¿Otro mundo es posible?

Es evidente que el contenido del spot del partido verde del Reino Unido, https://www.instagram.com/reel/DUAnRLBDH5u/?igsh=Y2U2Y3BiMGFoZW1n (que recomiendo sin que ello signifique que esté de acuerdo con transformar la necesaria defensa del planeta mediante un partido político especializado en el tema), si se filmara en la ciudad de Caracas con el mismo tenor argumentativo, reflejaría de manera general y precisa nuestra propia realidad sin salida aparente, atrapados como estamos entre una derecha apátrida que gobernó a la nación por más de 70 años, desde el 23 de enero del 58, al servicio de los intereses gringos y de una oligarquía expoliadora de todas sus riquezas, comenzando por el excedente de la producción petrolera, clase política que con todo y sus tecnócratas, para el 2 de febrero de 1999 había ya arruinado completamente al país, y que en estos 25 últimos años de oposición golpista y vendepatria, a pesar de contar entre sus filas al sector mejor formado, intelectual y profesionalmente hablando, ha sido incapaz de proponer a la nación un sólo proyecto económico, social, y cultural innovador y medianamente inteligente, que no sea el de retrotraerla al mismo sistema económico y político con el que terminaron arruinándola en los años noventa, entregándola nuevamente a las fauces del FMI y al Banco Mundial y a los designios de los gringos y su política de la Doctrina Monroe, anti propuesta que tampoco es un proyecto de ellos, sino el resultado de las directrices del Departamento de Estado gringo, al cual consultan cada vez que necesitan mover un dedo.

De la otra parte, es decir, de la otra cara de la misma moneda, el país se encuentra igualmente atrapado, luego de 25 años de bolivarianismo, por una nomenclatura corrupta, totalitaria y neo oligárquica, que se ha enriquecido de igual o peor manera que la oligarquía anterior, llevando a su máxima expresión ese espíritu adeco que de acuerdo a Bentancourt "todos llevamos por dentro", convirtiendo en populismo de pan y circo el legado de Hugo Chávez, y echándole sistemáticamente la culpa de todo a la guerra de quinta generación y bloqueo económico de los EE.UU y la UE, que, sin pretender minimizar su naturaleza inhumana y bestial, como todo lo que el imperialismo hace con los países dependientes neo-colonizados, de ninguna forma justifica, por ejemplo, el desfalco mil millonario del excedente petrolero recibido por el Estado en el período del 2003 al 2014, el mayor de su historia, cuyo monto total de acuerdo al PIB de esos 11 años ascendió a 1.2 billones de dólares, de los cuales 296 mil millones de dólares, es decir, el 24.6% de los 1.2 billones, corresponderían al monto total apropiado y trasladado directamente al extranjero por los enchufados y la nomenclatura política asociada a las inversiones controladas por el Estado, que es, en otros términos, el monto correspondiente a la fuga de capitales de la nación de ese período; a los cuales habría que sumar 200 mil millones de dólares equivalentes al 16,6% de los 500 mil millones de dólares (41.6% del PIB), que corresponden a la sobrefacturación y fraude por concepto de importaciones, que en ese período llegaron a cubrir la casi totalidad de las necesidades del país, sustituyendo prácticamente toda la producción nacional, monto que vino a aumentar el total de la trasferencia del excedente nacional al extranjero, con lo cual el porcentaje total de la fuga de capitales estaría en el orden del 41,2% del PIB nacional, suficiente para haber renovado en su momento la infraestructura petrolera que hoy costaría alrededor de 100 mil millones de dólares y requeriría un plazo estimado de 10 años. (datos tomados de " Análisis Crítico de la Economía Venezolana". Manuel Sutherland. Publicado en Aporrea el 17 de marzo de 2017, Disponible en: https://www.aporrea.org/economia/n305848.html ), operativo (para usar la terminología en boga), ejecutado siguiendo la misma práctica apátrida de la vieja oligarquía, transfiriendo el dinero a cuentas internacionales ocultas, personales o de testaferros, descapitalizando al país con beneficio indirecto de la banca financiera internacional, que nos termina luego expoliando al nivel más alto, todo ello cuando todavía esto era posible antes del bloqueo económico; expoliación y descapitalización del excedente generado por las riquezas de la nación que ha seguido existiendo de mil formas a manos de esta boliburguesía y sus socios dentro de la jerarquía del bolivarianismo, quienes, pese al bloqueo de más del 90 % de la economía, no sólo han seguido sacando al exterior por caminos verdes el excedente del cual se apropian –recordemos sin ir más lejos los dos casos más sonados ocurridos con los jerarcas rojo rojitos de PDVSA, que son sólo la punta del iceberg–; o en su defecto, cuando las cantidades y las dificultades para sacar este dinero al exterior son insalvables, y no queda más remedio, invirtiéndolo en bodegones que han venido a revivir lo que ha sido siempre, a la sombra del rentismo petrolero, la economía del capitalismo mercantil heredada de la colonia, del importar y de la compra-venta a todo nivel; o, a un nivel más alto, invirtiendo en la construcción de los grandes complejos de oficina y comercio que vemos proliferar en estos últimos años predominantemente en Las Mercedes o Chacao, que si bien no tienen en este momento una demanda que los justifique –dada la recesión económica real que existe, comenzando por la del chorro petrolero rentista del que está acostumbrado a vivir el país– son inversiones todas ellas pensadas en función de una apuesta política a favor de la vuelta plena a la economía capitalista, que les permita realizar la acumulación de los capitales "ganados" a la sombra del bolivarianismo, haciendo gala del proverbial aforismo criollo "póngame donde aiga", apuesta que en lo político es diametralmente opuesta al desarrollo del proyecto y legado del comandante eterno Hugo Chávez de una economía socialista comunitaria, que ya ningún líder chavista defiende, como no sea cuando se acerca una nueva elección y se requiere volver a la demagogia que ha caracterizado a la política del país desde el advenimiento mismo de nuestra condición republicana.

Mientras esa minoría se ha enriquecido a niveles iguales o mayores que los alcanzados por la vieja oligarquía, las grandes mayorías, que siguen siendo más del 60% de la población, siguen viviendo en la miseria abyecta de los barrios, que no han cambiado en un ápice durante esta Revolución Bonita.

Lo que estamos viviendo en estos días, a partir del 3 de enero, es el colofón de esta comedia que cobró fuerza con el asesinato de Chávez, final que nos llevará inexorablemente a un nuevo 23 de enero, quizá por ello el chavismo paradójicamente nunca ha dejado de celebrar y conmemorar esa fecha fatal, incluyendo la de este año, pese a todas las críticas a la democracia representativa que en ella tiene su origen.

Me refiero a que estamos en presencia de un nuevo Tratado de Coche, o mejor aún, un nuevo Pacto de Punto Fijo, esta vez, sin necesidad de que nuestros políticos de turno tuviesen que ir de rodillas al imperio, dado que ellos se tomaron la molestia de venir en persona, según el cual tendremos, más temprano que tarde, un nuevo acuerdo de alternancia en el gobierno, con esa misma oposición a la cual denostaron hasta la saciedad; pacto según el cual los gringos seguirán moviendo, como ya lo hacen, los hilos de nuestro destino neocolonizado, dependiente y subdesarrollado por otros 100 años, tal como lo señalara Neruda y nos lo recordara nuestro comandante Eterno.

 

Frente a ello, usted, lector que es una persona inteligente y con capacidad de razonamiento, que no es un eunuco político como la mayoría de los seguidores fanáticos de la derecha, que sólo sueñan con volver a los privilegios y estatus material que tenían en la cuarta república, a despecho de la mayoría de sus compatriotas condenados a la miseria, ni es un sociópata corrupto como los que pululan en los enchufados y nomenclatura del bolivarianismo, y que por el contrario, ha vivido estos 25 últimos años con la esperanza secreta de ver algún día a su país caminar por la senda del desarrollo, el uso sustentable de sus recursos naturales, y el disfrute equitativo de la riqueza que generan:

 

¿qué propone para salir de este nudo gordiano en que está la patria y, por igual, nuestra patria grande?



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Alfredo Mariño Elizondo

Miembro del PSUV.

 marinoa@cantv.net

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