Dos propuestas a la ANC para acabar con el desempleo de los jóvenes en Venezuela

"La vida es una constante propuesta. Nacemos y nuestros padres nos proponen que si todo lo hacemos bien, entonces somos premiados. Vamos a las escuelas y los maestros o profesores nos proponen que si estudiamos obtendremos nuestros títulos respectivos. Solo falta la "última" propuesta, el trabajo, y un gobierno socialista debe proponerle a los jóvenes que si lo hacen bien, estudian y se preparan muy bien, contaran con todo su apoyo para que continúe su vida con el éxito que nadie le propondría"

Algunas argumentaciones:

Desde hace algunos días, vengo dándole vuelta a las ideas en mi mente para ver que aporto en la construcción de soluciones a corto y/o mediano plazo en el desempleo de los jóvenes de mi extraordinario país, pero de una manera que resulte permanente para ellos, que permanezca en el tiempo, que sean la meta de esos jóvenes, que sea para ellos atractivo, que los enamore y los emocione, que sea motivador para continuar hasta el final, y que sea desde el principio, salvador y esperanzador para muchas familias en tener un trabajo que de buenos dividendos en nuestros jóvenes, sobre todo, que sobrepase mucho, pero mucho más allá de la chamba juvenil, que no censuro para nada como el buen paliativo que es, aclaro, muy buen paliativo en el momento coyuntural que viven nuestros hijos, porque ha sido una alternativa muy buena que el obrero mayor de Miraflores Nicolás Maduro como jefe de estado, se ha estado anotando siempre con alternativas oportunas y alentadoras para la clase no trabajadora. Pero esta alternativa sigue siendo una "carga" para el estado, que considero debe ser a corto plazo para que nuestros jóvenes, nuestros hijos, no sientan que están siendo "becados" por un gobierno aun siendo socialista, que ellos sientan que lo que van a hacer es un trabajo prometedor, de futuro, que les va a permitir hacer la planificación de su vida y por siempre, de su familia.

Aclaratoria previa a las dos propuestas:

Venezuela cuenta con una institución que tiene todos los mecanismos que garantizan una formación técnica especializada, y además con la capacidad profesional para preparar a nuestros jóvenes desde todo punto de vista. Adiestramientos técnicos, formación ciudadana, administrativa, etc., Institución donde el joven puede pasar por una serie de cursos, talleres, adiestramientos diversos, donde se puede formar integralmente, para garantizar en primer lugar el éxito de ese joven desde el principio hasta el fin de su vida. En segundo lugar, esta institución puede garantizar el éxito de la inversión del estado y los contribuyentes y, adicionalmente que, ese joven, cuente con los implementos, equipos e instrumentos para que cuando termine su formación, no salga a la calle preguntándose ¿Y ahora para dónde voy? ¿Con quién voy a trabajar? ¿Cuánto me pagaran por ser aun novato aprendiz? Esa institución es nada menos que el extraordinario INCES

Primera propuesta:

Para ambientarlos y ubicarlos de inmediato en esta propuesta, quiero iniciar con algunas preguntas claves ¿Cuántos edificios existen en Venezuela? ¿Cuántos de esos edificios tienen ascensores? ¿Cuánto cuesta la reparación de esos ascensores? ¿Son pocas o son muchas las empresas, cooperativas o técnicos que hacen este tipo de trabajos "especializados"? ¿Cuánto tiempo tienen que esperar comúnmente los condominios de un edificio porque hay pocos que ejecuten estos trabajos? Y entonces ¿Cuántos INCES hay y en donde están en Venezuela? De aquí, de todas estas interrogantes se desprende todo.

1.- Que el INCES prepare un contingente de jóvenes en todo el país, como técnicos especializados en ascensores y al terminar su formación, se les dé el apoyo con equipos/instrumentos para montar sus propias cooperativas o empresas

¿Cuánto son los costos particulares o privados estos menesteres de los ascensores? Son tan onerosos que los condominios comúnmente tienen que cobrar cuotas especiales y además exorbitantes, descomunales, para cubrir los gastos de mantenimiento y reparación de los ascensores periódicamente en sus edificios.

De esta propuesta y si los ascensores están dañados, se desprende subliminal e indefectiblemente las siguientes interrogantes:

¿Cuántas personas de la tercera edad viven en edificios que no pueden bajar n cantidad de pisos por las condiciones de la edad o salud y que a lo mejor ya tienen años? ¿Cuándo lo harían entonces? ¿Solamente al fallecer? ¿En una emergencia de salud podrían salvarle la vida a algún familiar o vecino? ¿Acaso no es el socialismo el sistema que piensa primero en el humanismo? Entonces es el momento para esta revolución. Si meditáramos algo, con el sentido del crecimiento y desarrollo humano, si nos sensibilizamos y pensamos con una buena calidad de vida ¿Cuántos jóvenes de esos mismos edificios, de esos mismos consejos comunales o sectores aledaños pueden prepararse en el INCES como técnicos especializados en ascensores? ¿Cuánto no se ahorrarían los vecinos de cada edificio o de su comunidad, si sus propios hijos fueran quienes se formaron para ello? ¿Y cuánto no se ahorrarían las instituciones del estado si esta chamba juvenil son quienes le hacen mantenimiento y reparaciones a los ascensores de los edificios del estado, de los ministerios, de las empresas como PDVSA, Corpoelec, Cantv, por ejemplo? Primero sería un trabajo garantizado: ¡mantenimiento preventivo de los ascensores y reparación de los mismos en las instituciones del estado!

Segunda propuesta:

La tomo como una propuesta común, porque existen compañeros que me han comunicado lo mismo y como las ideas son universales, seguro hay ciudadanos que también han pensado en esta misma idea común. Sigo con el INCES. Todas las instituciones del estado, sin excepción, utilizan vehículos para su gestión diaria. Vehículos de todo tipo. Livianos y pesados. Entonces

2.- Que el INCES prepare otro contingente de jóvenes como técnicos en mecánica automotriz en todas sus especialidades –mecánica, electrónica, electricidad, tapicería, latonería y pintura- y más allá de ello, pero mucho más allá de ello, se les entregue en forma de instrumento legal, talleres dotados con herramientas y equipos en cada especialidad.

¿Cuánto cobran los talleres particulares o privados en reparar las flotas institucionales? ¿Cuántos vehículos se desincorporan cada día por averías menores o mayores en los estacionamientos? ¿Qué lograríamos si el INCES preparara la otra mitad de jóvenes en la mecánica automotriz en todas sus ramas? ¿Cuántas cooperativas se podrían formar en el país como talleres mecánicos, de latonería y pintura, talleres de tapicería automotriz con mujeres jóvenes, jóvenes madres solteras o muy paridas del barrio con máquinas de coser entregadas también para ello por ejemplo? ¿Que el estado, la banca pública y privada tengan una cartera de créditos financieros que "funcionara" para esto y se les montaran los talleres y nuestras instituciones fueran los clientes exclusivos a través de convenios? ¿Cuánto no se ahorraría la institución y por ende el estado venezolano, el gobierno revolucionario y socialista en los presupuestos por mantenimiento y reparación, bajo este tipo de contratos y/o servicios? ¿Cuánta chatarra dejaría de existir en nuestras empresas a lo largo y ancho del territorio nacional si los talleres de estos jóvenes repararan las unidades que muchas veces están dañadas, arrinconadas y abandonadas solo por desidia, indolencia, inpertenencia…?

Los detalles que faltan, pueden surgir de otras propuestas que se integren. El país es de todos, empezando por el estado, con el gobierno revolucionario, e integrando a la sociedad toda. Corresponsabilidad es el compromiso que nos debe unir ahora, ya.

Constituyentistas, con estas propuestas se pueden crear cooperativas o empresas sociales, alianzas bilaterales entre las partes, mixtas, otras que se contemplen en la reforma constitucional que fueron los deseos y anhelos de nuestro comandante eterno Hugo Chávez cuando aquella reforma que perdimos de forma pírrica. Es el momento estelar que tienen en sus manos para que se consideren estas propuestas que también son viables, totales y absolutas como la luna llena del arañero de Sabaneta de Barinas

Señores de la ANC, es el momento más extraordinario que tenemos en Venezuela para formar y adiestrar por los intereses soberanos, a nuestros jóvenes en todos los INCES del país, a los hijos de Chávez, a los hijos de la patria de Bolívar, a los hijos del soberano que los eligió a ustedes para la Misión de las Misiones de nuestra historia, reformar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que nos dejó el comandante eterno Hugo Chávez, su sueño mayor, para adaptarla hoy, a los nuevos tiempos que demanda la Patria.

Es este instante, el tiempo más estelar que vive la república, y lo tienen ustedes en su ALMA, para transformar todo lo que haya que transformar. Está en sus manos todas nuestras propuestas, las que sean, las más viables. Es ahora o nunca

Señores Constituyentistas, hay tanto por hacer aún, pero con estas dos sencillas propuestas de este servidor, es que mi mayor y más anhelado deseo es que a ustedes les alcance estos dos años de la Constituyente para transformar a la sociedad venezolana como soberana representante que son, para convertir a los jóvenes, a los hijos que merecemos, en dignos herederos de una nación como muy pocas en el planeta. Mi mayor aspiración por la consecución del Socialismo del Siglo XXI de Hugo Rafael Chávez frías


Nuestro legado… también es sagrado



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Iván Méndez


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