Las conversaciones las hay pero el chavismo duro se opone a las pretensiones del imperio

Hace exactamente un mes y unos escasos días a través de este mismo medio, aseguramos en una de nuestras últimas entregas que venían nuevos cambios, incluso favorables para el país, y para darle mayor credibilidad a lo que asegurábamos, en aquel momento, le dijimos a quienes nos siguen con marcada frecuencia que creyeran o no, ahí estaba ese mensaje.

Debo manifestar que mucho después de que planteamos en ese artículo lo que estaba por venir, surgió luego otro comentario, en la misma línea, pero esta vez hecho por el conductor de "La Iguana", lo cual nos hizo sonreír internamente, ante la coincidencia.

Pero volviendo al tema, en aquella oportunidad dijimos que son muchos los venezolanos que estamos deseosos que todo este zafarrancho, lleno de contradicciones, pase de una vez por todas, pero eso sí, sin traumas y bajo un marco de entendimiento, entre todos los venezolanos.

Fue por ello que en aquella oportunidad aseguramos que ciertamente existían, escúchese bien, lineamientos de entendimiento entre el gobierno norteamericano que dirige el presidente Donald Trump, y el gobierno revolucionario que representa, en este caso, el presidente Nicolás Maduro.

Hoy nuevamente ofrecemos ciertos detalles de lo que antes aseguramos, claro está que no podemos ser claramente transparentes, por lo delicado del tema

Lo que si es cierto es que en el último diálogo que hubo entre representantes del gobierno revolucionario y voceros del imperio se llegó a un acuerdo, en el cual participaron también miembros destacados de la oposición menos extremista, que están apegados a la Constitución, al estado de derecho y promueven, al mismo tiempo, el diálogo, el entendimiento y la paz en el país.

¿Qué fue lo que realmente se propuso en ese encuentro?

Déjeme decirles que el propio imperio se encargó de develar lo que allí se pactó. "Se propuso, de entrada, que se formara un gobierno de coalición, sin la presencia del presidente Nicolás Maduro, y desde luego sin que asomara sus narices el diputado Juan Guaidó".

Pero al mismo tiempo se asegura que a cambio desaparecerían de inmediato las sanciones y el bloqueo que tanto afecta a la economía del país y sobre todo a los venezolanos de manera directa.

Todo hace indicar que a uno de los dos últimos personajes que se mencionan le agradó la propuesta, siempre y cuando pudiera ser candidato presidencial, una vez culminado este período, lo cual se asegura fue aceptado.

¿Que impidió que este importante paso se consolidara?

Aquí surgió de nuevo la traba o el impedimento. Al parecer personeros de la línea dura del chavismo se opusieron a la propuesta norteamericana, entre ellos algunos muy conocidos dentro de la revolución, con estampa y profunda convicción socialista y chavista.

Por cierto en nada se planteó algo relacionado con un cambio en el mando de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), a tal punto que quienes la dirigen pudieran seguir en sus cargos.

Desde luego la reacción que se esperaba de alguna manera de ese sector duro del chavismo, al parecer estima que dar semejante paso es traicionar el pensamiento y el legado que nos dejó el comandante Hugo Chávez Frías, pero sobre todo piensan, al mismo tiempo, que dar un paso en esa dirección es traicionar igualmente al pueblo venezolano, que ha venido enfrentando con decisión, arrojo, gallardía y valentía, las arremetidas y las sanciones del imperio.

Sépanlo que ese gobierno de transición iba a estar dirigido por otro chavista, con una imagen ponderada y con una conducta intachable, pero acompañado de cuatro opositores, que igualmente son muy conocidos en el país.

Desde luego, al surgir tremendo obstáculo, el imperio dirigido por Trump no deja de pasearse por otras alternativas, que incluyen, incluso, la posibilidad de llevar a cabo una invasión, la cual traería, de acuerdo a reputados analistas, consecuencias muy graves para toda la región.

Así pues que ese es el panorama. Pero hay algo más, el gobierno norteamericano temeroso que Venezuela pueda mejorar sus sistemas de seguridad y defensa, con material de guerra altamente bélico, gracias al apoyo de Rusia, fue que decidió sacar su flota constituidas por naves guerreristas hacia el mar Caribe, para así impedir que a suelo venezolano lleguen misiles de largo alcance o una bomba con poderío nuclear.

Con esto, aparentemente, se "descarta", dicen algunos por ahí, que la intención del imperio no es invadir a Venezuela, sino impedir que nuestro país se consolide como una de las primeras naciones del Continente que logra obtener armamento altamente bélico.

Las cartas están echadas. Nuestra nación se las juega, ante las pretensiones del imperio de querer imponer a la fuerza un gobierno que responda a sus intereses, más ahora que nos hemos declarado bolivarianos por convicción, libres, soberanos y antiimperialista, hasta la muerte, si es necesario, como lo dijo Chávez.



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Italo Urdaneta

Periodista, historiador y profesor universitario

 italourdaneta@gmail.com

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