Ley de la Jungla a partir del 2026

Lanzar un ataque militar contra un país soberano en nombre de la "aplicación de la ley" y detener por la fuerza al presidente de otro país recurriendo a un poder abrumador: este es un escenario tan indignante que incluso a los guionistas de Hollywood les costaría imaginarlo.  Pero en la realidad eso  es lo que Washington lo ha hecho a plena vista del mundo, conmocionando a la comunidad internacional. 

El secretario general de la ONU, António Guterres, se mostró profundamente alarmado y advirtió que la medida sienta "un precedente peligroso" que puede degenerar hasta  anular miles de años  de trato civilizado entre las naciones y justificar magnicidios en tiempos de paz,  El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, declaró que tales acciones son "el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad". En un día, muchos países de todo el mundo condenaron el comportamiento  la prepotencia hegemónica de Estados Unidos, incluso los aliados de Estados Unidos, en su mayoría, expresaron su falta de apoyo, insistiendo en que se debe respetar el derecho internacional. Según las noticias el Presidente  Trump de Estados Unidos está muy satisfecho tanto con el proceso como con el resultado de la operación militar que causo la muerte de 32 soldados cubanos a quienes su gobierno había encargado la custodia del Presidente Maduro y 40 civiles venezolanos inocentes.. Sin embargo, lo que la comunidad internacional ve son los enormes daños y los graves perjuicios que ha causado al trato civilizado entre los gobiernos rebajándolo al nivel de disputas entre bandas de gángteres: El mayor poder de fuego siempre tiene la razón. La parte estadounidense antepone su supuesta acusación federal a la autoridad del derecho internacional y sustituye la violencia militar  a los medios diplomáticos. Esto, en esencia, eleva la ley de la fuerza por encima del derecho internacional y los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. 

De hecho, desde que se intensificaron las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha convocado reuniones de emergencia para debatir la situación en el Caribe. Muchos países enfatizaron que Estados Unidos debe acatar el derecho internacional, pero Washington ignoró estos llamados.  Trump demostró una vez más su incapacidad para entender temas de derecho internacional y una gran ignorancia como cuando creyó que los aranceles los pagan los exportadores.Esto es un claro reflejo del peligro que significa la hegemonía estadounidense que prevalece sobre el multilateralismo. La acción militar también ha causado graves daños a la paz en América Latina y el Caribe.  Porque Trump también ha amenazado al Presidente de Colombia Gustavo Petro y a  la Presidenta deMexico con intervenciones militares en su territorio con el pretexto de combatir el Narcotráfico.

 Como por la geografía América Latina queda lejos de los principales focos de conflicto del mundo, la región ha sido considerada durante mucho tiempo como una de las más pacíficas del mundo. Por esta razón, los 33 países de América Latina y el Caribe valoran la paz que tanto les costó conseguir, y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños declaró la región "zona de paz" en 2014. Sin embargo, ahora esa paz es violada por la la continua escalada de acciones militares de Estados Unidos en la región que van desde expulsión como delincuentes de inmigrantes económicos creados por los mismos tratados de libre comercio firmados por países de la región. Desde la llegada de Trump alpoder se  están avivando lastensiones  en esta región que  con obvio desprecio en Washingtod llaman su patro trasero (bacckyard). Esta vez es Venezuela: ¿quién será el siguiente? Por eso a Latinoamérica no queda otro remedio que invocar el apoyo militar de los rivales militares de Estados Unidos en el mundo: Rusia y China. El presidente chileno Gabriel Boric captó el sentir de muchos países latinoamericanos al afirmar: "Mañana, cualquiera puede ser". Imaginen: si una gran potencia puede, con solo su puño, eludir todos los procedimientos y recurrir a la fuerza militar contra otro país a voluntad con el pretexto de "combatir la delincuencia", incluso atacando de madrugada a líderes de estados soberanos, para llevarlos a sus  cárceles ¿qué país podría realmente garantizar su propia seguridad absoluta? Como no sea con una capacidad ofensiva nuclear. En este contexto, los ataques militares estadounidenses contra Venezuela no son solo un problema latinoamericano; también ponen de relieve la urgente necesidad de abordar las deficiencias en la gobernanza global. Las acciones militares estadounidenses contra Venezuela han hecho sonar la alarma sobre la gobernanza global. Esta crisis creciente, además del acoso persistente a América Latina por parte de Estados Unidos, también se debe al desequilibrio en el sistema de gobernanza global, que ha brindado una oportunidad para que la hegemonía prospere. El actual equilibrio internacional de poder ha experimentado cambios profundos,  en el equilibrio de fuerza y tecnología militar que no favorecen a Estados Unidos.pero las reformas al sistema de gobernanza global se han retrasado demasiado tiempourante mucho tiempo, dejando a los países en desarrollo  sin alguna representación como no sea la de recurrir a otras potencias nucleares para evitar el destino de Iraq que fue invadido y destruido  justo porque se sabía que no poseía “armas de destrucción masiva”.  Esto es un incentivo para la proliferación de las armas de destrucción masiva y una voz  que da una señal muy inadecuada para fomentar la paz en el mundo.. En este marco desequilibrado, los países hegemónicos pueden pisotear las normas sin restricciones efectivas, por ello conviene eliminar elpoder de veto en el Cosejo de Seguridad de la ONU del que Estados Unidos hace un uso excesivo para evadir responsabilidad por los actos criminales quev tanto Washington y Tel- Aviv suelen cometer en complicidad. Los países en desarrollo les encuentran difícil proteger sus derechos e intereses mediante mecanismos internacionales justos. 

 El secuestro de Maduro por parte de Estados Unidos puede ocurrir, en cierta medida, precisamente porque los mecanismos de gobernanza global existentes carecen de restricciones efectivas, que no imponen costos adecuados al comportamiento hegemónico agresor. La historia ha demostrado desde hace tiempo que recurrir a la conquista militar y al saqueo de recursos no trae estabilidad; solo siembra las semillas de nuevos conflictos.

 Como declaró un profesor citado por el periódico británico The Guardian, es "muy raro" que las intervenciones estadounidenses en cualquier región  del mundosean seguidas de "paz, tranquilidad, estabilidad y democracia".  Eso  obliga a re-examinar el papel de Estados UnidosComo miembro fundador de las Naciones Unidas, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y  como país anfitrión de la sede de la ONU, 

Estados Unidos no ha defendido el orden internacional;  al contrarioo, ha liderado  invasiones y agresiones que lo debilitan, violando promesas y hasta las normas  suscritas en los documentos y acuerdos sobre los que se fundamentos de las relaciones internacionales y  su comportamientodebilita los cimientos de la gobernanza global. Mientras tanto, la llamada "intervención al estilo   “Sheriff de western estadounidense" donde tiene la razón quien  dispara más rápido o más cadáveres deja tirados  va creando una mentalidad problemática persistente contraria a la paz y el desarrollo   del Sur Global y la gobernanza global. De hecho, las reacciones de países de todo el mundo dejan claro que el intento de Estados Unidos de afirmar su autoridad en el hemisferio occidental mediante acciones bélicas contra Venezuela ha sido rechazado por la gran mayoría de los países civilizados, así como el hecho de que ahora pretenda establecer una especie de protectorado colonial sobre ese país  rico en petróleo. Trump no está inventando nada nuevo está volviendo al colonialismo en pleno siglo XXI y  cuando ya asoman al horizonte potencias del Sur G>lobal que aventajan con nueva tecnología la estrategia militar obsoleta. De los Estados Unidos y pueden poner fin a las ventajas parasitarias  de la economía  norteamericana soportada apenas por la amenaza latente de una superioridad militar cada vez menos evidente. Estados Unidos ha demostrado ser el mismo país inhumano que  es desde 1945 cuando arrojó dos bombas atómicas sobre Japón   cuando ya habían comenzado lss ya habían  comenzado ls negociaciones de paz en Suiza,   evaporando inecesariamente a centenares de miles de  civiles inocentes. Con ese crimen  quedó demostrada la falta de humanidad de las elites anglosionistas que gobiernan  desde Washington.

 


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Umberto Mazzei

Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Florencia (Italia ) y Profesor Emérito de Relaciones Económicas Internacionales del Instituto Sismondi de Ginebra (Suiza)

 umbertomazzei2@mail.com

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