La chica militante no se vacuna, pues la fe de ella y los suyos les hace inmunes

Advertencia, esta es una historia ficticia, cualquier parecido a la realidad es culpa de esta y no mía.

El Covid, según esta historia, sería como el gato de Vojtech Jasny, de la película "Un día un gato", aquel que, a quien miraba le pintaba de colores y denunciaba, ante todo el mundo, sus vicios y defectos.

- "¿No has logrado el chance para que te vacunen?"

Eso preguntó la señora vecina a una sobrina suya que vive en Caracas, leal militante del partido, de esas que lo hacen con entrega y sin esperar nada a cambio. Porque pese la gente terca crea que eso no existe, se equivoca, pues la realidad se compone de todo, como de quienes nunca dan nada sino le demuestran disposición a devolverle algo a cambio y hasta más sustancioso, grande y quienes hacen de la entrega, sin esperar nada, una forma de vida. Como lo hubo, de aquellos que decían, "adeco e adeco hasta que se muera". Aquellos que se pasaron para el lado de Chávez, no eran adecos. Así sigue siendo la vaina.

Y de ambos, el ambicioso, oportunista, pragmático e interesado mayor, el más vivo, se aprovecha y les usa. Y entonces el amor, la sensibilidad, eso de mirar en cada cosa sólo lo bello que hay en ella, lo generoso y hasta la disposición al odio que hay en el humano, son usados, por aquel para alcanzar sus oscuros fines.

- "¡No tía! No he hecho gestiones para eso. Pues no pienso vacunarme.

La joven, es de esas leales, como decíamos los cumaneses, "hasta la cacha". La jefatura del partido cuenta con ella en la mala y en la buena, aunque ella siempre ha estado en la mala. ¡Vaya si lo sabré yo!

Es de las que cree "hasta la pared del frente" y "pá los que salgan", no que estemos en socialismo, pero sí "en transición", que es mucho más que entrando, como cuando uno, en la meta de cruzar el río, se halla en la mitad y con bastante fuerza. Y como cree con demasiada fe, que su partido y el gobierno, están tirando el resto por alcanzar lo que dicen son sus propósitos, que son los mismos de ella, se entrega con pasión y "sin mirar pa` tras" ni pedir cuentas. Entonces hay que ayudar a empujar y poner mucha fe sin esperar nada, porque eso, el socialismo, la igualdad y la felicidad, vendrá para todos, sólo que hay armarse de la paciencia de Job. Y ella, es de esas, que como al personaje bíblico, han sometido "a todas las pruebas" para conocer si es fiel y nunca, hasta ahora, la han agarrado infraganti y pese eso, por su fe y entrega, que nada pide a cambio, la mantienen en el mismo status y hasta en ascuas, pero ella todo eso le acepta como un regalo del señor.

- "Explícame hija, no entiendo. Eres "patria o muerte" con el partido, tus rodillas no es que estén en tierra, sino enterradas y no te han llamado para vacunarte, y para más cosas, dices que no te vacunarás".

La joven escuchó a la tía, uno imagina que sonrió, digo así, porque esa conversación fue por WhatsApp, y respondió:

- "No tía, usted no entiende, porque mira las cosas con el sentido común y el interés tradicional, por el egoísmo propio de la gente en esta sociedad corrupta."

- "Espera", interrumpió la tía, "me estás diciendo que estamos en una sociedad corrupta, entonces en esto nos mantiene el gobierno". ¿No estamos entrando en otra?

La muchacha sintió el golpe "cultural" de la tía, lanzado con la mejor buena fe y hasta ingenuidad y se sintió un poco acorralada. Y fue así, por eso de vivir en un mundo imaginándose que es otro. Entonces retomó la palabra, ignorando la pregunta de la tía.

- "Le decía tía que, por mi fe y esperanza, no puedo colocarme por encima de los demás. Además, no me vacunaré porque soy inmune a las agresiones del virus."

La tía, del otro lado de la línea, se sintió más interesada en saber bastante de aquello y preguntó:

- "¿Cómo es eso que eres inmune al Covid 19? Me interesa saberlo, pues siendo tú, hija de mi hermana, a lo mejor yo también lo soy y estoy asustada sin motivo:"

- "Si tía", contestó la joven, "lo soy, pero no porque tenga que ver con la herencia, sino por la fe que uno tiene y pone." "En el proceso uno vive con la fe viva, encendida y siendo así, se forma como una barrera que contiene todo; que el salario sea pírrico, las arremetidas del hambre y hasta el Covid19". "En eso está la lealtad y lo de "siempre leales, traidores nunca".

- "Bueno sobrina vas a tener que explicarme unas cuantas cosas."

- "¿Primero, como es que el Covid atacó a Diosdado?

- "Eso es fácil tía, estaba empezando la pandemia y todavía el partido no había hallado la fórmula. Sabía el alto mando que teníamos las defensas en el cuerpo y en cado hueco y sitio, pero en el suelo, no estaban activadas y sobre todo la gente no estaba mosca".

- "Sobrina y que dijeron los médicos?

- "No tía, eso no es asunto de médicos, eso lo diagnostica y decide el alto mando del partido."

-"Segundo sobrina, ¿por qué alcaldes y diputados murieron de Covid?

Ahora si la joven rio de buena gana, tanto que se escuchó por WhatsApp, y de inmediato respondió:

- "Ninguno de los diputados y dirigentes del partido y gobierno están vacunados; si acaso, como yo, lo están en la fe y la lealtad. De los que han muerto, unos, hasta los más recientes, no fue por Covid, sino por otra enfermedad; lo que pasa es que todo aquel que en estos tiempos muere, de inmediato, la gente piensa y dice que es Covid, como si no se pudiera morir de otra cosa. Otros, si fue por Covid, como el partido y el gobierno lo han reconocido, pero esos no eran inmunes, faltaron en la fe."

- "Tercero, dijo la tía, "Pero vi por televisión a gente importante del gobierno vacunándose. ¿Cómo explicas eso? ¿Si carecen de fe, porque están donde deberías estar tú, que si la tienes?

Volvió a reír la joven y esta vez lo hizo con fuerza, como celebrando la tía le dijese aquello que le sonó como un halago, muestra de fe en ella y, agregó, para terminar la conversa:

- "Tía, ellos, más que yo, están llenos de fe, tanto que si uno se les acerca siente que algo de allá se pasa para acá, como esos ríos preñados de agua que se desbordan. Lo que pasa y eso es una línea del partido, ellos se vacunan de mentira en público para entusiasmar a la gente que lo haga y pierda el temor a las reacciones, como esas de la vacuna Astrazeneca". "Esta, nuestra vacuna fervorosa, es tan efectiva que, uno todo lo ve bello y no halla motivos para incomodarse. ¿Tía, quién se incomoda estando en la gloria y en los espacios del señor?" Esa vacuna sería para los no creyentes".

- "Una última pregunta. ¿Por ser la vacuna para los no creyentes, podría ser que no llegue, por lo menos, en abundancia?

- "No tía, tenga fe, cálmese, siéntese y espere; ese día llegará. Si algo es digno de creer y esperar con fe y hasta entusiasmo son las ofertas de la gente del proceso. Allí no hay pele."

- "Esta bien mija", empezó a hablar la tía con resignación, "somos los más que por no tener las rodillas sembradas en la tierra, nuestra fe se la llevó quien la trajo, no tenemos la paciencia y abnegación de Job y vemos ese día de la vacuna muy lejano y por todo eso, si el Covid se nos acerca, no nos pela."

- "Eso sí hija, mía, despreocúpate, voy a espera santa".



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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