La seguridad pública en Venezuela i en el Mundo, reflexiones i posibles soluciones

II
“Temblar ante los temores anticipados
es como llorar por lo que no has perdido”
Johann W. Goethe
“No hay miedo sin algo de esperanza
ni esperanza sin algo de miedo”
Baruch Spinoza
*
Estamos tratando un problema, la Seguridad Pública i personal, cuyo contrario es el sentimiento que nos lleva a la temida Inseguridad, la cual con toda razón, hasta a los más valientes enfrentando la vida, nos agobia, no temiendo por nosotros mismos, sino por todos nuestros seres queridos. Obviamente, parece que lo primero de temer es el hampa común, los delincuentes que no saben superar situaciones u obtener satisfacciones o logros, si no es por la violencia que, ya en anterior artículo, i no refiriéndome al malhechor o a las bandas de facinerosos, sino a los políticos de oposición, donde encontramos buenas personas sensatas, pero también delincuente de cuello blanco, es a lo que recurren muchos radicales i fascistas, empezando por la agresión mediática, i continuando por los atropellos, agresiones, secuestros hasta llegar al asesinato, frecuentemente no realizado por ellos mismos, sino por sicarios o agentes de la CIA i otras organizaciones clandestinas, infiltrados por el Imperio. Venezuela con toda valentía nunca vista, ha declarado su soberanía completando la gesta libertadora que inició Bolívar i se ha desprendido de los dragones económicos más conocidos como son el FMI i el BM, aunque son muchas las ONG que el imperio ha sembrado en nuestros países i que, al igual que las bases militares, deberían desaparecer. Para eso son las Embajadas i Consulados que deben aparentar equilibrio político i diplomático, de manera que otros como USAI, NED i el casi criollo nido conspirador de SÚMATE (dirigido por años por la que ya se creía iba a ser la primera presidenta de Venezuela) no tienen razón de existir. Son focos de desestabilización i bancos o cajas de dinero para comprar conciencias.

Es verdad, tenemos como herencia de muchas décadas anteriores, quizá desde el siglo XIX, unas fuerzas armada i unas policías que, aunque se diga que fueron cambiando desde la muerte de Juan Vicente Gómez hasta casi la primera mitad del siglo XX, ningún presidente (con excepción de Medina i Gallegos) hizo nada por democratizar esas instituciones, que por fin lo empezaron a hacer de verdad desde la llegada de Chávez al poder, pero quedaba bastante lastre de presidencias anteriores, cuando empezaron a decir que éramos una supuesta democracia, modelo de América. Desde su campaña electoral para llegar a la presidencia, el Comandante Hugo Chávez ha ido cumpliendo las promesas que hizo i no voi a repetirlo ahora, pues lo he hecho muchas veces. En tiempos de Pérez Jiménez, cuando la Seguridad Nacional era una Gestapo criolla, Pedro Estrada i aquel generalote llamado Fulano Medina Maduro que parecían alumnos de la Escuela de las Américas, eran como Goebbels, Hess i Henrich en la Alemana Nazi. Había además de recluta, donde los soldados eran tomados a la fuerza i con evidente violación de los derechos humanos; la Ley de Vagos y Maleantes que justificaba prisiones, torturas i muertes injustas i aquello de la llamada “lei de fuga” en la “reconstrucción de crímenes” o las simples amenazas, como las que me dijeron ser posibles cuando era un rebelde en mi hospital i me enfrentaba a las injusticias: te pueden hacer lo más suave; sentarte en un molde de hielo desnudo i por horas, o ponerte en el ring de carros, descalzo; nimiedades, al lado de las torturas que fueron perfeccionando después. Pues bien esos regímenes “democráticos”, con tantos recursos “pacíficos” te daban aparentemente una cierta Seguridad Pública, para los ajenos a estas atrocidades. En las presidencias de Bethancourt i Leoni, cuando el policía en el Ministerio del Interior era nada menos que Carlos Andrés Pérez, esta represión imperaba, i con Leoní, fue el gobierno pionero en América, de las desapariciones, cuyo principal icono, lo constituyo el maestro Alberto Lovera. Además en aquellos gobiernos (en varios creo) se tuvo la importante colaboración del Terrorista i Asesino Número Uno de América Luis Posada Carriles i la asesoría de Orlando Bosch, hombres de audacia maligna i perversa que, desde Venezuela planificaron la voladura de un avión cubano con 76 personas a bordo, entre ellos una juventud valiosa de muchachos cubanos que acababan de obtener un campeonato en esgrima. hazañas criminales, que pueden leerse en el libro POSADA CARRILES, CUATRO DÉCADAS DE TERROR de Jean-Guy Allard, i asómbrese de ser actualmente un ciudadano importante, homenajeado i protegido en los Estados Unidos, en Miami, nido de víboras de asesinos i terroristas al cuido de la CIA. Posada Carriles, se había escapado de una cárcel en Venezuela, con la colaboración de esa notable Oficina de Inteligencia del Imperio, que ni presta atención a las solicitudes de extradición del gobierno venezolano, repetidas por años.

Por eso, i no es justificación sino una realidad que hai que citar, inseguridad pública existe i en gran medida mui superiores a nuestro problema i cifras, en todos los países del mundo, lo mismo que la pobreza i el miedo. Vean cómo, por mediciones internacionales que dependen en parte de los países capitalistas, i naturalmente del Reino Unido del Norte, Venezuela ha ido dando un cambio notable en todo (si me pongo a resumir los logros mui, pero mui positivos, no termino) hasta colocarnos como el de menos desigualdad, de los más avanzados en salud i en educación, en desarrollo agrícola, industrial i tecnológico, hasta entrar entre los primeros países más felices del mundo (en otras encuestas había salido lo mismo, en el libro Records de Guinnes), a lo que hai que agregar por lo menos que, este gobierno, como ninguno en nuestra historia, es el que más se ha ocupado de la seguridad, de las penitenciarías i de leyes para combatir la delincuencia común, i la delincuencia política, especialmente la corrupción. Admito sí que aquí los logros han tardado, pero es porque fuera del malandraje en sí, hai factores en los que todos tenemos responsabilidad i no lo queremos admitir.

Por ejemplo, tengo una edad que comparto con un amigo especial llamado Manuel Martínez Acuña, extraordinario poeta que, en sus versos le brota una singular filosofía de vida, lo que los alemanes llaman la westanschaunng, quien como yo, tiene un dios aristotélico –una entidad lejana i desconocida− i las mismas dudas (o quizá certezas) sobre el alma i el más allá, como la Nada; que sin proponérnoslo, luego que escribo o él crea poemas, notamos que coincidimos en casi todo. Tal vez no somos audaces, como el hombre rebelde de Albert Camús, pero si tenemos cierto valor para enfrentar la vida i temer como he dicho, no tanto por nosotros mismos, sino por nuestros hijos, nietos i demás seres que forman las estrellas fijas de nuestro firmamento Por eso nos duele, nos duele en eso que se llama el alma i que razonadamente, Sócrates, o mejor Platón, en el diálogo FEDÓN nos hizo creer en ella, las tragedias que pasan a muchos venezolanos, o a muchos ciudadanos del mundo, cuando alguien comete la atrocidad de un secuestro o un asesinato, o las potencias un bombardeo genocida, con aviones sin pilotos, pero suficiente bombas. En próximo escrito, daré una visión mui personal i de porqué, como me sucedió recientemente con una gran amiga que conseguí en un supemercado, i me contaba estar triste por la inseguridad, aunque existen razones para estar triste a veces, existen también razones no para estar consiguiendo culpables solamente (los que no aplican sensatez i lógica lo atribuyen a Chávez;) sino que, no basta anticipar los temores como expone Goethe, sino que en los miedos, como dice el filósofo Baruch Spinoza, siempre hai esperanzas.
(Continuará)
RJiménez M


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Roberto Jiménez Maggiolo


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