Las tres hermanas contra las tres R

Lo primero es el comer,

la moral viene después.

Berthold Brecht



Antes del año 1969, cuando nació la OPEP, siete grandes empresas petroleras, norteamericanas e ingleses cartelizadas, manejaban a su saber y entender el negocio del petróleo. Por esa época a ellas se les llamaba “las siete hermanas”. Fijaban los precios del hidrocarburo a su conveniencia y de los grandes consumidores, dejando a los países dueños del petróleo una miseria por impuestos y regalías. Nuestro país, en el cual operaron algunas de esas “siete hermanas”, como la Shell y la Creole, fue vìctima del robo descarado y su riqueza energética sobre utilizada para apalancar el desarrollo capitalista en su nueva etapa en los países ejes del sistema.

Pero la actuación de ellas no se quedó en eso de extraer con voracidad “el oro negro” de los países que lo poseían y donde ellas operaban, sino que quitaban y ponían gobiernos a su conveniencia. Cualquier intento de gobernante alguno por obtener mejor tratamiento de parte de de las “siete hermanas” o de de una de ellas solamente, era razón suficiente para derrocarle. En Venezuela tenemos el caso del general Eleazar Medina Angarita, quien fue derrocado, más por sus aspiraciones de obtener para el país un mejor tratamiento en sus relaciones con las petroleras, que por otras circunstancias. A quien dejaron en Miraflores lo manejaron a su antojo.

Se hace mención a lo anterior, para recordar con aquel ejemplo, como las empresas y empresarios capitalistas, puestos de acuerdo pueden no sólo manipular a su antojo, lo que ellos y los economistas y teóricos a su servicio llaman, hasta en la academia, ley de oferta y la demanda. Pueden provocar escasez, produciendo por de bajo de la demanda, Por supuesto algunos alegan que pueden probar que aumentado el consumo han llegado a su tope de producción. Pero es obvio que no han hecho esfuerzo por ampliar sus plantas y capacidad productiva. Todo porque están a la espera de cambios a nivel político o lo que es lo mismo, que Chávez se vaya al demonio. Pero es este el mejor de los casos, porque hay otro en que se ejecuta un plan productivo destinado a influir sobre el mercado para produciendo menos, obtener los mismos beneficios y de paso se daña la imagen del gobierno. Lo que junto a otros ejemplos revelan que la sacralizada ley de la oferta y la demanda y que el mercado por sí, sólo, establece los equilibrios, son expresiones fraudulentas, que a muchos engañan.

Pero los acontecimientos pasados y presentes han demostrado la existencia de una red, no desconectada del factor anterior, que esconde los productos, elaborados aquí e importados, con la doble finalidad de presionar para obtener mejores precios y provocar desestabilización.

¿Si no es así, como se explica que habiendo accedido el gobierno nacional a las peticiones de los productores y hasta distribuidores, al ajuste de precios (léase aumentos) de algunos productos, razón aducida por ellos para justificar la escasez de éstos, aún siguen sin aparecer o lo hacen por cuenta gotas? Es más, están usando la estrategia de la candelita; esta semana esconden unos productos que aparecerán la que viene, mientras otros se esfuman y así juegan, hasta que nos volvamos locos o la adrenalina llegue hasta su nivel más alto.

Es obvio que, el factor puramente especulativo que arranca de la gran empresa, productora o importadora, hace trampas de toda naturaleza; además de lo ya señalado, factura por encima de lo que despacha y está haciendo su juego político. Y también entra el comerciante, grande o pequeño, quien vende al consumidor final haciendo uso de todos los fraudes antes mencionados para obtener mejores beneficios. Y por detrás no se quedan sectores populares, como buhoneros y bodegueros, quienes han internalizado la cultura del sistema, no tienen “empacho” en esquilmar a su propia gente.

Esas conductas ilìcitas y por demàs inhumanas, estàn incidiendo en el factor inflacionario. Ellas determinaron que este para el año 2007 alcanzara niveles muy por encima de lo que el equipo econòmico tenìa previsto. Lo que, segùn comentarios que corren raudos por todos los rincones, determinó la salida de varios ministros.

Pero las tres hermanas que, como la ley de la oferta y la demanda, pueden manipularse, influyeron en gran medida en la caída de Allende, acá podrían hacerlo por lo menos en los resultados electorales. Por esto, uno no entiende como el INDECU actúa tan burocráticamente. Es frecuente escuchar a algunos de sus funcionarios, en cualquier parte del país, ante un reclamo popular de especulación, decir que a ellos no les ha llegado ninguna denuncia específica. Y allí siguen campantes.

Y es un rumor, como el de los ríos que crecen de improviso desmesuradamente, que CADIVI está entregando las divisas con excesivo retardo a quienes han cumplido con los deberes correspondientes y deben importar gran parte de lo que consumimos. Porque este es otro elemento que por su importancia hemos dejado para el final. Aun seguimos siendo por esencia una economía importadora y la lentitud de quienes administran la entrega de dólares a los comerciantes, puede influir en la escasez, especulación e inflación. Esto sin contar que, segùn fuentes periodísticas serias, en el organismo que debe distribuir las divisas, se estàn cometiendo serias irregularidades

Las tres hermanas, por mala intención y deliberado propósito de quienes suelen manipularles, pueden influir en el destino de un país que, poseyendo los recursos para defenderse, encuentran de aliados la ineptitud, dejadez, corrupción e indiferencia de los obligados a evitarlo. Si no es que más de uno de éstos, juega de manera deliberada a favor del desprestigio del gobierno

Estas tres hermanas son tan peligrosas y poderosas como aquellas siete, peor que la ITT que tumbó a Allende, la feroz campaña de los medios, que ya las usan como aliadas valiosas y proyectiles en su guerra contra Chávez y más que “los manitas blancas en la calle”, los curas hablando sandeces y los cuatro gatos de los partidos políticos que se la pasan en la calle.

Estas hermanitas nada caritativas, juntadas con el grave problema de la inseguridad, forman una peligrosa bomba. Por eso uno espera que el alto gobierno, se balancee e igualmente como está abordando otros problemas, lo haga con éstos. Las cosas, entes, instituciones y hasta grupo humanos uno no debe subestimar pero tampoco sobreestimarlos

Las tres R en función, deben pasar por evitar que esos problemas, frente a los cuales la gente es muy sensible, porque tocan fundamentalmente el estómago, sigan haciendo daño. El alto gobierno y hasta abajo, deben tomarse demasiado en serio este asunto.

Recordemos a Berthold Brecht, en la “Ópera de los tres Centavos”, lo primero es el comer, la moral viene después.



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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