para que nos ayudaran en la defensa de nuestro territorio.

En 1895 los yanquis se involucra ya que consideran una amenaza a sus intereses la apropiación de territorios en América y el 20 de julio los gringos envían a Gran Bretaña a Richard Olney, que era Secretario de Estado, en defensa de Venezuela.

Finalizando ese año, el 17 de diciembre, el Presidente norteamericano Cleveland invocando la doctrina Monroe en el Congreso manifiesta que su país no está dispuesto a aceptar las usurpaciones británicas en Guayana.

Emplazó a la pérfida Albión a someter la cuestión a un arbitraje y propone una comisión investigadora para determinar cuál es la verdadera frontera entre las dos naciones.

De allí el Congreso yanqui nombra una comisión de seis miembros para determinar los verdaderos límites de la Guayana Inglesa con Venezuela y ese sería el Génesis del Laudo Arbitral en donde las potencias se repartieron el territorio venezolano.



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José Rosario Araujo


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