¿Con el Fascismo?

El Diálogo con Quién y Hasta Cuándo

Dicen los que más saben, que el Diálogo es el valor más alto en la confrontación humana, para dirimir y llegar al entendimiento entre dos posiciones que incluso pueden ser antagónicas en sus proyectos pero racionales en sus acciones, por lo tanto es posible encontrar las soluciones, todo esto ha sido puesto a prueba por nuestro gobierno revolucionario, sin embargo, los intereses de esta burguesía no han cesado en sus intentos por recuperar lo que por mandato del pueblo, ya no les pertenece, que es el gobierno, en abril del 2002 y a finales de ese mismo año y comienzo del 2003, Chávez les pidió que retornarán a la calma y que ambas partes rectificaran, ellos nos dieron un golpe de estado, petrolero y comercial, generando más de 20 mil millones de dólares en pérdida para la nación y la familia venezolana fue enlutada por sicarios al servicio de estos apátridas y no accedieron al diálogo y por el contrario, 10 años después el 15 de abril, del año en curso, nuevamente la ultraderecha fascista volvió por sus fuero y enlutó a la patria venezolana, es una acción criminal recurrente que no ha tenido una respuesta contundente por parte de nuestro gobierno revolucionario, se tiene una deuda inmensa con aquellas y aquellos compatriotas que por pensar diferentes, pagaron con su vida, esta acción fascista de este sector ultraderechista que no calma sus ímpetus de generar violencia, sin embargo a pesar de todos estos crímenes cometidos por estos facinerosos, se sigue recurriendo al Diálogo, como fórmula para encontrar la Paz, pregunta el Pueblo: ¿Hasta cuando?.

Nuestro gobierno debe retomar la senda del Socialismo, se han tendido puentes con quienes nos asesinaron nada más y nada menos que a Nuestro Chávez, también hemos desoídos el clamor del pueblo revolucionario, quien ha puesto los muertos y aún no encuentra respuestas que de algún modo pongan justicia a tanta tragedia, nuestras autoridades que les corresponde impartir justicia, no han respondido de manera contundente ni de la forma enérgica que los delitos cometidos ameritan, la IMPUNIDAD ha prevalecido por sobre la justicia y esto Camarada MADURO, también tiene su tiempo, no esperemos que ese tiempo siga transcurriendo y se agote, seguir dialogando, es darle oxígeno a la ultraderecha para rearmarse, esa actitud asumida por la oposición en Miraflores frente a Usted camarada MADURO, forma parte de una estrategia, estos camaleones, jamás admitirán un diálogo donde sus intereses no se acepten, ellos no respetan las mayorías esa es su naturaleza, traicionar es su destino.

Espero de verdad presidente MADURO, estar equivocado por el bien de mi Patria y todas y todos los venezolanos, pero tenemos tantos metros de esa cabuya, que es igual que aquel dicho tan criollo que reza así:*si le digo que los pelos de la burra son negros, es porque los tengo aquí en mi mano*. la oligarquía criolla, como todas las existentes en el mundo, jamás se someterán a las órdenes de un gobierno del pueblo, ellos se sienten superiores, por lo tanto esta es una lucha de clases, ya basta de seguir tendiendo puentes, ellos ni han vuelto producir más los alimentos del pueblo ni rebajarán los precios al nivel que corresponde, son ladrones y punto y lo otro camarada MADURO, el pueblo quiere ver peces gordos en la cárcel no a los testaferros, a los asesinos del pasado 14, 15 y 16 de abril, aún ni los ha visto el pueblo, por eso hablar de que estamos dialogando, no nos debe tranquilizar, más bien sentimos que nos estamos alejando del legado de nuestro Comandante Supremo, camarada MADURO, aún hay tiempo para voltear el Timón hacia la izquierda, esa es la ruta trazada por el GIGANTE, no debemos permitir que otros nos cambien el rumbo de navegación


Esta nota ha sido leída aproximadamente 1066 veces.



Pedro Marillán Sánchez

Comunicador Social Alternativo

 pedromarillan41@gmail.com      @psmarillan

Visite el perfil de Pedro Marillán Sánchez para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Pedro Marillán Sánchez

Pedro Marillán Sánchez

Más artículos de este autor