Los secretos de las fuerzas especiales

El encubrimiento de las operaciones clandestinas de EE.UU.

El encubrimiento de las operaciones clandestinas de EE.UU.

Los secretos de las fuerzas especiales (*)

PRESENTACION

Para comprender el telón de fondo de la Op Gedeon, es indispensable conocer la estrategia global del imperio yanky enmarcada en modalidades de guerra no convencional (guerras hibridas, sin límite, proxywar), las cuales tienen como uno de sus vértices el OUTSOURCING DE INTELLIGENCE o contratación entre empresas privadas y el departamento de estado de los EEUU, siendo consecuencia del proceso de "privatización, tercerización, mercerización" de la guerra. Este fenómeno lo hemos reseñado en anteriores artículos publicados en el portal Aporrea.Org y ahora presentamos otro vértice de dicha estrategia, en lo que hemos denominado en nuestra investigación: "OPERACIONES ENCUBIERTAS CON FUERZAS ESPECIALES", donde se da una particular combinación de dichas fuerzas con grupos híbridos como los Mercenarios, Paracos, Narcos, Pranes y pare de contar.

En las siguientes líneas vamos a citar los aportes históricos-documentales del investigador Nick Turse, especialista en este ámbito, quien en su ensayo "El Complejo: Como los militares invaden nuestra vida cotidiana" y en el portal Tomdispatch.com, reconstruye el mapa con el origen y evolución de las fuerzas espéciales norteamericana.

En tal sentido, estos referentes documentales permite evidenciar, que los mercenarios protagonistas de la Op Gedeon no están involucrados accidentalmente en estos hecho, si no que ello es parte de un proceso sustantivo de las nuevas formas de agresión militar gringa, desplegadas en un conjunto de países del globo terráqueo

Carlos Lanz R

10 de Mayo de 2020

Un estudio de información de fuentes abiertas revela que en 2012 y 2013, fuerzas de Operaciones Especiales de EE.UU. estuvieron probablemente desplegadas en –o entrenando, asesorando, u operando con el personal de– más de 100 países extranjeros. Y probablemente es una subestimación. En 2011, el entonces portavoz de SOCOM, Tim Nye, dijo a TomDispatch que personal de Operaciones Especiales era enviado cada año a 120 países en todo el mundo. Es decir, se encontraban en aproximadamente un 60% de las naciones del planeta. "Estamos ubicados en una serie de sitios", fue lo más específico que Bockholt llegó a ser cuando hablé con él en los últimos días de 2013. Y cuando SOCOM finalmente me respondió a última hora, la cantidad presentada carecía casi completamente de sentido.

A pesar de la falta de cooperación oficial, un análisis de TomDispatch revela que SOCOM es un comando en permanente crecimiento con un alcance que ya se ha expandido. Como señaló el jefe del Comando de Operaciones Especiales, almirante William McRaven dijo en SOCOM 2020, su proyecto para el futuro, tiene aspiraciones ambiciosas para crear "una red Global de SOF de aliados y socios de la misma actitud". En otras palabras, en ese futuro, que ahora se encuentra a solo seis años, quiere estar por doquier.

El ascenso de los militares secretos de las fuerzas especiales

Nacido de una fracasada incursión en 1980 para rescatar rehenes estadounidenses en Irán (en la cual murieron ocho miembros de los servicios de EE.UU.), el Comando de Operaciones Especiales de EE.UU. fue establecido en 1987. Compuesto de unidades de todas las ramas de los servicios armados, SOCOM está encargado de realizar las misiones más especializadas y secretas de Washington, incluyendo asesinatos, incursiones antiterroristas, reconocimiento especial, guerra no convencional, operaciones psicológicas, entrenamiento de tropas extranjeras, y operaciones de contra-proliferación de armas de destrucción masiva.

En la era posterior al 11-S, el comando ha crecido continuamente. Con un personal de 33.000 en 2001, se informa que se propone alcanzar 72.000 en 2014. (Cerca de la mitad de esa cantidad, se llama en la jerga profesional "operadores con placa": SEALs, Rangers, Aviadores de Operaciones Especiales, Boinas Verdes – mientras el resto son personal de apoyo.) El financiamiento del comando también ha aumentado exponencialmente al triplicarse el presupuesto base de SOCOM de 2.300 millones de dólares a 6.900 millones de dólares entre 2001 y 2013. Si se agrega el financiamiento suplementario, en realidad había aumentado a 10.400 millones de dólares.

No es sorprendente que los despliegues de personal en el exterior hayan aumentado vertiginosamente de 4.900 "hombres-año" –como dice el comando– en 2001 a 11.500 en 2013. Unos 11.000 operadores especiales trabajan ahora en el exterior en cualquier momento dado y en cualquier día dado se encuentran en entre 70 y 80 países, aunque el New York Times informó que, según estadísticas que les fueron suministradas por SOCOM, durante una semana en marzo de 2013, esa cifra aumentó a 92.

La red global de la Fuerza de Operaciones Especiales

El año pasado, el almirante McRaven, quien dirigió previamente el Comando Conjunto de Operaciones Especiales, o JSOC –un subcomando clandestino especializado en el rastreo y asesinato de presuntos terroristas– pregonó su visión de la globalización de operaciones especiales. En una declaración al Comité de Servicios Armados de la Cámara, dijo:

"USSOCOM realza su red global de SOF para apoyar a nuestra inter-agencia y socios internacionales a fin de obtener una consciencia situacional expandida de amenazas y oportunidades emergentes. La red posibilita una presencia pequeña y persistente en ubicaciones críticas, y facilita involucrarse donde sea necesario o apropiado…"

Traducido, esto significa que SOCOM teje una compleja red de alianzas con agencias gubernamentales en el interior y militares en el extranjero para asegurar que se encuentre al centro de cada punto álgido global y centro del poder concebible. De hecho, el Comando de Operaciones Especiales ha convertido el planeta en un gigantesco campo de batalla, dividido en numerosos frentes discretos: el autoexplicativo SOCAFRICA; el comando sub-unificado del Comando Central de EE.UU. en Medio Oriente SOCCENT; el contingente europeo SOCEUR, SOCKOR, que se dedica estrictamente a Corea; SOCPAC, que cubre el resto de la región Asia-Pacífico; y SOCSOUTH, que conduce misiones de operaciones especiales en Centro y Suramérica y el Caribe, así como el trotamundos JSOC.

Desde 2002, SOCOM también ha sido autorizado para crear sus propias Fuerzas de Tareas Conjuntas, una prerrogativa normalmente limitada a mayores comandos combatientes como CENTCOM. Estos incluyen la Fuerza de Tareas-Filipinas de Operaciones Especiales Conjuntas, 500-600 personas dedicadas a apoyar operaciones de contraterrorismo por aliados filipinos contra grupos insurgentes como Abu Sayyaf.

Una impresionante entidad semejante es la Fuerza de Tareas Conjunta Afganistán del Comando de Componentes de Operaciones Especiales Afganistán de la OTAN, que realiza operaciones, según SOCOM, "para capacitar a la Fuerza Internacional de Ayuda a la Seguridad (ISAF), la Fuerza Nacional de Seguridad Afgana (ANSF), y el gobierno de la República Islámica de Afganistán (GIRoA) a fin de suministrar al pueblo afgano un entorno seguro y estable e impedir actividades insurgentes que amenacen la autoridad y soberanía del GIRoA." El año pasado, el aliado de EE.UU., presidente afgana Hamid Karzai evaluó de otra manera a la "fuerza especial de EE.UU. estacionada en la provincia Wardak", a la que acusó de "acosar, molestar, torturar, e incluso asesinar a gente inocente".

Según las últimas estadísticas presentadas por ISAF, de octubre de 2012 hasta marzo de 2013, fuerzas estadounidenses y aliadas estuvieron involucradas en 1.464 operaciones especiales en Afganistán, incluyendo 167 en las cuales fuerzas estadounidenses o de la coalición tuvieron la dirección y 85 que fueran operaciones unilaterales de ISAF. Fuerzas de Operaciones Especiales de EE.UU. también estuvieron involucradas en todo, desde la tutoría de fuerzas locales de seguridad con armamento ligero bajo la iniciativa de Operaciones de Estabilidad de Aldeas, al entrenamiento de fuerzas afganas de elite fuertemente armadas y bien equipadas – uno de cuyos oficiales entrenados por EE.UU. desertó a la insurgencia en otoño.

Fuera de fuerzas de tareas, también hay elementos de Comando Avanzado de Operaciones Especiales (SOC FWD) que, según los militares, "conforman y coordinan la cooperación en la seguridad y el enfrentamiento de fuerzas de operaciones especiales en apoyo al comando de operaciones especiales, comando combatiente geográfico, y fines y objetivos del equipo de país". Esos equipos de intervención moderada –incluyendo SOC FWD Pakistán, SOC FWD Yemen, y SOC FWD Líbano – ofrecen entrenamiento y apoyo a tropas de elite locales en puntos álgidos extranjeros. En Líbano, por ejemplo, esto ha significado entrenamiento de contraterrorismo para fuerzas de Operaciones Especiales libanesas, así como ayuda a la Escuela de Fuerzas Especiales libanesas a fin de desarrollar entrenadores nacionales para formar otro personal militar libanés.

Las ambiciones de alcance y las ambiciones globales de SOCOM van aún más lejos. El análisis de TomDispatch de los primeros dos años completos de McRaven al mando revela una tremenda cantidad de operaciones en ultramar. En sitios como Somalia y Libia, tropas de elite han realizado incursiones clandestinas de comandos. En otros, han utilizado poder aéreo para perseguir, atacar, y matar a presuntos combatientes. En otros sitios, han librado una guerra de información utilizando propaganda en línea. Y en casi todas partes han estado trabajando en el establecimiento y forja de lazos cada vez más estrechos con militares extranjeros mediante misiones de entrenamiento y ejercicios.

"Gran parte de lo que hacemos mientras procedemos en esta fuerza es construir capacidad de cooperación", dijo McRaven en la Biblioteca Ronald Reagan en noviembre, señalando que socios de la OTAN así como aliados en Medio Oriente, Asia y Latinoamérica "son absolutamente esenciales para la manera como procedemos".

En marzo de 2013, por ejemplo, SEALs de la Armada realizaron ejercicios de entrenamiento conjunto con buzos indonesios. En abril y mayo, personal de Operaciones Especiales de EE.UU. se sumó a miembros de las Fuerzas de Defensa de Malawi para el Ejercicio Guardián Épico. Durante tres semanas, 1.000 soldados participaron en ejercicios de tiro, tácticas de unidades pequeñas, entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo, y otras actividades en tres países – Yibuti, Malawi, y las Seychelles.

En mayo, operadores especiales estadounidenses participaron en Tormenta de Primavera, el mayor ejercicio anual de entrenamiento militar de Estonia. Ese mismo mes, miembros de las fuerzas peruanas y estadounidenses de operaciones especiales participaron en misiones conjuntas de entrenamiento orientadas a intercambio de tácticas y la mejora de su capacidad de realizar operaciones conjuntas. En julio, Boinas Verdes del 20 Grupo de Fuerzas Especiales del ejército pasaron varias semanas en Trinidad y Tobago trabajando con miembros de la Unidad Naval Especial y el Destacamento de Operaciones de Fuerzas Especiales de esa pequeña nación. Ese ejercicio de Entrenamiento Conjunto Combinado de Intercambio, realizado como parte del programa de Cooperación del Teatro de Cooperación en la Seguridad de SOCSOUTH, incluyó que los estadounidenses y sus homólogos locales participaran en instrucción de pistola y rifle y ejercicios tácticos de pequeñas unidades.

En septiembre, según informes en los medios, fuerzas de Operaciones Especiales de EE.UU. se unieron a tropas de elite de la 10ª Asociación de Naciones del Sudeste Asiático –Indonesia, Malasia, las Filipinas, Singapur, Tailandia, Brunei, Vietnam, Laos, Myanmar (Birmania), and Camboya– así como sus equivalentes de Australia, Nueva Zelanda, Japón, Corea del Sur, China, India, y Rusia para un ejercicio de contraterrorismo financiado conjuntamente por EE.UU. e Indonesia realizado en un centro de entrenamiento en Sentul, Java Occidental.

El entrenamiento táctico fue, sin embargo, solo parte de la historia. En marzo de 2013, por ejemplo, expertos del Centro y Escuela John F. Kennedy de Guerra Especial del Ejército auspició un grupo de trabajo de una semana de duración con altos planificadores del Centro de Adiestramiento de las Fuerzas Especiales –el Centro de Guerra Especial de México– para ayudarles a desarrollar su propia doctrina de fuerzas especiales.

En octubre, miembros de las Fuerzas de Operaciones Especiales de Noruega viajaron al ultramoderno Centro de Juego de Guerra de SOCOM en su sede en la Base de la Fuerza Aérea MacDill en Florida, para refinar procedimientos de reacción a crisis para operaciones de rescate de rehenes. "NORSOF y dirigentes civiles noruegos participan regularmente en ejercicios nacionales de entrenamiento en el terreno enfocados en un escenario como este", dijo el teniente coronel noruego Petter Hellesen. "Lo que fue especial en este ejercicio fue que pudimos reunir a tantos altos dirigentes noruegos y oficiales de acción, civiles y militares, en una misma sala con sus homólogos estadounidenses."

De hecho, Mc Dill, se está convirtiendo rápidamente en un centro mundial de operaciones especiales, según un informe del Tampa Tribune. En otoño pasado, SOCOM inició silenciosamente un Centro de Coordinación Internacional de Fuerzas de Operaciones Especiales que suministra programas de trabajo como internos residentes a largo plazo para oficiales de alto nivel de operaciones clandestinas de todo el mundo. Representantes de 10 naciones ya se han unido al comando y se espera que 24 más se agreguen en los próximos 12-18 meses, según la visión global de McRaven.

No cabe duda que en los próximos años, tendrán lugar en Florida cada vez más interacciones entre fuerzas de elite de EE.UU. y sus homólogos extranjeros, pero es probable que en su mayoría ocurran –como lo hacen actualmente– en el exterior. El análisis de Tom Dispatch de documentos oficiales y comunicados de prensa oficiales del gobierno así como de informaciones en la prensa indica que fuerzas de Operaciones Especiales de EE.UU, estuvieron desplegadas o involucradas con los militares de 106 naciones en todo el mundo durante 2012-2013.

Durante años, el comando ha afirmado que la divulgación de los nombres de esos países molestaría a aliados extranjeros y pondría en peligro a personal estadounidense.

En otro artículo publicado en TomDispatch, con el titulo "Las Fuerzas Operativas Especiales de EE.UU. desplegadas en 135 naciones", Nick Turse nos describe su alcance secreto y la sopa de letras con que se definen las estructuras de las fuerzas especiales, dándole cobertura de seguridad a las operaciones encubiertas

Hoy en día, SOCOM mantiene socios estables dentro de unas 60 naciones a través de nuestros equipos de conexión con nuestras Fuerzas Especiales y con la Junta de Planificación y Equipos de Asesoramiento", llamando la atención hacia dos de los muchos tipos de Operaciones Especiales en las sombras que operan en el extranjero. Éstas, SOFLEs y JPATs, pertenecen a una sopa de letras de un alfabeto muy peculiar de entidades para operaciones especiales actuantes en todo el globo terráqueo, una mezcolanza de siglas opacas y de abreviaturas forzadas que enmascaran un mundo secreto de tareas clandestinas a menudo conducidas desde las sombras en países empobrecidos y controlados por regímenes más que problemáticos. La proliferación de este galimatías ─SOJTFs y CJSOTFs, SOCCEs y SOLEs─ refleja la expansión permanente de este comando, con su jerga militar que resulta indescifrable para la mayoría de los estadounidenses en la misma medida en que sus misiones les resultan también secretas.


Alrededor de todo el mundo, usted puede encontrar Fuerzas Conjuntas de Tareas en Operaciones Especiales (SOJTFs), Fuerzas Conjuntas Combinadas de Tareas en Operaciones Especiales (CJSOTFs), y Operaciones Especiales Conjuntas de Fuerzas de Tareas (JSOTFs), Comando para Teatro de Operaciones Especiales (TSOCs) así como Comando de Operaciones Especiales y Elementos de Control (SOCCEs) y Elementos de Conexión de Operaciones Especiales (SOLEs). Y este listado no sólo incluye a quienes pertenecen al Comando de Vanguardia de Operaciones Especiales (SOC FWD), equipos pequeños que, de acuerdo con los militares, "configuran y coordinan la cooperación de las fuerzas especiales en operaciones, comprometiéndose en el apoyo al comando en el teatro de operaciones, al comando de combate geográfico y a los objetivos del equipo nacional."


El comando de Operaciones Especiales no divulga sus sitios, ni siquiera brinda una idea de las dimensiones de sus SOC FWDs por "razones de seguridad". Cuando se le pregunta en qué sentido dar únicamente el número de operaciones podría poner en peligro la seguridad, Ken McGraw es indudablemente opaco. "La información es reservada" contestó. "Y yo no soy la autoridad que establece tales reservas así que no sé la razón específica por la cual es reservada." Información accesible, de todos modos, sugiere que están agrupadas y bajo reserva para favorecer operaciones secretas como por ejemplo SOC FWD Pakistán, SOC FWD Yemen y SOC FWD Líbano, así como SOC FWD África Oriental, SOC FWD África Central y SOC FWD África Occidental.

Lo que queda claro es que SOCOM prefiere operar en las sombras en tanto sus misiones y personal se expanden por todo el planeta pero sin que se le preste mucha atención. "La cuestión principal es que SOCOM resulta ser una fuerza global. Apoyamos a los comandos de combate donde quiera que estén, no estamos atados a las fronteras artificiales que habitualmente definen las áreas regionales en que actuar. Así que lo que tratamos de hacer es operar a través de tales fronteras."

(*)Fragmentos de artículos de Nick Turse

Publicados en Tom Dispatch

2014



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Carlos Lanz Rodríguez


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