Juan Barreto y los mirones de palo. ¡Da gracias a Dios si te permiten ser mirón!

Juan Barreto está ocupando últimamente el espacio que una joven ministra de Chávez, pareciera haber abandonado. De ella su nombre quiero acordarme, pero no me ha sido posible. Como suelo escribir “en vivo y en directo”, en cuanto me acuerde la menciono. Pero era una que aparecía a cada momento dando declaraciones en nombre de un supuesto bastión opositor nacido del “chavismo”. Por algo no ha aparecido más y no debe ser por el crecimiento desmedido de sus fuerzas.

Barreto pues está apareciendo como antes no lo había hecho, cuando sus banderas y las de REDES se desplegaban cerca de las tarimas de oradores. Algo así como mirones de palo. No sé si anda detrás de los periodistas lo que pareciera, para que recojan lo que quiere decir y no se quede en el olvido, o estos han descubierto en él un enorme inventario informativo. Uno no entiende el por qué. Lo cierto es que últimamente, casi todos los días, aparece en los medios diciendo cualquier cosa como para llamar la atención, pues aparte que no es ninguna importante referencia, tampoco dice nada constructivo y digno de tomar en cuenta. La última vez que declaró a los medios o mejor a Maripili Hernández, dijo que iría o había ido a la OEA, en representación de los “chavistas originarios”, a pedirle a Almagro intercediera para que Venezuela no fuese invadida. Gesto que recibió un rechazo nada diplomático y menos gentil del presidente, ni siquiera dentro de los límites de la buena educación hogareña. Ni a los peores enemigos se le trata con eso casi escatológico de “llamar chavismo originario a la corrupción, a la descomposición, a la putrefacción". Hasta la gente dentro de la cual se mueve el profesor Héctor Navarro, por intermedio de un personaje de cuyo nombre tampoco me acuerdo, advirtieron que ya no formaban parte de ese grupo llamado “chavistas originarios” y que no les parecía nada pertinente acudir ante Almagro. Es decir, le sacaron el banco a Barreto. Es tan feo lo que dijo el presidente, como eso de acudir, como en tono de suplicante, ante el advenedizo uruguayo. Es decir, Barreto se quedó al final sin Almagro, el gobierno y quienes antes pudieron haber hecho algunas actividades políticas con él. Se quedó pues íngrimo y solo. Y no es para menos, si se pone a asumir posiciones controvertibles como esa de irle a pedir a Almagro que interceda en nuestros asuntos. Lo que pareciera cierto es que lo de “chavistas originarios” le quedó en propiedad exclusiva a Barreto, factor que le pudiera hacerse sentir obligado a hablar en plural y reclamar como lo hace.

Pero Barreto, de esos acontecimientos, parece no haber aprendido nada. Es más, ni siquiera se ha tomado un instante de su vida para evaluarlos. Si no fuese así, no estaría diciendo ahorita mismo lo que ha dicho a “Efecto Cocuyo”.

"Nosotros creemos en el diálogo más allá de las cúpulas, porque si no de qué diálogo están hablando. Uno en el que el Gobierno puede escoger contigo sí y contigo no; como lo hace el Gobierno ahora. O uno en el que se incorpore a ambos sectores de la oposición con sus variopintos y también al movimiento popular. No queremos que nos dejen como mirones de palo".

Todo eso le dijo Barreto al medio informativo ya mencionado y este escribidor, por tener la página en blanco y la necesidad de llenarla un poco como por inercia, optó por comentar ese su sueño. Quizás al medio le pasó exactamente lo mismo.

Veamos como dice “nosotros” y le imagino inflando su ya bastante grande humanidad para dar la sensación que sí, son muchos. Reclama un diálogo más allá de las cúpulas que incorpore a “ambos sectores de la oposición con sus variopintos y al movimiento popular”. No hay duda que se cree así mismo como expresión genuina de una de esas variantes de la oposición y del “movimiento popular”. Y uno no duda que eso crea cuando se atrevió a decir que hablaría con Almagro o que habló con este para solicitarle intercediese en los asuntos venezolanos. Barreto pareciera estar convencido es aquello que algún pensador, ideólogo o publicista, llamó “el hombre masa”. Que no puede haber diálogo sin él y eso es grave. Si no pudo convencer a Chávez y tampoco a Maduro cuando estaba con ellos para que lo tomasen en cuenta, particularmente desde que fundó su REDES, como podrá ahora siendo opositor y en el estado en que está.

Por más esfuerzo que hago, aquí en la soledad de mi biblioteca no logró acordarme de los nombres de las dos damas que aludí arriba.

Pero aparte de todo lo anterior, leamos como al final de su larga frase, esa que recogió “Efecto Cocuyo”, dice “no queremos nos dejen como mirones de palo”. Vuelve Barreto a hablar en plural o y como con carácter masivo. Pero sobre todo reclama no le dejen por fuera solo como observador. No está dispuesto a aceptar eso y haría “lo que sea” con tal de evitarlo.

No entiendo ese reclamo de Barreto a esta altura. Primero cuando pareciera incluirse en uno de “sectores variopintos de la oposición”. ¿Si no le pararon formando parte del GPP, cómo espera que ahora, después de haber ido a arrastrar la cobija frente Almagro, lo que sirvió para que el presidente lo calificase indelicadamente y sectores de la oposición, como esa que representa Navarro, de él se distanciase, le tomen en cuenta para el diálogo? Porque tampoco creo sea tan iluso y a los demás considere caídos de la mata, para considerarse expresión representativa del “movimiento popular”.

Varios años se pasó Barreto y sus REDES, del cual uno nunca ha oído o leído a nadie compartiendo con él esa representación, jugando banco en el GPP, sin que le llamasen siquiera a jugar un tercio de inning. El comandante mismo les trató de aquella manera. Sólo se acordaban los del MVR y luego los del Psuv que esos aliados existían, cuando venía una contienda electoral y ellos, los aliados, se conformaban les diesen unos “puesticos salidores” en las planchas. Se acostumbraron y acostumbraron a quienes han conducido al gobierno a la idea que los aliados sólo sirven para apoyar a cambio de unos mendrugos.

Si fue siempre así, ¿cómo piensa Barreto que ahora, siendo opositor, la gente que gobierna vaya a tomarle en cuenta? Sobre todo si sus REDES parecen esas de los pescadores tendidas en estacas a lo largo de la playa soportando el inclemente sol y esperando ser reparadas, porque es tanto lo roto que ellas están, que ni un inmenso pez pueden atrapar.

Debo recordar al lector que cuando pregunté “¿Si fue siempre así…?”, refiriéndome a la conducta de Barreto y los demás mientras fueron aliados del gobierno, debe agregar la de ahora, esa relacionada con Almagro. ¿En verdad cree tener aval de masa y conducta política para que se le tome en cuenta como un interlocutor válido en un posible proceso de diálogo? No es suficiente mirarse así mismo, hasta introspectivamente, sino hacia todos los espacios y tiempos.

“Los mirones de palo”, por ejemplo en el juego de dominó o de baraja, suelen estar alrededor de quienes ocupan los puestos disponibles frente a la mesa de juego. Es decir, están en los espacios alrededor de los jugadores. Son observadores de primera línea. Barreto no tendrá ni siquiera esa dicha.

Terminé, llené la página y no me acordé de los nombres de aquellas dos damas que referí arriba.


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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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