Libertad o muerte

"Eres un ignorante, burro, hombre enfermo, inmoral, cobarde, mentiroso, genocida, mataniños, borracho, ridículo. Ah, mister Danger, te metiste conmigo pajarito y entonces yo te voy a recordar desde acá desde las sabanas de Apure donde los llaneros le hicieron morder el polvo a los imperialistas que aquí vinieron. Te lo voy a decir en verso, mister Danger, en un verso que es de Cantaclaro: yo soy como el espinito mister Danger, que en esta sabana florea, le doy aroma al que pasa y espino al que me menea": Hugo Chávez 19Marzo 2006 contra G W Bush.



La oposición fascista que usurpa emblemas y modelos socialistas para camuflear su veneno es la aliada natural del gobierno colombiano porque las oligarquías son las mismas no tienen fronteras geográficas sino intereses económicos, de ahí que la vecindad santanderiana continúa abriendo las puertas a los enemigos de la patria. De hecho 11 diputados de la derecha se reúnen en Colombia “Encuentro binacional por la democracia y las libertadcs” organizado por Centro de Pensamiento Primero Colombia un think tank fundado por un primo del famoso Pablo Escobar Gaviria que es asesor de Uribe. Recién se cumplen siete días de haber capturado a paramilitares colombianos dentro del país, y no hace mucho hubo denuncia sobre 18 aviones militares comprados por la oposición a EEUU parados en alguna de las 7 bases militares esperando la orden de ataque. El vicepresidente de Uribe, es candidato a las elecciones presidenciales próximas en la hermana república, y se la disputarán los Santos, el ex vice y el actual presidente. Uno dizque apoya los tratados de paz con las FARC el otro los bombardea desde los centros de formación ideológicas. El pre candidato de Puro Centro Democrático de Francisco Santos, vinculado a las AUC (autodefensas unidas de Colombia), organismo paramilitar, quiere impedir la reelección de su familiar a la presidencia. En Cúcuta la oposición venezolana sometida a este conflicto familiar vecino acusa al presidente de cucuteño.

Nosotros venimos asociando las mismas metódicas hegemónicas contra países soberanos desde Siria hasta Venezuela ofreciéndonos un mapa geopolítico de guerra que está tomando medidas, ocupando espacios, creciendo en influencia y administrando su poder hegemónico. Cuando salimos a la calle a comprar mantequilla y no hay es porque está en Colombia. Esto es poder económico, y así la economía se convierte en un arma de guerra contra la revolución bolivariana. Saliendo de la calle a los organismos internacionales notamos que pasa lo mismo la estrategia neoconservadora de los tratados de libre comercio reúnen a los países del pacífico (Canada, USA, México, Colombia, Chile) estratégicamente opuesto a los que conforman el Alba, Unasur, Petrocaribe, Banco del Sur, todas iniciativas chavistas para la integración y unidad contra el imperio. Y en todas partes y todo el tiempo la guerra mediática. La hegemonía de los oligopolios mediáticos sobre las culturas de los pueblos. La invasión mental. El territorio de la mente, de la cultura humana, como escenario de guerra para someter a las naciones rebeldes desde adentro y desde afuera atenazadas ideológicamente.

La hegemonía fascista en Venezuela jamás había encontrado una poderosa fuerza de resistencia organizada y liderada enérgicamente por un conductor político y revolucionario venido de las fuerzas armadas a marcar el final de esta hegemonía histórica. La burguesía desesperada no dejó de atacarlo y a la vez de gozar sus logros y beneficios durante 15 años. La revolución señaló claramente a los enemigos de la patria, desenmascaró la verdadera ideología imperialista, apátrida y delincuente de la oligarquía local que al mismo tiempo hizo temblar a la oligarquía santanderiana. Ambas cipayas del imperialismo gringo fueron desideologizadas por el proceso bolivariano de manera pacífica. De ahí nació la cultura chavista contrahegemónica que hoy resiste todas las manifestaciones de guerra y opresión constante por parte del enemigo interno y externo. En materia teórica hemos fracasado, sólo nuestro líder cultivó en la práctica la máxima revolucionaria (sin teoría no hay revolución) y creció enormemente en este sentido. Compartió su gozo en la lectura cotidiana, en la crítica y la autocritica, en el debate de las ideas, fue su entusiasmo y vitalidad lo que promovió las escuelas de cuadros que hoy por hoy brillan por su ausencia y durante 15 años quedaron sin aplicarse como misión revolucionaria. Ojalá no sea demasiado tarde aún…

El peso de la influencia cultural capitalista, el bombardeo mediático permanente, la manipulación de la información para los intereses desinformativos del imperio, y la penetración hegemónica a través de la cultura contra los principios revolucionarios de los pueblos es una guerra que muchos no han querido asumirla ni teórica ni prácticamente ante los empujones violentos del imperialismo avanzando agresivamente por todos sus frentes mundiales. Basta ver a dónde se van los principios de solidaridad y unidad, cuando un supermercado amaga con tener mantequilla, café, aceite. Todo lo cual ha sido convertido en arma contra la revolución. Notamos a esta hora la falta de compromiso político, por la falta de recursos teóricos, a esto viene como consecuencia las fallas dolorosas en la acción política y por su puesto el bloqueo en la formación de la conciencia revolucionaria. Apoyamos con fe y esperanza las iniciativas que se están dando en materia formativa desde el punto de vista político en nuestro país. Notamos como logros que por ejemplo la FAO (Organismo multilateral de Alimentación) reconozca a pueblos como del Perú, Nicaragua, Cuba y Venezuela el cumplimiento de las principales metas del milenio.

El imperio capitalista vende armas y drogas, vive de las guerras y del saqueo mundial de los recursos para la supervivencia del sistema. Colombia es una base militar gringa dispuesta para someter a las naciones rebeldes. Desde esas bases se puede atacar al África directamente. Y la cultura capitalista a través de los medios privados desfigura, ridiculiza, altera, tergiversa la realidad para introducir sus antivalores. La misión revolucionaria chavista es cultivar los principios que nos han hecho pueblo y nación y ahora Estado revolucionario. Sin esos principios de solidaridad, tolerancia, corresponsabilidad, eficiencia y eficacia, lealtad, y coraje para defenderlos no hay revolución que valga. Chávez lo hizo y nos demostró el único sendero hacia la libertad o muerte.


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Mario Forti

Astrólogo, filósofo, músico, tatankisi, escritor, poeta, critico, ddhh, tarotista, taoista, lector, meditación, yoga, sanación, terapias shamánicas integradoras

 mforti9@gmail.com      @mforti9

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